Rincón del CISO
Yolanda Ausín, Miembro de Comité Editorial de CyberLideria MGZN y Directora General de ARI, entrevista a Cristina Sancho, Presidenta de la Fundación Aranzadi LA LEY, Presidenta de la Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras y miembro del Top 100 Mujeres Líderes. Yolanda Ausín: ¿Qué implica ser la Directora de Asuntos Corporativos de Aranzadi LA LEY y Presidenta de Fundación Aranzadi LA LEY? Cristina Sancho: Resumiendo mucho, la dirección de Asuntos Corporativos de Aranzadi LA LEY es una función estratégica que implica asumir responsabilidad en varias áreas interconectadas: la comunicación corporativa, las relaciones institucionales / asuntos públicos, y la sostenibilidad de la compañía. Al final se trata de velar por el cumplimiento del propósito y el respeto a los valores de la compañía protegiendo su reputación, generando la debida confianza en sus públicos de interés y asegurando que existe la máxima coherencia entre lo que decimos que hacemos y lo que realmente hacemos. Esta función exige una atención rigurosa a todo lo que sucede dentro y fuera de la empresa, y juega un papel fundamental en la construcción de una nueva marca, como es Aranzadi LA LEY, fruto de la fusión de los dos grandes proveedores históricos de información jurídica y soluciones tecnológicas del mercado legal español. La presidencia de nuestra fundación corporativa, la Fundación Aranzadi LA LEY, es casi un trasunto lógico de mi posición profesional respecto a la sostenibilidad de la compañía, dado que es a través de esta entidad sin ánimo de lucro como canaliza la empresa sus principales proyectos sociales, especialmente los relacionados con el acercamiento del Derecho y la Justicia a la sociedad. Supone además una exigencia especial contar en nuestro Patronato, además de con los primeros directivos de Aranzadi LA LEY, con personalidades muy relevantes del Tribunal Supremo, el Consejo de Estado, el sector público y la gran empresa. Trabajar con ellos, que nos apoyan con carácter voluntario y pro-bono, es un aprendizaje constante y un reto, porque son grandes expertos en sus respectivos campos, muy rigurosos, y hay que tratar de estar a la altura de su generosidad con la Fundación, pero también de sus expectativas. Y.A.: ¿Cuáles son tus mayores responsabilidades y desafíos como Presidenta de EJE&CON? C.S.: Como presidenta de la Asociación Española de Ejecutiv@s y Consejer@s tengo el gran reto de liderar un colectivo de más de dos mil personas que ocupan posiciones relevantes en comités de dirección y consejos de administración de empresas en todos los sectores económicos, todas ellas comprometidas con una visión muy concreta de cómo deben cambiar los órganos de gobierno de las organizaciones y qué valor les aportaría contar con una mayor diversidad en su composición. Afortunadamente cuento con el respaldo de una junta directiva compuesta por dieciséis profesionales de primer nivel que comparten conmigo el reto y, cada uno desde su área, contribuyen a materializar la misión de EJE&CON, que no es otra que la de conseguir el cambio cultural necesario para que el mejor talento, sin sesgos de género o de generación, acceda a las posiciones de mayor responsabilidad en la organizaciones, las de mayor poder e influencia, donde hasta ahora las mujeres han estado infrarrepresentadas. Y.A.: Desde tu punto de vista, ¿cómo ha cambiado la ciberseguridad en el ámbito legal y corporativo en los últimos años? C.S.: Dado que no soy experta en este ámbito, responderé a la pregunta como simple usuaria. Mi impresión es que cada día la ciberseguridad juega un papel más relevante en la actividad, no sólo de la compañías, sino también de los particulares, que muy a menudo se hallan indefensos ante el crecimiento exponencial de los ciber-riesgos y la falta de una formación adecuada para detectarlos y neutralizarlos. Las compañías tenemos más recursos para protegernos, aunque los ciberdelincuentes no dan tregua y nos obligan a mantener la guardia siempre alta. El impacto de un ciberataque puede ser la destrucción total de un negocio, y sus implicaciones pueden afectar a miles e incluso millones de personas vinculadas a él; ningún negocio puede permitirse no estar preparado. Y.A.: ¿Cómo se prepara Aranzadi LA LEY para enfrentar los desafíos en el ámbito de la ciberseguridad? C.S.: Dado que, además de formación e información legal, somos proveedores de soluciones tecnológicas, afortunadamente contamos en la compañía con un gran equipo de IT enfocado a la innovación y el desarrollo de soluciones digitales y de software enfocadas a la eficiencia y optimización de procesos de los profesionales jurídicos. Ese mismo equipo, que integra a más de doscientos profesionales, presta soporte a los procesos y operaciones internas no sólo de Aranzadi LA LEY, sino de todas las empresas de Karnov Group en Europa. Nuestro departamento de IT mantiene una estrecha vigilancia sobre nuestras infraestructuras, centros de datos, las plataformas sobre las que trabajamos y sobre las que desarrollamos nuestros productos, vela permanentemente por mantener actualizada la defensa de nuestros sistemas con las barreras adecuadas, y tiene un protocolo de actuación ante incidencias de eficacia demostrada. Paralelamente al trabajo de los tecnólogos, todas las personas que trabajamos en la compañía recibimos formación periódica para aprender a detectar las nuevas modalidades de ciberataques y refrescar las mejores prácticas para evitar correr riesgos innecesarios al utilizar los diferentes dispositivos tanto en la oficina como fuera de ella. Se trata de minimizar las vulnerabilidades involucrando a todos en la prevención de riesgos informáticos. Y.A.: ¿Cómo has visto evolucionar la importancia de ESG en el sector legal y corporativo? C.S.: Aunque la preocupación por los aspectos ESG nació en el ámbito financiero, por sus implicaciones regulatorias el sector legal ha sido una industria especialmente concernida por los temas relacionados con la gobernanza de las organizaciones y por los aspectos sociales de la sostenibilidad. Además, como en todos los sectores, la sobrerregulación que sufrimos en Europa en materia medioambiental (que en España es, si cabe, aún más intensa) ha tenido un impacto notable en el sector legal. Primero, porque ha dado lugar al nacimiento de nuevas especializaciones profesionales, inexistentes en el pasado, y segundo por la necesidad de que los propios operadores del sector (me refiero a los profesionales de la abogacía, los despachos y los departamentos legales de las empresas) son también sujetos obligados por la normativa medioambiental. Hace unos años ningún despacho se habría planteado qué impacto tiene su actividad en el entorno, y ahora muchos miden ya la huella de carbono de los desplazamientos y viajes de trabajo, separan y depositan sus residuos para su posterior reciclado, y buscan soluciones imaginativas para reducir el consumo de agua potable, papel y energía eléctrica. Y.A.: ¿Qué significa la resiliencia para ti? ¿Podrías darnos algún ejemplo de momentos en los que has tenido que mostrarte resiliente para superar desafíos? C.S.: En mi opinión la resiliencia se demuestra, sobre todo, en los momentos de dificultad tanto en el ámbito personal como en el profesional. Actuar con responsabilidad, foco en las prioridades y tranquilidad en la toma de decisiones se hace complicado cuando una tiene una preocupación personal grave al margen del trabajo, o cuando el contexto laboral es complejo. Personalmente, la madurez contribuye a encontrar herramientas que te permiten resistir situaciones coyunturales complejas, pero también tener muy clara tu propia escala de valores y ser humilde, pedir ayuda antes de que la situación te supere. La autenticidad, el respeto a uno mismo y la integridad para mí son una base importante para conseguir esa capacidad de resiliencia. Organizativamente, un liderazgo eficaz, una estructura bien asentada, una comunicación fluida entre todas las áreas corporativas, el compromiso auténtico de las personas con el proyecto, y una asunción de las propias responsabilidades, son todos ellos factores generadores de resiliencia. Y.A.: ¿Cómo manejas el equilibrio entre tu vida profesional y personal? C.S.: Hago malabares, como todo el mundo, y tengo épocas muy agitadas, pero creo que he logrado un equilibrio bastante sano. Lo primero de todo, he aprendido a delegar, a priorizar y a distinguir lo urgente de lo importante. Esto ya te da una cierta paz mental. Compatibilizar el trabajo con la presidencia ejecutiva de dos entidades sin ánimo de lucro tiene su miga, pero con el tiempo aprendes a encajarlo todo y a meter en la agenda hasta las horas de reflexión, no sólo las reuniones, desplazamientos o eventos. Tengo una vida social muy activa, a menudo coincido con gente muy interesante que me aporta muchísima información y me obliga a tener la cabeza siempre en funcionamiento. Y tengo una actividad formativa muy intensa; me he formado más en los últimos diez años que en toda mi vida anterior. Formarme profesionalmente ha pasado de ser una necesidad a ser una afición que disfruto muchísimo. En lo personal, ceno a diario con mi familia (incluso, si teletrabajo, a mediodía coincido con alguno de mis tres hijos, que son veinteañeros pero viven en casa) y no perdono los fines de semana, que paso sistemáticamente con mi marido en el campo. Trato de dormir ocho horas, camino a diario entre 45 y 60 minutos, y voy al gimnasio dos días por semana, a última hora. Y.A.: ¿Cuáles son tus hobbies o intereses fuera del trabajo y cómo contribuyen estos a tu bienestar en tu día a día? C.S.: Me interesa todo, la verdad. Intelectualmente soy muy curiosa porque no sé mucho de casi nada. Leo compulsivamente, aunque en esta fase de mi vida abandono lo que empiezo y no me convence. Antes me obligaba a acabar todos los libros que empezaba, pero ahora tengo tanto pendiente que ya no me compensa dedicar tiempo a lo que no me engancha. Después de cenar veo alguna serie y cuando salgo a caminar oigo la radio o podcasts. Me encanta el deporte, la vela, el esquí, el pádel y el kárate, aunque últimamente no les dedico tiempo. Cuando baje un poco el ritmo profesional entrenaré para conseguir el cinturón negro de kárate. Es una asignatura pendiente que no quiero dejar. Y lo que más me relaja, me llena el alma y me reconcilia con el mundo es pasar tiempo en el campo. Y.A.: ¿Qué mensaje te gustaría dar a quienes aspiran a seguir una trayectoria similar a la tuya? C.S.: Que no aspiren a tener una trayectoria similar a la de nadie. Que se conozcan muy bien, que detecten qué les diferencia de los demás, qué cualidades les hacen mejores que otros y las potencien. No hay nadie más tú que tú mismo/a. El valor de la originalidad es imbatible. Y.A.: ¿Algún proyecto a futuro o metas que tengas en mente para los próximos años? C.S.: En su momento trataré de encontrar un proyecto empresarial o solidario donde aportar valor más allá de una posición ejecutiva, como miembro de un consejo asesor o de un patronato. Llevo años formándome como consejera y poder aplicar todo lo aprendido en este tiempo desde una función más estratégica que ejecutiva será fantástico. Y me gustaría mucho estudiar una carrera universitaria (siempre quise ser arquitecta) sin la presión de tener que acabarla para ponerme a trabajar.
12 Septiembre 2024
Jarana
María Jesús Algaba, tras más de cinco años ocupando el puesto de Directora de Selección de Personal Operativo, asume su nuevo rol como Directora de Personas, Talento y Cultura del Grupo EULEN. Desde CyberLideria MGZN, deseamos mucho éxito en este gran cambio a María Jesús ¡Suerte y ánimo!
14 Mayo 2024
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