Isaac Hernández, director general de Google Cloud en España y Portugal

En 2025, las organizaciones españolas han avanzado de forma decisiva, superando la fase de experimentación de la IA generativa para pasar a la ejecución tangible. En Google Cloud, nos enorgullece haber impulsado esta transformación, ofreciendo continuas innovaciones globales, incluida Gemini Enterprise, nuestra plataforma unificada que actúa como la nueva puerta de entrada a la IA en el lugar de trabajo, conectando modelos, agentes y datos empresariales en un entorno único y seguro.
Este año, reforzamos nuestro compromiso con el país mediante hitos estratégicos. Hemos anunciado una importante alianza con MasOrange para consolidar su infraestructura y revolucionar las experiencias de los clientes. También empoderamos a Bankinter para mejorar su gestión de datos y análisis avanzado, utilizando la IA de Google para personalizar los servicios financieros e impulsar la eficiencia interna. Fundamentalmente, y conscientes de que la tecnología solo es tan valiosa como quienes la usan, hemos lanzado una iniciativa masiva de capacitación para formar a 1 millón de personas en España antes de 2027.
De cara a 2026, estamos pasando del potencial al impacto. Estamos entrando en la era de la IA Agéntica—pasando de los asistentes útiles actuales a sistemas autónomos de varios pasos capaces de razonar y actuar. Ya estamos viendo esto con CaixaBank, donde los agentes ahora ayudan a los clientes a través de complejas decisiones financieras.
A medida que los flujos de trabajo «agénticos» se vuelven integrales para las operaciones empresariales, el enfoque ya no está solo en la innovación, sino en el valor tangible. Al integrar estos sistemas autónomos en sus procesos centrales, las empresas españolas no solo se están preparando para el futuro; lo están construyendo activamente.
Santiago Alvarez de Cienfuegos, XMCyber

2025 marca un punto de inflexión: la tecnología debe justificarse con impacto directo en el negocio. Se acabó valorar la innovación por ser novedosa. Ahora cuenta lo que protege ingresos, optimiza costes y sostiene el crecimiento en entornos complejos.
La credibilidad por parte del Consejo de Administración y del propio mercado surge cuando la tecnología se integra en decisiones estratégicas y reduce incertidumbre. Eso es la madurez digital.
A mi modo de ver, el verdadero diferencial en 2025 es simple: convertir la tecnología en ventaja competitiva medible, no en un centro de gasto.
Elena Cerrada, Country Manager Iberia Sailpoint

Desde la perspectiva de la Seguridad de la Identidad, 2025 se consolida como un año clave en la madurez de la transformación digital y, al mismo tiempo, en la toma de conciencia sobre el riesgo inherente a este proceso. En este contexto, la identidad se confirma como el verdadero perímetro de seguridad de las organizaciones modernas.
Las compañías han dejado atrás una visión puramente técnica de la identidad para asumirla como un pilar estratégico de negocio, fundamental para habilitar la innovación de forma segura. La acelerada adopción de la nube, la automatización y la inteligencia artificial, junto con el crecimiento exponencial de las identidades no humanas, ha desplazado el foco del riesgo hacia los accesos y permisos, donde se concentran los principales desafíos operativos, regulatorios y de ciberseguridad.
Este escenario ha puesto de manifiesto la necesidad de implantar un gobierno de identidades robusto, escalable y alineado con el negocio, capaz no solo de proteger, sino también de aportar valor. Aquellas organizaciones que sean capaces de gobernar de forma eficaz quién tiene acceso a qué, por qué y durante cuánto tiempo, estarán mejor preparadas para reducir el riesgo, innovar con confianza y afrontar el futuro digital con resiliencia.
David Julian, CEO Alpine Security

En 2025 la palabra clave ha sido aceleración: la IA y su explotación, la automatización y la digitalización han avanzado más rápido que nuestra capacidad para gobernarlas, mientras que los tiempos entre intrusión y compromiso se han reducido a mínimos históricos. Esta brecha ha situado la responsabilidad directamente en la alta dirección, que ya no puede delegar la ciberseguridad como un asunto técnico, sino integrarla en la toma de decisiones estratégicas.
La consecuencia natural ha sido un movimiento decidido hacia modelos de vigilancia continua y análisis proactivo: muchas organizaciones han sabido adaptarse, otras avanzan tarde y algunas, simplemente, puede que no lleguen a tiempo en un entorno donde la resiliencia organizativa depende de anticiparse, no de reaccionar. En un mercado así, si no reaccionas con visión y rapidez, la tecnología, la competencia o un actor malicioso acabarán haciéndolo por ti.
Juan Carlos Sánchez de la Fuente, Cloudera

2025 ha sido el año en el que la tecnología ha dejado de ser un fin para convertirse en un medio claramente orientado al impacto real en el negocio y en la sociedad. Junto a la adopción acelerada de la inteligencia artificial, hemos empezado a ver una reflexión más profunda sobre la necesidad de mayor control, abriendo el debate en torno al Private AI, especialmente desde las perspectivas de seguridad y coste.
Se refuerza así una idea esencial: no hay buena IA sin datos fiables, gobernados y de calidad. Este contexto está impulsando una revisión de las estrategias cloud, donde el equilibrio entre entornos híbridos y multicloud cobra cada vez más relevancia. En paralelo, crece la atención sobre la soberanía del dato y la necesidad de un gobierno que garantice confianza y trazabilidad, con la interoperabilidad, el open source y la federación como palancas clave para preservar la flexibilidad y la libertad tecnológica.
Miguel Rego, Presidente Cluster IA y CEO Fundetec

El año 2025 ha consolidado la convergencia entre inteligencia artificial, sostenibilidad y tecnologías inmersivas como motores de transformación digital.
La innovación se ha orientado hacia la creación de ecosistemas más seguros, éticos y colaborativos, donde la gestión de datos, la automatización inteligente y la realidad extendida han impulsado tanto la productividad empresarial como como el desarrollo social y económico.
En este contexto, el Cluster de Inteligencia Artificial de la Comunidad de Madrid que tengo el honor de presidir, se ha reafirmado como un actor estratégico, capaz de articular alianzas y posicionar la IA como habilitador transversal de nuevas oportunidades de crecimiento y competitividad en un entorno global cada vez más interconectado.
Miguel Angel Fañanas, Country Manager Digicert

En 2025 vivimos una aceleración exponencial de la adopción de la Inteligencia Artificial, los avances en computación cuántica y la robótica. Se han multiplicado las inversiones en estos ámbitos y las tecnologías que los habilitan.
Las organizaciones se embarcaron en proyectos de modernización de su infraestructura digital:
Acelerándose, así, el cambio en la forma de trabajar y competir en los mercados globales.
Ignacio Cabrera, Regional Manager Iberia & LatAm de CAST

Para CAST, 2025 ha sido un año apasionante. Hemos ayudado a grandes organizaciones a modernizar sus aplicaciones legacy críticas, logrando que la IA por fin las ‘entienda’ gracias a un contexto determinista, real y completo. Aportar esta visión profunda es lo que marca la diferencia, convirtiendo proyectos que parecían inviables y arriesgados en éxitos de total garantía.
Marc Sarrias, Country Manager for Iberia at Palo Alto Networks

Si algo nos deja 2025 es la certeza de que la transformación digital ha entrado en una fase más adulta: menos ruido, más diseño; menos herramientas, más plataforma; menos promesas, más decisiones. Durante años, la fragmentación de herramientas ha ido añadiendo complejidad a los entornos tecnológicos. Ahora, las organizaciones asumen que la transformación digital no va de sumar tecnología, sino de tomar decisiones estructurales y tener una estrategia clara. En España y Portugal lo hemos visto con claridad, con un giro decidido hacia la consolidación y la adopción de plataformas integradas, donde SASE y XDR forman ya parte de la hoja de ruta de muchos proyectos estratégicos.
La seguridad desde el diseño, la protección de los entornos de IA y la identidad se han consolidado como los nuevos perímetros, en un contexto en el que no solo las personas, sino también las máquinas y los agentes de IA necesitan control y gobierno. Al mismo tiempo, el despliegue generalizado de proyectos de IA ha acelerado la innovación y ha consolidado la seguridad de estos entornos como un elemento estructural del diseño. Y desde esa misma madurez, el sector empieza a anticipar el impacto de la computación cuántica, dando pasos para garantizar que los datos que protegemos hoy sigan siendo seguros mañana
Sergio López-Chicheri, Country Manager de Commvault

Si algo nos dejó claro 2025 es que la evolución tecnológica giró en torno a cuatro ejes decisivos: regulaciones más estrictas que elevaron la gobernanza digital, la protección de identidades como primera línea de defensa, una seguridad cada vez más predictiva y continua, y una inteligencia artificial aplicada de forma estratégica para automatizar decisiones y reforzar la resiliencia.
De cara a 2026, estas tendencias seguirán marcando el pulso de la innovación en un contexto donde la confianza digital será el activo más valioso. En este camino, Commvault ha desempeñado un papel clave, invirtiendo en tecnologías capaces de anticipar riesgos, proteger los datos desde su origen y garantizar restauraciones realmente limpias, libres de amenazas o persistencias ocultas. Todo ello permite a las organizaciones avanzar hacia el próximo año con mayor seguridad, agilidad y confianza.
Branco Calleja, CEO Yup Mobility

El 2025 ha sido el año en que la tecnología dejó de ser un proyecto a futuro para convertirse en una capa transversal imprescindible en cualquier organización.
La madurez de la inteligencia artificial generativa y la automatización inteligente han acelerado la innovación a un ritmo sin precedentes. Las empresas que han sabido integrar estos avances no solo han transformado sus operaciones, sino que han redefinido su propuesta de valor, poniendo al usuario en el centro.
Este 2025 marca, sin duda, el inicio de una nueva etapa de transformación digital real y tangible.
Elena García Díez, Chief Security Advisory, Microsoft España

En 2025, la seguridad de la información se consolida como pilar y base de la innovación y la confianza digital. El reto de la protección de la identidad se mantiene en el foco de la protección: el 97% de los ataques de identidad fueron intentos de login con contraseña, pero la autenticación multifactorial resistente al phishing bloqueó más del 99% de accesos ilegítimos. La inteligencia artificial es utilizada por atacantes y defensores: facilitó campañas de phishing y fraude, pero también revolucionó la defensa con detección y respuesta inteligente y automatizada, reduciendo tiempos de horas a minutos. Hemos observado cómo el cibercrimen continúa en su proceso de industrialización, con más del 50% de ataques motivados por extorsión o ransomware y el 80% orientados al robo de datos. Microsoft procesó 100 billones de señales diarias y bloqueó millones de amenazas.
Son cifras que permiten dimensionar el valor que esto supone para alimentar la inercia de nuestra estrategia de protección y nuestros esfuerzos de transformación de la seguridad a través de nuestra Secure Future Initiative, un plan del que compartimos avance y lecciones aprendidas que inspiran e impulsan estrategias de nuestro entorno. El foco en trabajar la resiliencia es esencial, junto a la preparación para la criptografía poscuántica y la revisión del perímetro extendido. De cara a 2026, no se trata solo de mantener el ritmo, sino de anticipar riesgos y consolidar la seguridad en un habilitador estratégico: adoptar Zero Trust, gobernanza y seguridad de la IA alineada con marcos europeos, blindar la cadena de suministro, la anticipación al cifrado poscuántico y la automatización segura. La diferencia no estará en quién innove más rápido, sino en quién innove de forma segura.
Alvaro del Hoyo, Southern Europe Field CTO Technolgy Strategist CrowdStrike

En 2025, la ciberseguridad experimentó una transformación tecnológica de gran magnitud, al pasar la industria más allá de la IA generativa hacia la era agéntica. Es decir, sistemas de inteligencia artificial que no solo asisten, sino que también razonan, deciden y actúan. Los adversarios están utilizando cada vez más la IA como arma para acelerar los ataques, reduciendo drásticamente el tiempo de reacción de los defensores y saturando a los equipos del SOC con alertas.
Para contrarrestar esto, el futuro de la ciberseguridad se ha de basar en un SOC agéntico, donde los analistas dejan de ser gestores de alertas para convertirse en orquestadores que dirigen grupos de agentes inteligentes. Estos agentes se encargan de tareas repetitivas y con gran carga de datos a velocidad de máquina, dentro de guardarraíles o límites claramente definidos por el cliente, lo que permite a los analistas centrarse en la estrategia, el razonamiento y la toma de decisiones de alto impacto. El resultado son operaciones de seguridad más rápidas, adaptativas y escalables, adecuadas para un mundo impulsado por la IA.
Podcast de Cyberlideria MGZN.
Todos los jueves, a partir de las 22:00, estará disponible en CyberLideria MGZN una nueva entrevista, donde un prestigioso CISO colaborador charlará con una personalidad inspiradora, importante, y líder empresarial, tanto del ámbito privado como público.
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