Rincón del CISO
Entrevista Javier Perán: «Las buenas personas hacen buenos negocios»
José Manuel García, VP EMEA y Latam de Quantifind, entrevista a Javier Perán, Alliances Director de SS&C Blue Prism.
Jose Manuel García: Javier, has construido una sólida trayectoria en el sector tecnológico. Has tenido experiencia en las compañías más importantes de la tecnología, pero también en startups. ¿Qué hitos consideras fundamentales en el camino hacia tu cargo ahora en Blue Prism?
Javier Perán: Hola José, trabajar tantos años en Microsoft me permitió trabajar con compañeros muy brillantes de los que pude aprender a diario, grandes recursos y muchas oportunidades de desarrollo, aunque, a decir verdad, nunca aprendí tanto del mundo empresarial como en FIELDEAS. En una startup necesariamente tienes que aprender a hacer de todo, y en la época que me tocó vivir aquella experiencia, los casos que debatía con mi grupo en el PDG del IESE los podía luego aplicar de una forma u otra en el día a día.
Sin duda otra experiencia vital que también me enseñó a estar cómodo en la incomodidad de la incertidumbre fue mi paso por el sector de energías renovables en VESTAS. Por un lado, fue muy exigente y recuerdo que al principio pasaba muchas horas formándome por mi cuenta en todo lo relacionado con el mundo de los aerogeneradores, ya que cualquier junior sabía cuestiones básicas del negocio que yo desconocía y tuve que asimilar a toda velocidad, y sin duda puedo decir que vivía de forma constante fuera de mi zona de confort.
Por otro lado, fue muy enriquecedor, estábamos creando un área de negocio nueva de mantenimiento predictivo de parques eólicos, y pude contribuir a crear un producto de software en un ámbito completamente global. El equipo estaba en la India, mi jefe en Dinamarca, y teníamos clientes por todo el mundo.
También he tenido la fortuna de haber tenido muy buenos mentores y haber aprendido de excelentes profesionales que en algún momento también confiaron en mí, por lo que debo mucho de lo vivido hasta hoy a su confianza y generosidad.
J.M.G.: La inteligencia artificial está transformando todos los sectores. ¿De qué manera crees que afectará la rápida evolución de la IA en tu sector? ¿De qué forma podéis ayudar a vuestros clientes?
J.P.: Nuestro sector vive en constante innovación, y en unos pocos años, hemos pasado de automatizar tareas sencillas (RPA), a incorporar capacidades de la IA para automatizar procesos complejos que requieren toma de decisiones, análisis de datos y adaptación a cambios en tiempo real (Automatización Inteligente), a una tercera fase actual donde todo lo anterior parece caer bajo el paraguas de la IA.
Las empresas están invirtiendo en probar las capacidades de la IA como herramienta para competir, desarrollando nuevos servicios que de otra forma no se podrían ofrecer, aunque es cierto que muchas de estas aplicaciones todavía se encuentran en una fase inicial. Existe además mucha incertidumbre en cuestiones relativas al control y la gestión de los datos por lo que se están desarrollando modelos de trabajo que en breve reducirán algunas de las limitaciones o barreras hoy existentes.
En SS&C Blue Prism, ayudamos a nuestros clientes a aprovechar la IA y la automatización inteligente para transformar sus operaciones. Nuestras soluciones les permiten no solo optimizar sus procesos actuales, sino también escalar y adaptarse a un entorno empresarial en constante evolución. Además, nuestras plataformas están diseñadas para ser flexibles y adaptables, lo que significa que los clientes pueden integrar fácilmente nuevas tecnologías de IA a medida que estas evolucionan, sin interrumpir sus operaciones.
En resumen, les ayudamos a estar siempre un paso adelante, transformando sus desafíos en oportunidades mediante la automatización inteligente.
J.M.G.: Y en paralelo con la pregunta anterior, también tendremos riesgos. En un entorno empresarial tan dinámico, ¿cuáles consideras que son los principales desafíos en la gestión de riesgos y el cumplimiento normativo a nivel global?
J.P.: Destacaría dos desafíos principales, entre otros.
Por un lado, la velocidad a la que surgen nuevas tecnologías y marcos regulatorios en un entorno empresarial que evoluciona rápidamente impulsado por la IA y la automatización, lo cual puede crear incertidumbre en cuanto a cómo aplicar de manera efectiva las regulaciones existentes o anticiparse a las nuevas.
En este sentido, las empresas deben asegurarse de que sus sistemas de IA sean transparentes y responsables, respetando las normativas de privacidad y protección de datos, como por ejemplo GDPR en Europa. Además, las empresas deben ser proactivas en la mitigación de riesgos asociados con el sesgo en los algoritmos, la ciberseguridad y el uso ético de la tecnología.
Por otro lado, destacaría el desafío que supone a las empresas multinacionales mantener la coherencia en el cumplimiento normativo a nivel global.
Las diferentes jurisdicciones pueden tener normas y regulaciones que varían significativamente, lo que exige a las empresas desarrollar una estrategia de cumplimiento flexible y adaptable, que requiere monitorear continuamente los cambios regulatorios en cada región, para así garantizar que las soluciones tecnológicas que implanten no solo se ajusten a las regulaciones actuales, sino que también sean capaces de adaptarse a los nuevos requisitos a medida que surgen.
J.M.G.: Hemos pasado por tiempos muy desafiantes en los últimos años. ¿Qué lecciones aprendidas podrías compartir? ¿Cómo trabajas la resiliencia en tu equipo y en la organización para estar preparados ante futuros retos?
J.P.: A lo largo de los años he aprendido que lo único que no cambia es que todo cambia.
Es un aprendizaje que me esfuerzo en aplicar en mi vida personal y profesional. No me permito acomodarme si la situación actual es la ideal, porque es seguro que en algún momento cambiará. Procuro centrarme en aquello que depende de mí para que cuando suceda el cambio me sorprenda con los deberes hechos, pero la vida siempre tiene sus planes. Por otro lado, saber que las cosas van a cambiar también me ayuda a gestionar mejor los momentos difíciles, ya que esto también pasará.
También he aprendido a aprender como requisito para avanzar. En la vida profesional, y especialmente en nuestro sector, el suelo que uno pisa se mueve sin que uno haga nada, y sin que tampoco pueda hacer algo por evitarlo, nada más que estar preparado para cuando llega el momento del cambio.
Creo que a aprender de forma constante, me han servido mucho las clases que imparto desde hace años en escuelas de negocios, lo cual me ha requerido formarme más, a documentarme mejor, y a ser siempre original.
También procuro escuchar a la gente que es distinta a mí, que trabaja en otros sectores o que tiene otros estilos de vida. Me ayuda a cuestionar mis creencias y a veces a cambiar de opinión. En general, desconfío de la gente que nunca cambia de opinión y que tiene siempre todo muy claro.
Para evolucionar, para crecer, hay que cambiar, hay que desarrollar nuevas creencias, estar dispuesto a romper.
Por otro lado, tenemos la fortuna de contar con grandes profesionales en el equipo, que tenemos asimilado que cualquier cosa que merece la pena conseguir conlleva esfuerzo y perseverancia. Además, agradecemos abiertamente el feedback constructivo, y encajamos bien que compartamos puntos de vista contradictorios, lo cual sin duda nos hace más resilientes.
J.M.G.: Como líder, ¿cuáles son los valores que más aprecias y cómo los reflejas en tu estilo de gestión? ¿Qué esperas de tu equipo en cuanto a estos valores?
J.P.: Me quedo con dos valores principales: el Propósito, la Integridad.
De la misma forma que yo necesito un porqué, que me dirija a dedicar tantas horas a mi profesión, creo imprescindible que mi equipo tenga también una motivación principal, una razón que por encima de todo nos mueva a trabajar en equipo, a estar alineados en nuestro esfuerzo, a no conformarnos en ningún caso con hacer únicamente lo mínimamente necesario.
Creo que es muy difícil que una organización atraiga el éxito y la abundancia si en algún momento se llega a convertir en tan sólo un grupo de personas juntadas al azar, que intercambian su tiempo por dinero haciendo lo que alguien les pide.
Para no llegar nunca a esa situación, se debe liderar con el ejemplo, construyendo desde las fortalezas de cada uno, para que el equipo brille, de lo mejor de sí mismo, y consiga los resultados que acabarán siendo la motivación intrínseca que cada uno necesita.
También creo que en general, las buenas personas hacen buenos negocios. La abundancia se construye desde la integridad. En la vida privada y profesional, primero das y creas valor, y luego en algún momento la vida te lo devuelve, y no a la inversa.
La única manera de trasmitir este valor es primero siéndolo en el día a día, en las pequeñas y grandes cosas, y segundo, rodeándote de personas íntegras en tu equipo. Creo que no contrataría nunca en mi equipo a una persona si no es íntegra, o como se suele decir, alguien que hace lo correcto, no lo fácil, también cuando nadie le mira.
Hay un coste reputacional muy alto de la falta de integridad, y el fallo de uno suele penalizar a todo el equipo.
J.M.G.: Cambiando de tema, por presentar también al Javier Perán de fuera del trabajo. ¿Qué hobbies o actividades disfrutas en tu tiempo libre y cómo te ayudan a mantener el equilibrio y tu bienestar personal? ¿Cómo te gusta invertir, qué consejos nos darías?
J.P.: Con los años cada vez le doy más importancia a pasar tiempo de calidad con mi familia y amigos, y un buen plan de ocio o una buena mesa que compartir me parecen un plan genial.
También me esfuerzo en cuidarme físicamente, por lo que hago ejercicio varias veces por semana, lo cual me ayuda casi más a nivel mental que físico. En mis fines de semana suele caber alguna actividad al aire libre, ya sea una ruta en bicicleta o por el campo, y si es en invierno, esquiando.
Me gusta mucho aprender y suelo aprovechar mis paseos diarios con el perro para escuchar algún libro o podcast, y me ayuda mucho a mi bienestar personal limitar al máximo el ver la televisión o redes sociales.
Siempre me ha interesado invertir como un medio para comprar tiempo y libertad, por lo que he querido aprender de finanzas y educación financiera, y ojalá alguien me hubiera abierto los ojos mucho antes de lo que los abrí yo solo en este aspecto.
He invertido en varias startups de distintos sectores, y en general, he invertido en un poco de todo ya que quiero pensar que para el inversor medio es bueno diversificar. En general, recomendaría invertir en fondos indexados, inmobiliario y bitcoin, pero nunca sin informarse muy bien o formarse antes de hacerlo.
J.M.G.: Finalmente, tienes hijos que están encaminando la Universidad y dentro de poco empezarán a trabajar. ¿Qué consejo le darías a quienes empiezan su carrera en un entorno tan competitivo? ¿Qué pasos deben seguir si aspiran a roles de liderazgo? ¿Cómo deben enfrentar el mundo global y digital que les toca vivir?
J.P.: Sin duda que desarrollen una mentalidad de aprendizaje continuo, como inscribirse en cursos, leer libros, seguir a líderes de pensamiento y estar siempre actualizado sobre nuevas tendencias, tecnologías y metodologías.
Por otro lado, es muy importante que los futuros profesionales sean conscientes de la importancia de las habilidades blandas, poco presentes en general en la educación convencional.
Saber comunicar efectivamente, negociar, gestionar la agenda, adaptarse a los cambios y nuevas situaciones, desarrollar habilidad para resolver conflictos, escuchar con empatía, desarrollar un espíritu crítico, etc. Si a todo ello, le añades el dominio de otros idiomas, tienes muchas oportunidades para llegar más alto profesionalmente, y, sobre todo, personalmente.
Para desarrollar roles de liderazgo deben contribuir a sacar lo mejor de los demás, empezando siempre por uno mismo y, por tanto, liderar con el ejemplo. Para aspirar a ser un buen líder, deben tener un deseo sincero de servir de ayuda al equipo, de aportar valor.
También es muy importante enriquecerse con otras culturas, realidades sociales y empresariales de otros países. Recomendaría a todos los estudiantes que no dejaran pasar esa oportunidad.
Por último, deben desarrollar competencias digitales. La tecnología es el núcleo del mundo laboral moderno. Es esencial estar familiarizado con las herramientas digitales y mantenerse actualizado en tecnologías emergentes como la Inteligencia Artificial, el análisis de datos, blockchain o la automatización.
No se trata de convertirse en un experto en todas, sino de entender cómo estas tecnologías pueden transformar la industria en la que quieren trabajar.
7 Octubre 2024