Rincón del CISO
Fernando Cisneros, Director Corporativo de Digitalización, Automatización y Robótica en Avos Tech, compañía del grupo Prosegur, es una persona que lleva más de 25 años dedicados a la tecnología y con un perfil humanista, que pone los avances en automatización y robótica al servicio de las personas. En la actualidad es responsable de un equipo de 60 personas, con centros de servicios compartidos en España, Chile, Perú y Brasil, dedicados a la digitalización y control digital de operaciones, utilizando la automatización e hiper-automatización. Dentro del equipo, 37 de las personas tienen discapacidad intelectual, y una capacidad y detalle meticuloso en su día a día inigualables. En esta entrevista, realizada por Jesús Alonso Murillo, Experto en Ciberseguridad y Colaborador de CyberLideria MGZN, exploraremos su visión del mundo digital en la actualidad, además de otros temas. Jesús Alonso: ¿Cómo es el día a día en tu posición como director Corporativo Digitalización, Automatización y Robótica de Prosegur? Fernando Cisneros: ¿Cómo podemos ayudar? Liderazgo y gestión de personas, comunicación, oportunidades de colaboración y ayuda, resolución de problemas e incidencias. Lo más importante hay que sacar lo mejor de cada una de las personas del equipo para ser el equipo J.A.: ¿Cómo ha avanzado la robótica los últimos 10 años? F.C.: De la nada al todo RPA aparece en 2012 y hoy es una tecnología consolidada y robusta. El padre la robótica fueron las herramientas de testing. J.A.: ¿Cuáles son los principales desafíos al incluir la robótica y la digitalización en nuestro día a día? ¿Qué tiene de especial el área que diriges? F.C.: El reto es seguir creciendo y ayudar a Avostech y el resto del grupo Prosegur y sus clientes a continuar con la transformación digital. Qué tiene de especial mi área, las personas y su actitud. Somos una gran familia, un grupo diverso de personas con un objetivo común, ayudar rápido y bien. Los premios y reconocimientos lo hacen además el mejor equipo del mundo. J.A.: ¿Qué medidas se deben de tomar para asegurarse de que las soluciones de digitalización y automatización fomenten un entorno de trabajo inclusivo?F.C.: La tecnología es por y para personas (“esto va de personas”). Hay que fomentar el talento humano del tipo que sea con la ayuda de la tecnología. J.A.: ¿Skynet aún no ha tomado conciencia de sí misma, ¿verdad? ¿Qué consideraciones éticas se deben de tener en cuenta al diseñar y desplegar sistemas robóticos y automatizados en diferentes procesos? F.C.: De momento no, gracias a Dios. El límite es que se debe respetar a las personas y su ecosistema además de favorecer el crecimiento de las organizaciones. La tecnología debe estar al servicio de las organizaciones y sus procesos y lo más importante ayudar a las personas. J.A.: En su opinión, ¿Cuáles son los principales riesgos en ciberseguridad y protección de datos a los que se enfrenta la robótica? (Desarrollo con código inseguro, integración con soluciones de terceros, privacidad…) F.C.: La seguridad en robótica enfrenta a retos significativos. Entre ellos, asegurar la calidad y coherencia de la IA que gana relevancia a pasos agigantados. Esto nos obliga a protegernos contra ataques de abusos, envenenamiento o privacidad que puedan resultar en el compromiso de datos sensibles. Herramientas como xMDR de mis colegas de Cipher ayudan a proteger la integridad de los sistemas robóticos y la confidencialidad de la información, gracias a la implementación de estrategias proactivas de ciberseguridad como el cifrado de comunicaciones y las actualizaciones constantes. J.A.: ¿Qué ejemplos se te ocurren de proyectos exitosos de digitalización y automatización? F.C.: En Avostech hemos automatizado más de 600 procesos del Grupo Prosegur. Ejemplo de esto son:Hiper-Automatización del proceso hire to retire, hiper-automatización del proceso de facturas de proveedores, automatización de procesos económico/financieros. Automatización de comunicación co clientes y organismos públicos entre otros J.A.: ¿Cuál es su opinión sobre la integración de IA en la robótica? F.C.: Es parte fundamental de la hiper-automatización de procesos y nos brinda infinitas posibilidades de automatización e innovación. Es como si la hiper-automatización fuera una ensalada con infinitas posibilidades de combinación de productos con infinitos posibles sabores. J.A.: ¿Cómo se aborda la gestión del cambio y la resistencia al cambio en el contexto de la robótica? F.C.: Con una profunda transformación cultural, basado en la comunicación y la formación. Además, claramente hay que fomentar el sentimiento corporativo. La alta dirección es fundamental para impulsar cualquier iniciativa tecnológica y de transformación cultural y tecnológica. Esto en Prosegur se ha realizado de una forma magistral. J.A.: Tu área tiene un gran prestigio nacional e internacional y habéis recibido muchos premios por ser un ejemplo de liderazgo humanista. ¿Qué consejos podrías dar a otros directivos para inspirarnos con tu ejemplo y el de tu unidad? F.C.: Creo que el consejo que podría dar es que intenten ser buenas personas, para mi forma de ver no hay buen líder si no es una buena persona, además de poner claro foco en la ayuda y fomentar la innovación, la actitud y el respeto por las personas. “Esto va de personas”. La ciberseguridad, debe de ser un elemento diferenciador en la automatización y robótica, para que, inspire confianza a las personas cuando se está interactuando con ellos, de tal manera que contemos con las medidas de seguridad adecuadas, en el acceso, comunicaciones e interacción con los mismos, ayudando a las personas a mejorar nuestro día a día y dedicar nuestro esfuerzo en aquello, que, de momento, no es posible automatizar. J.A.: Si algo me ha quedado claro de esta agradable charla con Fernando es que “Esto va de personas”.
14 Mayo 2024
Rincón del CISO
El Informe Global sobre Amenazas de CrowdStrike es una investigación integral y fiable que destaca las tendencias clave y los eventos destacados del panorama de amenazas cibernéticas en 2023. El informe proporciona detalles sobre la fusión de CrowdStrike Falcon Intelligence y CrowdStrike Falcon OverWatch para formar CrowdStrike Counter Adversary Operations (CAO), lo que permitió el desarrollo del informe basado en observaciones de primera mano. El resumen destaca que el tiempo medio de propagación de un ciberataque en 2023 fue de 62 minutos, con un aumento significativo en las intrusiones en entornos de nube y la actividad "hands-on-keyboard". Además, se resalta el aumento del 110 % en los ataques orientados a la nube y del 76 % en el número de víctimas mencionadas en sitios específicos de filtración de datos de ciberdelincuencia. El informe subraya que los adversarios continúan utilizando técnicas de phishing y de ingeniería social, así como el aumento del 110 % en los ataques orientados a la nube. También se menciona que los adversarios aprovechan las relaciones de confianza para obtener acceso inicial a las organizaciones y que continúan desarrollando sus ataques orientados a la nube. Además, se destaca el potencial de la IA generativa y las elecciones gubernamentales mundiales de 2024 como motores potenciales de interrupción. El resumen concluye con recomendaciones para proteger los recursos y defenderse de un ecosistema de ciberdelincuencia en constante evolución, priorizando la protección de identidades, plataformas de protección de aplicaciones nativas de la nube, la visibilidad de las áreas críticas del riesgo empresarial, la eficiencia en la detección y respuesta de amenazas, y la creación de una cultura de ciberseguridad. El informe completo está disponible para su descarga en el sitio web de CrowdStrike. En resumen, el Informe Global sobre Amenazas de CrowdStrike proporciona una visión detallada y perspicaz del panorama de amenazas cibernéticas en 2023, destacando las tendencias clave, los eventos relevantes y ofreciendo recomendaciones para protegerse contra las amenazas emergentes. Puedes descargarlo o leerlo rellenando este formulario.
14 Mayo 2024
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“Los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) representan una oportunidad de negocio de trece billones de dólares y, para 2050, el cambio climático provocará la migración de mil millones de personas. Necesitamos generar un impacto exponencial, diez veces mayor”. Con estas afirmaciones se daba apertura a la sesión “Creando impacto en un mundo exponencial” en el Executive Program de Singularity University (Silicon Valley, California) el pasado domingo 7 de abril, invitándonos a replantearnos nuestra perspectiva sobre el futuro. El crecimiento exponencial es poco intuitivo y extremadamente difícil de estimar, pero sabemos que es muy lento al principio y desenfrenado al final. El reciente caso de la emergencia sanitaria (COVID-19) es un claro ejemplo: los contagios crecieron a ritmo exponencial y no fuimos capaces de verlo hasta que se convirtió en un enorme problema global. La tecnología tiende a progresar exponencialmente, por lo tanto, su crecimiento y adopción a menudo nos sorprenden. Expertos de Singularity, estiman que entre los próximos cinco a diez años veremos mayores cambios que en los últimos cien. Y adaptarse a los cambios en la sociedad y en el entorno empresarial va a requerir una perspectiva diferente, que tenga en cuenta el desarrollo exponencial de la tecnología como fuente de abundancia, y se enfoque en utilizarla para generar un impacto global positivo. Estas son algunas de las tendencias actuales con potencial de contribuir a resolver los principales problemas del mundo y construir un futuro mejor: Blockchain y las futuras organizaciones descentralizadas, biotecnología y lectura de ADN, la vida en 3D a través de la realidad virtual y aumentada, redes eléctricas descentralizadas y distribuidas de bajo coste, el vehículo autónomo, la mecánica cuántica y el incremento x100 en las materias primas existentes y, por supuesto, IA en todas sus versiones, Tecnologías con las que estamos adquiriendo capacidades increíbles a un ritmo acelerado, y que están cambiando las barreras humanas. Pero si queremos que sistemas como la IA actúen en nuestro nombre (por ejemplo, organizar un viaje, etc.), necesitaremos enseñarles nuestros valores, o el sistema optará por la solución más rápida sin considerar el contexto. Los datos son el combustible de la IA, y aunque se ha producido un incremento importante de datos disponibles, su calidad no ha evolucionado al mismo ritmo. Los algoritmos necesitan ser diagnosticados y sus problemas abordados para que funcionen bien, sin sesgos ni desinformación. Las organizaciones necesitarán establecer marcos éticos para regular el uso de la IA, asegurando que se alinee con los valores organizacionales y sociales. En cuanto al controvertido futuro del trabajo, los datos presentados en Singularity transmiten un mensaje muy diferente al que escuchamos habitualmente, mostrando una enorme escasez de trabajadores a nivel global (0.52 trabajadores por cada puesto que queremos cubrir), especialmente para los trabajos “deskless”, que representan más del 80% de la fuerza laboral y gestionan industrias clave para nuestro estilo de vida (agricultura, salud, ...). Las estimaciones sobre el impacto de la IA y la reducción de empleos están sobreestimadas debido a datos deficientes. Si enfocamos la tecnología en ayudar a las personas a realizar las tareas que no queremos, en lugar de en reemplazar a personas por máquinas, la tecnología ayudaría a crear empleos, incrementando tanto la productividad como la motivación. Tenemos herramientas y habilidades para la innovación y el crecimiento exponencial, pero lo que necesitamos es cambiar la mentalidad. Y recordando el reto que nos lanzaron al cerrar el Executive Program: ¿Qué sigue en este viaje exponencial? Piensa en un gran problema que te inspire, una tecnología exponencial que pueda ayudar a resolverlo, y un modelo de negocio que te permita “Do Good & Do Well”. Lexuri Elorriaga C-level executive & Member of the Management Board
14 Mayo 2024
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En la vanguardia de la revolución digital, la ciberseguridad se postula como piedra angular que sostiene los cimientos de nuestra sociedad. En un mundo donde la información es el activo más valioso y la tecnología avanza a pasos agigantados, la evolución de la ciberseguridad es más vital que nunca. No en vano se ha convertido en preocupación, e incluso quebradero de cabeza en ocasiones, para gobiernos, empresas y usuarios individuales. En España, por ejemplo, aceptada la idea de una sociedad cada vez más digitalizada y dependiente, también ha crecido la concienciación sobre los riesgos cibernéticos. Prueba de ello fue la creación en 2006 del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), que desempeña desde el primer día un papel crucial en la promoción de la conciencia cibernética y la protección de infraestructuras críticas en España. El Panorama Actual de la Ciberseguridad Los ciberataques se han convertido en una realidad emergente, donde la punta del iceberg mostró por fin al gigante de hielo que se escondía bajo las aguas de la era digital. La inteligencia artificial y el aprendizaje automático jugarán un papel central en la protección y manejo de estas amenazas. Al mismo tiempo, permitirán la anticipación y prevención de ataques antes de que ocurran. Los algoritmos avanzados podrán analizar patrones de comportamiento, identificar anomalías y tomar medidas preventivas de forma autónoma, reduciendo significativamente el tiempo de respuesta ante los peligros cibernéticos. El ransomware, el phishing, e incluso las vulnerabilidades en infraestructuras críticas y dispositivos, se han convertido en enemigos sin rostro, capaces de efectuar daños que dejan cicatrices latentes, tanto en ámbitos económicos como laborales, sociales, anímicos. A medida que la tecnología continúa evolucionando, los ciberdelincuentes también adaptan y desarrollan nuevas técnicas para explotar las debilidades de sistemas y redes. Sus sistemas de ataque son cada vez más complejos, sofisticados, a veces hasta personalizados, y por tanto más difíciles de localizar. Desafíos del Futuro El futuro de la ciberseguridad debería ligarse inequívocamente a la innovación, porque cada avance y proceso evolutivo supone un salto hacia a un creíble y permanente mundo digital seguro. Pero las mismas herramientas que facilitan el trabajo de la ciberseguridad son, por otro lado, armas de destrucción masiva digital en manos de los criminales cibernéticos. La proliferación de dispositivos conectados a Internet, los aparatos domésticos inteligentes, y las infraestructuras industriales (digitalizadas casi en su totalidad a nivel global), crean un amplio panorama de posibles puntos de entrada para los ciberataques. La seguridad de estos productos, y en muchos casos “la inseguridad” de los mismos, representa un desafío significativo para la ciberseguridad a corto y largo plazo. Disponer de una red interconectada tiene sus ventajas, pero quizás demasiados inconvenientes. Resiliencia como Fortaleza En un mundo donde los ciberataques son casi tan inevitables como las enfermedades, la resiliencia es una de las fortalezas más determinantes. La capacidad de recuperación de una organización ante un ciberataque no solo depende de sus defensas tecnológicas, sino también de su cultura de seguridad, su capacidad de respuesta y su preparación para lo desconocido. La bautizada como “ciberresiliencia” no se trata solo de resistir las embestidas de la adversidad cibernética, sino de fortalecerse ante cada desafío, aprendiendo y mejorando las defensas sin pausa alguna. Las organizaciones deben adoptar un enfoque holístico que incluya no solo medidas de seguridad tecnológica, sino también políticas de gestión de riesgos, planes de respuesta a incidentes y capacitación continua del personal. No solo se debe crecer en materia de ciberseguridad, también hay que saber evolucionar, crecer y mantener un paso constante y firme. Por ello es vital la concienciación y la formación continua en las empresas. Desde la alta dirección hasta los trabajadores de primera línea, todos deben comprender los riesgos cibernéticos y saber cómo reconocer y responder. La formación regular en seguridad cibernética y la promoción de una cultura de seguridad son esenciales para fortalecer las defensas cibernéticas de una organización. Pero no hay que olvidar algo importante: ninguna institución, organización, o persona puede plantarse por sí sola ante las intrincadas amenazas cibernéticas actuales (o venideras). La colaboración entre sectores público y privado, compartiendo tanto información como recursos, son fundamentales para fortalecer todas las defensas cibernéticas y proteger los cada vez más frágiles activos digitales. La Tecnología es una Solución Si bien la conciencia y la formación son cruciales, también lo es contar con tecnologías de ciberseguridad avanzadas para proteger los activos digitales de una organización. Las empresas deben dirigir una parte significativa de sus esfuerzos e inversiones en herramientas y tecnologías que les permitan detectar, prevenir y responder eficazmente a las amenazas cibernéticas. Existe un amplio abanico de opciones y posibilidades: firewalls, sistemas de detección de intrusiones, soluciones de gestión de vulnerabilidades, o análisis de comportamiento de usuarios. Pero también se han incorporado al diccionario de necesidades otras opciones prometedoras, como la tecnología Blockchain, cuya capacidad para crear registros inmutables y transparentes puede revolucionar la gestión de identidad digital, la autenticación de usuarios y la protección de datos sensibles. Así mismo, también se ha verificado la eficiencia de los principios de la mecánica cuántica, tales como la superposición y el entrelazamiento, que ofrecen nuevas formas de proteger la información digital contra ataques cibernéticos, gracias a cifrado impenetrable que ofrecen sus algoritmos cuánticos. Un Futuro de Esperanza La ciberseguridad del mañana abordará desafíos aún mayores y más complicados que los de hoy, pero también oportunidades para la innovación y el avance. Con un enfoque proactivo y colaborativo será posible construir un futuro digital más seguro y resiliente. Además de adoptar medidas internas apropiadas de seguridad cibernética, las empresas también pueden beneficiarse de la colaboración y el intercambio de información con entidades del sector. Participar en grupos de trabajo, compartir datos de amenazas y colaborar en la investigación de incidentes puede ayudar a edificar defensas infranqueables, o al menos bloques protectores estables con suficiente fiabilidad como para mantener intacta la información digital, mientras brotan nuevas mejoras evolutivas de seguridad. A medida que navegamos por el laberinto digital del futuro, es fundamental mantener la mente abierta y adaptable, sin perder de vista cualquier enfoque. Porque las amenazas serán paulatinamente más complejas, pero también deberían serlo las capacidades para hacerlas frente de quienes intervienen en este nuevo y renovado renacimiento digital. Daniel García Redactor Jefe y Gestor Web de CyberLideria MGZN
14 Mayo 2024
Rincón del CISO
Las interfaces de programación de aplicaciones (API) se han convertido en un elemento imprescindible para un considerable número de negocios actuales. Su facilidad y dinámica de desarrollo e implantación permiten a las empresas acercar a los clientes sus aplicativos fundamentales con rapidez. Esto les permite implementar su competitividad, dadas las exigencias del mercado, y por tanto generan grandes ingresos y un aumento considerable de demandas por parte de los usuarios. Pero este dinamismo conlleva la generación de un número ingente de API, que en la mayoría de los casos es casi insostenible de mantener, lo que ocasiona graves peligros se seguridad. Las interfaces se sirven vía web a los clientes y a otras aplicaciones, algo que deja abiertos muchos canales de acceso, que acaban convirtiéndose en cebo y víctimas de ciberataques, gracias a su simple accesibilidad. Esta laguna en materia de ciberseguridad ha provocado el reclamo de sus principales proveedores, ya que supone una amenaza, y por tanto un peligro para la información general. Los piratas informáticos consiguen, en muchos casos, obtener accesos no autorizados mediante las propias API y bots que dejan al descubierto importantes detalles personales, e incluso fragilidades o errores del propio software interno de las aplicaciones de empresas. Según el medio SecurityWeek, existen muchos problemas generales actualmente en las API, pero que podrían tener fácil solución si las compañías invirtieran en seguridad tecnológica. Algunos de estos problemas, además de lo mencionado con anterioridad, se acentúan debido a la necesidad empresarial de un mayor número de posibilidades y ofertas. Y como suele ser habitual, a veces más es menos, porque un elevado número de API supone un problema enorme para los desarrolladores a la hora de proporcionar un mantenimiento acorde con lo que se ofrece. Y la seguridad se limita en ocasiones a productos y verificadores genéricos, pero no específicos por API y aplicativo. La banca online, banca móvil y el open banking del sector financiero, por ejemplo, ha visto multiplicado por mil las API disponibles, aunque estos sectores, al tener mucho que perder, no solo económicamente sino también legalmente, han sido los primeros en invertir con seriedad e ímpetu en ciberseguridad. Aunque un problema latente a este respecto es que muchas empresas no priorizan la seguridad, sin entender que debe formar parte de todo el entramado aplicativo. Joshua Goldfarb, arquitecto global de soluciones y CISO, plantea en Darkreading algunas soluciones para impedir que los ciberataques supongan un problema que provoque una nueva crisis global. Algo cada vez más asiduo, para desgracia de la sociedad en general y los inversores en particular: Capacidad de entorno múltiple. La seguridad de la API debe ser multientorno, básicamente porque las propias API se generan y trabajan en un entorno híbrido. Y no sería de recibo garantizar un entorno seguro en la nube, por ejemplo, pero no en las propias instalaciones de las empresas donde se almacena una parte importante del desarrollo de las API. Gestión unificada. Trabajar con soluciones puntuales puede ser un parche válido para problemas concretos, pero administrar la seguridad de las API una plataforma general edificaría un muro más complejo de superar por parte de los criminales cibernéticos. Simplificar la implementación. En la mayor parte de las casos y organizaciones no solo se está perdiendo la cabeza cuando se trata de crear elevados números de API, dada la amplia demanda de usuarios, sino que su complejidad está convirtiendo su defensa como una quimera difícil de alcanzar. Esto provoca inevitables errores humanos de codificación, descuidos, o puntos de acceso no administrados, que solo atraen caos y vulnerabilidades con graves consecuencias empresariales y personales. Realizar análisis precisos y soluciones estándar en el desarrollo de API puede parecer costoso, pero a largo plazo supondrían un beneficio enorme para las compañías con el que sus clientes sentirían que tanto sus bienes como sus datos están protegidos. En muchos casos, el ritmo de trabajo en la creación de las API puede provocar que las mejoras en materia de ciberseguridad aún no hayan alcanzado su cenit. Descubrimiento y corrección de software previo Las API desconocidas o no administradas son un gran problema para las empresas, al igual que aquellas creadas con mucha anterioridad. Pero lo complicado no es solo identificarlas, sino también administrarlas, corregirlas, y adaptarlas a las necesidades de la ciberseguridad. Incluso no se debe descartar sustituir todo el código obsoleto por otro que cumpla con una política de seguridad centralizada. Puertas de enlace API y WAF Las puertas de enlace de API tienen gran utilidad, pero no son capaces de proteger contra ataques complejos, y suponen un gran problema cuando se trabaja en multientorno. Es necesario ampliar su enfoque y estrategia, adaptándolas a una plataforma general de seguridad, como se ha mencionado con anterioridad. A este respecto, los firewalls de aplicaciones web, también conocidas como WAF, no deberían trabajar de forma independiente, sino que deberían forma parte de todo el bloque de ciberseguridad. De este modo, la cobertura de tratamiento de amenazas será más completa, ante unos ataques cada vez más complejos. Inteligencia de amenazas Dado que el ritmo de los atacantes es cada vez mayor, así como su evolución y perfeccionamiento técnico, es imperioso tener una división de inteligencia y prevención de amenazas. Y todo, por supuesto, como una añadida pieza fundamental del bloque uniforme de seguridad. El elemento humano La seguridad de las API no se basa solo en tecnología, ya que el factor humano y la creación de procesos con un equipo de trabajo gestionado por personas adecuadas es primordial. Su conocimiento en todos los ámbitos es una de las piezas clave de la seguridad, ya que no solo debe conocerse la operativas de las API y las aplicaciones que la alimentan, sino cómo opera la seguridad, para crear un entorno API adaptado a ella, para que unido formen un todo. De igual manera, es prioritario abastecer ese conocimiento con una formación y educación adaptada a las necesidades e importancia del trabajo. Daniel García Redactor Jefe y Gestor Web de CyberLideria MGZN
14 Mayo 2024
Rincón del CISO
El término ciberresiliencia se encuentra cada vez más estandarizado e integrado en el diccionario actual del mundo de la ciberseguridad. A pesar de no existir definición propia “oficial” dentro de la RAE, la comunidad tecnológica es conocedora de su significado e importancia a la hora de tratar cualquier mejora o avance en términos de seguridad digital. Entendida como la capacidad de recomposición ante cualquier ciberataque (o intento del mismo), es una de las materias fundamentales para desarrollar una seguridad estable, directa y eficaz contra las amenazas que se abordan a diario. Y cuanto más se depende de una solidad infraestructura digital, mayor es su importancia. Desde el año 2019, los ataques de ramsomware se han visto incrementados en un 1.000%, dado el aumento en la frecuencia y gravedad de los ataques cibernéticos. Gracias a una encuesta a nivel global realizada en 2023 por AON, empresa británica proveedora de servicios de gestión de riesgo, se concluyó a través de casi tres mil responsables en la toma de decisiones que el principal riesgo al que se enfrentan las empresas en la actualidad son los ciberataques y/o las filtraciones de datos. Es decir, cada vez existen más amenazas y equipos de ataque más organizados. Cada vez es mayor el número de empresas que exigen contratar seguros con cláusulas específicas que incluyan compensaciones por daños cibernéticos. Esto refleja la importancia y preocupación que se está otorgando a la ciberseguridad a nivel mundial, y ahí es donde la ciberresiliencia se ha convertido en protagonista. Una visión holística y proactiva, que identifique, evalúe y mitigue riesgos, es parte del entramado de seguridad general, de cara a preparar respuestas efectivas y recuperarse cuanto antes de los ataques. Las claves más relevantes a tener en cuenta son las siguientes: Identificación y Detección Recopilar y examinar todos los datos existentes, que ayuden a crear concisas y amplias informaciones de ciberseguridad, debería ocupar el primer puesto de prioridades en una empresa. Aunque pueda resultar demasiado exigente, sin una buena seguridad es casi imposible garantizar beneficios, a largo y corto plazo, en la fotografía empresarial de la actualidad. Hay que comprender que cuanto más próspera es una economía (de una empresa o localización) y mayor es su tasa de digitalización, toda atención y actuación de cibercriminales será exponencialmente igualada. Mitigación Las organizaciones tienen que darle una significación transparente, sin barreras, a sus pruebas y actualizaciones, garantizando además una continuidad que permita cuidar con solvencia la salud de su ciberseguridad. La creación de planes de contingencia para recuperarse de un ataque, así como ejecutarlos con eficacia y eficiencia, pueden ser determinantes para la vida de una empresa. Renovarse con asiduidad, con herramientas, procedimientos y operaciones comerciales acordes a todo lo anterior, será fundamental para asentar los cimientos de una buena ciberresiliencia. Igualmente, habrá que diseñar estrategias y controles de seguridad específicos para suavizar o eliminar cualquier impacto que los ataques cibernéticos provoquen o puedan provocar. Sobre todo, si estos se enfocan dentro de alguna infraestructura determinante. Son muy importantes los análisis de escenarios y rutas de ataque, dentro de una buena estrategia de seguridad, máxime cuando la opacidad de las amenazas son un componente mayor dentro de su naturaleza. La capacidad de reacción y actuación de las empresas en el ámbito de la seguridad habla por sí sola de su propia credibilidad. Respuesta y recuperación Cuando las organizaciones hacen gala de una buena dinámica y coordinación ante un problema cibernético, la ciberresiliencia incrementa y acelera sus propósitos. No solo hay que crear una amplia gama de herramientas defensivas, sino también garantizar su constante rendimiento, lo que ayudará a obtener un mayor número de respuestas y más efectivas. Las empresas no solo corren el riesgo de incurrir en pérdidas financieras, ocasionadas por penalizaciones, gastos de responsabilidad o atracos digitales, sino también de ver perjudicada su reputación como organización, un factor indispensable dentro de la visión global que ofrece, tanto a nivel interno como externo. Y esto, actualmente, puede provocar consecuencias fatales e irreversibles. En conclusión, dentro del vigente entorno macroeconómico, invertir y proporcionar presupuestos acordes a lo que exige la presente problemática cibercriminal, puede llegar a ser una quimera. Pero no debería suponer un impedimento, ya que el crecimiento de las empresas, así como la garantía de su supervivencia, depende casi en su totalidad de la importancia que se otorgue a la ciberseguridad. Aunque es digno de mención que cada vez se destina más capital a la seguridad tecnológica, dado que también es cada vez mayor la infraestructura digital empresarial, es vital para su digno funcionamiento que todo esté centralizado con el imprescindible asesoramiento de un comité de expertos. Estos no solo deben ubicarse dentro de su propia logística, también prima que conozcan cómo funciona la empresa que protegen, para una precisa ubicación de escudos de seguridad. El ransomware, las violaciones de datos, y todos los cibercrímenes poseen infraestructuras, logísticas, y objetivos cada vez mayores como para subestimar su capacidad de daño. Contrarrestar su riesgo y prevenirlo en el futuro está cobrando gran relevancia, lo cual es un dato más que positivo, que aumentará cuando el compromiso de las empresas reciba una importancia adecuada a las circunstancias. Si aumenta la necesidad de infraestructura digital, mayor será la fuerza de la ciberresiliencia. Fuente: darkreading.com Daniel García Redactor Jefe y Gestor Web de CyberLideria MGZN
14 Mayo 2024
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Mientras escribo este artículo, intento buscar una respuesta a través de un catalejo imaginario para dirigir la ciberseguridad en un futuro que cada segundo cambia y se moldea ante nuestros ojos. Dos estrellas guía, especialmente deslumbrantes, que todo buen capitán de la ciberseguridad debe conocer en estos tiempos llaman la atención: la inteligencia artificial (Sirius) y la resiliencia (Canopus). “Sirius y Canopus” emergen singularmente en el oscuro cielo nocturno para guiar la navegación hacia buen puerto, yson, en mi opinión, los pilares sobre los que se construirá una defensa cada vez más robusta y adaptable. En mi experiencia, cualquier Consejo o Comité de Dirección tiene en mente que el futuro de su compañía a nivel de ciberseguridad está orientado hacia protegerse de la evolución de la tecnología plasmada en las distintas variables de los métodos de ataque. En este punto, cabe recordar que la ciberseguridad ha sido tradicionalmente una carrera de fondo basada en el estudio, diseño, desarrollo, prueba y generación de medidas que prevengan/obstaculicen los ataques. Por tanto, la mayoría de las empresas han invertidoinmensamente en prevenir y detectar amenazas, construyendo muros cada vez más altos y fosos más profundos alrededor de sus activos. Sin embargo, y tras conocer más en profundidad la forma de ver los procesos de negocio a través de los ojos de consejeros, CEO’s y CFO’s, los vientos parecen indicar que hay un cambio de enfoque importante para ellos que se está perfilando con fuerza en el horizonte de la ciberseguridad: la importancia de la recuperación rápida e infalible de los procesos de negocio en plazos que rozan lo inmediato. Este enfoque no es innovador y disruptivo para un CISO. Sin embargo, es un reflejo de una comprensión más profunda de la naturaleza de los nuevos ataques por parte de los Consejos de Administración y los Comités de Dirección y la necesidad de resiliencia post-incidente, inherente a cualquier proceso de negocio. ¿Por qué ahora cobra especial importancia los tiempos de recuperación en Ciberseguridad? El impacto de un ataque puede ser devastador, teniendo todos ellos un denominador común fijo: el tiempo de recuperación golpea de lleno en la línea de flotación de la viabilidad económica. Las interrupciones prolongadas del negocio online no sólo afectan a la rentabilidad, sino también la confianza del cliente, los procesos de venta y la reputación corporativa. Por tanto, si sumamos la variedad de los ataques que la inteligencia artificial puede generar al tiempo que tarda una empresa en reanudar sus operaciones normales es cuando, en la mente del C-Level y de los consejeros, se prioriza la recuperación rápida (especialmente si el modelo financiero se basa en una facturación diaria) porquesaben que nada puede proteger su empresa al 100%. Este enfoque representa un cambio significativo en cómo las gerencias de las organizaciones visualizan la importancia de la ciberseguridad: ¿Priorizar la recuperación significa olvidarnos de la prevención? No, en absoluto. Uno de los pilares de esta nueva orientación es la utilización de la Inteligencia Artificial en la prevención. La IA permite aumentar la detección de patrones de ataque y, por tanto, es crucial en la recuperación rápida. Un ejemplo: Implementar procesos que permitan automáticamente comenzar a restaurar datos limpios y funcionalidades según priorizaciones previas establecidas al detectar patrones de ataque que no sean falsos positivos, hará que las empresas puedan reducir significativamente los tiempos de respuesta y por tanto la perdida de operatividad de sus negocios. El beneficio es entonces doble. La IA no solo acelera el proceso de recuperación, sino que también ayuda a prevenir futuros ataques. "Gana primero, y luego ve a la guerra" - Sun Tzu La ciberseguridad está en un punto de inflexión hacia sus prioridades. Si no se puede hacer frente a un tsunami de posibles variaciones en los vectores de ataque (guerra), la recuperación rápida e infalible (gana) se convierte en una necesidad imperiosa especialmente desde el prisma financiero. El futuro pertenece a las organizaciones que se adapten antes al uso de herramientas como la inteligencia artificial y tengan un conocimiento profundo de su propio entorno digital, haciendo que “Sirius y Canopus” seanuna piedra angular para cualquier estrategia de ciberseguridad que se precie. Isabel María Gómez CISO, Cybersecurity Advisory Board member y Consejera Independiente
14 Mayo 2024
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Gartner, Inc., uno de los principales referentes en investigación y consultoría, ha identificado las tendencias más relevantes en ciberseguridad para el año 2024. Estas tendencias serán analizadas en detalle en los próximos Gartner Security & Risk Management Summits, entre ellos el que se celebrará en Londres entre el 23 y el 25 de septiembre. Entre las principales fuerzas impulsoras en el ámbito de la ciberseguridad se destacan la inteligencia artificial generativa (GenAI), comportamientos inseguros de los empleados, riesgos de terceros, exposición continua a amenazas, brechas en la comunicación con el Board of Directors y enfoques de seguridad basados en laidentidad. La inteligencia artificial generativa (GenAI) está cambiando rápidamente el panorama de la ciberseguridad. Aunque inicialmente hay escepticismo, existe una esperanza considerable a largo plazo para esta tecnología. Las aplicaciones de LLM, como ChatGPT y Gemini, son solo el comienzo de suimpacto disruptivo. Gartner recomienda la colaboración proactiva con las unidades de negocio interesadas para apoyar el uso ético, seguro y eficaz de GenAI, aunque actualmente el enfoque debe estar en gestionar expectativas y fomentar experimentos. Otra tendencia destacada es la adopción de métricas de performance de ciberseguridad para mejorar la comunicación entre los líderes de seguridad y el comité ejecutivo de las organizaciones. Estas métricas permiten establecer una relación directa entre la inversión en ciberseguridad y los niveles de protecciónalcanzados, facilitando una expresión de la tolerancia al riesgo que es comprensible para ejecutivos no técnicos y respalda inversiones directas para cambiar los niveles de protección. En cuanto a los comportamientos y la cultura de seguridad, se observa un creciente enfoque en programas que promuevan cambios de comportamiento en lugar de simplemente aumentar la conciencia. Estos programas están diseñados para reducir los incidentes de ciberseguridad asociados concomportamientos de empleados, aumentando la adopción de controles de seguridad y permitiendo que los empleados tomen decisiones independientes sobre riesgos cibernéticos. El manejo de riesgos cibernéticos de terceros también está evolucionando hacia un enfoque más orientado a la resiliencia, minimizando las actividades de due diligence que se realizan al inicio. Gartner sugiere fortalecer los planes de contingencia y crear manuales específicos para incidentes relacionados con terceros, con el objetivo de proteger los activos más valiosos de manera continua. El manejo de la exposición continua a amenazas (CTEM, por sus siglas en inglés) es otra área que gana impulso. Este enfoque sistemático y pragmático permite a las organizaciones evaluar continuamente la accesibilidad y explotación de los activos digitales y físicos, enfocándose en las vulnerabilidades y amenazas que no pueden ser parcheadas. Se espera que las organizaciones que prioricen sus inversiones en seguridad basadas en programas de CTEM logren una reducción significativa en brechas de seguridad. Finalmente, la expansión del papel de la gestión de identidades (IAM) es crucial. A medida que más organizaciones adoptan un enfoque de seguridad basado en la identidad, la importancia del IAM crece, requiriendo un enfoque más centrado en la higiene fundamental y el fortalecimiento de los sistemas para mejorar la resiliencia. En resumen, las tendencias de ciberseguridad para 2024 reflejan un enfoque adaptativo y proactivo en la gestión de riesgos emergentes, promoviendo un uso más estratégico y ético de tecnologías avanzadas, y un enfoque más humano y resiliente hacia la seguridad interna y externa.
14 Mayo 2024
Rincón del CISO
Hace muchos años que la Inteligencia Artificial dejó de ser una ficción, para convertirse en una grata realidad. Atrás queda ya el terrorífico HAL 9000 de la obra maestra de Stanley Kubrick, 2001: Odisea del espacio, cuya IA evolucionaba de tal manera que era capaz de urdir ataques contra la vida humana para defenderse y salvaguardar su misión. Escepticismos aparte, es un hecho que la IA se ha convertido en una parte imprescindible del día a día para la raza humana. Y prueba de ello son los diagnósticos médicos con los que ayudan al tratamiento de pacientes en el mundo de la medicina, la detección de operaciones peligrosas que alertan de un posible fraude financiero, o hasta las predicciones que realizan para conocer, incluso antes que nosotros mismos, la próxima serie que vamos ver. Aunque sin lugar a dudas, uno de los mayores y más significativos impactos tiene lugar en el mundo de la ciberseguridad. Su capacidad para predecir amenazas, aprendiendo y analizando su comportamiento, sus víctimas, ubicaciones e incluso sus casi imperceptibles errores, han convertido a la IA no solo en una herramienta fundamental que defiende incluso a países enteros, sino también en un escudo virtual sin el que no puede entenderse hoy en día la ciberseguridad. Algo tan general y cotidiano como la detección de spam tiene detrás a una IA. Y eso es solo la punta del iceberg de posibilidades que ofrece y garantiza, porque en la actualidad cualquier activo digital está protegido por esta entidad (porque llamarla herramienta casi podría ser considerado hasta ofensivo, dadas sus capacidades y protagonismo diario). Quizás lo único negativo de que tenga la IA sea el propio ser humano, con sus miedos e impedimentos a la hora de ceder el testigo a algo que evoluciona y aprende millones de veces más rápido. Las regulaciones gubernamentales, controles jurídicos y otros sistemas legales, quizás estén limitando lo ilimitado. Y esto, solo favorece a los atacantes… Por eso, la evolución de la IA en materias de ciberseguridad ha sido casi siempre proporcional al de los peligros, lo que ha generado grandes e importantes consecuencias en la defensa contra los ataques del futuro. La IA en la ciberseguridad: primera etapa (2000-2010) El nuevo milenio lo cambió todo, tanto en el ámbito profesional como en el personal. Aunque ya queda un poco lejano, lo cierto es que las ganas de llegar al futuro abrieron un abanico de expectativas, deseos y temores que fueron introduciéndose en la memoria humana como avispas en un avispero. Siempre en movimiento, con incertidumbre, y al acecho. De pronto, la humanidad descubrió que todavía los coches iban a tardar en volar y viajar en el tiempo, aunque se plantó ante nosotros la era moderna de la transformación digital. Los ordenadores de sobremesa, portátiles y centros locales gozaban de una confianza casi completa por parte de las grandes y pequeñas empresas. Por eso, en aquel momento, el foco de atención de los ciberataques consistió en generar caos y ser primera plana. Los malware ILOVEYOU, Melissa y MyDoom tuvieron un alcance global; las intermitentes crisis mundiales y la necesidad urgente de añadir ceros a las diáfanas cuentas bancarias provocaron la erupción masiva del phishing, o la creación del troyano bancario Zeus. Las medidas de seguridad eran muy básicas, y casi en su totalidad se basaban en firewalls o software antivirus, aunque también apareció la fundamental autenticación de dos factores (2FA), que es tan molesta como necesaria para proteger cualquier activo, ya sea económico como digital. El correo spam tuvo su momento de apogeo y gloria, hasta que llegó la IA para frenarlo en seco. O al menos para detectarlo y evitar sustos y problemas innecesarios y evitables. La IA demostró que era capaz de identificar este tipo de correos y ponerlos en cuarentena, lo que redujo los riesgos de ataque y mejoró la actividad habitual en el trabajo o la vida personal. Esto fue solo una “pequeña” muestra del potencial de la IA para combatir los ataques cibernéticos. Y era solo el comienzo, porque algo mayor estaba a punto de mostrarse… La IA en la ciberseguridad: segunda etapa (2010-2020) Al igual que los años iban pasando, la tecnología avanzaba a cada segundo. Las infraestructuras y las metodologías de trabajo cambiaron por completo, gracias a aplicaciones SaaS, la programación y almacenamiento de software en la nube, o la posibilidad de trabajar con tu propio dispositivo, tanto en los centros laborales como de estudio. Pero en el mundo de la ciberseguridad es sabido que un progreso o añadido, tanto tecnológico como digital, trae consigo siempre una nueva amenaza. Al igual que la leona sabe que su cachorro recién nacido atraerá depredadores, un CISO es conscientes de que la aparición en el mercado de nuevos productos, servicios o posibilidades tecnológicas, conllevará la aparición de múltiples y novedosos riesgos. La complejidad de los peligros marcó esta fase, tales como el gusano Stuxnet, o las notorias violaciones de privacidad en grandes empresas como Target, Sony Pictures o SolarWinds, que conmocionaron y llenaron el mundo de titulares. Hubo una escalada de ataques de ransomware (secuestro de datos) y wiper (destrucción y daño de información de un sistema informático), lo que enfatizó la necesidad de un progreso urgente y masivo en las ciberdefensas. Y fue en este momento cuando la IA se convirtió en un elemento fundamental de la ciberseguridad, sustituyendo a los limitados antivirus, gracias a su portentosa capacidad de aprendizaje, detección de anomalías, análisis de conducta y predicciones, entre otras capacidades. La IA en la ciberseguridad: tercera etapa (2020-presente) En este momento el papel de la IA en el ámbito de la ciberseguridad está experimentando otra gran transformación, casi revolucionaria, podría decirse. Es un elemento de trabajo que no entiende de horarios, lugares o esfuerzos, que evoluciona de manera constante, con sistemas de TI hiperconectados, lo que amplifica aún más sus cualidades a la hora de crear una defensa contra un riesgo y de atacarlo. Pero al igual que algunos cibercriminales han acabado trabajando para los gobiernos sobre los que antes apuntaban, la IA está al alcance de víctimas y agresores. Por ejemplo, mientras la herramienta ChatGPT se creó para evitar el uso delictivo de la IA, con posterioridad nació WormGPT, para ayudar al infractor cibernético. Por ello, actualmente el mundo de la ciberseguridad afronta continuos retos y pruebas sin parangón. Y aunque no puede evolucionar al mismo ritmo que una IA, sí es posible que las organizaciones dejen que marque el ritmo, máxime cuando las complejidades en materia de ciberseguridad son mayores a cada momento que pasa. Fuente: Darkreading.com Daniel García Redactor Jefe y Gestor Web de CyberLideria MGZN
14 Mayo 2024
Rincón del CISO
Ya está cerca la transposición española de la NIS-2, para la que el gobierno tiene de plazo máximo hasta el 17 de octubre de este año. Dado que fue publicada en diciembre de 2022, y es una ampliación de la NIS de septiembre del 2018, las empresas afectadas ya hace tiempo que se han preparado para la misma. También, las empresas que cotizan en Estados Unidos deben seguir las recomendaciones de la SEC, publicadas en febrero del 2018 en la guía "Commission Statement and Guidance on Public Company Cybersecurity Disclosures". Dada la responsabilidad para el Gobierno Corporativo en ambos casos, los Consejos de Administración ejercen de manera efectiva su labor de supervisión de los riesgos derivados de la ciberseguridad. Típicamente lo hacen a través de una Comisión de Riesgos Digitales, o de una comisión más amplia de Riesgo, o de Riesgo y Auditoría, a la que suelen reportar los CISOs y en cuyas reuniones suelen participar. Más recientemente, el pasado 13 de marzo, ha sido publicada la Ley Europea de la Inteligencia Artificial, que otorga dos años de gracia a las empresas para su adaptación a la misma, y establece una serie de limitaciones y regulaciones para su uso, a la vista de los riesgos que pueden suponer, cuyo control requiere la adopción por parte de las empresas de una estrategia de gobernanza de la IA desde el órgano de Gobierno, lo mismo que para la ciberseguridad. Una estrategia que debe considerar tanto los riesgos para el negocio derivados de la IA, su identificación, mitigación, monitorización y supervisión, como el cumplimiento estricto con la legislación en materia de protección de datos personales. Se deben adoptar medidas partiendo de los procesos de gestión de riesgo existentes, incluyendo análisis de riesgo, protección de datos, due-diligence de suministradores y auditorías. Lo que tiene mucho en común con la metodología y procesos de gobierno de la ciberseguridad. Por otra parte, la IA es en sí misma un sistema de procesamiento de la información, la gestión de cuyos riesgos asociados es competencia del CISO. Algunos artículos de la Harvard Law School, y de consultoras en materia de riesgo, hablan de las ventajas de integrar la gobernanza de estas dos tecnologías en una única comisión dependiente del consejo de Administración. Estas ventajas incluyen la mejora en la capacidad del análisis de riesgos, respuesta a incidentes y mitigación, evitando duplicidades y conflictos entre otros. El Gobierno de la ciberseguridad y su reporte al Consejo ya constituye un reto descomunal para los CISOs. Me pregunto ¿qué sucederá cuando añadamos a esto la IA? ¿Deberá el CISO asumir también ciertas responsabilidades en el Gobierno de la IA? ¿Cómo debe articularse la gobernanza de cada uno de estos dos dominios y su intersección? Dejo estas preguntas sin respuestas por mi parte, para vuestros comentarios, y quizás volvamos sobre ellas en un próximo artículo. Juanjo Martínez Pagán Asesor de CISOS y Startups de Ciberseguridad. Fundador de ThousandGuard
14 Mayo 2024
ESG
Forética presenta el informe Tendencias ESG 2024. Claves para la agenda empresarial de sostenibilidad. El documento recoge los aspectos clave que centrarán la acción de las compañías este año en materia ambiental, social y de transparencia y buen gobierno (ESG). Forética identifica cinco tendencias clave en materia de sostenibilidad en 2024: la consolidación de la apuesta por parte de los mercados por los activos sostenibles, un posible enfriamiento regulatorio en materia ESG con el nuevo ciclo político que se abrirá en Europa y Estados Unidos, el uso responsable de la inteligencia artificial, la integración de la sostenibilidad en los organigramas corporativos y la importancia de impulsar las medidas de adaptación frente al cambio climático. Estas tendencias de sostenibilidad marcan los hitos esenciales para las compañías, les permiten anticiparse a los futuros retos, estar a la vanguardia de las distintas temáticas y acelerar así la transformación sostenible. En 2024 Forética cumple 25 años e inicia un nuevo plan estratégico 2024-2026 con el objetivo de potenciar la transformación sostenible y maximizar el impacto positivo de las organizaciones. Concretamente, Forética se basa en tres ámbitos de actuación, a través de su equipo especializado en los aspectos ESG: Ambiental (cambio climático, economía circular, ciudades y naturaleza), Social (impacto social, salud, futuro del trabajo y voluntariado desde las empresas), de Buen Gobierno (transparencia y buen gobierno, sostenibilidad y RSE en las empresas públicas y el sistema de gestión ética y socialmente responsable según la Norma SGE 21), o transversales, como la iniciativa sobre sistemas alimentarios sostenibles o la recientemente inaugurada ‘AI on ESG’, con el objetivo de abordar los retos ESG que plantea la Inteligencia Artificial Generativa. Además, Forética lidera el Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible compuesto por 50 Presidentes y Consejeros Delegados de grandes empresas, como punto de encuentro empresarial de alto nivel.
14 Mayo 2024
Eventos
La organización del evento estrella anual de la Policía Nacional, C1b3rWall, que tendrá lugar entre el 18 y el 20 de junio en la Escuela Nacional de Policía de Ávila, ha anunciado la apertura de las inscripciones online, para aquellas personas que no puedan acudir presencialmente a esta cuarta edición. Para certificar ambas presencias los usuarios deben acceder al siguiente enlace. Como en años anteriores, la retransmisión online se limitará a un número concreto de talleres y a las ponencias del auditorio central, aunque todavía está por confirmar la agenda, tanto presencial como streaming, con todo el contenido. Para aquellas empresas, asociaciones o firmas que quieran ser patrocinadores del acto, también se encuentra disponible un dossier completo con toda la información necesaria, al que se puede acceder desde aquí. Recuerda que CyberLideria MGZN será Media Partner de C1b3rWall, para poner a tu alcance todos los detalles del evento.
13 Mayo 2024
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