Reportaje

Reportaje de Rubén Fernández-Costa O’Dogherty: La enigmática ‘identidad digital’: qué es, cómo potenciarla y cuál es la clave para defenderla

Rincón del CISO

Este mes, en CyberLideria MGZN analizamos en un extenso reportaje el novedoso y a veces enigmático concepto de ‘identidad digital’. De la mano de personas expertas desde diferentes perspectivas, desentrañamos cómo la creamos, qué factores son determinantes —muchos de ellos no evidentes—, y cómo podemos defenderla.  José Fernando Gómez Arbaizar, Founder & CISO de Ironchip En relación al concepto de ‘identidad digital’, sin duda nada fácil de definir, el fundador y CISO de Ironchip explica que “se puede comenzar diciendo que la identidad como tal es tan antigua como lo es el ser humano, y es todo lo que nos hace únicos, el conjunto de características y maneras de actuar que nos permiten diferenciar a una persona de otra. La identidad digital es exactamente lo mismo, todo lo que nos hace únicos en el mundo digital. Su origen es, por tanto, tan antiguo como el mundo digital, sin identidad digital no habría mundo digital, y sin mundo digital no existiría la identidad digital”. Al buscar un origen, añade, este podría encontrarse “en el siglo XX, con las primeras computadoras y, en concreto, la máquina Enigma, utilizada en la Segunda Guerra Mundial por los nazis. De hecho, suplantar la identidad digital de las personas que utilizaban esta máquina, fue lo que inclinó la guerra al bando de los aliados. En su opinión, “nuestra identidad está formada por diversos factores, como nuestra cara, nuestro color de ojos, nuestras huellas dactilares… pero también nuestra voz, como hablamos e incluso cómo nos movemos. Y en el mundo digital, esto no cambia. Hasta hace pocos años, la identidad digital era una combinación de tres factores: algo que tienes (un móvil, un ordenador, un dispositivo usb), algo que eres (huella dactilar, iris, reconocimiento facial…) y algo que sabes (contraseña, código…). Sin embargo, esto se está ampliando, añadiendo factores de comportamiento (cómo escribes o cómo mueves el ratón) o incluso, en empresas revolucionarias como Ironchip, factores de ubicación (detección de viajes imposibles, operaciones permitidas en lugares habituales…), reforzando la identidad digital y haciendo con cada factor extra de ella algo mucho más propio y difícil de suplantar”.
 En su opinión, “la identidad digital bien entendida no es solo una herramienta para controlar accesos, como una contraseña, sino que también es un reflejo de la privacidad. Con cada iteración que hacemos con internet, estamos desarrollando nuestra identidad digital: no se trata solo de demostrar quienes somos, sino de proteger la esencia de quienes somos en un mundo en el que los datos son poder y vulnerabilidad al mismo tiempo. Desde la perspectiva de un proyecto, usar la identidad digital éticamente significa priorizar la transparencia, el consentimiento y la seguridad, sin sacrificar la experiencia de usuario. Por desgracia, la mayoría de métodos de identidad actuales no cumplen esta premisa. Normalmente, solemos acceder a los servicios con contraseñas. Y sabemos, por estadísticas de múltiples informes anuales de ciberseguridad, que aproximadamente el 60% de ataques y robos de identidad tienen como origen un robo de contraseña. Memorizar no es precisamente la mayor cualidad del hombre, haciendo que la gente utilice la misma contraseña en todos sus servicios. Estas contraseñas se guardan en los servidores de estas aplicaciones haciendo que, si estás registrado en cien aplicaciones con la misma contraseña, con que roben tu contraseña de una de ellas, ya han comprometido toda tu seguridad”. Podemos concluir entonces, según explica este CISO, que “la resiliencia digital, desde la perspectiva de un usuario, significa construir un sistema que pueda resistir amenazas como brechas de datos, robos de identidad y manipulación. Desafortunadamente, los métodos biométricos actuales, como la huella dactilar o el reconocimiento facial almacenados en servidores, representan el mayor riesgo y debilitan la resiliencia. Si un cibercriminal roba tu huella dactilar o datos faciales, no puedes cambiarlos, comprometiendo tu identidad digital para toda tu vida. Con las caras expuestas por todo internet y la tecnología de deepfake volviéndose más accesible que nunca, nuestros datos biométricos están más expuestos de lo que podríamos imaginar. Un ejemplo concreto de Panamá ilustra esta tensión. Un banco importante allí intentó obligar a todos sus clientes a usar el reconocimiento facial, argumentando que mejoraría la seguridad y agilizaría el acceso. Aunque la intención era mejorar la eficiencia, muchos usuarios se opusieron, citando preocupaciones sobre la privacidad y el riesgo de que sus datos biométricos fueran mal utilizados o robados, haciendo, incluso, que perdieran clientes. Este caso pone de manifiesto el delicado equilibrio entre la innovación y la confianza del usuario en los sistemas de identidad digital”. Entonces, ¿qué nos queda? El experto habla de enfoques innovadores “como las pruebas de conocimiento cero (zero-knowledge proof o ZKP) ofrecen un camino prometedor. La ZKP es un método criptográfico en el que una parte puede demostrar a otra que conoce un valor sin revelar dicho valor. Es decir, que pueden demostrar tu identidad sin guardar tu contraseña o tu cara en sus servidores. En Ironchip, hemos aprovechado la ZKP combinando “algo que tienes” (como un dispositivo seguro), verificación biométrica local (sin almacenarla en servidores) y “dónde estás” (datos de geolocalización) para eliminar por completo la necesidad de contraseñas. Esto crea una experiencia de usuario fluida, segura y privada que asegura que tu identidad digital sea exclusivamente tuya”. En paralelo, “creo que la IAG está destinada a revolucionar cómo interactuamos con la identidad digital, especialmente al mejorar procesos como el “conozca a su cliente” (KYC son sus siglas en inglés). Al analizar la huella digital completa de una persona (actividad en redes sociales, historial de transacciones, comportamiento en línea…), la IA puede validar identidades con mayor precisión y eficiencia. Esto podría agilizar la incorporación de clientes para bancos, gobiernos y empresas, reduciendo el fraude mientras se mejora la experiencia del usuario. Sin embargo, también plantea preguntas éticas sobre la vigilancia y el consentimiento, requiriendo una implementación cuidadosa para proteger la privacidad. En Ironchip hemos adoptado un enfoque basado en IA, con el que actualmente protegemos las identidades de los clientes de seis de los diez bancos más importantes de España de manera totalmente transparente. Nuestra tecnología bloquea la usurpación de cuentas y detecta esquemas de fraude sofisticados. Por ejemplo, descubrimos una red mafiosa en Benín que intentaba desviar fondos de cuentas bancarias españolas explotando identidades digitales robadas: usando nuestros sistemas avanzados de análisis y prueba de conocimiento cero, identificamos patrones inusuales, congelamos las cuentas y evitamos pérdidas millonarias, todo mientras garantizamos la privacidad de sus usuarios”. En conclusión, menciona cómo “la identidad digital es tanto una herramienta poderosa como una gran responsabilidad. Al superar métodos obsoletos como las contraseñas, abrazar tecnologías centradas en la privacidad como la prueba de conocimiento cero y aprovechar la IA de manera responsable, podemos construir un futuro en el que la resiliencia digital nos proteja en un mundo cada vez más conectado. El desafío radica en equilibrar la innovación con la confianza, asegurando que nuestros yo digitales permanezcan seguros, privados y verdaderamente nuestros”. Rafael Ortega, COO y experto en Ciberseguridad de Factum “Por no ponernos demasiado académicos y tirando de ironía”, comienza esta entrevista el director de desarrollo de negocio, consultoría y cloud en ciberseguridad de Factum, “yo diría que la identidad digital, es aquella que resuelve este inconveniente, que retrata una viñeta ya clásica donde las haya [enseña una ilustración en la que dos perros están delante de un ordenador y uno le dice al otro ‘en Internet, nadie sabe que eres un perro’]. Añade cómo “un gran informe, el documento del World Economic Forum, titulado específicamente ‘A Blueprint for Digital Identity’ define la identidad como “una colección de atributos individuales que describe una entidad y determina las transacciones en las que la entidad puede participar”. Dicho de otra manera, si no existen atributos (datos) que definan tu identidad no podrás transaccionar, lo que marca ya una clara diferenciación, no hay que confundir la identidad digital, con la autenticación. Así, podemos considerar dos ámbitos de la identidad digital, uno, el usado para transaccionar y otro, en el uso de la tecnología en el ámbito empresarial, para el acceso y uso de las aplicaciones e infraestructura tecnológica. Esto es lo que se denomina Identity & Access Management. Por tanto, desde un punto de vista amplio, la identidad digital existe desde que se puso una barrera para acceder a los sistemas de información”. Ahora, inmersos en esta asombrosa carrera por la innovación el experto explica que “surge otra cuestión y muy importante ¿qué hacemos con las “cosas”? También tienen identidad digital. Y surgen otras preguntas difíciles de contestar. Si recordamos lo que dice sobre los tres tipos de autenticación el NIST (algo que sabes, algo que tienes y algo que eres), si te roban algo que sabes, lo cambias; si te roban algo que tienes, lo sustituyes; pero ¿y si te roban algo que eres?... Es el peligro de la biometría, que de hecho ya ha sucedido. Desde el entorno empresarial, en estos momentos, la situación es compleja ya que el robo de credenciales y la ‘misconfiguration’ de los elementos que participan en estos procesos hacen que la delincuencia se salte incluso los dobles factores, siendo uno de los principales vectores de ataque”. En este sentido, “se está intentando compensar o reforzar y asegurar estos procesos con otra variable más, tomado el NIST se podría definir como algo que haces, es decir, basado en tu comportamiento (behavior). En el mundo empresarial nos comportamos homogéneamente, por tanto, la detección de anomalías es clave para evitar incidentes de seguridad. En el ámbito transaccional, la Identidad Soberana (Self-Sovereign Identity, SSI) se vuelve entonces un concepto clave. El reglamento eIDAs 2.0 de la UE es el “brazo de hierro” regulatorio: el SSI propone que los individuos tengan control total sobre su identidad digital, sin necesidad de terceros centralizados como gobiernos o grandes corporaciones, pudiendo almacenar y gestionar sus atributos personales”. Por ello, “la introducción de la Cartera de Identidad Digital Europea (European Digital Identity Wallet) en el presente Reglamento, asegura esa Identidad Soberana, cuya herramienta que permitirá a los ciudadanos almacenar y compartir credenciales electrónicas de manera segura y sin depender de intermediarios privados. Pero no olvidemos que uno de los axiomas de la ciberseguridad es el que se postula que no existen sistemas seguros, sino que no se conocen tipos de ataques que puedan vulnerarlos. Por último, lógicamente, el uso de componentes como la cartera digital, apoyará a uno de los mayores vectores de ataque que en estos momentos es usado por los delincuentes, que es la suplantación de identidad, aumentado el componente de protección de la resiliencia digital”. Para el COO, “la llegada de la IA no creo que afectará, la verdad es que no tengo una razón determinada para esta afirmación, eso sí, por desgracia, aumentarán los ataques, ya que la IAG, hace que se “popularize” y “simplifique” el cómo buscar y ejecutar ataques. En mi opinión, más bien la duda sería, ¿cuántas personas se quedarán “desconectadas” de esta soberanía digital? ¿Y como evitamos esa desconexión?”, concluye. Ana Morales Caselles, Directora de RRHH de Johnson & Johnson Para la directora de Recursos Humanos de Johnson & Johnson, “la identidad digital te define personal y profesionalmente, en todo el entorno digital. Es toda la información que hay de ti en redes. Y eso es mucho… porque a diferencia de la identidad real, el entorno digital tiene memoria. Cada interacción, cada publicación, todo, define tu identidad y no se pierde con el tiempo. Toda esa información va forjando tu reputación y tu imagen. De manera práctica, podemos hablar que la identidad se ha ido forjando desde el año 2000 y posiblemente en los últimos quince años, cuando hemos empezado a ser activos en redes”. Comenta que “es importante saber que tenemos identidad digital desde el momento que interactuamos en redes. Queramos o no. Por eso para mí, lo primero es entender y ser conscientes de la no existencia de barreras entre lo personal y lo profesional. Una vez que somos conscientes, está en nuestra mano desarrollar nuestra identidad digital de una forma planificada y hacerlo paso a paso, sabiendo que es una carrera de largo plazo y prácticamente irreversible. Entiendo que el mayor riesgo, una vez superado que nosotros mismos podemos ser nuestro propio riesgo de reputación, seguramente sea una posible suplantación de identidad o lo que terceros publiquen sobre nosotros”. Por otro lado, señala que “existen muchísimas oportunidades. Más allá de la democratización de la información, hoy tenemos acceso a personas que no conoceríamos de otra manera porque tenemos intereses comunes o participamos de las mismas comunidades digitales, por ejemplo. También nuestro impacto se puede multiplicar de forma muy significativa que, de otra manera, sería imposible conseguir”. “Creo que la resiliencia digital se refiere a la capacidad que tenemos de adaptarnos a los cambios y a las dificultades”, explica la directiva. “En el caso digital, juega un papel fundamental tener conocimiento sobre los riesgos que existen en este entorno y estar preparados para afrontarlos. Saber cómo proteger nuestras cuentas, como minimizar el riesgo de filtración de nuestros datos, etc. Trabajar en un entorno digital nos facilita muchas cosas pero a la vez es un entorno muy exigente, si lo quieres gestionar bien”. En su opinión, “algunos controles para proteger nuestra identidad son tan sencillos como usar contraseñas fuertes. Parece algo sencillo, pero hay veces que no las utilizamos ni en accesos que sabemos que deben estar muy protegidos. A partir de ahí, depende de qué hablemos. Sin duda deberíamos leer todos los avisos de control de privacidad que habitualmente aceptamos sin mirar. Y si hablamos de envío de información, deberíamos asegurar un envío cifrado. Los avances siempre se pueden utilizar para hacer el bien o el mal. El mal uso de la Inteligencia Artificial puede llevar a facilitar, a ciberdelincuentes, el acceso a información de terceros o incluso a suplantar identidades. Si la utilizamos para protegernos, nos puede ayudar por un lado a aprender y a mantenernos al día y por otro nos puede ayudar a detectar amenazas. Como siempre que hablamos de tecnología, se trata de mantener un equilibrio entre maximizar las facilidades que nos proporciona y aprender qué nuevos desafíos nos presentan los avances”, concluye, destacando ese aspecto positivo. Cristina Xifra Estrany, Information Security & Cybersecurity Risk Manager de Puig. En palabras de la experta directiva de Puig, una identidad digital “se va configurando con los diferentes tipos de información que subimos a las redes. Así pues, a la hora de desarrollar dicha identidad es importante que se piense bien qué queremos mostrar y cómo queremos hacerlo antes de plasmarlo en los perfiles tanto profesionales como personales. No hay que olvidarse de las redes sociales y de las opiniones, valoraciones o likes publicados durante el tiempo libre. Hoy en día puede ser tan importante el currículum que hayamos subido a LinkedIn, por poner un ejemplo, como las interacciones no profesionales que hayamos esparcido por el mundo virtual. A estas últimas se les suele dar menos importancia, pero me atrevería a decir que son incluso más importantes que las primeras a la hora de crear (o recrear, si alguien quiere hacerse una idea otra persona), y sobre todo mantener, una identidad digital. Las opiniones personales suelen dar mucha información sobre nosotros mismos. Cuando estamos más relajados, solemos ser más sinceros y las empresas lo saben. Por este motivo, cada vez es más frecuente realizar escaneos completos a la hora de valorar candidatos”. Una buena práctica para mantener una identidad digital sana sería “dedicarle tiempo. Un tiempo que se deberá invertir en analizar qué imagen se quiere dar y, por tanto, qué se puede mostrar y qué debemos dejar para el ámbito offline. Aparte del peligro de la ‘mala imagen’ que acabamos de comentar, uno de los mayores riesgos a los que nos vemos expuestos, si no se hace una buena gestión, es el fraude. Ya de por sí es algo con lo que se lidia a diario, pero con el crecimiento exponencial de las IA y la gran exposición de datos e información personales, cada vez resulta más fácil crear perfiles falsos que pueden suplantar a una persona con mucha convicción. Tampoco hay que olvidar el ciberacoso o el grooming que pueden ser especialmente problemáticos en personas jóvenes”. Pero no todo es negativo, en absoluto. “La identidad digital también nos ha facilitado la vida a la hora de realizar trámites, así como establecer relaciones, tanto personales como profesionales, que no habrían sido posibles de otra manera. Una identidad digital cuidada, estudiada y bien orientada, gracias a la exposición y, por tanto, a la gran cantidad de personas a que puede llegar, puede abrir muchas puertas. La resiliencia digital es la capacidad de las personas para adaptarse y responder a las amenazas y desafíos en el entorno digital. Para ello es necesario desarrollar habilidades digitales. Con habilidades digitales me refiero no solo a habilidades técnicas que permitan relacionarse con el mundo virtual de forma segura sino también de habilidades como la autoeficacia para que una persona sea capaz de tener el control sobre los eventos digitales que puedan afectar a su vida. Si se quiere potenciar pues dicha resiliencia es indispensable invertir en formación de los usuarios, en especial de los más jóvenes”. Para ella, “la IAG nos va a facilitar la vida en muchos aspectos descargándonos de tareas rutinarias y sin valor. Pero de la misma manera que se le pueden dar buenos usos, también se le pueden dar malos. Ya estamos viendo con qué facilidad permiten generar noticias o imágenes falsas. Creo que lo siguiente que vamos a vivir, de hecho, ya se está dando, van a ser IAG haciéndose pasar por personas. En llamadas telefónicas ya es muy difícil diferenciarlas de personas reales y la suplantación por imagen está muy avanzada. Como siempre, estas habilidades se pueden usar de muchas maneras y tendremos que estar preparados para todas ellas”. Sol Aguirre, coach, escritora y ponente, fundadora de @lasclavesdesol Alguien con miles de seguidores en sus redes nos explica su visión de este mismo tema pero con una nueva perspectiva, la de una mujer que, después de dos décadas dedicada al marketing, decidió crear su propia comunidad de personas interesadas en temas relacionados con el autoconocimiento y el desarrollo personal. “Soy ante todo una perseguidora incansable de herramientas que me ayuden a que me pase lo que quiero que me pase”. Para Sol Aguirre, coach, escritora y ponente, elegida una de las mujeres Forbes 50 over 50, y una de Las Top100 de Magas de El Español, fundadora de @lasclavesdesol en Instagram y otros canales, en palabras para Cyberlideria Mgzn “definir una identidad digital implica, en mi opinión y experiencia, basarse en la autenticidad, la coherencia y el compromiso con tus valores y con tu público”. En su opinión la clave está en es esa consistencia lógica en los mensajes, que a menudo tiene más que ver con ‘lo que no’ que con ‘lo que sí’. “Con tal de tener el control de mi identidad digital, de que refleje lo que realmente persigo, tener claras cuáles son mis líneas rojas”, explica ella misma. Esto implicaría, más allá de conocer las posibilidades de las redes y su impacto, “no dejarme llevar por tendencias pasajeras, por lo que dicen que el algoritmo favorece, sino mantenerme fiel a lo que yo creo que mis seguidoras están buscando en mi cuenta y a cuál es mi estilo de comunicación. Copiar o intentar meterte en moldes que otros inventan, a largo plazo, es perjudicial para tu marca”, añade. Creadora de una ‘membresía’ de gran éxito, en relación a sus contenidos y desde el punto de vista de creación de los mismos, aclara que la clave no está en la frecuencia, ni en las puras características generales de los mensajes, lo cual desacreditaría el poder principal de la IA, si cada línea o imagen compartida debe aportar de forma especialmente humana y significativa al sentido de la actividad. “No se trata solamente de compartir contenido, sino de aportar valor, de construir una comunidad basada en la confianza. Mi relación con mis seguidoras es lo que da sentido a mi trabajo y lo que me permite elegir proyectos alineados con lo que realmente me importa. Es un reto constante, pero también una oportunidad increíble de impacto”, concluye. Rubén Fernández-Costa O’DoghertyPeriodista, Asesor y Miembro del Comité Editorial de CyberLideria MGZN

2 Marzo 2025

Reportaje de Rubén Fernández-Costa O’Dogherty: La epidemia invisible: cómo evitar (y superar) el ‘burn-out’ digital

Sin categoría

CyberLideria MGZN investiga en este número sobre uno de los problemas más silenciosos del momento: cada vez más personas sienten que el uso excesivo -o sin control- de las nuevas herramientas tecnológicas les puede llegar a provocar malestar y, si no se controla esta situación, puede llegar a bloquear e incapacitar. ¿Cuáles son las causas del agotamiento digital? ¿Cómo podemos detectarlo antes de que nos consuma ese burn-out? ¿Qué podemos hacer una vez que estamos en esa situación? Entrevistamos a diferentes perfiles con experiencia: una psicóloga especialista con más de dos décadas de experiencia, un CIO también profesor universitario y una persona que lo sufrió, ofreciendo preguntas para reflexionar, y respuestas. Ana Asensio, Psicóloga y Doctora en neurociencia. Autora de ‘Vidas en Positivo’. Para la experta Ana Asensio, con más de dos décadas de experiencia, coordinadora de la sección de Psicología clínica y salud del Colegio Oficial de Psicología de Madrid y autora de dos best-sellers sobre vida en positivo y neurofelicidad, “lo primero es explicar el concepto de cyber-equilibrio, que implica algo tan sencillo y a la vez tan desafiante como saber desconectar para conectar con lo que realmente importa. Vivimos en un mundo en el que los dispositivos están diseñados para captar nuestra atención y mantenernos enganchados, pero la clave para un estilo de vida equilibrado en lo digital es poner límites claros y saludables”. Un paso previo al burn-out digital que hay que observar es la “parálisis productiva” que surge cuando, tras horas frente a una pantalla o usando determinadas aplicaciones, no estamos en realidad haciendo nada. Ella misma lo describe. “No avanzamos, pero tampoco podemos soltar el dispositivo. Una vez, una paciente me contó que se dio cuenta de que estaba al borde del burn-out digital cuando, al apagar el ordenador tras un día interminable de trabajo remoto, cogió su móvil y empezó a revisar correos de nuevo ahí. Ese fue su click: no estaba descansando su mente, solo cambiaba de pantalla para seguir con lo mismo”. Y ahí hay que tomar medidas. LA DETECCIÓN COMO CLAVE Si detectamos esos momentos de parálisis [lo primero es conocerlos, y saber que existen e incluso es lógico que podamos tenerlos], “el primer paso es detenernos, parar y hacer una pausa real. En algunos casos, esto significa bloquear un fin de semana entero para desconectar y reevaluar prioridades. También es útil adoptar la regla de las 3 “D””. La experta pasa a explicarla: Descansar (alejarnos de las pantallas). Delegar (revisar qué responsabilidades no tienen que ser exclusivamente nuestras). Desintoxicar (desinstalar apps innecesarias o reducir notificaciones)”. El burn-out digital tiene síntomas claros, según Ana Asensio. Algunas señales de alarma incluyen: “fatiga constante, durmiendo peor o incluso a pesar de dormir bien, niebla mental y dificultad para concentrarse, irritabilidad desproporcionada y una sensación persistente de que el tiempo no alcanza, incluso para cosas simples, es como una sensación de entrar en dispersión y vacío donde el tiempo vuela sin consciencia y restando salud”. El problema vendría si normalizamos esta situación “porque asumimos que estar siempre conectados es lo “esperado” en nuestras vidas, relaciones, trabajo o como un tic que si no realizamos nos puede incluso producir cierta ansiedad porque sentimos que estamos desatendiendo algo que podría informarnos, es algo así como estar muy enganchado a una “droga” permitida y que además es recompensada socialmente por estar disponibles pero muy nociva para nuestra salud mental y general”. UNA ESTRATEGIA EFECTIVA Una estrategia efectiva sería establecer “zonas libres de pantallas”. Por ejemplo, explica Ana Asensio, “convertir la mesa de comer en un lugar sagrado para conversaciones reales, sin interrupciones de notificaciones ni desplazamientos infinitos por redes sociales. Un caso que recuerdo fue el de una paciente que, al implementar esta regla, no solo recuperó la conexión con su pareja, sino que descubrió que al final del día estaba menos irritable porque había dejado de bombardearse con información innecesaria durante las comidas”. Otro punto clave es el uso consciente de la tecnología. “Pregúntate antes de abrir una aplicación: ¿Estoy usando esto para mi bienestar o simplemente por inercia y por un mal hábito tan adquirido que siento que no puedo parar? Pequeños actos como programar momentos de detox digital, por ejemplo, 30 minutos al día para estar sin pantallas, pueden tener un gran impacto en nuestra salud mental y emocional”. Además, el contacto con lo físico es esencial. “Salir a caminar, sin teléfono, solo con la atención puesta en lo que estoy haciendo en ese momento, puede parecer simple, pero es profundamente reparador. Nuestra mente necesita espacios de calma y diferentes actividades que además incluyas movimiento físico, y no más estímulos digitales que colapsen nuestra mente”. Cuando la situación lo requiera y nos desborde, está claro, será necesaria la ayuda profesional psicológica. EL FUTURIBLE Imaginemos un futuro en el que la tecnología no sea solo una herramienta, sino una aliada auténtica de nuestra salud mental. Por ejemplo, explica la doctora, “podrían desarrollarse dispositivos que monitoricen en tiempo real nuestros niveles de estrés digital. Quizás, si detectan que estamos sobrepasando el límite saludable, sugieran pausas personalizadas o incluso bloqueen temporalmente el acceso a ciertas aplicaciones para proteger nuestro bienestar”. También para ella, madre de familia numerosa, “será la educación digital la que jugará un papel clave. Las nuevas generaciones no solo aprenderán a usar dispositivos, sino también a manejarlos de manera equilibrada. ¿Te imaginas clases en los colegios sobre higiene digital? Algo tan cotidiano como enseñar a los niños a diferenciar entre el “tiempo de calidad” online y el “tiempo perdido” podría ser revolucionario. Y si vamos más lejos, podríamos pensar en tecnologías que integren prácticas de mindfulness directamente en su diseño. Por ejemplo, interfaces que limiten las notificaciones intrusivas o dispositivos que solo funcionen en ciertas franjas horarias para promover el descanso”. El futuro de la cyber-salud no está en rechazar la tecnología, claramente, puesto que ya forma parte imbricada de nuestra vida, concluye la experta “sino en aprender a convivir con ella de manera armoniosa. La clave será siempre priorizar nuestra humanidad por encima de la inmediatez digital. Al final, como me gusta decir, no se trata de apagar la tecnología, sino de encender nuestra consciencia”. Carlos Garriga. Transformational CIO, profesor de IE University Para el experto digital Carlos Garriga, el equilibrio comienza con un pensamiento claro. “Se trata de ser conscientes del impacto que la tecnología tiene en nuestra vida: nuestra relación con la tecnología puede cambiar, y podemos disfrutarla sin que nos controle. Se trata de aprender a usarla de forma inteligente, marcando límites claros para evitar que domine nuestro tiempo. Por ejemplo, me refiero a reservar momentos del día libres de pantallas, como las comidas o antes de dormir, sólo eso ayuda mucho. También es importante aprovechar las herramientas que los propios dispositivos ofrecen, como los temporizadores de uso o los modos de "no molestar” y similares”, explica. Para él, también es lógico que con el tiempo se desarrollen nuevas aplicaciones que ayudarán a las personas a mantener este equilibrio. Más allá de lo individual, para el experto y docente “las empresas y los creadores de tecnología tienen una responsabilidad. Diseñar aplicaciones y plataformas que prioricen nuestro bienestar y no solo nuestra atención debería ser una prioridad. Al final, el equilibrio es combinar lo digital con lo humano, asegurándonos de que la tecnología mejora nuestra vida sin invadirla por completo”. EL BURN-OUT ES POSIBLE  El burn-out digital llega, como señala a CyberLideria MGZN, “cuando la tecnología deja de ser una herramienta útil y comienza a sentirse como una carga. Si tienes insomnio, te cuesta concentrarte o te sientes abrumado por notificaciones constantes, esas son señales claras. También puede pasar que te aísles o que pierdas tiempo en redes sociales sin propósito real. Para recuperarte, lo primero es desconectar poco a poco: dedicar ratos del día a actividades sin pantallas, como leer un libro o hacer deporte, puede marcar la diferencia. También ayuda mucho practicar mindfulness o meditación para reconectar contigo mismo. Lo importante es recordar lo dicho, que nuestra relación con la tecnología puede cambiar, y podemos volver a disfrutarla sin que nos controle”. Respecto a la ansiedad que se despierta por la llegada de tantos cambios tecnológicos, él mismo explicaba en un artículo reciente cómo los discursos catastrofistas son una de las razones de la ansiedad social, aunque sean necesarios muchos avisos, hay que tener cuidado con ellos. “A qué revolución se va a parecer esta, aún no lo sabemos. Por proximidad, quizás a la llegada de la informática básica, que nos ayudó a automatizar tareas repetitivas, de poco valor añadido. Hace pocos años, la contabilidad se llevaba en libros con lápices y plumas enormes, que se ven en los museos. Cuando llegaron las hojas de cálculo y el software, porque fue así empezó la informática, al principio se llevaron contabilidades en paralelo, pero pronto todo cambió. El cambio actual tiene esa componente de ‘inteligencia’ que le da otro aspecto, y debe servir para poner aún más el foco en aquello que nos hace a los seres humanos diferentes”. UNA TECNOLOGÍA ANTI-ANSIEDAD  “Lo cierto es que ese futuro dependerá también de nuestra posición”, sentencia Garriga. “En muchas industrias se dice la misma frase: ‘me encantaría tener más tiempo para dedicar a mi equipo y a mis clientes, a las interacciones de calidad. Quizás sea el momento de sacar ese tiempo”. En el futuro, señala “creo que veremos cómo la tecnología se rediseña para cuidar mejor de nosotros. Por ejemplo, dispositivos que nos avisen automáticamente cuando estemos pasando demasiado tiempo frente a una pantalla o que nos sugieran pausas adaptadas a nuestro ritmo. También habrá más personalización, con inteligencia artificial que nos ayude a gestionar nuestro tiempo digital de manera más saludable. Además, creo que las empresas y los gobiernos empezarán a tomarse más en serio el impacto de la tecnología en nuestra salud, creando leyes y estándares que nos protejan. Incluso podríamos ver terapias de desintoxicación digital usando realidad virtual, para desconectar en entornos inmersivos diseñados para relajarnos. Y también creo que el bienestar digital será una parte central de nuestra vida diaria, al igual que hoy lo son la alimentación o el ejercicio físico”. +5 consejos en contra del burn-out digital: a partir de una entrevista. Su perfil es el de una persona con más de veinte años de carrera profesional, que sufrió este burn-out digital, y que ahora comparte anónimamente su experiencia con CyberLideria MGZN, relatando cómo aquel agotamiento afectó a —casi— su vida entera. - “En mi caso, fue un proceso muy lento, como aquella parábola de la rana que está en el agua al fuego y la temperatura va a aumentando progresivamente, al final te cueces. Cada día pasaba más horas delante del ordenador, del teléfono (tenía dos) a todas horas, del iPad… hasta que fui perdiendo horas de sueño y descanso. Había días que sin ninguna urgencia a mitad de la noche me ponía a releer emails o whatsapps, y realmente no servía para nada, lo cual me llevaba a estar fatigada, irascible y a aislarme cada vez más. Aunque pueda resultar extraño al contarlo así, yo diría que es fácil para muchas personas pueden caer en esta situación, aunque sea por temporadas”.  - “En mi caso, la temporada nunca terminó. No es por justificarme, pero el burn-out digital es un fenómeno nuevo. Me han contado que algunos gobiernos han puesto ahora en marcha unidades móviles por los pueblos con información sobre las nuevas ‘enfermedades digitales’ y muchas instituciones están empezando a alertar del efecto de las pantallas en nuestra vida. En este sentido, creo que lo más importante es que se conozcan. Muchas personas tienden a minimizarlas, sin darse cuenta de que la salud mental y física pueden estar comprometidas”. - “En un momento, me di cuenta de que sólo estaba delante de pantallas, aun así, no avanzaba apenas con mis tareas, ni me divertía realmente. Abría redes como LinkedIn o Instagram en mitad de una tarea y no hacía nada, leía lo que me aparecía por decisión del algoritmo sin más, abría otras aplicaciones para mirarlas, sin ninguna ruta, y dejé de establecer prioridades, mezclando las cosas. Todo lo que yo era estaba ahí, en dispositivos detrás de esa luz, no existían las personas ni sus necesidades reales. Debido a esa situación, en la que se mezclaron otros factores, estuve de baja, y busqué ayuda profesional”.  - “Aprendí en un gabinete de psicología que en los mecanismos del burn-out digital también existe la ansiedad pre y post exposición, disparadores de acciones, etc. Al final, como cualquier otro comportamiento, es necesario determinar cómo relacionarse personalmente con los ciclos perniciosos y qué hay detrás de nuestro comportamiento. Siempre que ocurren estos procesos hay otras causas en paralelo, que nos impulsan a querer escapar, huir, y hay que tratarlas adecuadamente, compartirlas con alguien profesional”.  - “Sobre todo me gustaría destacar que el burn-out, venga como venga, ya sea digital o no —aunque hoy en día muchas veces lo será— no es el final, puede ser un nuevo principio. Me gusta mucho el libro ‘El Espíritu de la Esperanza” del coreano Byung-Chul, en el que se habla de cómo a partir de las situaciones más complicadas se puede despertar con un pensamiento nuevo, es importante que nuestra vida no se asfixie por elecciones propias y se vea reducida a una pura supervivencia. Creo que cada cual puede determinar su pauta si es necesario. Se trata de parar, buscar ayuda, establecer nuevas rutinas y hacer cambios drásticos, para comenzar una nueva etapa mejor”.   Rubén Fernández-Costa O’DoghertyPeriodista, Asesor y Miembro del Comité Editorial de CyberLideria MGZN

2 Febrero 2025

Reportaje de Rubén Fernández-Costa O’Dogherty: «Sin miedo: cómo tener un estilo de vida ‘cyber’ y ‘seguro’»

Rincón del CISO

Abrimos el año con un buen propósito: recordar la importancia de la ciberseguridad en nuestra vida cotidiana, pero sin perder el empuje de las nuevas posibilidades que nos traerá el 2025. En este reportaje entrevistamos a tres perfiles diferentes para reflexionar sobre este tema: una estudiante, un emprendedor y una directiva y consejera comparten con CyberLideria MGZN sus perspectivas sobre cómo llevar un estilo de vida más cyber y más seguro. Ana de Póo Kariger, Estudiante y Generación Z. “En estos momentos soy aún estudiante, estoy terminando mi carrera de Diseño Gráfico Multimedia e Interactivo”, explica animadamente Ana de Póo Kariger a CyberLideria MGZN. “A mí lo que más me motiva es el proceso creativo: me resulta fascinante partir de una idea y ver cómo se convierte en un producto; además, me atraen mucho los proyectos que combinan funcionalidad, emoción, sostenibilidad y que buscan tener un impacto significativo en la sociedad, en el mundo”, describe. Para ella, de la misma manera en que se pueden reconocer los privilegios de la época actual, afirma que también existen nuevos riesgos con los que hay que aprender a convivir. “La ciberseguridad es algo que tengo bastante presente en nuestro día a día, ya sea de manera consciente o inconsciente. Las medidas clave que uso yo son: proteger mis cuentas y dispositivos a través de contraseñas seguras, mantener copias de seguridad de mis trabajos para evitar pérdidas importantes y cultivar mi capacidad de adaptarme a los cambios tecnológicos y superar los desafíos que puedan surgir”. LA RESILIENCIA 'ZETA' En sus propias palabras, es muy interesante comprobar cómo desde la Generación Z existe un claro compromiso con ese equilibrio entre el respeto que nos produce lo nuevo y la necesidad de novedad constante, como si se tratase de un ejercicio diario que debe cultivarse en esta era. “Eso implica poder gestionar el impacto emocional de estar constantemente conectados y encontrar un equilibrio saludable entre el mundo digital y el personal, todo esto sin perder nuestra esencia creativa. Hablo desde una visión de diseñadora, ya que la tecnología cambia constantemente y es fundamental ser flexible para seguir creando sin perder la autenticidad”. Asimismo, comparte la sensación doble como diseñadora de ‘nuevas posibilidades’ frente al ‘todo ya está hecho’. “Yo pienso que en nuestra era el talento se define por la capacidad de adaptarse, aprender constantemente y utilizar la tecnología como una herramienta creativa, pero sin perder nuestra esencia humana, eso nos permite aportar un toque único y auténtico a todo lo que hacemos. TECNO-OPTIMISMO (Y LÍMITES) De Póo, que está iniciando su carrera profesional, describe una visión optimista, pero con una base fuerte de realidad. “Imagino un futuro digital más accesible, inclusivo y sostenible en todos sus aspectos (social, económico y ambiental), con avances que permitan a más personas tener acceso a la tecnología de forma equitativa, y en el que los diseñadores y creativos podamos seguir generando soluciones que no solo sean efectivas, sino también responsables con el medio ambiente. Creo que la sostenibilidad en un futuro digital también se verá reflejada en la creación de productos y servicios que ayuden a reducir el impacto negativo sobre el planeta”. Por otro lado, De Póo destaca que, “en nuestra era, el talento se define por la capacidad de adaptarse, aprender constantemente y utilizar la tecnología como una herramienta creativa, pero sin perder nuestra esencia humana, eso nos permite aportar un toque único y auténtico a todo lo que hacemos”. ¿QUÉ PERSONAS LE INSPIRAN MÁS EN SU DÍA A DÍA? “Me inspiran muchos diseñadores y artistas que, aunque este tiempo parece que ‘todo está inventado’, logran encontrar nuevas soluciones y crear productos innovadores, esas personas son las que realmente me estimulan, las que constantemente empujan los límites, son una gran fuente de inspiración para mí y para otras personas”. Emilio Froján,  CEO y Co-fundador de Velca El joven gallego, que apareció en la lista Forbes 30 under 30, uno de los más conocidos emprendedores españoles, explica que “construir es mi principal objetivo”. En primer lugar, argumenta que “este objetivo es algo egoísta porque busco construirme y la empresa es un medio para ello. Quiero aprender, disfrutar y generar valor mediante la creación de productos de alta calidad tecnológica”. Por otro lado, continúa, “quiero construir equipo y relaciones; el viaje del emprendedor es duro y largo por lo que considero que hay que tener una red de talento y apoyo muy bien tejida. Por otro lado, quiero construir valor social y ambiental: aquellos proyectos en los que me involucro o productos que construimos tienen que tener la capacidad de mejorar la vida de las personas o de proteger el medio ambiente”. LA PRIMERA EMPRESA CRIPTO+ZERO Sin duda, los nuevos medios digitales suponen una grandísima oportunidad, pero también tienen riesgos asociados, ¿Cómo balancea él ambos vectores?, ¿Cómo cree que esto cambiará en términos de la llegada masiva de la IA? Él mismo responde. “Nosotros, junto a una empresa de realidad virtual y aumentada, decidimos aplicar realidad aumentada a nuestra tienda de calle Piamonte de Madrid: se podía interactuar en web con los vehículos y los complementos, pero tampoco era algo que utilizasen en gran medida los interesados en nuestros productos. Quizá los que mejor nos han funcionado hayan sido los vídeos interactivos e incluso algún streaming para hablar del lanzamiento de un nuevo producto”. ¿La razón? “Tenemos una comunidad de usuarios e interesados en nuestros productos bastante elevada y esto hace que cada lanzamiento genere expectación, porque siempre sorprendemos con alguna novedad”. En relación al blockchain concretamente, Froján describe cómo “fuimos la primera empresa en vender un vehículo con criptomonedas en Europa en el año 2021 y en el año 2022 fuimos los primeros en el mundo en vender un vehículo con una moneda cero emisiones. Actualmente seguimos permitiendo el pago con criptomonedas de cualquiera de nuestros vehículos”. ¿Cómo gestiona la parte contraria de este vector de innovación? “En las startups muchas veces nuestra preocupación es mantenernos vivos y no solemos dar la suficiente importancia a la ciberseguridad. Con el tiempo nos vamos dando cuenta de los riesgos, amenazas y vulnerabilidades a las que nos enfrentamos y que en casos graves podrían ser determinantes para la continuidad de la startup”. Bajo su experiencia, la clave de un estilo de vida cyberseguro está en la previsión. “Se trata de prevenir. Al igual que existe la prevención de riesgos laborales existe la prevención de riesgos digitales. Evitar ciberataques, prevenir pérdidas económicas y proteger la reputación son solo algunos de los fines en los que la ciberseguridad puede contribuir positivamente. Obviamente al empezar un negocio intentas cumplir en la medida de lo posible toda la normativa, pero el foco lo hemos puesto siempre en la protección de datos sensibles: clientes, proveedores, empleados”.En su experiencia, la ciberseguridad es clave sobre todo “para evitar robos, filtraciones y evitar daños de reputación o multas”. LAS CUATRO CARACTERÍSTICAS DEL EQUIPO RESILIENTE Para Emilio Froján, esta capacidad de resiliencia de los equipos no es sólo individual sino colectiva y “nos ayudará a conseguir beneficios en tiempos difíciles. También a cosechar éxitos en los buenos momentos gracias a una mejor gobernanza, al uso de las nuevas tecnologías y a un mayor conocimiento de los clientes”.Para crear su equipo, busca que los perfiles tengan características específicas, algunas que están en común para crear ese día a día cyberseguro y cyberproductivo:1. Autonomía: “Quiero un equipo autosuficiente, con capacidad de exploración, autodidacta, resolutivo”.2. Compromiso: “Equipos colaborativos para con el propósito de la empresa pero también con sus compañeros, que tengan la generosidad de empoderar a los otros miembros del equipo y también la ambición de crecer con la empresa”.3. Optimismo: “Me encanta la gente que, con los pies en la tierra, siempre me hace imaginar el mejor escenario posible”.4. Resiliencia digital: “Esta habilidad es una gran aliada del CEO ya que nos ayuda a prepararnos ante crisis y aprovechar las nuevas condiciones de mercado” y los posibles cambios a los que sea necesario enfrentarse. “¿Quién no quiere prosperar incluso en época de alta incertidumbre?”. En su opinión, en esta época “la clave está en invertir en tecnologías de automatización de tareas para que los errores humanos desaparezcan. A su vez, se trata de emplear este talento en actividades que den mayor valor, como, por ejemplo, la aplicación de procesos y estrategias, las relaciones personales con clientes y proveedores o desarrollo de negocio, entre otras funciones”, recalca. María Segimon, Consejera independiente y Presidenta de la CNR y GC Mergers & Acquisitions (M&A). Una abogada con más de 30 años de experiencia en derecho mercantil y en asesoramiento a empresas españolas y extranjeras en estrategia de negocio, jurídica, y compliance. En este reportaje entrevistamos a María Segimon en CyberLideria MGZN, que en su trayectoria destaca el mérito como socia del área mercantil en Clifford Chance y DLA Piper y responsable del área de Mercado de Capitales. Asimismo, sigue ejerciendo como abogada interna de grandes empresas en la función Directora de la Asesoría Jurídica Corporativa para Ferrovial, siendo responsable, entre otras cuestiones, de la relación con CNMV y General Counsel, Compliance Officer y Consejera Ejecutiva de CBRE en la actualidad, CBRE Investment Management para España y Portugal y miembro de su comité de dirección. UNA VOCACIÓN FAMILIAR “Por otro lado, y por mi experiencia en Gobierno Corporativo y Mercado de Capitales, también he sido Consejera Independiente de Hispania Activos Inmobiliarios Socimi, Presidenta de su CNR, vocal de su CAC y miembro de su comisión”, cuenta sobre su extraordinario currículum, a lo que suma ser “Consejera independiente de Axiare Patrimonio Socimi y Presidenta de su CNR, así como Consejera de Moove Cars Sustainable Transport y en la actualidad Consejera independiente de Minor Hotels Europe & Americas, S.A., (anteriormente, NH Hotel Group) y Presidenta de su CNR”. “Pero debo confesar que si de algo estoy orgullosa ha sido de mi tiempo como Diputada y Presidenta de la CAC y vocal de la CNR del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid”, subraya, “y de ejercer como Vicepresidenta de su Fundación durante 5 años, porque ha sido la manera que he encontrado de devolver a la abogacía madrileña que tanto me ha dado durante estos más de 30 años, al menos un poco de mi experiencia y tiempo para mejorar en la medida de lo posible el trabajo de los abogados y abogadas de Madrid, tanto los que empiezan como los que, como yo, ya estamos en otra etapa de la vida profesional”. En su opinión, “estoy muy orgullosa de decir que tanto la motivación como los valores que han guiado siempre mi vida profesional y personal son la excelencia profesional, la integridad y la honestidad, para lo que he tenido los mejores profesores posibles: mi padre, gran abogado mercantilista durante muchísimos años en un gran banco, y mi madre, trabajadora incansable fuera de casa hasta que tuvo el séptimo hijo, y más incansable todavía dentro de casa, que nos han inculcado estos valores a los 7 hermanos desde que nacimos”. CONSEJOS PARA ESTA ERAEn su opinión de gran experiencia, “la digitalización ofrece grandes ventajas, como mayor eficiencia, escalabilidad y personalización de procesos, lo que puede transformar la productividad de una empresa. Sin embargo, también abre puertas a riesgos como vulnerabilidades cibernéticas, pérdida de privacidad y exposición a ataques sofisticados”. Para balancear estas oportunidades y riesgos, en su experiencia, “es esencial mantenerse actualizado sobre tendencias y amenazas, implementar medidas de seguridad robustas y fomentar una cultura organizacional basada en la ética y la capacitación constante”. “La llegada de la IA”, continúa explicando a este medio la directiva, “exacerbará los beneficios y desventajas de la digitalización, porque, por una parte, la escalabilidad y personalización de procesos será mucho más eficiente gracias a herramientas basadas en inteligencia artificial. Además, las soluciones de ciberseguridad evolucionarán y se sofisticarán mucho más, utilizando Inteligencia Artificial para detectar y prevenir amenazas con mayor precisión y en tiempo real”. Por otro lado, “el uso masivo de IA también incrementará la complejidad de los riesgos asociados. Los atacantes podrán usar tecnologías similares para desarrollar amenazas más avanzadas, como deepfakes, phishing altamente personalizado y ataques automatizados. La Unión Europea ya está trabajando en armonizar, mediante una Directiva recientemente aprobada, el control de estos riesgos, pero me temo que siempre vamos a ir por detrás del rápido desarrollo de la IA, por lo que toda prudencia es poca”, aconseja. El nuevo liderazgo, en su visión experta, “se basa en una combinación de habilidades técnicas y blandas. No solo es importante tener conocimientos técnicos sólidos, sino también la capacidad de adaptarse rápidamente a los cambios tecnológicos, nuevas oportunidades y riesgos, y trabajar en equipo de manera efectiva. La resiliencia digital per se implica la capacidad de una organización para resistir y recuperarse rápidamente de incidentes cibernéticos”. A modo particular, confiesa, “nunca dejo de lado el uso de contraseñas fuertes y la autenticación de múltiples factores. También recomiendo encarecidamente la realización de copias de seguridad periódicas para proteger la información crítica, en mi caso, no solo la mía, sino y, sobre todo, la de mis clientes”. La clave de esa ciberseguridad diaria, en este caso para las empresas e instituciones, radica en su opinión en un consejo muy claro dado por la experta, “Se debe tener una cultura de seguridad sólida, así como la implementación de políticas y procedimientos robustos, que permitan una respuesta rápida y efectiva ante cualquier amenaza. Por ello, considero que todas las compañías deberían tener un departamento muy consolidado para hacer posible esa rápida respuesta ante las múltiples amenazas que ya conocemos que existen, y, desde luego, que esta materia sea comentada de forma regular en el Consejo de Administración de las Sociedades”. Rubén Fernández-Costa O’Dogherty Periodista, Asesor y Miembro del Comité Editorial de CyberLideria MGZN

7 Enero 2025

Reportaje Rubén Fernández-Costa O’Dogherty: «Caleidoscopio del talento: la definición más actual -y la llegada del talento generativo-«

Sin categoría

¿Cómo se define el ‘talento’ en la era digital? Claves y métodos con la llegada del nuevo ‘talento generativo’. El talento en la era digital: ¿cuál es su verdadera definición actual? En un año lleno de cambios, dificultades —por qué no decirlo—, retos y novedades, desde CyberLideria MGZN queremos dedicar el último gran reportaje del 2024 al concepto más inspirador: el talento. ¿Se está redefiniendo en nuestra época? ¿Cuáles son las claves para potenciarlo en un ecosistema cambiante? ¿Vamos hacia el TG—‘Talento Generativo’? Hemos analizado todas estas preguntas y más con personas extraordinariamente talentosas, desde tres perspectivas radicalmente diferentes: la medicina, el derecho y la alta gastronomía. Federico Gutiérrez-Larraya Aguado. Jefe de Servicio de Cardiología Pediátrica del Hospital Universitario La Paz y del Hospital Ruber Internacional. Para Gutiérrez-Larraya, uno de los profesionales más reconocidos del sector médico, “identificar el talento no siempre es un destello de inspiración; suele ser el resultado de un proceso de exploración y experiencia. Es crucial tener curiosidad y exponerse a diferentes campos y desafíos: el talento muchas veces se manifiesta en aquello que hacemos con fluidez y que a la vez nos genera satisfacción, pero también puede surgir en situaciones difíciles donde encontramos soluciones inesperadas”. En su caso, como cardiólogo pediátrico, “yo descubrí personalmente que tenía un talento especial para resolver problemas cardiológicos y también para comunicarme con niños y sus familias en momentos críticos. No fue algo evidente al principio, pero noté que podía mantener la calma y transmitir confianza en situaciones de mucha presión. Esto me ayudó a dirigir mi carrera hacia un área donde este talento marca una gran diferencia. Una idea preconcebida es que el talento es innato y fijo, que naces con una habilidad que te define, pero en realidad el talento es dinámico, lo tienes, pero se desarrolla con esfuerzo, formación y, muchas veces, con errores. Es como el músculo del corazón: tiene un potencial inmenso, pero necesita ejercitarse”. En un momento histórico acusado de dinámicas cada vez más aceleradas y superficiales, su ejemplo contiene lecciones de gran profundidad aplicables a todos los demás. “En el ámbito médico, por ejemplo, muchas personas piensan que solo los grandes genios pueden manejar herramientas complejas con Inteligencia Artificial, sin embargo, me he dado cuenta de que lo que realmente importa es tener la voluntad de aprender y adaptarse. Es el caso de técnicas diagnósticas complejas que requieren de una gran habilidad espacial, particularmente en el mundo de las cardiopatías congénitas o el caso de las técnicas intervencionistas que requieren una especial delicadeza y atención en los niños, son habilidades innatas pero que hay que entrenarlas”. En su entrevista para CyberLideria MGZN él mismo añade que “la clave para identificar el talento en los demás es escuchar activamente y observar manteniendo una actitud generosa. Las personas suelen dar pistas sobre sus habilidades a través de lo que les apasiona o cómo abordan los problemas: ¡presta atención! En un equipo, es importante darles la oportunidad de probar distintas tareas y responsabilidades para ver dónde destacan”. Para potenciar el talento en un grupo de trabajo, el doctor explica cómo “yo personalmente creo en tres pilares: confianza, formación y reconocimiento. Cuando las personas sienten que su trabajo es valorado y tienen espacio para crecer, su talento florece. En mi equipo, por ejemplo, siempre animo a los demás jóvenes a liderar proyectos para que desarrollen habilidades y confianza”. En la Era Digital, el cardiólogo cree que “el talento ya no se mide solo por el conocimiento técnico, sino también por la capacidad de adaptarse a entornos dinámicos y cambiantes y aprender continuamente. En mi campo, la tecnología ha transformado cómo abordamos el diagnóstico y el tratamiento. Por ejemplo, la inteligencia artificial ahora nos ayuda a analizar imágenes cardíacas con una precisión increíble. Sin embargo, el talento humano sigue siendo esencial para interpretar esos datos en el contexto de cada paciente, lo cual es clave”. El riesgo de la tecnología podría estar, en su opinión y más que nada “en que podamos depender demasiado de ella y olvidar habilidades básicas. Pero también se trata de una oportunidad: quien sepa integrar tecnología y conocimiento médico tendrá un impacto aún mayor. La clave está en no ver la tecnología como un reemplazo, sino como una extensión del talento humano”. Diego Guerrero, chef con dos estrellas Michelin. Diego Guerrero revolucionó la capital española con su propuesta en el Club Allard y a partir de esa experiencia creó su propio concepto, el admirado DSTAge madrileño. Para el chef, doble estrella Michelin, de indudable talento, este concepto se define “como la habilidad para realizar alguna acción sin aparente esfuerzo y de manera exitosa, lo cual ocurre más con acciones que nos gustan, que se nos da bien realizar, que con las que no. Sin embargo, yo creo que la práctica habitual generalmente vence al talento natural y es a través del trabajo que se pueden alcanzar cotas de genialidad”. Abundando en ese planteamiento, Guerrero explica que el modo de llegar a nuevas formas y fórmulas sería precisamente probando, practicando, es en esa repetición donde, bajo su mirada, se encuentran la posibilidad. “A partir de esa idea estoy convencido de que podemos descubrir talentos ocultos que emergen a través del esfuerzo y que no sabíamos ni que los teníamos”.  “Muchas veces se le da al talento una categoría de deidad inalcanzable”, señala como un error de concepto, “como si estuviera destinada a unos pocos elegidos entre los cuales, si no estás, solo te queda la opción de unirte a la masa de la sociedad homogénea sin posibilidades de hacer nada extraordinario en tu vida más que trabajar. De hecho, así hemos sido educados la gran mayoría de ciertas generaciones, donde el mantra no era buscar tu talento sino buscar seguridad: empleo, casa, pareja, familia… creo que no es así y afortunadamente ese paradigma está cambiando bastante”. Respecto a la colaboración en equipo, lo considera imprescindible, “pienso que el rol del líder es saber encontrar esos talentos en los demás y creo que la manera más efectiva de verlos emerger es dándoles a esas personas libertad, motivación y confianza, pero mezclada con exigencia”. Diego Guerrero señala una de sus metodologías y habla de “cambios dinámicos de los roles dentro de la empresa y de la involucración en las decisiones importantes del proyecto, generando así empatía y compromiso”. “A partir de lo que yo puedo ver cada día en mi área”, concluye el chef, que está considerado uno de los más innovadores de nuestro país, “pienso que en determinados lugares vivimos en una era en la que disponemos prácticamente de todo y a una velocidad que asusta. Al mismo tiempo creo que esto nos convierte en una sociedad altamente competitiva y poco colaborativa, con una presión que hace que no nos demos el tiempo para buscar las preguntas correctas, poder reflexionar, compartir importantes pensamientos con otros y encontrar las respuestas o nuevas preguntas… ahora tenemos una Inteligencia Artificial a la que podemos preguntarle de todo, lo cual en cierta manera nos enajena —¿ya no necesitamos al otro?— y eso implica un nuevo riesgo: que el talento, si existe, se desconecte, parpadee”, concluye. Purificación Pujol. Magistrada y Doctora en Derecho. “Lo primero”, señala Purificación Pujol al tratar el tema del talento en esta entrevista con CyberLideria MGZN, “sería identificar aquello que a una persona le ilusiona y en lo que trabaja con placer, porque talento va a depender en gran medida de la intensidad, dedicación y disfrute de una tarea. Nadie conseguirá logros satisfactorios si dedica su tiempo a una actividad que realiza con desagrado. El talento se define como aquella capacidad para el desempeño de algo: es una aptitud, capacidad, habilidad, destreza, pericia…”. “Alguien dijo que el talento era innato: no es verdad”, añade categóricamente la magistrada. “El talento se consigue con esfuerzo, sacrificio y tiempo. Desde luego, tampoco se le pueden pedir peras al olmo, pero cada persona conseguirá mejores resultados, a poca capacidad que tenga, si dedica ocho horas al día a tocar la guitarra que el súper talentoso que no le dedique ni una”. Para la doctora en Derecho, hay que evitar la tendencia a hacer definiciones excesivamente elitistas del talento. “Cuando se menciona el talento parece que todos los dirigen hacia consecuciones de alto nivel. Es necesario que el talento exista en todos los órdenes, desde un buen cardiólogo a un buen reponedor de producto. Nadie sobra en la ardua tarea de que nuestra sociedad funcione cada día, que la calle esté limpia, de que la policía nos proteja, que podamos comprar el pan cada mañana… Una idea preconcebida a mi criterio equivocada es identificar el talento, como decía, sólo con aquellas tareas que son más exclusivas o singulares necesarias para la sociedad”. ¿Cuál podría ser realmente la clave para identificar el talento en los demás? ¿Cuál sería la clave para potenciarlo en grupos de trabajo? Pujol nos da una respuesta directa que puede resultar sorprendente. “La bondad. La generosidad. La ausencia de egoísmo. La posibilidad permanente de ponerse en el lugar de los demás. Muchas veces el talento de otra persona depende de nuestra actitud hacia ella”. Entonces, ella nos relata una historia que le gusta recordar y que ejemplifica esta importancia. “Aquí si tengo una anécdota, desconozco si será verdad. Dicen que Einstein de niño llegó un día con una carta para su madre de su colegio. Ella, su madre, la leyó y se puso a llorar. Cuando el niño le preguntó qué le pasaba, la madre contestó ‘el director del colegio me dice que tienes tanto talento que los profesores no son capaces de enseñarte más cosas. Debo cambiarte de colegio y enviarte a uno mejor’. Al cabo de muchos años, cuando Einstein ya había alcanzado fama mundial, entre unos papeles de su madre encontró aquella carta. La leyó. Decía: ‘su hijo sufre una deficiencia intelectual severa, nos vemos obligados a expulsarle del colegio porque no podemos dedicarnos a él sin menoscabar la atención del resto de los alumnos. Queda expulsado del colegio’. Y así se escribe la historia”. En la era del cada vez mayor talento generativo, ella considera que “el talento de los hombres siempre irá por delante del de las máquinas. La Inteligencia Artificial no supone ninguna amenaza, sino todo lo contrario, porque ayudará a la gente talentosa a sacar mayor provecho en menos tiempo y a averiguar en qué lugares, modelos o cuestiones puede el hombre avanzar ayudado por la tecnología. En Derecho la IA es ahora una herramienta imprescindible. Por cierto, Lefebvre tiene la mejor que yo conozco en el área jurídica. La uso cada día”. Rubén Fernández-Costa O’Dogherty Periodista, Asesor y Miembro del Comité Editorial de CyberLideria MGZN

2 Diciembre 2024

Reportaje Rubén Fernández-Costa O’Dogherty: «El año que vivimos peligrosamente»

Sin categoría

La creciente relación entre la ‘gestión de riesgos’ y el ‘compliance’. La conversación sobre la ‘gestión de los riesgos’ y el ‘compliance’ —anglicismo cada vez más común para el cumplimiento de prácticas, normas y leyes— no deja de crecer. Sin embargo, sigue siendo difícil todavía determinar cuál es la intersección real de ambas y onerosas tareas. En este reportaje, de la mano de tres expertas, analizamos cuáles son las claves de la identificación y gestión de las amenazas y el respeto de los marcos normativos, y cómo se pueden relacionar las contingencias de ambos cometidos —con ayuda de la tecnología y las nuevas herramientas— para ir por delante: ellas comparten con CyberLideria MGZN metodología, herramientas y casos de aplicación.   Carmen Reina, Head of Data Culture de Orange El mundo está cambiando. Y lo mismo ocurre respecto a la "gestión de riesgos" y al "compliance", sobre cuyas áreas la experta Carmen Reina explica a CyberLideria MGZN que cada vez más caminan hacia una consideración conjunta porque “realmente están interrelacionadas, con una interrelación creciente, además. Debido a la complejidad de las operaciones empresariales actuales, los riesgos no se limitan solo a lo financiero o estratégico, sino que también se extienden a riesgos regulatorios y reputacionales, y es fundamental controlarlos para que los clientes y socios confíen en la empresa. Para ello, el cumplimiento normativo (compliance) ayuda a mitigar ciertos riesgos relacionados con el marco legal y ético, mientras que la gestión de riesgos ofrece un enfoque estructurado para identificar y gestionar los demás tipos de riesgos”. En opinión de la directiva de la conocida empresa +Orange, “debemos tener una visión integral del riesgo en la empresa en lugar de ver el compliance solo como una caja que hay que marcar. A día de hoy, las empresas se están dando ya cuenta de que una integración de estas dos áreas permite identificar de forma más completa los riesgos potenciales y mejorar la capacidad de respuesta. Por ejemplo, el no cumplimiento de una norma puede tener impactos financieros o reputacionales, lo que une a ambas disciplinas, y esto además se acrecienta con el uso dentro de la empresa, de modelos de IA Generativa al tener que reflejar los potenciales riesgos y su mitigación dentro de Reglamento de IA ACT, que es ya obligatorio en Europa desde agosto de este año”. LOS PASOS EN COMÚN (RIESGOS+COMPLIANCE)   “En primer lugar, debemos tener nuestros objetivos claros”, explica Reina. “Las empresas deben comenzar estableciendo objetivos claros y estratégicos, ya que estos marcan el camino para identificar y gestionar los riesgos. Sin una visión clara, es difícil alinear los esfuerzos, tanto de compliance como de gestión de riesgos. “El siguiente paso sería identificar los riesgos que podrían impedir el logro de esos objetivos”, añade. “Aquí se pueden utilizar métodos como análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), mapas de riesgos, o evaluaciones de impacto, entre otros”. “Y en tercer lugar, es importante considerar al compliance como una herramienta estratégica, ya que no solo define los límites, sino que también puede ser un habilitador de mejores prácticas empresariales. Al establecer un marco claro y cumplir con normativas, las empresas pueden evitar sanciones y, a su vez, construir confianza con los stakeholders y clientes. Además, esta visión ayuda a crear una cultura empresarial que reduce los riesgos inherentes”. LA CLAVE DE LA CORRELACIÓN (CUANDO LLEGA LA IAG)  ¿Cuál podría ser realmente la clave para identificar riesgos? Para Reina, la clave está clara y es “la evaluación continua. No se trata solo de un ejercicio anual, sino de un proceso dinámico. Las empresas deben analizar tanto factores internos como externos, y considerar tanto riesgos conocidos como emergentes, de forma sistemática. Un ejemplo puede ser la adopción de nuevas tecnologías: si bien puede ser una oportunidad para mejorar la eficiencia, también introduce riesgos de seguridad de datos o cumplimiento normativo. Aún más claro es el uso de la IAG en la empresa. Desde el punto de vista de la gestión, la clave está en una respuesta proporcionada y flexible. Hay que recordar que no todos los riesgos requieren el mismo nivel de mitigación. La gestión debe ser priorizada en función de la probabilidad y el impacto de los riesgos, y debe contemplar medidas de mitigación, aceptación o transferencia del riesgo (como ocurre en los seguros)”. En relación a la tecnología (y en concreto la IA) y esta conjunción, Reina añade que “el compliance, más allá de marcar lo que está prohibido, puede ser visto como un motor para la mejora continua. Al adherirse a las normativas, las empresas no solo evitan problemas, sino que pueden usarlo como una ventaja competitiva, destacándose como organizaciones éticas y transparentes”. Cita además un ejemplo palmario: “en el caso de los escándalos financieros de grandes corporaciones, aquellas que han sabido integrar compliance de manera estratégica han mejorado su reputación y ganado la confianza del mercado, lo que ha favorecido su crecimiento a largo plazo y la confianza de los clientes”. “Ya hemos visto la necesidad de la identificación de los riesgos de la IA en las empresas”, explica la experta, “pero también hay que considerar los beneficios de su implantación, que son muchos. Por ejemplo, las herramientas de IA pueden analizar grandes volúmenes de datos para detectar anomalías, riesgos emergentes o posibles incumplimientos antes de que se conviertan en problemas graves. Es decir, usarse a sí misma para identificar potenciales riesgos, como, por ejemplo, los sistemas de IA mal diseñados pueden generar sesgos o incumplir regulaciones de privacidad y derechos humanos. Por eso, la adopción de IA debe estar acompañada de una fuerte gobernanza y supervisión”. Para Carmen Reina, la visión correcta está en “ver el compliance no solamente como una imposición, sino como un facilitador del buen gobierno empresarial, y entender que la gestión de riesgos no versa solo sobre evitar problemas, sino sobre estar preparados para aprovechar oportunidades en un entorno incierto, con estrategia, ética y responsabilidad”. Ana Buitrago, Consejera Independiente, PWC Senior Advisor Para Ana Buitrago, una mujer con amplia experiencia y reconocimiento en el sector como Consejera, la relación que analizamos en este reportaje está un paso más allá, puesto que “el sistema de compliance de cualquier organización es el instrumento esencial de prevención de los riesgos y debe contemplar los mecanismos para gestionar adecuadamente los riesgos que se identifiquen en su aplicación”. En este sentido, “es muy importante que la compañía se dote en primer lugar de unos valores legales y éticos en los que se base su sistema de compliance. Una vez identificados dichos valores, que integran la cultura corporativa, lo siguiente es que se cree un mapa de riesgos donde se identifiquen las posibles desviaciones respecto de dichos valores a los que está expuesta la empresa, para a continuación perfilar un sistema de compliance y gestión de riesgos adecuadamente adaptados a los valores empresariales, que no son sólo de índole legal sino también, como digo, éticos”. FASES DIFERENCIADAS  Respecto a la identificación de riesgos, la consejera señalaría “una primera fase (la de “mapeo de los riesgos”) que es clave a fin de tener los riesgos bien identificados. La elaboración del mapa de riesgos debe hacerse correctamente, involucrando a todos los departamentos de la compañía sin olvidar la necesidad de contar con asesores especializados”. “Una vez clasificados correctamente”, continúa, “un sistema de gestión de riesgos bien fundado ha de integrar mecanismos eficaces de prevención y reacción a los riesgos – incluyendo organizaciones internas responsables y dotadas con recursos adecuados y procesos de prevención y reacción eficaces, ágiles y en contínua revisión y mejora—. Digamos que el sistema de compliance representa el conjunto de herramientas preventivas y reactivas, así como los órganos competentes para aplicar dichas herramientas, sin olvidar el papel de supervisión encomendado en último término al Consejo de Administración”, recuerda. “Por confidencialidad no puedo entrar en detalle”, añade Buitrago, “pero sí que puedo traer a colación varias ocasiones en que, a raíz de la materialización de un problema concreto (casi anecdótico), hemos tirado del hilo y hemos identificado un posible riesgo que no estaba cubierto, por lo que la atención al detalle, a la anécdota, y el espíritu de mejora continuo son esenciales. Tanto la gestión de riesgos como el compliance deben ser instrumentos flexibles y sujetos continuamente a actualización”. LAS NUEVAS HERRAMIENTAS Para la Consejera, la IA, en particular la predictiva, “ofrece posibilidades para una gestión eficaz de los riesgos, ya que permite identificar tendencias y anticiparse a posibles contingencias. Ahora bien, con la IA generativa se abren nuevos riesgos que hasta ahora no habían sido tenidos en cuenta, desde la suplantación de personalidad como nueva forma de ciber delincuencia a las infracciones de la privacidad o de derechos de terceros (en particular los derechos de propiedad intelectual)”. Por esta razón, concluye la experta, “es muy importante que las compañías tomen conciencias de estos riesgos nuevos, los aborden adecuadamente en sus códigos de conducta y políticas internas – que, de nuevo, habrá que actualizar continuamente– y se aseguren de que todos los empleados toman conciencia y están preparados, mediante formación y canales de comunicación adecuados o denuncias que permita comunicar posibles irregularidades dentro de la organización”. Juana Fernández, Directora de soluciones de Datos e Inteligencia artificial de Microsoft, USA Como relata Juana Fernández a CyberLideria MGZN, desde un congreso del gigante tecnológico en Seattle, “la Inteligencia Artificial puede ser una herramienta importante para el análisis de riesgos”. Para la directiva de Microsoft, las formas directas en las que la Inteligencia Artificial puede ayudar en esta conjunción son: Identificación de riesgos: La Inteligencia Artificial puede analizar grandes volúmenes de datos para identificar patrones y señalar posibles riesgos que podrían no ser evidentes. Análisis predictivo (común a ambos): Utilizando algoritmos avanzados y aprendizaje automático, la IA puede predecir riesgos futuros basándose en datos históricos y también haciendo uso de tendencias actuales. Monitoreo continuo (común a ambos): Los sistemas de Inteligencia Artificial pueden monitorear en tiempo real los proyectos, alertando sobre cualquier desviación o problema potencial antes de que se convierta en un riesgo significativo. UN COPILOTO DE RIESGOS Y COMPLIANCE Además, añade la directiva, “estas son solo algunas de las muchas maneras en las que la IA puede mejorar el análisis de riesgos. La Inteligencia Artificial Generativa, puede ser nuestro copiloto en temas de compliance. Nos va a acompañar y resolver nuestras dudas. También puede servirnos para crear políticas de cumplimiento a partir de un conjunto de directrices, ahorrando tiempo y reduciendo errores”. Para Juana Fernández, el copilot será clave en la relación entre ambas tareas, la gestión de riesgos, y el cumplimiento de normas y procesos, puesto que ese ‘copiloto’ literalmente “nos va a dar recomendaciones en tiempo real sobre la mejor manera de cumplir las políticas establecidas y evitar errores mayores”, lo cual impacta sobre la idea de ‘continuidad’ tan frecuentemente comentada. Tener en cuenta la diversidad, en su acepción más amplia, al desarrollar las herramientas de cada empresa, será de gran ayuda además. En sus palabras, “la diversidad en relación con la Inteligencia Artificial es vital y puede enriquecer enormemente las aplicaciones de riesgos y compliance. Incorporar diferentes perspectivas y experiencias en el desarrollo de sistemas de Inteligencia Artificial puede ayudar a identificar y mitigar errores, asegurando que las soluciones de cumplimiento sean justas y equitativas. La diversidad también fomenta la innovación, ya que equipos diversos tienden a pensar de manera más creativa y a abordar los problemas desde múltiples ángulos. En resumen, la diversidad no solo mejora la precisión y la equidad de las soluciones de Inteligencia Artificial, sino que también impulsa la innovación y la efectividad en ambas tareas relacionadas, riesgos y compliance”. Rubén Fernández-Costa O’Dogherty Periodista, Asesor y Miembro del Comité Editorial de CyberLideria MGZN

7 Octubre 2024

Reportaje de Rubén Fernández-Costa O’Dogherty: «¿Qué es la resiliencia empresarial? ¿Por qué será la llave de la próxima década?»

Sin categoría

En este reportaje para CyberLideria MGZN, diferentes expertos comparten, como si de un caleidoscopio se tratase, en qué consiste este omnipresente concepto de ‘resiliencia empresarial’, debatiendo por qué va a ser la clave —tanto para las personas, como para las empresas— de la próxima década, qué relación tiene con la tecnología, ejemplos de primera mano y, lo más importante, cómo podemos desarrollarla. Iñaki Ortega, profesor y Director de ‘executive education’ de LLYC Iñaki Ortega, doctor en economía, directivo de LLYC y profesor de algunos de los centros educativos más prestigiosos de nuestro país, explica a CyberLideria MGZN cómo “los profesores consumimos mucho tiempo en explicar conceptos complejos que en ocasiones el deporte lo hace de una manera magistralmente sencilla por ser muy gráfica. La imagen de la euforia en el minuto 119 por el gol de Mikel Merino en los cuartos de final de la Eurocopa contrasta con la desolación de los españoles en Stuttgart tras el mazazo del empate de Wirtz en el minuto 89. Esa es la resiliencia que en mi asignatura de dirección de empresas intento transmitir a mis alumnos a veces con demasiadas palabras”. “Resiliencia”, continúa explicando, “es un término que proviene del latín resilio, literalmente volver atrás o rebotar. Y no es otra cosa que la capacidad de recuperación que tiene el ser humano ante una situación adversa. En física, su acepción más comentada, es la cualidad de un material para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido. Lo malo puede pasar —como un gol inesperado—, si te repones y lo aguantas, ¡podrás vencer!”. En una frase, Ortega señala, continuando con la metáfora deportiva, “resiliencia no es únicamente no rendirse sino mucho más allá, tener la fe de que puedes triunfar”. Para el experto, “por algunas de estas razones resiliencia ha estado últimamente como finalista a la palabra del año. Varias fundaciones querían con este gesto rendir homenaje a cómo hemos demostrado nuestra capacidad de aguantar una crisis como la de la pandemia y un ataque despiadado de la inflación en las economías familiares. Yo me permitiría añadir, esta temporada en la que las resilientes pymes españolas se vienen quejando de la espiral de costes, cargas burocráticas y fiscales, de tantos retos tecnológicos y competencia feroz de los grandes, que los pequeños negocios merecen ser incluidos en este aplauso por ser resilientes ante la coyuntura que padecen. Necesitamos que aguanten hasta el último minuto porque si lo hacen, ¡podrán darle la vuelta al partido! Nos va la vida en ello como economía y como país”, concluye. José Antonio Pinilla Pérez (Presidente y CEO de Asseco Spain Group) Para José Antonio Pinilla, máxima autoridad de Asseco, la resiliencia en la empresa “es una capacidad multifacética que va mucho más allá de la simple resistencia ante la adversidad, porque en su esencia, la resiliencia empresarial consiste en la capacidad de adaptarse, reinventarse y prosperar en un entorno que esté en constante cambio. Es la habilidad de una organización para anticipar, prepararse, responder y adaptarse a condiciones adversas, interrupciones, desafíos y oportunidades, de tal manera que pueda mantener sus operaciones críticas y al mismo tiempo evolucionar y crecer”. ¿Qué implica realmente y qué no? “La resiliencia no es simplemente sobreponerse a los problemas y continuar con las mismas prácticas de siempre. No se trata de una resistencia pasiva ni de una mera supervivencia. Es una capacidad dinámica que implica aprendizaje, adaptación e innovación. La resiliencia identifica y entiende las señales del mercado, hace anticiparse a las tendencias y ser lo suficientemente ágil para adaptar estrategias y operaciones en tiempo real. Por otro lado, la resiliencia no es una excusa para la inacción ni para la falta de planificación. No se trata de esperar que las crisis pasen sin tomar medidas proactivas. Tampoco es solo un tema de gestión de riesgos; es un enfoque integral que abarca la cultura organizacional, la estructura operativa, la cadena de suministro, la tecnología y, fundamentalmente, las personas”. Para Pinilla, “la tecnología juega un papel crucial en la construcción de empresas resilientes, especialmente en el contexto actual de 2024. La digitalización y las tecnologías emergentes como la inteligencia artificial (IA), el internet de las cosas (IoT) y la blockchain han transformado la manera en que las empresas operan, permitiendo una mayor agilidad y capacidad de respuesta. Por ejemplo, la IA permite predecir tendencias del mercado y comportamientos del cliente con una precisión sin precedentes, facilitando decisiones informadas y estratégicas. En momentos de crisis, muchas empresas que ya habían adoptado tecnologías digitales fueron capaces de cambiar rápidamente a modelos de trabajo remoto, mantener sus operaciones y seguir sirviendo a sus clientes sin interrupciones significativas”. Sin embargo, la tecnología también puede presentar desafíos. Señala sin duda que “la dependencia excesiva en sistemas tecnológicos puede dejar a las empresas vulnerables a ciberataques, fallos en los sistemas y otras interrupciones tecnológicas. Por ello, es vital implementar robustos sistemas de ciberseguridad con planes de contingencia que aseguren la continuidad del negocio ante cualquier fallo tecnológico”. Para él, un ejemplo destacado es el de la empresa Amazon, “que ha demostrado una notable resiliencia mediante el uso intensivo de tecnologías avanzadas. Su cadena de suministro altamente automatizada y su capacidad de análisis predictivo le permitieron adaptarse rápidamente a las fluctuaciones de la demanda durante la pandemia”. En España, un caso significativo para él sería “el de Telefónica, que ha invertido considerablemente en digitalización y ciberseguridad, lo que le ha permitido mantener la calidad del servicio y proteger los datos de sus clientes en tiempos de creciente incertidumbre y amenazas cibernéticas”. Jia Wei, Head of Marketing de Xiaomi en Europa occidental  Jia Wei, Head of marketing de Xiaomi en seis mercados y diez países —incluyendo España, Italia, Francia, Alemania, Benelux y UK— ha llevado a su empresa al liderazgo con su talento innegable para la marketización de los productos tecnológicos, atravesando situaciones extremadamente complejas. En entrevista en exclusiva con CyberLideria MGZN, explica cómo en su opinión, aunque pueda parecer elemental, no hay que olvidar que “la clave de la resiliencia es el positivismo. Por supuesto, habrá un paso posterior, que será encontrar las oportunidades en ese momento de cambio, ya que los cambios normalmente llegan para quedarse, y la capacidad que tiene para adaptarse o para ajustar es crucial. Pero el positivismo como primer paso es fundamental porque está imbricado con la flexibilidad, con mantener una mentalidad abierta, flexible y con pensar fuera de la caja”. Relata dos casos que conoce directamente. “En Xiaomi, por ejemplo, durante la pandemia empezamos a hacer live shopping, la decisión fue rápida y decisiva: ahí ha quedado el formato live shopping hasta ahora, fuimos renovando los formatos con los cambios y se mantuvo. En paralelo, hay pocas empresas que puedan hablar mejor que nosotros de la diversificación, que está muy relacionada con la resiliencia: en Xiaomi somos expertos en diversificar los negocios con miles de productos, como ya sabe mucha gente: de patinetes a televisiones, freidoras de aires, medidores de láser, hasta el último invento que es el coche eléctrico; la diversificación mantiene la empresa en un nivel alto de competitividad y en continua inversión para el I+D” . Para ella, la inercia une a las personas resilientes con los proyectos resistentes. “Resaltaría el caso de Nelly de Navia”, añade, “de marketing en Xiaomi Iberia, que tuvo 2 días de pre-aviso para hacer una mini maleta y asumir un nuevo cargo en España, justo cuando estaban cambiando todas las reglas de restricciones y no pudo volar directamente a España. Llegó primero a Londres para esperar el nuevo aviso para poder volar a España sin tener una fecha exacta y mientras tenía que lidiar con la renovación de permiso de residencia de China, ya que llevaba 13 años viviendo en el país, pasó el momento de incertidumbre… Nelly demostró gran resiliencia, apostando por un proyecto —lo mismo que la empresa, apostando por ella—, empeñándose con excelencia en adoptar el nuevo cargo y consiguiendo reanimar la comunidad en España para hacerla más unida que nunca. Fueron dos años intensos con muchos cambios y sin saber cual sería su destino, considero que es una persona que llegará muy lejos”. David García Núñez, Presidente de MWCC Para el Presidente de MWCC, en conversación con CyberLideria MGZN, la ‘resiliencia empresarial’ se definiría como “la capacidad que tiene una entidad para recuperarse de los constantes cambios que sufre, poder identificar y medir las condiciones usualmente inestables del mercado y transformarlas. En definitiva, consiste en aportar nuevas ideas o proyectos para que el ecosistema empresarial conformado por la organización, las personas y las áreas que componen el negocio, puedan lograr resultados deseados en medio de la adversidad”. En su opinión, “la resiliencia requiere una capacidad de reconstrucción continua, de innovación y también nueva tecnología, investigación frente a los valores, procesos y conductas de la organización que de forma sistemática favorecen nuevos proyectos creativos”. “Debemos actuar”, añade, “sobre esa capacidad de mantener y restaurar rápidamente las operaciones normales después de una interrupción, esto tiene que ver directamente con la reorientación de estrategias y modelos de negocio en respuesta a cambios significativos en el entorno. Sobre la gestión de las finanzas corporativas de manera que pueda sobrevivir y prosperar a pesar de las adversidades económicas. Sobre la adaptación a los cambios tecnológicos rápidos y a veces disruptivos, así como la habilidad para protegerse contra ciberataques y otras vulnerabilidades tecnológicas”. Para él, la resiliencia corporativa se construye como una suma de la resiliencia de las personas que forman parte de un proyecto, que dotan a su vez de resiliencia a las distintas áreas de la empresa o institución de una forma sostenible y por ello “el mayor reto es siempre demostrar la capacidad de asegurar que todos los empleados permanezcan comprometidos, productivos y capaces de adaptarse a los cambios. Esto incluye promover una cultura de aprendizaje continuo y bienestar”. “Quizás el mayor ejemplo de resiliencia empresarial”, señala el directivo en coincidencia con Iñaki Ortega, “radica en la totalidad de las PYMES de España que resistieron y se adaptaron de una forma rápida a las incertidumbres introducidas por el COVID y el ascenso del precio de las materias primas. Un ejemplo de readaptación empresarial y de capacidad transformacional que será objeto de estudio en un futuro en las escuelas de negocio”. Samira Brigüech, Editora de CyberLideria MGZN, Fundadora de Samira&Sineb y Presidenta de Fundación Adelias En la entrevista personal, la fundadora de Samira&Sineb, presidenta de la Fundación de ayuda social Adelias, explica que para ella la resiliencia personal es sobre todo una meta. “No he nacido resiliente. Todo lo contrario. Me he hecho con el tiempo y he descubierto que ser valiente, vivir en acción, despierta, la vida te da la oportunidad de vivir grandes aventuras y desventuras que ponen a prueba todos los sentidos y todos las capacidades al máximo de rendimiento. La resiliencia ha ido moldeando mi cerebro, corazón y estómago con las vivencias. La adversidad, el fracaso, la penuria, me ha hecho vivir en alerta para evitar el sufrimiento que me genera no vivir como yo quiero y no ver cumplidos mis sueños pero sobre todo me ha hecho resiliente el dolor ajeno y sentirme fuerte y valiosa para ayudar a otras personas menos afortunadas a salir adelante”. En sus palabras, la resiliencia de una corporación nace de la de las personas que la componen, como una suma total, y ese no es un lugar al que llegar, sino una forma de despertar. “Para mí la resiliencia es haber sabido adaptarme a los tiempos de abundancia pero también a los de pobreza y en ambos momentos, mirar siempre al frente con valentía, aunque estuviera llorando. Hablo de un aprendizaje continuo y un crecimiento y un caer y volver a caer a veces en el suelo duro y otras, la mayoría, en una playa de arena fina aunque no lo parezca, porque ser resiliente es pintar el mundo de forma constructiva, allá donde sea que estés, usando para ello las herramientas más adecuadas, como las nuevas que nos ofrece la tecnología en el mundo actual. La resiliencia nace de conectar con tu visión personal para un proyecto mayor, y se suma a las de quiénes te rodean: sobre todo las personas y las empresas se hacen resilientes rodeándose de resiliencia”. Rubén Fernández-Costa O’Dogherty Periodista, Asesor, y Miembro del Comité Editorial de CyberLideria MGZN.

15 Julio 2024

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscríbete GRATIS y disfruta de contenido ilimitado sobre ciberseguridad y personas

Suscribirme Ya soy suscriptor
CyberLideria MGZN
Política de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Mas informacion sobre la política de privacidad