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Entrevista a Mariló Montero: “Los empresarios además de asumir su responsabilidad tienen que preparar a sus empleados para que ellos sean también conscientes de que son piezas clave para mantener la seguridad de la empresa”.
David Moreno del Cerro, CISO y CTO de Tendam entrevista a Mariló Montero, Periodista y Comunicadora.
David Moreno: Desde tu experiencia, ¿cómo crees que el ciudadano promedio percibe la ciberseguridad y los riesgos asociados?
Mariló Montero: Es relevante que destaque en su pregunta “el ciudadano promedio” puesto que la mayoría de las grandes empresas sí siguen al pie de la letra las advertencias ante la evolución de las tecnologías. El pasado 26 de mayo, por ejemplo, hemos conocido que el diario digital El Confidencial sufrió un ataque informático inédito destinado a modificar su portada. Ellos mismos lo publicaron contando los detalles de los ataques que se fueron recrudeciendo mediante técnicas de hacking que en resumidas cuentas trataban de manipular consultas de su base de datos, de atacantes que intentan acceder ilegalmente a su gestor de contenidos, que como hicieron público, es la herramienta que utilizan los periodistas para escribir y publicar sus noticias. Por fortuna tomaron medidas de contención y reforzaron su seguridad. Como dijo el periodista Vicente Vallés al ser nombrado Doctor Honoris Causa por la VIU: “El verdadero objetivo del periodismo es salvaguardar el derecho democrático de los ciudadanos a conocer la verdad”. Por ello, los medios de comunicación deben incrementar su alerta ante quienes quieran callarlos. Pongo este ejemplo porque, en efecto, las grandes empresas que manejan nuestra economía, nuestra justicia, nuestra salud, nuestra seguridad… o simplemente, la iluminación y el funcionamiento mecánico de una ciudad sí deben estar reforzando sus sistemas de seguridad ante ataques que generarían casos en el negocio o nuestra vida. Otra cosa es que “el ciudadano promedio” aún pueda tomarse la ciberseguridad como si fuera un asunto flipante en una serie de Netflix.
D.M.: ¿Qué mitos o conceptos erróneos has notado que la gente suele tener sobre la ciberseguridad?
M.M.: Puede que en ello influya la edad del ciudadano. Los más mayores, quienes venimos de la era analógica, podemos caer en el error de que estas novedades nos llegan tarde para manejarlas y que son los más jóvenes quienes deben dominarlas. Recuerdo que cuando estudiaba el máster en el IESE nos hablaron de la “nube” donde podías almacenar toda tu información. Nos explicaban sus bondades a las que yo renegaba. Han pasado diez años y es ahora cuando confío en ella, quizá porque no me haya queda más remedio. El caso es que ahora veo la seguridad de mantener a salvo los archivos. Me temo que la Inteligencia Artificial, en general, se toma como un avance para el entretenimiento: con ella hay gente que se divierte haciendo canciones, ordenándole que escriba textos o suplantando identidades. Pero la IA tiene grandes peligros, de hecho, va más rápido que las leyes necesarias para controlarla. Europa aún no la ha acabado y hay riesgos fundamentales porque cuando se hace mal uso de ella se daña la confianza en la información y es más difícil tomar decisiones basadas en hechos reales. Los empresarios además de asumir su responsabilidad tienen que preparar a sus empleados para que ellos sean también conscientes de que son piezas clave para mantener la seguridad de la empresa. Ojo, grandes y pequeñas. Las que pueden sentirse excluidas del interés de los hackers, son las más vulnerables frente a los piratas por la falta de recursos y prácticas de seguridad. Por ejemplo, se debe convencer a los ciudadanos de la importancia de tener una contraseña larga y con caracteres complejos: eso, nos advierten, es muy recomendable.
D.M.: Impacto de la ciberseguridad en la vida diaria: ¿Puedes compartir alguna historia o reportaje que hayas realizado sobre cómo la ciberseguridad (o la falta de ella) ha afectado a individuos o comunidades?
M.M.: Mientras viví en Nueva York, me llamaron del banco en España, para preguntarme si estaba comprando dos trajes de caballero en Milán, Italia. Les respondí que no, que yo estaba en EEUU. A los pocos días volvieron a hacerlo para saber si estaba comprando discos en Brooklyn mientras yo estaba en Manhattan. Afortunadamente el banco tiene unos sistemas de seguridad y de alerta para evitar este tipo de robos. Y han evolucionado mucho porque de esto han pasado ya siete años. Según datos oficiales en 2023 se han cometido en España casi 375.000 ciberdelitos. Y siguen creciendo con el añadido de que” los malos” , los delincuentes, bloquean tus archivos con el ransomware para pedirte rescate y monetizar el ataque. Pero sí, hay que recordar los ataques contra el Ayuntamiento de Sevilla, por los miles de ciudadanos afectados y por lo sensible de los datos sustraídos, el Hospital Clinic, de Barcelona, el ayuntamiento de Vizcaya recuerdo que se quedó en jaque que afectó a más de cien consistorios, a Telepizza un ataque de ransomware le pidió un rescate de datos por valor de medio millón de euros, y no cedieron ante los delincuentes. Recuerda el ataque a los servidores de la agencia Tributaria… en fin, hasta la Aemet se quedó suspendida temporalmente.
D.M.: ¿Cómo consideras que las violaciones de datos personales afectan a la confianza del público en las instituciones y empresas?
M.M.: Esto sí que es inmediato. Cuando se conoce que se han filtrado tus datos se pierde la confianza de manera muy significativa: imagínese si hablamos de las acciones en la bolsa cómo se daña la reputación de la marca. En este caso me estoy acordando de las acciones de Yahoo: ¿lo recuerda? Se filtraron datos en 2013, más de 3000 millones de cuentas de usuarios se quedaron desprotegidas, eran informaciones confidenciales, como contraseñas, correos electrónicos… y fíjese en la reacción catastrófica de sus acciones
D.M.: La ciberseguridad y el periodismo: ¿Cómo afecta la ciberseguridad a tu trabajo como periodista y a la industria del periodismo en general?
M.M,: El escenario es realmente preocupante. Los periodistas debemos redoblar nuestro rigor y se producen muchos casos donde recibes por las redes sociales, incluso por los mensajes de los teléfonos móviles, miles de temas que tenemos que responder diciéndoles a quienes nos los envían que son fakes. Un fake no es una cuestión para divertirse. Un fake puede nacer de una ocurrencia de alguien que lo convierte en un meme para ironizar sobre una situación política, por ejemplo, y que éste derive en un intento de notica que se viraliza haciendo mucho daño al objeto de origen y en consecuencia a la democracia. Ahora casi todo el mundo tiene en su mano la posibilidad de crear contenidos, pero eso no es información. Lo recomendable es seguir creyendo que la buena información sigue bebiéndose de los diarios de referencia y periodistas de alta credibilidad. Además de informar contrastando cada uno de los temas que se investigan hay que ir quitando los contaminantes que distraen de la verdad. Distinguir entre información y distracción. Si hablamos de ciberseguridad empresarial, si las televisiones deben estar protegidísimas para que no lleven las televisiones, emisoras de radio, diarios a negro. Ya hemos hecho referencia al principio de nuestra conversación sobre el último ataque a El Confidencial que supieron resolver porque estaban bien protegidos. En los últimos años se está produciendo un preocupante aumento de ataques al periodismo.
D.M.: ¿Ha habido alguna ocasión en la que hayas tenido que tomar medidas especiales para proteger tus fuentes o información sensible?
M.M.: Siéndole sincera no me he visto en una situación de peligro puesto que no me dedico a la investigación periodística. Pero, cuando mis hijos eran muy pequeños y ya empezaban a utilizar el ordenador para realizar los ejercicios de clase, sí me vi obligada a instalar un corta fuegos para que no le entrasen páginas no deseadas a su lugar de estudio. Pero, no, no manejo información confidencial.
D.M.: Educación y prevención: ¿Qué consejos de ciberseguridad crees que son esenciales para que el público general esté seguro en línea?
M.M.: La información hay que acercársela a todos los usuarios a través de campañas en los medios de comunicación. A las escuelas también les cargamos de mucho contenido porque cada vez que vemos que nuestros hijos podrían verse desprotegidos enseguida derivamos a los centros educativos esa responsabilidad. No estaría de más que se añadiera al argumentario escolar la ciberseguridad. A fin de cuentas, los dispositivos móviles llegan demasiado temprano a manos de los más indefensos. Por ello los padres deben ser conscientes de que los dispositivos tecnológicos son puertas que deben asegurar. Aseguras tu casa, con alarmas, cámaras, pues también las familias deben instalar puertas de seguridad a los móviles de sus hijos.
D.M.: ¿Existe suficiente educación y recursos disponibles para el público sobre cómo protegerse en línea?
M.M.: Más bien todo lo contrario. Los teléfonos móviles son auténticas computadoras. Hay miles de ofertas que nos llegan por internet para casi todo. A cada puerta que abres, cada aplicación que te hacen necesitar te obliga a aceptar en un clic numerosos documentos que nadie se lee. Nos vendemos a ciegas, pero, parece que eso no nos importa. Otra cuestión es que cuando deseas hacer una reclamación, pongo por caso que hayas bajado una aplicación que de inmediato te está cobrando un euro, pero de inmediato te clava 29’99 euros y a los cinco minutos otros tantos. Lo intolerable es que no te faciliten el acceso a un servicio de atención al cliente para poder hablar con un agente y recurrir esos cobros desmedidos e incluso, en contra de tu voluntad.
D.M.:El papel de las redes sociales: ¿Cómo ves el papel de las redes sociales en la propagación de información (desinformación) sobre ciberseguridad?
M.M.: Como hemos comentado, la existencia de la ciberseguridad, la información sobre ella, sus beneficios, sus peligros y todo lo necesario no llega a los ciudadanos. Es un gran defecto que habría que solucionar. Yo no veo, cuando trabajo en mi ordenador y me meto a leer documentación que haya alertas o que la ciberseguridad esté a mano del usuario. Hay que buscarlo. Para ello debes tener interés. Y lo cierto es que hay un preocupante vació sobre la ciberseguridad en las redes sociales. Como ironía, la única advertencia que yo me encuentro en las redes, por ejemplo, en Instagram, es que “las imágenes pueden ser sensibles”, y cuando las abres, tiene que ver con los toros.
D.M.: ¿Crees que las plataformas de redes sociales están haciendo lo suficiente para proteger a sus usuarios de amenazas cibernéticas?
M.M.: En absoluto. Sabemos que los hackers tienen como principales objetivos las redes como Instagram u otras plataformas donde utilizan la Inteligencia Artificial para realizar ciberataques. Muchas aplicaciones nos piden los face ID, y lo que para nosotros es una amenaza y para ellos un festín. De nada de esto se les advierte a los usuarios. Hay más carteles de prevención de riesgo en el metro que en las plataformas.
D.M.: Futuro de la ciberseguridad: ¿Qué tendencias o preocupaciones emergentes ves en el horizonte en lo que respecta a la ciberseguridad?
M.M.: Hay publicaciones que hablan de que en todo el mundo se producen ciberataques cada 39 segundos. Es imposible predecir el futuro, pero sí que se trabaja para fortalecer las redes de las situaciones caóticas que en las que nos vemos inmersos. Por lógica debe haber inversiones millonarias para proteger a las empresas o instalaciones sanitarias que es uno de los objetivos favoritos de los piratas informáticos. Hay que reforzar la seguridad frente a las amenazas más frecuentes: ante el phishing, la propagación del malware y el ransomware. Inversión e información.
D.M.: ¿Cómo crees que evolucionará la relación entre la ciberseguridad y la privacidad en los próximos años?
M.M.: Ante el aumento de los ataques de suplantación de identidades y de ingeniería social es alentador conocer que a la par, están aumentando soluciones más innovadoras. Parece que la IA ayuda mucho para detectar ataques, incluso predecirlos. INCIBE, el Instituto Nacional de Ciberseguridad, advierte de que es necesario un esfuerzo conjunto entre las autoridades, las tecnologías y los profesionales para reducir los ataques. La información sobre la ciberseguridad debería estar muy a la mano de los ciudadanos y no solo en páginas de diarios especializados.
Fotos realizadas en #ClubFinancieroGénova
17 Junio 2024