Javier Modúbar, co-fundador y CEO de la empresa INGECOM, mayorista de valor añadido VAL que distribuye soluciones de alto componente tecnológico en el área de ciberseguridad y ciberinteligencia, es entrevistado por Arturo Navarro, consejero de ciberseguridad y actual colaborador de CyberLideria MGZN.
A.N.: Para romper un poco el hielo, quería preguntarte sobre tu gestión del día a día, especialmente, tu manejo del estrés
Javier Modúbar: Todo cargo directivo lleva asociado, en cierta medida, un nivel de estrés. Este se convierte en una parte habitual de la vida, tanto personal como profesional. La clave en la gestión del estrés es intentar desconectar un poco cada día del trabajo y de las responsabilidades que conlleva, aunque esto sea difícil. A menudo, terminamos por no desconectar del todo, lo que hace que el estrés se convierta en un componente más de nuestra rutina diaria.
A.N.: Al acabar la jornada, si es que termina (risas), ¿qué cosas sueles hacer, o qué te gusta, después de un complicado o duro día de trabajo?
J.M.: Después de un día intenso de trabajo, disfruto de varias actividades que me ayudan a relajarme y desconectar. Lo primero, y más importante para mí, es pasar tiempo con mi familia. A pesar de que mi agenda laboral a menudo exige sacrificios personales, hago un esfuerzo consciente para estar presente y compartir momentos con ellos, siempre que no estoy de viaje. Además, una de mis actividades favoritas para despejarme es salir a caminar. Me encanta pasear por la ciudad, especialmente alrededor del parque del Retiro. Este tiempo no solo me permite ejercitarme un poco, sino también observar a las personas realizando diversas actividades, lo cual me ayuda a desconectar completamente del trabajo y renovar mi energía. En resumen, aunque el trabajo a menudo consume mucho de mi tiempo, valoro y priorizo el tiempo, tanto personal como familiar, para mantener un equilibrio saludable en mi vida.
A.N.: Entonces, ¿dirías que estás contento con el equilibro actual que mantienes entre tu vida personal y profesional?
J.M.: Mantener un equilibrio es un desafío. Siempre intentamos que nuestra vida personal no se vea afectada por los asuntos profesionales. Pero, con más responsabilidades, a menudo sacrificamos aspectos personales por la carrera. Es crucial establecer límites claros sobre hasta dónde estamos dispuestos a llegar en este sacrificio. En mi caso, me gustaría dedicar más tiempo a mi vida personal, pero la responsabilidad en mi vida profesional consume cada vez más tiempo, sobre todo porque viajo mucho. Cuando no estoy en Madrid, mis rutinas diarias cambian por completo. Durante los viajes, desconecto casi por completo de mi vida personal, excepto por las llamadas que hago a mi familia. Estoy totalmente centrado y focalizado en mi vida profesional las 24 horas del día.
A.N.: Entrando ya en “materia gruesa”, ¿qué importancia tiene para ti la ciberseguridad en la distribución de soluciones tecnológicas? ¿Y dentro del modelo de negocio de INGECOM?
J.M.: Es fundamental reconocer que INGECOM está enfocado completamente en ciberseguridad. Desde sus inicios, hace casi 27 años, cuando la ciberseguridad no tenía la importancia que tiene hoy, en INGECOM constantemente estuvimos haciendo scoring avanzado de fabricantes de ciberseguridad, y hasta nos hemos organizamos internamente centrando nuestras esfuerzos en estas áreas: ciberseguridad, ciberinteligencia (un paso previo a la ciberseguridad), y ciberseguridad aplicada a sectores industriales o médicos. Cada una con características específicas y riesgos únicos asociados a la producción tecnológica.
A.N.: Respecto a los riesgos específicos en la distribución de tecnología, dentro de un mercado ciber cada vez más fluctuante ¿podrías contarnos cuál es la perspectiva que tienes de ello dentro del sector de distribución de soluciones de alta tecnología?J.M.: Históricamente, se ha considerado que el modelo de distribución estaba destinado a desaparecer, pero mi experiencia con los fabricantes demuestra que existen principalmente dos tipos: los grandes actores, que se expanden para cubrir nichos específicos de necesidades en ciberseguridad; y aquellos que son significativos e innovadores. Recientemente leí algo muy acertado desde mi punto de vista que se refería a los grandes jugadores en el ámbito de la ciberseguridad, quienes a menudo optan por adquirir empresas emergentes con tecnologías disruptivas en lugar de desarrollar internamente, sobre todo por la rapidez que demanda el mercado. En este contexto, el papel del distribuidor es crucial para introducir estas nuevas tecnologías en el mercado y facilitar su adopción.

A.N.: Hablando de estrategias de selección y asociación con fabricantes, ¿cómo selecciona INGECOM a los fabricantes y proveedores de soluciones de ciberseguridad?
J.M.: Lo cierto es que la clave reside en la interacción directa con los clientes finales. Es esencial conversar con una amplia gama de usuarios, incluyendo C-suite y otros ejecutivos, para obtener una perspectiva clara de sus necesidades, objetivos, riesgos y temores. No todos los sectores tienen las mismas necesidades, ya que cada uno posee requerimientos específicos, y conocer esos detalles es crucial para ofrecer soluciones adecuadas. Como ejemplo, hace aproximadamente una década, hablando con representantes del sector financiero, industrial e ingeniería, ya se destacaba la preocupación por la protección de datos, mucho antes de que este tema se convirtiera en una prioridad generalizada. Este tipo de diálogo con diferentes sectores permite identificar problemas emergentes y anticipar la necesidad de tecnologías específicas que, eventualmente, serán esenciales para todos. Actualmente, observando sectores como el industrial y salud, especialmente en áreas no tradicionales como OT y dispositivos médicos, se percibe una creciente necesidad de control de la seguridad. Este reconocimiento de patrones de necesidad urgente es crucial no solo para las empresas que buscan desarrollar tecnologías pertinentes, sino también para prever y contrarrestar las estrategias de actores maliciosos que también detectan y explotan estas vulnerabilidades.
A.N.: ¿Cuáles son los desafíos más comunes que te encuentras al formar alianzas con nuevos socios tecnológicos y cómo se superan?
J.M.: Actualmente, al ser parte del grupo de seguridad más grande a nivel global, esta posición nos permite ser vistos de manera diferente. Sin embargo, hasta hace unos años, la situación era similar a un enfrentamiento entre David y Goliat. En el pasado, cuando llegaba el momento de negociar acuerdos, los fabricantes tendían a preferir líderes de mercado y actores globales, es decir, estatus que nosotros no poseíamos. A pesar de nuestro reconocido prestigio, carecíamos de un alcance global, lo que nos obligaba a demostrar más méritos que otros para cerrar acuerdos, muchas veces sin éxito. Además, frecuentemente éramos sometidos a periodos de prueba para confirmar que la elección del acuerdo había sido la correcta. Hoy en día, enfrentamos menos este tipo de problemas, ya que los fabricantes de ciberseguridad nos buscan activamente. No obstante, en ocasiones debemos rechazar propuestas, incluso cuando la tecnología es excepcional, simplemente porque no disponemos del tiempo necesario para abarcar todo.
A.N.: Poniendo el foco en la integración y optimización de soluciones de ciberseguridad, ¿cómo asegura INGECOM que las soluciones ofrecidas se integran eficazmente en los entornos tecnológicos de sus clientes? Además, ¿qué papel juega INGECOM en la optimización continua de estas herramientas una vez implementadas?
J.M.: Es crucial asegurarnos de que estas plataformas y herramientas se integren adecuadamente en los entornos de los clientes, y comprender su rol antes de formalizar un acuerdo con un nuevo fabricante. Aunque una oferta en el mercado pueda parecer prometedora, es esencial validar técnicamente para confirmar su calidad y que cumple con una necesidad real. Siempre he sostenido que el mayor fabricante, o el más avanzado tecnológicamente, no necesariamente será el más exitoso. Para alcanzar el éxito se deben cumplir varios criterios:
A.N.: Hablando de formación, ¿qué tipo de programas de formación y soporte técnico ofrece INGECOM a sus clientes para asegurar el uso efectivo de las tecnologías proporcionadas?
J.M.: Cada año, planificamos de forma anual diversos planes de formación en colaboración con nuestros partners y fabricantes. Esta estrategia es esencial para cubrir los gastos asociados y garantizar que nuestros ingenieros no solo sean formados, sino también reciclados desde un punto de vista profesional. Este enfoque responde a la evolución del sector de la ciberseguridad, que ha cambiado drásticamente en la última década. Hoy en día nos enfrentamos a una industria dinámica donde, solo en el primer trimestre, un fabricante puede adquirir hasta tres empresas, incorporando así múltiples tecnologías nuevas a nuestro ámbito de trabajo. Esta realidad nos obliga a adaptar nuestra formación continuamente para integrar estas nuevas tecnologías y mantenernos competitivos. El principal desafío que enfrentamos es la amplitud de nuestro portafolio, que es tan extenso que nos resulta imposible cubrir la formación para todos los fabricantes. Por lo tanto, seleccionamos aquellos que consideramos más críticos, basándonos en las necesidades del mercado, la demanda de proyectos y los servicios profesionales requeridos por los clientes.
Además, tenemos la ventaja de trabajar con algunos fabricantes cuyos productos, al ser basados en la nube, no requieren una formación tan exhaustiva en instalación y mantenimiento, ya que se gestionan como plataformas. Esto representa una oportunidad para focalizar nuestros recursos en áreas donde se maximiza el impacto y la eficiencia de nuestra capacitación.
A.N.: Volviendo al tema de los planes de acción y respuesta ante incidentes, aunque INGECOM no gestiona directamente los riesgos de ciberseguridad de sus clientes ¿cuál sería su papel en la respuesta ante un incidente de seguridad que involucre las tecnologías que ha proporcionado?
J.M.: En nuestra plataforma, nos dedicamos constantemente a monitorear y evaluar nuevas tecnologías que mejoren nuestra capacidad de respuesta ante incidentes. Hace poco hemos alcanzado un acuerdo significativo con un fabricante que promete acelerar la detección y respuesta a incidentes en un tiempo relativamente corto. Nuestro enfoque no solo se centra en reaccionar a los incidentes a medida que ocurren, sino en detectar posibles incidentes antes de que estos se manifiesten. Esta estrategia proactiva incluye:
Es esencial entender que nuestro trabajo no involucra riesgos para el cliente. Por el contrario, buscamos constantemente tecnologías avanzadas que proporcionen a nuestros clientes las herramientas necesarias para una gestión de incidentes más efectiva. Esto, a su vez, minimiza el impacto y mejora la seguridad general.
A.N.: Por último, ¿cómo ves el actual mercado de ciberseguridad y en concreto la función del CISO?
J.M.: El mercado de ciberseguridad actual es muy dinámico y está en constante crecimiento. Durante una reciente visita a Israel, observé de primera mano el vibrante ecosistema de ciberseguridad que, junto con Estados Unidos y Europa, constituye uno de los tres pilares fundamentales en este ámbito. Aunque hay otros países con sectores de ciberseguridad destacados, estos tres representan los núcleos más influyentes y activos. Este dinamismo se ve impulsado por la constante innovación y el nacimiento de nuevas empresas. Muchas emergen de ideas generadas dentro de compañías ya establecidas, donde los empleados deciden emprender por su cuenta. Aunque no todas tienen éxito, su mera existencia contribuye al avance tecnológico y al enriquecimiento del sector. Respecto a la figura del CISO, creo que ha evolucionado significativamente en la última década. Anteriormente, se percibía principalmente como un rol operativo, con poco impacto en las decisiones estratégicas de las empresas. Sin embargo, hoy día, la importancia del CISO ha crecido exponencialmente, convirtiéndose en un pilar fundamental dentro de los consejos de administración. Esta transformación se debe en gran parte a la creciente concienciación sobre los riesgos ciber y su impacto económico en las organizaciones. Los consejos de administración ahora están más informados y preocupados por la ciberseguridad, no solo por obligaciones regulatorias, sino también por el potencial daño económico que un incidente puede causar. Además, la cadena de suministro se ha convertido en un área crítica de atención para los CISOs, quienes ahora juegan un papel crucial en la evaluación de la seguridad de los proveedores. Esta responsabilidad es vital, ya que muchos ataques se llevan a cabo a través de vulnerabilidades en la cadena de suministro. En resumen, el mercado de ciberseguridad es más activo y vital que nunca, con un crecimiento que supera al de sectores más tradicionales. El papel del CISO se ha reforzado significativamente, convirtiéndose en un componente esencial en la estrategia y la toma de decisiones de las empresas modernas. La adopción de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, y la adaptación a nuevos desafíos seguirán siendo claves para mantener la seguridad en el futuro.

Rincón del CISO
28 Julio 2026
Podcast de Cyberlideria MGZN.
Todos los jueves, a partir de las 22:00, estará disponible en CyberLideria MGZN una nueva entrevista, donde un prestigioso CISO colaborador charlará con una personalidad inspiradora, importante, y líder empresarial, tanto del ámbito privado como público.
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