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Rosa Kariger, Directora de Análisis y Prospectiva de Seguridad en Iberdrola y Presidenta del Consejo Asesor de CyberLideria, entrevista a Rafael Fernández Campos, Presidente del Club Chief Data Officers Spain & Latam. Rosa Kariger: Más allá de tu posición profesional y más pública, ¿quién es Rafael Fernández Campos como persona? ¿Qué nos quieres contar de ti? Rafael Fernández: En el plano familiar, estoy casado y tengo tres hijos. Me encanta cocinar, me encanta la naturaleza, me encanta la poesía. Necesito irme solo muchas veces, necesito escapar a la montaña o con el kayak de mar, que también es una de mis grandes aficiones, como el esquí de fondo. Son deportes muy solitarios y a mí me ayudan a recomponerme un poco. A estas alturas de mi vida creo que ya no puedo decir que nunca haré determinada cosa, porque mi padre era economista y trabajaba en un banco, y yo dije al principio: “uff, esto tiene una pinta de ser un rollo mayúsculo, jamás estudiaré economía y jamás trabajaré en un banco”. Al final hice ADE y luego acabé trabajando en un banco, de hecho, he estado toda mi vida trabajando en un banco. Por esto, ahora ya no soy capaz de decir nunca: “esto no lo haré jamás”, porque justo puede que lo acabe haciendo. Y luego, aparte de ADE, me doctoré en Economía y Hacienda Pública, ya que siempre me ha gustado mucho dar clase. He acabado dando clase de estrategia de datos, pero en aquella época me doctoré al terminar la carrera e hice una tesis doctoral que se llamaba “El futuro de las cajas de ahorros”. Con esto ya te das cuenta de lo visionario que soy… R.K.: Fuiste uno de los primeros Chief Data Officers de España, cuando empezaste con este rol en 2015. En aquellos tiempos aquí no se sabía ni qué era eso, ni se hablaba del tema. ¿Qué es para ti un CDO y cómo ha ido evolucionando desde 2015 esa figura? R.F.: Sí, es cierto que en 2015 empezaron a nombrarse los primeros CDOs en España, porque en Estados Unidos ya había. Cuando me lo ofrecieron, tuve que buscar qué significaban esas siglas, porque no lo sabía. Lo cierto es que aún hoy todavía tienes que andar explicando qué significan esas siglas muchas veces. Pero sí que es verdad que el rol del CDO ha cambiado mucho, porque inicialmente empezó sobre todo en la banca por motivos regulatorios. Es decir, el Banco Central Europeo, tras la crisis financiera, vio que uno de los aceleradores de la crisis fue no disponer de información adecuada para la toma de decisiones en materia de riesgos. Por esta razón decidió crear una figura que se encargará de organizar eso. Desde ese aspecto más regulatorio, más focalizado en la gestión y mitigación de riesgos, se ha ido avanzando más hacia un rol de negocio, de extracción del valor del dato. Ya no se busca solo a alguien que ayude a mitigar determinados riesgos, como puede ser de seguridad, o de privacidad, o riesgos reputacionales, o riesgos de crédito. R.K.: O de integridad de la información. R.F.: Sí, claro, eso es. Pero esos riesgos de integridad al final acaban teniendo consecuencias, y la mejor manera de calibrar un riesgo es medirlo. Aquí hay algunos riesgos que sabemos medirlos más o menos bien, porque llevamos muchos años, como el riesgo de crédito, pero a lo mejor respecto a riesgos reputacionales, no somos tan capaces de calibrarlos. En cambio, ahora, los CDOs que van apareciendo en las compañías, normalmente lo hacen más de la mano de un proceso de transformación digital. Son compañías que quieren transformar sus procesos de negocio, y claro, el 80-90% de la digitalización se hace con datos. Para eso necesitan una figura determinada, muchas veces no la llaman CDO, sino que la llaman Head of Data, pero al final es una figura responsable de los datos. R.K.: Pero, ¿responsable de datos en qué sentido? ¿Cuál es su principal responsabilidad sobre esos datos? ¿Que estén, que se les saque valor, que sean seguros…? R.F.: Que generen valor. Lo que pasa es que para que generen valor tienen que ser seguros, completos, íntegros… Tienen que estar aplicados a las bolsas de valor que la empresa identifica y estar disponibles para los que los necesiten utilizar. Además, tienen que estar disponibles con prontitud, no vale lo mismo un dato ahora que un dato dentro de un mes. Todo este tipo de cosas, pero al final se podría resumir en que la función del CDO es generar valor con datos. R.K.: Y esto, en la era de la inteligencia artificial, entiendo que cobra muchísima importancia, porque precisamente la calidad del dato es clave para que la inteligencia artificial tenga sentido y sea adecuada. ¿En qué medida los CDOs están también entrando en el gobierno de la inteligencia artificial? ¿O es esto algo completamente separado, pero con lo que se coordinan con los responsables? R.F.: Claro, a mí me gustaría primero definir lo que es gobierno, porque hay un montón de definiciones por ahí, y a mí me gusta una que dice: “Gobierno es organizar a las personas y a la tecnología alrededor del proceso de generación de valor con datos para optimizar ese valor”. El proceso de generación de valor con datos es bastante sencillo, es decir, yo capturo datos, los almaceno, los exploto y de esa explotación espero tomar decisiones que me generen valor. El valor para los bancos a menudo significa tener la capacidad de ser solvente o tener a los clientes satisfechos, pero a lo mejor para un hospital público es reducir las listas de espera o acertar con el diagnóstico de las radiografías de cáncer de mama, por ejemplo. Entonces, en todo este proceso respecto a lo que comentabas del gobierno de la IA, hay CDOs que están más centrados en la parte más tecnológica de la captura o del almacenamiento del dato, y hay CDOs que están más centrados en la parte de la explotación o del uso. También hay CDOs que facilitan el reporting de sus empresas, por ejemplo. Además, también vemos CDOs que se llaman CDAOs, de “Analytics”, que lo que hacen es crear los modelos analíticos de la compañía. La cuestión es que el CDO o bien se centra más en temas técnicos o en temas de reporting o analítica avanzada. Es un traje a medida, en función de la empresa y de las necesidades de la empresa, cambian las funciones del CDO. Es decir, si es una empresa que lo que necesita es buscar nuevos modelos de negocio, muy probablemente esté muy volcado en la visión de negocio y en la disrupción. En este caso, con los datos que tenemos, se podrían ver qué cosas nuevas y qué nuevos modelos de negocio se pueden llevar a cabo. Pero si, por el contrario, hablamos de una empresa muy asentada que tiene un problema, por ejemplo, de disponibilidad y calidad de datos, probablemente esté más centrado en la captura y almacenamiento. Por otro lado, si es alguien que esté muy focalizado en la migración a la nube y en cómo funcionan todos los procesos de disponibilidad de información, sería distinto. Cada una de las compañías va a adaptar ese CDO en función de lo que necesiten. Lo que sí que es seguro, es que un CDO que pone su energía en la parte más tecnológica es muy difícil que pueda poner también la misma cantidad de energía en la visión de negocio, y viceversa. Un CDO que está muy en la visión de negocio, probablemente necesite un apoyo para la parte tecnológica, porque la perfección no existe. R.K.: Me imagino que, como presidente del club de CDO para España y Latinoamérica, conocerás un montón de CDOs de muchas clases diferentes, pero, ¿puedes contarnos un poco en qué consiste esta asociación? ¿Cómo nació y cuál es vuestra misión, qué valores os inspiran? R.F.: El club nace en 2017 con el propósito de hacer networking. Al principio éramos 6 o 7 CDOs en España, nos juntábamos a tomar una cerveza y al final vimos que podíamos aprender los unos de los otros, o al menos llorar los unos en el hombro de los demás. Con el tiempo y con el networking nos dimos cuenta de que además sabíamos cosas que podían ser útiles para los demás y que ya no era tan sencillo como quedar en un bar y contárnoslas. Entonces empezamos otro de los ejes, que es el eje del conocimiento. A raíz de esto montamos una formación. Este año vamos a hacer la quinta edición del programa de Certificación en Gobierno y Estrategia del Dato, que lo llevamos a cabo junto con IE Business School. Hacemos papers, hacemos contenidos y desarrollamos dos herramientas exclusivas del club, una es un Maturity Assessment, el dataMat, para saber el grado de madurez analítica de una compañía, y que se estructura en 21 ámbitos relacionados con el mundo del dato. Otra es el dataToolkit, que proporciona herramientas para diseñar una estrategia de datos sobre la base del diagnóstico del DataMat. Es decir, el primero era el pilar del networking y el segundo el del conocimiento. El tercer pilar es el de la influencia. Nosotros ayudemos a los CDOs a ser influyentes en sus compañías y a que, por lo tanto, hagan mejores a sus compañías. R.K.: Es curioso, porque es una evolución muy parecida a la que hemos tenido en CyberLideria. También empezamos un poco por networking y hemos acabado precisamente en esa función de dotar al CISO de mayor capacidad de influencia en sus organizaciones y en la sociedad, para ayudar a fomentar una resiliencia conjunta del ecosistema. R.F.: Sí, nosotros también tenemos puesto el foco en hacer una sociedad mejor con los datos. De ahí nace también la creación del Club de Data Ethics. Los datos se están convirtiendo en uno de los grandes valedores de la nueva economía, con sus riesgos asociados. Nosotros sabemos controlar esos riesgos, sabemos gestionar los datos para obtener lo que queremos sin perder de vista la ética. Creo que tenemos una responsabilidad con la sociedad, más allá de nuestras compañías, para ayudar a que todos estos riesgos que estamos hablando no provoquen eventos indeseados. Se están materializando muchos casos de comportamientos no éticos con el uso de datos, por ello tratamos de que no se produzcan o que los mitiguemos al menos. R.K.: En base a esa evolución que tú has visto y esos distintos tipos de CDOs que hay, ¿cuáles son las claves del talento que le van a permitir abordar la tremenda complejidad de gestionar los datos? No sólo con la sobreabundancia de datos que tenemos ahora, sino con el rápido avance de la tecnología y de la digitalización de las empresas de hoy en día. R.F.: Es una gran pregunta, no quisiera responder con un “depende”, pero es que en parte depende. Yo creo que hay dos ejes fundamentales. En el primer eje, hay que tener en cuenta si el foco de la compañía está en la eficiencia o en el crecimiento, y ahí te puedes ubicar en todo. Y en el segundo eje tenemos la parte del control, o de ser un partner de negocio. Aquellas empresas que lo que necesitan es mucho más control, mitigación de riesgos o lo que están buscando es que el negocio crezca con datos. Aquí en estos dos ejes es donde se van a ubicar la mayoría de los CDOs y sí que hay algo que es importante para el CDO, es ganarse el respeto tanto de la parte tecnológica como de la parte del negocio. El respeto por parte de la parte tecnológica se gana con conocimientos técnicos, no necesita ser el experto, pero sí se necesita tener un nivel de interlocución suficiente como para que el CIO te respete. De la misma manera, al negocio te lo ganas generando valor, es decir, siéndole útil. Si al negocio le aportas la información, los datos, los análisis, los modelos… Si le aportas para que él genere valor en su negocio, sea el que sea, te habrás ganado ese equilibrio entre la parte tecnológica y la parte más de visión de negocio. Esto es lo que un CDO sí o sí tiene que desarrollar, además de tener mucha capacidad de persuasión y mucha diplomacia, porque al final estás en “tierra de nadie”. Es una posición bastante novedosa y entras casi pisando callos porque a veces estás en áreas que siempre se han considerado tecnológicas y otras veces estás invadiendo áreas que son más de negocio. Lo que sí que está claro es que, si no generas valor, vas a acabar siendo un centro de costes. El CDO o es un centro de beneficios, o es un centro de costes. Si no demuestras que generas beneficios, entonces eres un centro de costes. R.K.: La verdad es que es un perfil tremendamente parecido al CISO en esos requisitos de alto nivel, ya que tiene que tener ese conocimiento técnico, por una parte, pero también una visión del negocio para ayudarle a comprender y a mitigar los riesgos sin frenar el negocio. En ese sentido, a nosotros los CISOs nos preocupa tremendamente la seguridad de los datos. ¿Hasta qué punto esa seguridad de los datos que está más en el tejado del CISO son una prioridad para el CDO? ¿Estáis trabajando conjuntamente con los CISOs en las empresas? R.F.: Yo creo que CISOs y CDOs deberíamos colaborar más de lo que colaboramos. Nosotros, en el Club de CDOs, perimetramos el mundo del dato en 21 ámbitos. De estos, hay algunos ámbitos que nosotros llamamos los “principios básicos”, y estos son: seguridad, privacidad y ética. Con todos los assessments de madurez que hacen todas nuestras empresas, sacamos conclusiones, y uno de los datos más interesantes es que los CDOs consideran de media, que, de todos esos 21 ámbitos, el de seguridad del dato es el más desarrollado con diferencia. Además, para nosotros, seguridad, privacidad y ética es una escalera de tres escalones. Podemos estar muy centrados en la privacidad, pero como tengamos brechas de seguridad, da igual como lo hayas hecho en privacidad. Pero además es que, como tú decías antes, compartimos muchas cosas y una de ellas es precisamente la necesidad de evolucionar hacia ser un partner de negocio. El CISO, a medida que ha ido madurando su función, ha ido acumulando una serie de capacidades, conocimientos y de estrategias que son útiles muchísimo más allá del mero ámbito de la seguridad. Al CDO le pasa una cosa muy parecida, aquí hay un diálogo muy fructífero que tenemos que tener los CISOs y los CDOs para esto. R.K.: Yo estoy de acuerdo en que estamos colaborando poco, y además es que, desde la pura perspectiva de la seguridad de la información, que es nuestro ámbito de competencia, es fundamental que alguien ponga orden en los datos. Es muy difícil garantizar la seguridad de algo que no está gobernado y que no sabemos de dónde viene, a dónde va, qué información es, quién lo usa… Creo que, para los CISOs, el tener un CDO en la empresa para gobernar bien los datos es algo muy positivo. Lo estamos viviendo ahora con la seguridad en el ámbito de la inteligencia artificial, donde efectivamente tiene que haber muchísima más colaboración. Retomando lo que has comentado de la ética de los datos, un tema muy en discusión con el auge de la inteligencia artificial, y ligándolo con la explotación masiva de los datos que se está haciendo de los ciudadanos, estamos viendo que se están monetizando nuestros datos y nosotros no estamos viendo aparentemente beneficios al respecto. Cuéntanos, ¿cuál es tu visión acerca de esto? ¿Crees que se va a producir una revolución ciudadana para reclamar el valor de los datos? Cuéntanos un poquito también sobre el club Data Ethics que comentabas antes. R.F.: Es una pregunta excelente, lo de que la sociedad reclame de alguna manera el valor que se está generando con sus datos. De hecho, nosotros lo abordamos, yo escribí un libro que se llama “El valor del dato”, co-escrito con Javier Martínez, en el que abordamos este tema. Pero para que esto se produzca, primero tiene que haber una toma de conciencia por parte de la sociedad. Se ha tomado conciencia en cuanto a que la seguridad de la información es importante, y esto creo que ya sucede con el tema de la privacidad y las redes sociales, por ejemplo. Pero los aspectos de la discriminación, de los sesgos o de la manipulación, esto va a tardar todavía. En cuanto al tema de detectar fake news, quizá exista mayor concienciación, pero respecto al resto de la manipulación, va a costar un poco más. En algunos casos los ciudadanos, los usuarios de la información, sí que perciben valor cuando dan sus datos. Por ejemplo, si yo quiero saber cómo se llega aquí, tengo que poner Google Maps, y por lo tanto estoy cediendo a Google Maps los datos de mi ubicación, pero a cambio yo recibo un valor, que es no dar mil vueltas encontrando el sitio. Pero hay una parte que es el valor percibido y hay una parte del valor que queda oculta por falta de transparencia de todas estas compañías que no nos explican para qué usan nuestros datos. Independientemente de que los anonimicen, los están utilizando para algo. Esa toma de conciencia, yo creo que aún estamos lejos de tenerla. Y de ahí a organizarnos para pedir a esas compañías que nos devuelvan ese valor, creo que todavía nos falta mucho por avanzar. Pero sí que hay una parte clave, que consiste en que la sociedad no solamente tiene que tomar conciencia, sino que tiene que despertar. Es decir, tenemos que ser de alguna manera militantes. Si hay una empresa, por ejemplo, Facebook (Meta), que tú sabes que está utilizando tus datos con fines espurios, bórrate. Y si no te borras, entonces de alguna manera, estás siendo cómplice de esto. Si no te borras porque no puedes, al menos levanta la voz. Yo creo que hay una parte que es una militancia que la sociedad tiene que tener para dar ese paso. Una toma de conciencia y luego una militancia. No debemos estar adormecidos. Es lo que muchas veces nos pasa. Yo creo que aún nos queda para esa petición de valor, pero estoy totalmente de acuerdo. Eso probablemente acabe llegando algún día. Y el Club de Data Ethics es la representación de la relevancia que empiezan a tener los datos y de los riesgos que tiene el uso de datos masivos. Desde el Club de CDO vimos que para abordar ese problema no solo valemos los CDOs o responsables de datos, que son los que forman parte del Club de CDO, sino que necesitábamos abogados, necesitábamos filósofos, necesitábamos otros perfiles que pudieran aportar diversidad a esta cuestión. Entonces creamos el Club de Data Ethics, en el que tenemos un consejo asesor donde hay filósofos, abogados, biólogos, etc., que pueden aportar mucho. Aceptamos en ese Club de Data Ethics a cualquier persona que tenga interés en esto. Nos da igual si es un filósofo o si es un consultor. Lo que queremos es crear una comunidad grande de personas que seamos capaces de movilizar conciencias, de expandir buenas prácticas en el uso de los datos y capaces de medir la ética. Si tú tienes una estrategia ética en tu compañía y no eres capaz de medirla, nunca vas a saber si vas bien o vas mal. Es decir, una estrategia que no tiene KPIs, que no tiene indicadores, es una estrategia abocada al fracaso, porque nunca vas a saber si estás bien o estás mal. Por eso, también hemos desarrollado un dataMat ético y un Datatoolkit ético y estamos ayudando a compañías a definir su estrategia ética de datos, con mediciones, con qué cosas hay que hacer concretas, dónde tengo que mover la aguja, qué comités, qué roles, qué modelo de gobernanza tengo que tener para tener una gestión de datos que cumpla con unos valores éticos. Cada compañía tiene que definir los suyos, y saber a qué distancia está de conseguir esos valores éticos al 100%. Probablemente nunca lo consigas, pero por lo menos saber cómo de cerca estás y qué tienes que hacer para mejorar en eso. R.K.: Qué interesante, la verdad. ¿Y cómo ves la evolución del club de CDO? ¿Cómo ves el futuro? ¿Hacia dónde vais? R.F.: Pues mira, lo vemos en tres partes. Hay tres grandes proyectos de futuro. El primero es el club de Data Ethics, acabo de hablar de él y el segundo es incrementar los miembros de la comunidad, especialmente en Latinoamérica. Para eso, ahora en octubre y en noviembre vamos a hacer ya eventos presenciales en Santiago de Chile, Lima, Perú, Bogotá, Colombia y Buenos Aires, en Argentina. Luego el tercer proyecto a futuro es expandir estas buenas prácticas que están incluidas en el dataMat y en el dataToolkit. Para eso, estamos llegando a acuerdos con universidades y con escuelas de negocio en los cuales utilizan el dataMat y el dataToolkit para enseñar estrategia de datos en sus compañías. Además, tenemos una red de implantadores, hay una serie de personas a las que nosotros formamos como implantadores y las certificamos, de manera que estas personas luego son consultores en compañías, que van allí y utilizan el dataMat y el dataToolkit para diagnosticar la madurez analítica e implantar estrategias de datos. Estos serían los tres pilares. Club de Data Ethics, mayor número de miembros y expandir las herramientas del club. R.K.: Y, por curiosidad, ¿por qué elegir España y Latinoamérica y no España y Europa, por cercanía y homogeneidad regulatoria? R.F.: La verdad es que nos unen dos cosas: los datos y el idioma. Hemos recibido ofertas para crear el club de CDOs en Estados Unidos, por ejemplo y es verdad que también tenemos muchos miembros en Portugal, pero por ahora estamos centrados en los países de habla hispana. Si ahora tuviéramos que ponernos además con Europa y Estados Unidos, realmente no nos da tiempo. Ahora mismo necesitamos ganar un poco de escala para poder hacer esto. Y el público en España y Latinoamérica es enorme. Entonces, por ahora vamos con esto primero y luego en un futuro se verá. R.K.: Entonces el criterio es más por el idioma, ¿no? R.F.: Sí, pero esto ha sido de manera natural. Además, ten en cuenta que Silvina Arce, co-fundadora del club y mi socia, ha trabajado muchos años en Chile, en Banco de Chile y Falabella. Entonces aquello sucedió de manera natural. Además, el idioma ayuda, claramente, ¿no? Sabemos que, tras Portugal, pasaremos a Brasil, lo que significa que también tenemos que crear todo el material y las formaciones en portugués, lo cual no supone un problema, pero necesitamos algo mas de tamaño. Y lo mismo aplica para el Club en Estados Unidos. Ten en cuenta que solo en el entorno de Nueva York hay mas CDOs que en toda Europa junta. Esto puede ser muy positivo, pero requeriría una gran inversión y es mejor ir poco a poco, somos gente prudente y hacemos lo que podemos hacer bien hecho, y lo que no podemos hacer bien por falta de ancho de banda, lo posponemos. R.K.: Como sabes, esto es una revista que tiene la resiliencia digital de tema principal, pero también la de las personas desde un punto de vista personal. ¿Cómo gestionas tú el estrés de tu trabajo y en todos los líos en los que te has metido? ¿Cuáles son tus fuentes de energía? R.F.: Podría hablar de la familia, ya que para mi tener una familia es central. También podría hablar de la naturaleza y del deporte. Sin embargo, hay una cosa que ha sido fundamental en mi vida, y tiene que ver con el control del estrés. El estrés es una cuestión de expectativas. Tú te estresas cuando no llegas, ya sea a lo que los demás te han fijado como que es tu objetivo, o bien lo que tú mismo te has fijado como tal. Hay una palabra que me ayuda a desvincular esas expectativas de mi felicidad, que es el desapego. Es decir, yo tengo que hacer algo y voy hacer todo lo que esté en mi mano para conseguirlo. Pero yo siempre me digo a mí mismo que no es tan importante, es decir, si lo consigo es genial, pero si no lo consigo no pasa nada. Las cosas que hacemos o nos dan felicidad, o nos dan aprendizaje. Decir que algo que tu has hecho y no has conseguido te suma en el caos o en el desánimo, no puede ser. Ahí hay algo que aprender, puede ser que no sea así, pero a mi me ayuda pensar que todo lo que quiero conseguir realmente no es tan importante. R.K.: Es relativizar R.F.: Exacto, eso hace que tu ansiedad caiga en picado, porque ya no es algo que tienes que conseguir, porque tu felicidad o tu dinero, tu familia o tu trabajo dependan de ello. No hay ninguna metedura de pata, por muy mayúscula que sea, que no traiga un aprendizaje y que no traiga algo bueno. Para mi la palabra “desapego” es clave en mi vida y me ayuda muchísimo a gestionar, porque además yo me he equivocado un montón de veces en mi vida y si no lo vives con desapego, te conviertes en un infeliz. R.K.: Por último, quería agradecerte de todo corazón que el Club CDO se haya sumado como empresa amiga de CyberLideria para difundir la importancia de apoyar nuestro Festival Solidario de noviembre para recaudar dinero para luchar contra la pobreza. R.F.: El agradecimiento es nuestro. Para nosotros lo primero es un honor que hayáis contado con nosotros para difundir este mensaje. Estoy al día de las actividades que hacéis y de las miles de comidas que conseguís dar a gente que realmente lo está pasando mal. Poder ayudar en algo tan concreto y tan cercano es un honor, y es un orgullo que contéis con nosotros para esto. R.K.: Muchas gracias Rafael. R.F.: Gracias a vosotros.
7 Octubre 2024
Rincón del CISO
Iván Sánchez López, CISO de RSI, entrevista a Roberto Llop, Regional Vice President Sales en West & South Europe de CyberArk. Iván Sánchez: Roberto, has tenido una trayectoria impresionante en el mundo de la ciberseguridad. ¿Podrías contarnos un poco sobre tu recorrido hasta llegar a tu posición actual como Regional Vice President Sales en CyberArk y qué es lo que más te apasiona de tu rol? Roberto Llop: Creo que mi carrera ha ido paso a paso, pero de manera muy lógica. Soy ingeniero y empecé en desarrollo, pero vi en poco tiempo que el desarrollo no era lo que más me apasionaba y encontré pronto un puesto de ingeniero de sistemas en una multinacional de IT. Al cabo de dos años descubrí que mi verdadera pasión era tratar con clientes en cualquier ámbito del negocio, y tuve la oportunidad de pasarme al área comercial. Tras cinco años como comercial me ascendieron a director de un área, cinco años después a director comercial, dos años después a director general… y después comencé con puestos internacionales que me llevaron a dirigir la empresa en Portugal un par de años y después con puestos de gestión global de clientes y de dirección regional de equipos en Europa, Oriente Medio y África. Mis inicios fueron en IT, pero en 2007 tuve la enorme suerte de poder dar el salto a una compañía de Ciberseguridad de gran tradición, RSA, y allí, durante trece años, tuve la ocasión de trabajar en múltiples regiones en Europa, Oriente Medio y África, y, sobre todo, en múltiples dominios de la ciberseguridad, algo que siempre he valorado como una experiencia transformadora. Desde 2019 estoy en CyberArk como responsable una de las mayores regiones en tamaño de negocio de toda Europa, y viviendo el reto cada día como si estuviera empezando de nuevo. Un placer. Hay tres cosas que me apasionan por encima de todo, espero no sonar muy tópico. Lo primero es la satisfacción de los clientes. Establecer relaciones de confianza y comprobar que el cliente está contento con el valor que recibe por la inversión que hace, es mi mayor motivación. Lo segundo es la gestión de los equipos. Atraer, gestionar, motivar y desarrollar el talento de las personas que trabajan en mis equipos es algo que también disfruto todos los días. Sobre todo, con los jóvenes de los que he tenido la ocasión de ser mentor en muchos casos y a los que ahora veo en posiciones de mucha responsabilidad, por lo que me siento muy orgulloso. Y, por último, la satisfacción de conseguir o exceder los objetivos en la empresa. Es el premio a todo el esfuerzo de cada año, sin duda, y lo vivo con pasión. La combinación positiva de estas tres cosas es lo que me mueve y me recompensa cada día. I.S.: ¿Cómo gestionas los riesgos en un entorno empresarial tan cambiante como el de la ciberseguridad, y cuál es el papel del compliance en tu estrategia? R.LL.: Las preocupaciones de las organizaciones sobre la ciberseguridad deben considerarse como otro riesgo para el negocio, como lo son las condiciones económicas cambiantes o la probabilidad de que un competidor supere a otro en el mercado con un producto mejor y más barato. El riesgo de ciberseguridad es diferente según la industria. En las infraestructuras críticas, un mercado clave para CyberArk, el riesgo de ciberseguridad se considera en términos de cómo un ataque podría afectar a la capacidad de suministrar, por ejemplo, electricidad a los ciudadanos. En general, la forma en que aconsejamos pensar en la evaluación del riesgo de ciberseguridad es averiguar qué es lo más importante para el negocio y la probabilidad, el método y la gravedad potencial por la cual ese activo o información, sea cual sea, puede ser el objetivo de los atacantes. El cumplimiento está relacionado con el riesgo y es un enfoque doble para CyberArk. Por un lado, lo que ofrecemos a nuestros clientes tiene que cumplir con los estándares de su industria en una gran variedad de áreas. En el gobierno de los EE. UU., por ejemplo, ciertos productos no pueden ser adoptados por ciertas agencias federales si estos productos no están autorizados por FedRAMP, y nos preocupa enormemente estar en los máximos niveles de cumplimiento en todos los mercados en los que trabajamos, como el español, por supuesto, en cuanto a estar cualificados por el CCN-CERT estando registrados en el catálogo de productos STIC. Por otro lado, ayudamos a los clientes a implementar herramientas y prácticas de ciberseguridad para que cumplan con lo que sea importante en su industria. A modo de ejemplo, la Ley de Resiliencia Operativa Digital (DORA) pretende ayudar a las organizaciones del sector financiero de la UE a mejorar su resiliencia frente a los ciberataques. CyberArk trabaja con las organizaciones afectadas para comprender DORA y cómo se aplica, asignar controles de seguridad específicos a los requisitos de la Ley y cumplir con estos requisitos protegiendo todas las identidades con acceso de alto riesgo, desde administradores de TI hasta proveedores, en todos los entornos, incluida la nube híbrida. I.S.: Con la creciente sofisticación de las amenazas cibernéticas, ¿cómo se prepara CyberArk para enfrentarlas? ¿Cuáles son las tendencias más preocupantes que ves en el horizonte? R.LL: Todos los profesionales de la seguridad a los que preguntamos en nuestra investigación anual sobre el panorama de amenazas esperan que continúen y se intensifiquen los ataques que comprometan las identidades en el próximo año, acentuados, además, por ejemplo, por situaciones como tensiones económicas, factores geopolíticos, adopción de la nube o el trabajo híbrido que se ha extendido a todo el mundo. Esto será a través de un amplio espectro de nuevas identidades, nuevos entornos y métodos de ataque. Vivimos un auge sin precedentes de las identidades humanas y de máquinas, atacantes multinube, innovadores y bien financiados, que harán que la seguridad de la identidad sea la máxima prioridad este año. Básicamente, nuestra investigación sobre el panorama de ciberamenazas de 2024 establecía lo siguiente: en cuanto nuevas amenazas, las identidades no humanas (robots, máquinas, aplicaciones..) representan un mayor riesgo que las humanas, por tamaño y escala. En cuanto a los nuevos entornos, el 91% de los encuestados están muy preocupados por el riesgo de terceros, dada la dependencia en cuanto al trabajo híbrido y la cadena de suministro global. Y, en cuanto a los nuevos métodos de ataque, el 70% consideran que sus empleados están preparados para identificar “deepfakes” o suplantaciones de sus directivos mediante IA. La cuestión es si esta asunción será acertada…habrá que esperar a comprobarlo porque la suplantación de identidades de una u otra forma va a continuar. Y por citar algo de IA, un área específica que esperamos que pase a primer plano es entorno al aumento del uso organizativo, las pruebas y la experimentación con modelos de lenguaje de gran tamaño. El gasto de las empresas en IA está despegando, con un aumento de las inversiones en servidores y aplicaciones de IA, así como en el uso masivo de infraestructura para entrenar grandes modelos de lenguaje (LLM) por parte de los proveedores de infraestructura cloud. Lo interesante es que, si bien los riesgos de seguridad de la IA no son únicos, su alcance y escala podrían serlo. Los LLM se tienen que cargar continuamente con datos de entrenamiento nuevos de toda la organización, y por ello se van a convertir en el próximo objetivo de alto valor para los atacantes tan pronto como las empresas los construyen. Debido a que no se pueden entrenar con datos de prueba, los datos están actualizados y pueden contener y revelar información sobre propiedad intelectual, secretos financieros y otra información altamente confidencial. Los atacantes seguro que van a intentar explotar cualquier vulnerabilidad en estos sistemas complejos y, si bien no existe una solución de seguridad milagrosa para la IA, hay cosas que las organizaciones pueden hacer para abordar algunos de estos problemas. Los CISOs van a tener que centrarse en mejorar su postura de seguridad de la identidad de IA a medida que el mercado madura. I.S.: La IA está transformando muchas industrias, incluida la ciberseguridad. ¿Qué opinas de la incorporación de la IA en este sector y qué impacto crees que tendrá a largo plazo? R.LL.: Es un tema apasionante. En este sentido, la IA no solo está cambiando la forma de gestionar las identidades digitales y los controles de acceso, sino también la forma en que equilibramos la productividad y la seguridad, por lo que el impacto transformador de la inteligencia artificial (IA) en este ámbito es tremendo. Al desarrollar capacidades basadas en IA para sistemas IAM, a menudo es necesario elegir entre mejorar la productividad del usuario y mejorar las medidas de seguridad. Sobre todo, porque algunas capacidades de IA agilizan las operaciones del usuario y mejoran la eficiencia, mientras que otras apuntan a reforzar la seguridad. En este punto, los clientes ven las funciones basadas en IA como potenciadores de la productividad, ya que les ayudan a trabajar de forma más eficiente y acortan la curva de aprendizaje. Algunas funciones basadas en IA, como los chatbots, se centran en la productividad, mientras que otras, como los motores de recomendación de políticas, combinan la productividad con la seguridad. Estas funciones pueden agilizar el trabajo de los usuarios y proporcionar conocimiento colectivo o basado en heurísticas, guiándolos para tomar mejores decisiones y mejorar la seguridad. Otras capacidades, como la detección y alerta sobre actividades sospechosas, se inclinan aún más hacia el ámbito de la seguridad. Uno de los principales efectos de la introducción de las herramientas de IA generativa en el lugar de trabajo y cómo impactará en la ciberseguridad tiene que ver con la creación, a gran escala, de nuevas identidades. Los nuevos entornos ya están impulsando un aumento sin precedentes de las identidades y las herramientas de AI generativa ayudarán a escalarlo. Las identidades son la base sobre la que se construye el negocio digital. Cambiará la forma en que pensamos y con lo que tenemos que lidiar de muchas maneras, y las organizaciones son conscientes de ello. Según nuestro informe de tendencias anual, nueve de cada diez profesionales de la seguridad en España esperan un ataque impulsado por IA en los próximos doce meses, así que ya podemos imaginar el impacto. Esta ingente proliferación de identidades introduce nuevos riesgos que hay que gestionar. Y, claro, luego están los riesgos de la aplicación de la propia IA generativa como los que la investigación de CyberArk Labs ha demostrado sobre cómo se puede solicitar a los LLMs que creen malware, y lo hacen de forma muy efectiva. La IA ha puesto los ataques de nivel avanzado al alcance del atacante inexperto y, por lo tanto, podemos esperar ver un volumen de ataques mucho mayor, así como ataques de mayor calidad y más efectivos. La IA generativa es una de nuestras mayores oportunidades y una de nuestras mayores amenazas. Vemos que la IA generativa, como ChatGPT, se utiliza para muchas iniciativas muy positivas y podría utilizarse para ayudar a mejorar la seguridad de muchas maneras. Pero también se está utilizando para ayudar a los atacantes a ser más selectivos y disruptivos. Estamos viendo cómo la IA generativa impulsa una nueva ola de innovación de los atacantes, que muchas organizaciones simplemente no están preparadas para detectar o defenderse. I.S.: En un entorno cada vez más centrado en la sostenibilidad, ¿cómo aborda CyberArk sus iniciativas ESG? ¿Qué importancia crees que tienen estos aspectos en la ciberseguridad? R.LL.: En 2023, llevamos a cabo un análisis de impacto ESG por segunda vez, incorporando las perspectivas de varias partes interesadas, incluidos empleados, clientes e inversores, para comprender mejor cómo los riesgos y oportunidades relacionados con ESG pueden afectar a nuestro negocio y alinear nuestros esfuerzos con nuestra estrategia empresarial. Como empresa de ciberseguridad, nuestros clientes confían en CyberArk como socio de confianza, y es nuestro deber liderar el camino de la gobernanza para garantizar que CyberArk esté hecho para ser un socio a largo plazo, para seguir siendo capaz de proteger a nuestros clientes en el mayor grado posible. Tanto nuestro equipo directivo como el propio Consejo de la compañía siguen comprometidos en impulsar el progreso en áreas como la diversidad de la junta directiva, así como nuestros esfuerzos continuos en materia de Ética y Cumplimiento, para mantener los más altos estándares de integridad en nuestro negocio. La seguridad es importante para fortalecer la sostenibilidad. En CyberArk nos orgullecemos de ser líderes en la seguridad de las identidades, y nuestro trabajo tiene un propósito claro: crear un mundo más seguro que ayude a proteger a nuestros clientes del daño de los ciberataques. La identidad es uno de los vectores de ataque más frecuentemente explotados, y el panorama de amenazas actual es de los más graves de la historia. No es de extrañar que el robo de credenciales siga siendo la principal preocupación de los profesionales de la ciberseguridad. Nuestros productos y soluciones ayudan a nuestros clientes a construir negocios más sostenibles proporcionándoles herramientas para ejecutar sus estrategias de manera segura. Como líder en nuestra industria, nos esforzamos por extender nuestro propósito más allá de nuestra propia misión y las soluciones que ofrecemos a los clientes, y estamos comprometidos en causar un impacto positivo en nuestros empleados, clientes, socios y accionistas. Para nosotros ser un líder significa permanecer firme en nuestros valores. Nuestros valores son la base de todo lo que hacemos y están integrados en nuestro modo de funcionamiento. Los principios de nuestro Programa ESG incluyen: Inclusión: Comunicación y búsqueda de retroalimentación en la comunicación con nuestros empleados internos y actores externos. Transparencia: Mantener la confianza a través de la divulgación y el debate honesto sobre cómo vamos progresando. Progreso: Lograr un progreso medible y sostenible en las áreas de interés que tienen el mayor impacto para el negocio y los diferentes actores con los que nos relacionamos. Y las principales áreas de impacto de ESG en las que trabajamos, son las siguientes: Ambiental: Energía y Emisiones; Cambio Climático Social: Salud y Bienestar; Diversidad, Igualdad en Inclusión; Retención, Compromiso y Desarrollo de nuestros empleados Gobierno: Protección de Datos y Privacidad; Código Ético y Cumplimiento; Seguridad de la Información y Vigilancia; Gobierno Corporativo I.S.: En un sector tan crítico como el de la ciberseguridad, la resiliencia es clave. ¿Cómo defines la resiliencia dentro de tu equipo y en la estrategia de CyberArk? ¿Hay alguna lección que hayas aprendido recientemente sobre este tema? R.LL.: La seguridad de la identidad es nuestro negocio, y nos esforzamos por desarrollar y ofrecer los mejores productos y servicios de seguridad de la industria, diseñados para proteger las joyas de la corona de nuestros clientes: sus datos. La estrategia de seguridad de CyberArk está bien definida e implementada en toda la empresa, y CyberArk cuenta con equipos de seguridad dedicados que supervisan los estándares, las prácticas y los controles de seguridad de la información corporativa para proporcionar el más alto nivel de seguridad en todos los datos y activos críticos de la empresa. El desarrollo y el mantenimiento de esta resiliencia adopta muchas formas. Colaboramos activamente con nuestros clientes, nuestras empresas homólogas de SaaS y expertos en seguridad de productos, como miembros de la Cloud Security Alliance (CSA). Ayudamos a los clientes a identificar y eliminar las amenazas de seguridad tal y como evolucionan, y a limitar el impacto y la duración de los incidentes de seguridad. Mejoramos continuamente nuestros procesos relacionados con la seguridad, las prácticas de desarrollo de productos y los procedimientos operativos estándar (SOP). Mantenernos en estándares altos es muy importante para nuestra empresa. CyberArk reconoce la importancia de mantener medidas sólidas de ciberseguridad y, por ello, hemos desarrollado e implementado un Programa de Gestión de Riesgos de Ciberseguridad preparado para proteger la confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de nuestros sistemas e información críticos. Nuestro programa de gestión de riesgos de ciberseguridad está centrado en la gestión de los riesgos relacionados con nuestra seguridad de la red, de nuestros productos y de la nube, incluidas las medidas y controles de seguridad para identificar, proteger, detectar, responder y recuperar ante cualquier riesgo de la ciberseguridad. Utilizamos el marco de seguridad del NIST como guía para ayudar a evaluar y mejorar nuestro programa. Nuestro programa de gestión de riesgos de ciberseguridad está integrado en nuestro proceso general de gestión de riesgos y comparte metodologías comunes, presentación de informes, canales y procesos de gobernanza que se aplican a lo largo de todo el proceso de gestión de riesgos para otros aspectos legales, de cumplimiento, estratégicos, operativos, y áreas de riesgo financiero. Llevamos a cabo evaluaciones de riesgos y evaluaciones externas, auditorías en nuestra red corporativa al menos anualmente, así como las evaluaciones de seguridad efectuadas por organismos calificados. CyberArk es ISO/IEC 27001:2022, ISO/IEC 27017:2015 e ISO/IEC Certificado 27018:2019 para Seguridad de la Información Sistemas de Gestión (SGSI). Además, muchas de nuestras soluciones de software como servicio (SaaS) tienen la acreditación SOC 2 Tipo 2 y SOC 3, como demandan nuestros clientes globales. Y si tengo que citar alguna lección aprendida, es respecto al enfoque de las compañías en cuanto a resiliencia. CyberArk es una compañía de ciberseguridad y todo lo que hacemos, incluidos nuestros procesos internos, el desarrollo de nuestras soluciones, los métodos de producción, distribución, comunicación, etc, todo está pensado desde el punto de vista de la seguridad. La realidad es que todos estamos expuestos a amenazas constantemente, pero este enfoque de nuestro negocio nos hace estar mucho más preparados para afrontarlas con éxito, tanto nosotros como nuestros clientes y partners. Es una visión estratégica que subyace a todo lo que hacemos. I.S.: ¿Qué valores consideras fundamentales en tu carrera y cómo los aplicas en tu liderazgo diario? ¿Hay algún principio que guíe tus decisiones profesionales? R.LL.: En un entorno tan dinámico como el de la tecnología o el de la ciberseguridad, en el que además vivimos de las relaciones de a largo plazo con nuestros clientes y partners, que depositan su confianza en nosotros para resolver sus problemas de negocio, siempre he valorado por encima de todo la Integridad. Hacer lo correcto para la empresa y para los clientes, hacer siempre lo que se dice y ser siempre el mismo, independientemente de con quien hable o donde esté, lo considero fundamental. No soporto el “todo vale” ni el cortoplacismo, y siempre he preferido el actuar pensando en el largo plazo. Es fundamental transmitir confianza de forma creíble, y para ello los clientes y partners necesitan saber que la tecnología es sólida, por supuesto, pero que cuentan con un socio fiable con el que trabajar en grandes objetivos. También me apasiona el avanzar en una situación de cambio constante, y que esto se perciba como algo positivo y estimulante para la organización. El ser capaz de transmitir una visión a los equipos, razonar con ellos para que la adopten con entusiasmo y trabajar juntos para ponerlo en práctica, me apasiona. Es una forma de vida y algunas veces sale mejor que otras, pero siempre merece la pena. Y, por último, soy una persona de personas. Disfruto en el contacto diario de la realidad del mercado, de tratar con todos los actores del negocio, internos y externos, y considero que poder relacionarme cada día con gente tan competente e interesante, de la que aprendo todos los días, y de tantas áreas en este ecosistema en el que vivimos de la ciberseguridad, es un verdadero privilegio. Estar aquí y ahora contigo, Iván, es un gran privilegio. I.S.: ¡Muchas gracias Roberto! Por último, tu rol implica una gran responsabilidad y seguro que tiene un alto nivel de exigencia. ¿Cómo logras mantener el equilibrio entre tu vida personal y profesional? ¿Qué haces fuera del trabajo para desconectar y recargar energías? R.LL.: En esto no hay recetas mágicas. En mi caso, en mi familia, siempre hemos optado por la calidad más que por la cantidad. Está claro que estos trabajos requieren mucha dedicación, así que nuestra decisión familiar siempre ha sido que el tiempo que tengamos para nosotros cuente de verdad y sea tiempo de calidad, y hasta ahora nos ha dado muy buen resultado. También tengo la enorme suerte de me gusta mucho mi trabajo y lo vivo con pasión, lo que siempre ayuda a compaginar los dos aspectos de la vida, y he aprendido mucho a gestionar el tiempo con el paso de los años, por supuesto. Por lo demás, soy una persona activa y me encanta, sobre todo, escaparme a la naturaleza. Salgo a la montaña casi todos los fines de semana y constantemente hacemos planes de a donde iremos la siguiente vez, qué nuevo pico queremos subir, o qué travesía vamos a hacer. También disfruto mucho de vivir en Madrid y de poder ir al teatro, a conciertos y a exposiciones, con regularidad. Y cuando puedo, me escapo a bucear. Tenemos la suerte de bucear toda la familia y esto es, sin duda, la mejor manera de desconectar todos juntos. Debajo del agua bastante tienes con pensar en el aquí y ahora, como en el yoga, que también practico, y es una terapia fantástica para recargarte de energía positiva. I.S.: Gracias por compartir con nosotros todo tu conocimiento y por ayudarnos a conocerte un poco mejor Roberto. R.LL.: Un placer
7 Octubre 2024
ESG
El software verde ha pasado rápidamente de ser un concepto innovador, a convertirse en una tendencia clave en la industria tecnológica. Gigantes como Salesforce han demostrado que optimizar el código a través de iniciativas como su programa "Green Code" puede reducir significativamente su impacto ambiental. Este enfoque integra la sostenibilidad en cada decisión, desde la estructura del código hasta la selección de servicios en la nube, considerando la huella de carbono como un criterio tan importante como el rendimiento o la usabilidad. Para avanzar en este nuevo paradigma, lo primero es tomar conciencia del problema medioambiental y adoptar una nueva mentalidad. Esto implica romper con la inercia de muchos años en el desarrollo de software y abordarlo con una perspectiva integral. Por ejemplo, al iniciar un proyecto, incluir criterios de eficiencia energética al elegir el lenguaje de programación. Esto significa que el impacto medioambiental entra antes incluso de que se implante el software. Está en el propio germen de los proyectos. No es una decisión disruptiva, ya que sostenibilidad, ahorro de costes y rendimiento suelen estar alineados. Sin embargo, en algunos casos será necesario hacer concesiones. La Green Software Foundation, lanzada por Microsoft y Accenture, se ha convertido en un referente del nuevo paradigma. Entre otras cosas, trabajan en la estandarización de prácticas sostenibles en el desarrollo de software y cuentan con un conjunto de principios que ayudan a obtener una visión holística de esta nueva disciplina. Estos son un buen punto de partida para que los desarrolladores comiencen a trabajar de una forma distinta. A continuación, unas breves pinceladas para presentar cada uno de los seis principios: Eficiencia en carbono: emitir la menor cantidad posible de carbono. Se trata de construir aplicaciones que, teniendo las mismas funcionalidades, sean más eficientes en términos de carbono. Eficiencia en electricidad: usar la menor cantidad de energía posible. Un buen punto de partida es plantearse preguntas como cuál es la relación entre la energía consumida y la utilización del software. Conciencia del carbono: utilizar más fuentes de energía renovables y menos fuentes contaminantes. Buscar flexibilidad para balancear los consumos de energía según la disponibilidad de fuentes. Eficiencia en hardware: usar hardware que incorpore la menor cantidad de carbono. Consiste en alargar la vida útil y maximizar el uso del hardware para compensar las emisiones en su fabricación y evitar generar nuevos residuos. Medición: utilizar métricas que ayuden a mejorar. Solo se puede gestionar lo que se puede medir. Las métricas de impacto permiten identificar ineficiencias y evaluar progresos. Compromisos climáticos: entender y definir objetivos concretos para la reducción de carbono puede facilitar el avance. No es necesario reinventar la rueda, basta con utilizar las mejores prácticas existentes en el mercado. Estos principios representan una nueva forma de pensar y actuar. Una manera de rediseñar las aplicaciones desde sus cimientos. Cada vez más empresas, como Amadeus, están adoptando la filosofía del software verde. Estas nuevas lentes, también permiten mirar a la tecnología heredada para identificar ineficiencias y llevar a cabo medidas correctivas. Por ejemplo, cualquier CIO encontrará en su cartera de aplicaciones muchas que hacen llamadas “a lo loco” a múltiples recursos externos. Corregirlo, además de hacer su infraestructura más sostenible, vendrá acompañado de una reducción de un coste que es absurdo mantener. Ninguna empresa puede ignorar la nueva realidad. La industria tecnológica es parte tanto del problema como de la solución del desafío medioambiental. El software no solo “se come el mundo”, también ayuda a calentarlo y contaminarlo. Algo que la industria tecnológica quiere evitar. Pero, como dice Asim Hussain, director ejecutivo de la Green Software Foundation, “como ingenieros de software verde, nuestro objetivo es implementar el cambio”. Es decir, el mandato tiene que venir de otro lado. La dirección de la empresa será la encargada de marcar el rumbo. Afortunadamente, cada vez más organizaciones siguen la estela que van dejando los líderes del mercado. Al fin y al cabo, no solo se trata de asumir una responsabilidad ética, también es una decisión estratégica que apuesta por un crecimiento sostenible a largo plazo. Fernando Maldonado, Analista
7 Octubre 2024
Rincón del CISO
Con la llegada del verano, el buen tiempo, las jornadas reducidas y especialmente las vacaciones, son muchas las empresas que se relajan ligeramente en materia de seguridad, abriendo la puerta de entrada a los actores maliciosos. Es importante destacar que los cibercriminales no solo no se van de vacaciones, sino que durante esta época aumentan su actividad sabiendo que sus objetivos pueden tener la guardia más baja. Frente a un incremento muy relevante de los ciberataques, de los cuales únicamente en España se registraron el pasado año 40.000 diarios, las empresas deben hacer hincapié en sus estrategias de seguridad. El retorno a las oficinas tras las vacaciones presenta un momento crítico para la ciberseguridad en las empresas. Es muy recomendable realizar evaluaciones de vulnerabilidades y pruebas de penetración (pentesting) para identificar y remediar posibles brechas de seguridad, con el objetivo de mitigar riesgos y asegurar un retorno seguro a las operaciones normales. Desde nettaro siempre proponemos una serie de pasos que son clave fundamental para un regreso seguro a la oficina, que debe ser reforzado con otras medidas personalizadas. El primero de los pasos es la actualización de dispositivos, asegurando que todos los dispositivos estén actualizados con los últimos parches y medidas de seguridad. A su vez se deben evaluar y actualizar las políticas de seguridad de la empresa para adaptarlas a nuevas amenazas. Una de las puertas de entrada más frecuentes para los ciberataques es el error humano, hecho bien sabido por los ciberdelincuentes, ya que ocho de cada diez ataques que sufren las empresas están dirigidos a empleados, a través de malware o phishing. Por ello, otra recomendación clave es la capacitación continua de los trabajadores, implementando programas de formación y concienciación sobre prácticas seguras. Durante las vacaciones, tiempo de desconexión, es posible que se olviden algunas claves y contraseñas. Los ciberdelincuentes aprovechan este posible olvido de las claves para lanzar campañas de phishing. Estas campañas se enfocan en solicitar la actualización de contraseñas bajo el pretexto de que no se ha producido una conexión reciente. Se estima que un 25% de las víctimas caen en estas estafas, que son cada vez más sofisticadas. El regreso de las vacaciones es buen momento para realizar una puesta al día y actualización de las claves de acceso, que se debe realizar periódicamente. Es de especial relevancia la utilización de contraseñas seguras, cifrado robusto y autenticación multifactor para evitar accesos indeseados al material sensible de la empresa. En nettaro apostamos y recomendamos el uso de las últimas innovaciones en prevención y detección temprana de ciberataques, como es el uso de herramientas de ciberinteligencia. Se trata de la recopilación, análisis y difusión de información sobre amenazas, actores y vulnerabilidades cibernéticas. Su objetivo es comprender el panorama de las amenazas para favorecer la toma de decisiones informadas y proteger la información, los sistemas y la reputación de una organización. Y es que, para poder detectar los posibles ataques en fases tempranas de prevención es imprescindible conocer las motivaciones del atacante y las técnicas y tácticas que utilizan en cada fase. Con estas recomendaciones se puede realizar un regreso más seguro a la rutina, tomando un enfoque proactivo frente a estas crecientes amenazas, que según el Centro Criptológico Nacional (CNN-CERT) se registraron 940.776 cibercrímenes en los últimos nueve meses. Siguiendo las pautas marcadas se tomarán las medidas necesarias para defender la red, los dispositivos, las aplicaciones y los datos. Carlos Lillo, Director de Ciberseguridad de Nettaro
7 Octubre 2024
Personaje del mes
Samira Brigüech, Editora de CyberLideria MGZN, CEO y Fundadora de Samira&Sineb, entrevista a Ignacio Rivera, Presidente de Estrella Galicia. Samira Brigüech: Hola Ignacio, muchas gracias por concedernos esta entrevista, es un placer poder contar contigo como Personaje del mes de septiembre en nuestra revista. Yo he leído mucho sobre ti, y ya te han preguntado tantas cosas… Me gustaría preguntarte si es verdad esa sensación que tenemos todos, ¿está Estrella Galicia viviendo un momento muy dulce? Ignacio Rivera: Sí está viviendo un momento muy dulce, quizás yo menos, porque cuando las compañías son dulces te toca a ti mucho trabajo y mucha responsabilidad. Yo empecé́ cuando facturábamos 30 millones, doblamos cinco veces la compañía, a 60, a 120, a 240, a 480 y a 960. Y la verdad es que es una crisis continua, esas crisis las imaginamos siempre con descenso de ventas, con que las cosas van mal, pero yo creo que también el crecimiento es una crisis, ¿no?. Es una crisis diferente. No dejas de conocer gente, pero es una crisis también la que vives. Y yo creo que tienes que estar acostumbrado. Yo llevo en crisis desde que entré. Quizás sea mi ritmo de vida, al crecer dos dígitos, todo el mundo dice: ¡qué suerte, ¿no?!, ¡qué bien os va! Pues claro, nos va bien, yo creo que gracias al esfuerzo que hacemos todos, que yo creo que es lo que somos, lo que sentimos y lo que transmitimos. Cada vez con mayor intensidad. La gente lo percibe y le gusta. La verdad es que sí, es un momento dulce, un momento de nuevo plan, un momento de reflexión, un momento de crisis, claro, otra vez, de crisis en el sentido, ¿qué hacemos ahora? Somos una de las cervezas más vendidas en España, ¿y ahora qué hacemos? ¿Diversificamos en otras cosas, nos hacemos más internacionales? ¿Cuál es nuestro propósito ahora? La verdad es que es el momento más bonito profesionalmente de mi vida, estoy ahí, aunque ya no soy un niño, pero es muy retador. Todavía quedan muchos retos y yo sigo con mucha hambre, que es lo que hay que tener, mucha hambre. S.B.: Cuánto me alegro, me parece absolutamente maravilloso, ¿ves? Por eso eres el personaje resiliente del mes, porque es totalmente acertado. Como dices que estás permanentemente en crisis, ¿cuáles han sido los grandes desafíos? I.R.: Bueno, si miro para atrás, digo, ostras, de lo más complejo ha sido la internacionalización, a lo mejor no nos parecen grandes desafíos, han sido chorradas aparentemente, pero para mí ha sido algo importante a lo que enfrentarme. Yo creo que primero fue triunfar en Galicia. Cuando empecé́, vendíamos en el norte de Galicia, no vendíamos ni en toda nuestra tierra, ni en toda Galicia. Fue en los noventa, queríamos que todos los gallegos se sintiesen muy orgullosos de nuestra marca, de Estrella Galicia. Y eso fue un reto. Después, desde luego, que sean nacionales. Cuando yo entré vendíamos el 100% en Galicia, el 100% era cerveza. Y fíjate ahora, hemos diversificado a otras bebidas y Galicia es un porcentaje ya pequeño en nuestras ventas. Ese salto nacional también fue un reto porque requiere de mucha autoconfianza. Cuando estuve en labores comerciales de marketing, me acuerdo cuando abrí́ el mercado de Madrid, llegué a un polígono en Polvoranca, que estaba en Leganés, y se llamaba Matagallegos. Y dije, caramba, pues empezamos bien. Y encima me mordió́ un perro. Entonces fue un reto. Teníamos que atrevernos. Y cuando hablabas de Estrella te decían, ¿Seguros la Estrella?, lejía la Estrella y yo, no, cerveza, cerveza. Entonces no la conocía nadie. Lo cuentas ahora riéndote, pero fue duro. Lo que pasa que ahí́ el hambre, bueno, la resiliencia, era mucho mejor, mucho mayor la ilusión que la juventud. Fue una época muy bonita la expansión nacional. Ahora estamos en un reto internacional, que es muy difícil, Samira, es muy difícil, la internacionalización es muy complicada, porque por encima del propósito está la gente, nosotros sentimos nuestro propósito, pero cuando abres un mercado, tienes que contratar, o tienes que mandar a la gente de aquí́, o tienes que contratar y hasta que metabolizan, por decirlo así́, el propósito te cuesta. Porque además es difícil, es una marca absolutamente desconocida en muchísimos países y te cuesta. Y es un poco ese déjà vu del mercado nacional, pero es más difícil porque son culturas, estilos de vida, mercados, y competidores diferentes, es todo nuevo. Pero es un reto apasionante la internacionalización. A mí me inquieta mucho todo lo que es la inteligencia artificial, todo este mundo de la digitalización, de los marketplace, de todo lo rápido que está cambiando el mundo. En los próximos diez años yo creo que no estamos preparados para saber, no nos imaginamos lo que nos va a venir, porque el WhatsApp lo vemos como algo normal, pero es que vamos a tener diez cosas o veinte cosas como el WhatsApp que van a afectar a nuestra vida, a nuestro día a día y que las vamos a asumir. Eso también me inquieta mucho y creo que es un territorio de posibilidades y también estoy muy cerca de eso. Y en todo lo que es la diferenciación, también me apasiona ahora todo lo que es el mundo de la funcionalidad, las bebidas, las bebidas son momentos. Porque si te tomas una bebida, no te tomas otra, ¿no?. Hay bebidas que, si te tomas una de aperitivo, no te vas a tomar otra. Entonces, se trata de pensar mucho en estos momentos y darle funcionalidad a las bebidas. Que te ayude la bebida, pues no sé, pues a bajar. Yo estoy obsesionado con acercarme a farmacéuticas, que me ayuden a darle funcionalidad a las aguas, a todo lo que hacemos, a las cervezas cero-cero. Y no sé si algún día hasta a una cerveza normal y corriente con sus cinco graditos de alcohol, que te tomes una cervecita y que te baje el colesterol, pues mira, qué bien, ¿no?. Y muy obsesionado con ese mundo de la diferenciación, también. S.B.: ¡Qué pasada! Entonces, te voy a preguntar, ¿con qué disfrutas más? I.R.: Con todo. Disfruto mucho con las personas. Disfruto mucho liderando. Yo creo que a los líderes nos tiene que gustar liderar en el sentido de liderar propósitos, ¿eh?. No de liderar a las personas diciéndoles lo que tienen que hacer, ni de contaminarlos. Se trata de que se equivoquen, que te digan cosas, que se atrevan, que sean más personas y que crezcan. Y crecer, siempre creces equivocándote. Si no te equivocas, no te puedes equivocar cinco veces en lo mismo, porque entonces ya sí que no vale. Pero te tienes que atrever. Y si no te atreves, no te vas a equivocar. Y eso a mí́ me gusta mucho y me molesta mucho. Me molesta mucho cuando la gente no asume sus errores. Cuando la gente intenta... No, bueno, esto no fui yo porque fue... No, no. Fuiste tú y está bien que hayas sido tú. No le echéis la culpa a nadie, chicos. Y es bueno. La vida es una equivocación continua y un aprendizaje. Cuando encuentro gente así́, que es la gente que me rodea... Yo digo que me rodeo siempre, primero de buenas personas y después de buenos profesionales, pero no me vale solo que sean buenos profesionales. Tienen que ser buenas personas, que tiene que haber buen rollo. En una gran compañía, porque ya somos 2.200 directos y unos tropecientos indirectos, es complicado y siempre hay gente de todos los estilos. Pero sí que tenemos esa filosofía de buen rollo, de ser muy redárquicos, de intentar liderar cada uno. Yo no valgo para liderarlo todo. Puedo liderar bien el propósito, pero no puedo liderar un proyecto técnico o un proyecto en un marketplace. Y ahí se tiene que poner delante el que sabe y todos detrás a empujarle. En el sentido de que el líder no sea como un señor que está en una jaula de cristal liderándolo todo porque es muy listo. ¡Qué va! Listo nada. Listo es rodearte de gente que te excita, que te menea y eso es lo que me gusta. El lío. S.B.: El lío. ¿Y cómo vas a asegurar ese lío para las próximas generaciones? I.R.: Bueno, pues es un reto, Samira. S.B.: Tú eres el cuarto, si no me equivoco, ¿no? I.R.: Si, yo soy cuarta generación. Es un reto. Pues mira, yo creo que educando bien a nuestros hijos en los valores que tenemos, que es lo principal. Yo desde luego trato de educar bien a mis hijos en esos valores, en la humildad que no se tiene si no se demuestra. La humildad te permite aprender. Si no eres humilde, es que no vas a escuchar. Y si no escuchas, no aprendes. O sea, que un poco va todo en la misma dirección. Y en que sepan, que hagan lo que quieran. Si quieren pintar, que pinten. Si quieren ser deportistas, que lo intenten. Que hagan lo que quieran, pero que hagan algo. Yo tengo un hijo que es cocinero. Después de acabar la carrera, se fue a Le Cordon Bleu y ahora tiene un restaurante y es feliz. Y ya está́. Y otro está muy relacionado con el impacto positivo. Otro está estudiando y tres son pequeños todavía. Pero que hagan lo que quieran. Que sean felices. Y que sepan amar a la compañía. Que sepan que,si no quieren estar en la primera línea, van a estar en los gobiernos. Porque en las empresas familiares, al final, siempre estás en el gobierno. Porque es tuya. Y que sepan estar en el gobierno. Que sepan motivar a los equipos que hay. Y no me preocupa que estén dentro o fuera, sino que sepan cuidar el legado, amarlo y hacerlo más grande. Ojalá que lo multipliquen, que lo doblen cinco veces como hizo su padre o su tío. Porque ya somos una familia no solo de hijos, sino de la quinta generación, imagínate. Las que somos ya en la familia. S.B.: Qué maravilla. Y ahora estás, además, aportando en otras Instituciones . Has estado en el Instituto Familiar siempre , pero ahora eres el Presidente. Enhorabuena. Desde hace nada, en mayo. I.R.: Muchas gracias. S.B.: Me dio mucha alegría. Y ahí́, ¿qué quieres hacer? ¿Qué puedes mejorar en algo que ya va tan bien? I.R.: Pues mira, yo no sé por qué soy presidente de toda la empresa familiar. Yo soy un poco hippie. No digo que la gente que está en la empresa familiar no sea hippie, pero yo soy muy hippie. ¿Qué quiero hacer yo ahí? Primero, cuidar mucho eso, que para mí́ es un orgullo enorme. Nunca creí que yo pudiese presidir una institución que yo admiraba tanto. Para mí es una absoluta responsabilidad. Pero no tengo miedo. Yo lo que diría es que la empresa familiar es mejor. Es una empresa comprometida. Nosotros, los que tenemos una empresa familiar, primero pensamos a largo plazo. No pensamos a corto. En nuestro caso, 115 años. Piensas a largo, piensas en la siguiente generación, piensas en proximidad, en qué puedo hacer yo donde estoy, porque eres de un sitio. Las familias son de una ciudad, son de un pueblo, son de un país. Y eso también cuenta, tienes mucho arraigo con lo que eres. Piensas mucho en las personas, piensas en estar cerca de tus clientes. Y yo creo que tenemos que presumir de todo eso. No tener miedo a presumir de todo eso y decirlo con contundencia. Y además somos un país en el que el 60% del PIB lo generan empresas familiares. Con lo cual, los políticos, la sociedad, tienen que saber que somos un país de empresas familiares. Y las empresas familiares tienen unas peculiaridades en la transmisión de sus acciones, en el legado, en los problemas que tienen cuando las familias se hacen más grandes, en los retos que tienen. Y que la gente sea consciente de eso, que los que nos gobiernan sean conscientes. Y en eso voy a ser muy pesado, porque como no tengo complejo de empresa familiar, voy a intentar contar todo eso a las personas con naturalidad. Contar todas las cosas buenas que tenemos e intentar ayudar a contar a muchas empresas familiares, que creo que el Instituto debe ayudar a crecer, a que las empresas más medianas se hagan más grandes, a que las pequeñas se hagan medianas. Que nosotros somos un país de mucho potencial, pero no hay muchas grandísimas empresas. Y creo que pueden estallar, como pasó en nuestro caso, que hemos crecido mucho. Pues hay muchas. Y en ese sentido intentar hacer cosas para ayudar a esas empresas. Y hablar con los interlocutores, intentar que nos entiendan mejor, intentar ayudar también desde la parte que nos corresponde, que es importante. Las empresas familiares del Instituto de la Empresa Familiar suponen un 25% del PIB de este país. Con lo cual, también tratar de ayudar a este país y de ayudar a la marca España. Y ayudar a que no haya tanta tensión en la sociedad como hay. Creo que vivimos en una sociedad muy tensa y muy de discusión, en vez de remangarnos y ponernos a trabajar. Que hay muchísimas cosas en común. De todo el mundo. Sea de un lado, del otro, del centro, de adentro. Tenemos muchas cosas en común. Muchos retos. Los humanos tenemos muchos retos en común. Y los españoles tenemos muchos retos en común. Y los europeos tenemos muchos retos en común. Vamos a por los retos, no a discutir en lo que nos llevamos mal. S.B.: Sí, estoy contigo. I.R.: Y eso intentaré. Desde ahí, no sé si me saldrá́ bien. No sé si me acabarán echando a palos. Pero eso intentaré con la fuerza que tengo. S.B.: Pues seguro que va todo muchísimo mejor de lo que ya va. Lo hace muy bien el Instituto Familiar. I.R.: Sin duda. S.B.: Cambiando de tercio, para hablar un poquito de seguridad digital. Ahora mismo es una enorme preocupación para todos. Las ciberamenazas, el cibercrimen, la protección de los datos. En Estrella de Galicia, ¿cuánto os preocupa eso y qué hacéis en casa para cuidar, para proteger vuestra información, proteger vuestro valor? I.R.: Pues mucho. Nos preocupa mucho. Y bueno, intentamos, sobre todo, yo creo que lo más importante es culturizar a la gente. Porque la gente no es consciente de todo lo que hay detrás. Y de todos los ataques que hay. A nosotros nos atacan mucho. Es un tema que hay que chequear, a veces hoy en día puedo mandar un mail o lo puede mandar alguien en mi nombre y te puedo pedir cosas y tú te puedes creer que soy yo. Intentamos tener dobles verificaciones. Que es un engorro, que es un rollo, por supuesto, pero cambiamos mucho las contraseñas. Entonces, es un rollo porque te olvidas, claro, con todas las que tienes del banco, del otro, de los equipos. ¿Cuál es mi contraseña ahora? Pero intentamos defendernos. A veces bloqueamos. Si vemos que nos atacan de un sitio, intentamos bloquear ese sitio o no recibir nada de ese sitio cuando hay ataques de determinadas áreas geográficas mundiales. Y, bueno, preocupados. Pero yo creo que eso va a ser algo común en nuestra vida y la vida es digital. Cada vez somos más digitales y va a haber ladrones en ese mundo, es algo complicado y hay que ser muy receloso de cuando recibes algo raro, de tu hijo o de quien sea. No nos fiemos de lo que nos dicen o hagamos una llamada y no verifiquemos porque al final es alguien que puede estar usurpando una personalidad. S.B.: No todos los CEOs tienen esta sensibilidad ni están tan informados como tú. Lo cual me alegra mucho porque eso significa que sois una empresa fuerte digitalmente. I.R.: Intentamos ser, primero, todo lo que es el mundo data-driven, el de tomar decisiones con los datos, y que después te ayude tu tercer cerebro, que es el artificial. Tenemos el racional, el emocional y el artificial.Es la inteligencia artificial que nos ayuda a tomar decisiones. Pero las tres, ¿eh?, no la artificial solo. Si nos ayuda la artificial y no tenemos la emocional y la racional, es una mala la decisión. Pero es así, ¿eh? Los tres, no vale uno. Pero si no tienes los datos, olvídate. No puedes tomar las decisiones. Sí, nos hemos preocupado mucho de intentar tener esta tercera parte del cerebro, de utilizarla. Porque si no tendríamos el 66% del cerebro de otras personas o de otras organizaciones. Y hay que tener el 100%, que la cosa está complicada. Así pensamos. S.B.: ¿Y Estrella Galicia Ignacio es una empresa sostenible o cuánto de preocupación o de involucración tiene? Siendo una empresa con propósito, estoy segura de que sí. Pero si nos cuentas un poco más... I.R.: Pues mira, yo no diría sostenible porque a mí me gusta hablar de impacto positivo, de que las compañías tienen impacto positivo. No me gusta hablar de SG ni de RSC. A mí me huele mucho a Greenwashing. A que la gente trata de justificar y de decir, bueno, yo no soy muy sucio. El año pasado nos convertimos en una compañía B Corp, que sabes que no es fácil. Hasta ahora estamos con una campaña de cerveza que ponemos la cerveza con B, con B de B Corp. Y hasta pedimos perdón a la Real Academia porque la cerveza es con uve. Pero estamos con esa gamberrada. Nosotros estamos muy alineados con lo que es este movimiento. Tiene cinco ejes, uno son las personas, hay que cuidar a las personas, a tus personas. Cuando se habla de sostenibilidad, la gente empieza a hablar del planeta, y está bien, es un eje, pero las personas son otro eje. Ayudar a las personas, a la comunidad de personas que está contigo. Ayudar a tu origen. Si todas las compañías ayudan a su origen, el mundo será mejor porque los orígenes mejorarán. Ayudar también a tu origen. Ayudar a tus aliados, que son importantes, a tus proveedores, a que entiendan quién eres, a tus clientes, será un factor clave de su éxito. No solo ir a por su dinero, sino hacerles crecer. Y después el planeta, que, por supuesto es algo importante, pero nosotros decimos que tenemos que cuidar el planeta y yo me rio porque el planeta sin nosotros va a vivir. No hace falta. Al planeta no le hacen falta los humanos. A los humanos nos hace falta el planeta. Entonces, cuidémonos a nosotros y cuidemos nuestra habitabilidad en este planeta. Pensemos de esa forma. No, voy a cuidar el planeta. No, el planeta te cuida a ti. Olvídate, chico, que no eres tan importante, eres insignificante. En cuanto a esa filosofía de gobernar, yo aconsejo sin un comité de sostenibilidad, pero bueno, yo lo aconsejo desde abajo a arriba, empapar a la gente para que traspire eso, para que huelan a eso y para que en su día a día tengan esos valores dentro y seguro que van a mejorar el mundo así. Y así es como la abrazamos, con sencillez. Yo creo que las cosas hay que hacerlas simplemente, ser simples, no sofisticados. En la vida hay que ser simple. Las cosas simples son las que brillan realmente y las sofisticadas realmente son cosas simples. No hay que complicarse mucho la vida. S.B.: El movimiento B Corp, que yo he oído hablar mucho gracias a nuestro amigo común, José Armando Tellado que es un combatiente del campo. ¿Qué mensaje podrías lanzar al mercado para dar un poquito más a conocer este movimiento que estáis liderando vosotros? I.R.: Bueno, pues yo creo que es un movimiento que te ayuda a organizarte. ¿Qué es esto?, yo creo que tienes un pensamiento 360 grados, y es no solo el planeta y la sostenibilidad del planeta, que también, y que no quiero decir que no sea importante eso, pero que te hace más mirar a las personas, a la diversidad, al bienestar de las personas, a cómo tú haces que crezcan las personas, que es muy importante, porque al final las personas son lo más importante de las organizaciones. Ves a los aliados de una forma diferente y después tienes una preocupación por tu origen. Por ti, por de dónde eres. Yo creo que, si todas las compañías cuidan a las personas, cuidan del planeta, cuidan de sus aliados y cuidan de su origen, este mundo mejora. Hagan lo que hagan los políticos, mejora. Porque ya lo mejoramos las empresas y por eso es el impacto positivo, porque son las empresas las que tienen que empezar a movilizarse para mejorar el mundo, no para que lo regulen, sino para ellos mismos ser activos. Entonces, unirte a este movimiento te ayuda a pensar así y te contamina de esta forma tan maravillosa. Y claro que aconsejo, por lo menos, que lo miren. No es fácil entrar, porque es un movimiento exigente, no es un movimiento greenwashing, es un movimiento bastante pesado. Tienes que conseguir 80 puntos y además 0,10 puntos es un trabajo de chinos. Para que te lo miren. No es fácil. Nosotros tardamos años en entrar y, desde luego, si estás dentro, después te exige ir subiendo ese número. Y ese es el reto, pelearte contigo mismo. Pero yo creo que es un buen camino para ayudarte y yo se lo aconsejo a todas las compañías. Creo que ese movimiento va a ayudar a que el mundo sea mejor y estamos aquí para impactar positivamente, Si no, no tiene sentido nuestra vida. S.B.: Totalmente de acuerdo. Es que me parece, de verdad, va a quedar una entrevista absolutamente maravillosa. Porque dices cosas, no solo interesantes, sino que te impactan, o sea, que te hacen pensar, porque normalmente no es un discurso habitual. La gente no está́ tan preocupada por el impacto positivo, no está́ tan preocupada por el origen. La gente está́ más preocupada por las ventas, por la imagen reputacional, pero, no es tan auténtico. Es muy inspiracional. I.R.: ¿Qué es antes, el huevo o la gallina? Yo creo que las ventas son después. Si te obsesionas por los beneficios y las ventas nunca llegan, te tienes que obsesionar por el propósito y después las cosas suceden. Yo creo que es obsesionarte por lo importante, no por la consecuencia. Las ventas y los beneficios son la consecuencia, no es la causa. S.B.: Pues te voy a hacer la última pregunta, es una pregunta un poco difícil, porque como estamos en un mundo tan cambiante, pero, ¿eres capaz de imaginar dentro de 10 años, cómo verías o cómo ves tu compañía y tu entorno? I.R.: Sí. S.B.: Esa imagen, ¿sí? I.R.: Lo tengo clarísimo. S.B.: Ah, qué bueno. I.R.: Lo tengo clarísimo, sí, hombre. Yo veo una compañía mucho más funcional en el mundo de las bebidas, seguro. Muchísimo másfuncional. Vamos a descubrir cosas. Hoy la computación cuántica te permite ir rapidísimo en la investigación. Vamos a ser bebidas mucho más funcionales. Vamos a ser una compañía muchísimo más internacional, muchísimo más. Vamos a ser una compañía no tan de nichos, no tan jerárquica. Aunque somos bastante hippies, todavía tenemos muchos nichos, muchos hilos y tenemos que ser una compañía más para orbitar todos en todo. No más de organigramas, sino de círculos, de ecosistemas. Y con esas tres cosas ya tocas como van a interaccionar las personas. Vamos a ser una compañía de mayor impacto positivo, seguro, porque vamos a ser más grandes, impactaremos más. Y yo con esas cuatro cosas ya me llega, porque creo que es un buen camino. Pero estoy seguro que lo vamos a conseguir, porque lo intentamos hacer cada día. Entonces, el que lo hace cada día, el que va al gimnasio todos los días está en forma. Y lo hacemos todos los días, hacemos ejercicio. Seguro, seguro. S.B.: Dime de alguien a quien admires. I.R.: Pues mira yo admiro mucho a Steve Jobs, que ya no le podrás entrevistar. Pero admiro mucho como pensaba, no como era. Como era me espanta. La forma tan brillante de pensar que no hay universidades, si no hay asignaturas, que los puntos se unen mirando hacia atrás. Bueno, me parece fascinante su cerebro. Y yo pienso muchísimo como él. Muchísimo. Me siento muy compenetrado con él. Lo que pasa es que él como persona, ¡guau! Era difícil. Para mí lideraba mal. Pensaba de miedo. Lideraba bien por lo que hizo. Bueno, yo soy diferente en la forma de pensar, pero me encanta como pensaba. Me parece un genio. S.B.: Muy brillante, le faltaba la humanidad que tienes tú. Hay que liderar con humanidad, eso es fundamental. I.R.: Eso es. S.B.: Pues me quedo con para este final de entrevista que el éxito está en liderar con humanidad.
6 Octubre 2024
Rincón del CISO
Esther Mateo, Directora General de Seguridad, Procesos y Sistemas Corporativos de Adif, entrevista a Ana Lorenzo, Directora de Asuntos Públicos, Comunicación y ESG del grupo IFA. Esther Mateo: Soy Esther Mateo, Directora General de Seguridad, Procesos y Sistemas Corporativos de Adif. Para quien no sepa lo que es Adif, el administrador de infraestructuras ferroviarias de España. Y hoy tengo el privilegio y el honor de entrevistar a Ana Lorenzo, directora de Asuntos Públicos, Comunicación e ESG del grupo IFA. Ana, muchísimas gracias por aceptar la invitación de CyberLideria MGZN a participar en este programa de radio para hablar de una cuestión muy relevante para nosotros y que queremos abrir a la opinión pública a todos, como es la ciberseguridad y la ciberresiliencia. Ana Lorenzo: Muy buenas noches Esther, el honor precisamente es mío, estar aquí a tu lado con un perfil tan tan interesante y con la trayectoria que tienes, estoy muy agradecida de poder compartir este espacio. También creo que es súper relevante agradecer a Samira Brigüech y su equipo que hayan apostado por este tipo de espacios. Creo que cada día es más relevante dar a conocer temas tan técnicos y que son tan importantes para las compañías, pero también para los ciudadanos, como tú bien sabes. Así que estoy muy contenta de poder estar aquí. Y luego, pues por último, aprovechar esas palabras que decía el filósofo Salvador Pániker, que decía que al final que le ha entrevistado quedaba reducido a los límites mentales de su entrevistador. Entonces yo creo que todo lo contrario, como tú no tienes límites mentales, pues muy agradecida poder comentar aquí todos los temas de este aspecto de ciberseguridad y que al revés, que sea este un espacio participativo y podemos conservar las dos. E.M.: Genial, pues fíjate que el enfoque que le queríamos dar justamente es no entrevistar a expertos en ciberseguridad, porque nuestra comunidad ya habla suficiente sobre el tema y precisamente lo que queremos es la opinión del resto de directivos para saber pues cómo veis nuestro mundo, incluso cómo afrontáis determinadas situaciones, etcétera. Y como nosotros somos, no sólo como comunidad, sino profesionales, estamos rodeados de riesgos. Hay un perfil o una característica que yo creo que nos une a todos y es que somos personas positivas, porque cuando te dedicas a la seguridad, o te tomas las cosas con un poco de humor y con mucha responsabilidad y te relacionas con el riesgo de una forma próxima, o al final te come. Entonces, yo te voy a preguntar, ¿en qué consiste exactamente tu posición y tu rol? Y, ¿qué es lo que más te gusta de tu trabajo? Queremos saber qué te apasiona de tu trabajo, porque seguro que ahí es donde más riesgo eres capaz de asumir. A.L.: Me parece muy interesante la pregunta, y además creo que justo uno de los roles que yo tengo en mi haber, que es la parte de asuntos públicos, tiene que ver muchísimo con la ciberseguridad, porque al final es ayudar a las compañías a detectar esos riesgos. Hay riesgos de toda índole, de ciberseguridad en vuestro caso, o regulatorios, como es el caso de las compañías. Pero también hay riesgos reputacionales, ¿no? Y quiero decir que es todo muy transversal en ese sentido y creo que ambas posiciones comparten mucho. Al final, principalmente, lo que me dedico es a hacer entender a las compañías el impacto que tiene la regulación en sus organizaciones, bien sea en sus procesos o bien sea en su cuenta de resultados. Yo creo que esto tiene mucho que ver con vuestro rol. El impacto puede ser un impacto positivo o negativo, ¿no? Y en el tema de ciberseguridad, mientras tienes todo controlado, pues es un impacto positivo. Todo el mundo está muy contento con lo bien gestionado que está un equipo de ciberseguridad hasta que llega el momento, ¿no? Y todos nos acordamos de él. Otro papel que desempeño y que creo que en el fondo también compartimos es generar engagement con los grupos de interés, bien sean internos o bien sean externos a la compañía. En vuestro caso yo creo que también compartís ese rol. Es verdad que tenéis una parte muy importante de prevenir hacia adentro de la compañía, generar esa cultura corporativa que nos hace entender mejor a las diferentes partes de la compañía, pero en el caso de los asuntos públicos o también la comunicación, ese engagement cada vez es más relevante. Por otra parte, hace referencia a la parte ambiental, medioambiental, social y de buen gobierno de las compañías, pues al final la principal función es ayudar a convertir a las organizaciones en buenas, no sólo en buenas compañías, sino buenas compañías para el mundo, para que, asuman un rol importante, pero que tengan esa parte tan relevante de convertir y tener un impacto positivo, tanto en lo medioambiental como en lo social, como en buen gobierno, que cada vez es más relevante. Y luego, por la parte de comunicación, también compartimos muchas cuestiones en común, como lograr comunicar quiénes somos y para qué estamos, y creo que la parte de ciberseguridad es ese gran reto que tenéis. Yo creo que ahí seguro que puedes complementar muchísimo esto, ¿no? E.M.: Sí, fíjate, has dicho comunicación, que es esencial. Muchas veces en la parte de ciberseguridad se nos echa en cara no ser capaz de explicar bien las cosas y trasladar verdaderamente, tanto al comité como al consejo de administración, la realidad de lo que esté pasando o cuando se quiere hacer una inversión, con lo cual ahí, yo creo que tenemos un, aunque se ha mejorado muchísimo, tenemos un ámbito de mejora. Yo creo que tú también vives, que al final vivimos a golpe de clic, vivimos en esta sociedad, queramos o no, y es muy importante compartirla. Y has dicho una cosa que parece que es una frase hecha, que es el buen gobierno, que en la revolución de la transformación digital que estamos viviendo y que hace que a su vez tengamos más disponibles tecnologías que nos protejan o que nos ayuden a protegernos de los malos, también es necesario ir incorporando en ese en ese buen gobierno todas estas cosas, con lo cual al final va a parecer que estamos mucho más cerca. Tu rol y el que nosotros tenemos me parece muy potente y me gusta la pasión que tienes porque la comparto, es una pasión parecida a la que yo tengo. Mira, hace no mucho leí un libro que me encantó. Es de Michelle Booker, que es la famosa escritora que adelantó el tema del rinoceronte gris, después del cisne negro… Y en ese libro, que es previo, habla de algo así como de que eres lo que arriesgas, más o menos. Y esto al final se ha impuesto en nuestra sociedad, porque al final todos tenemos que asumir riesgos donde estamos y esa resiliencia de la que ahora hablamos tanto, hace tiempo ya que se viene hablando. Con lo cual, todos nos tenemos que enfrentar a situaciones comprometidas y complicadas, de distintas índoles. Es falso que sólo el que está metido en ciberseguridad lo vive. Además, como tú has dicho, son temas transversales que afectan a la reputación de la organización, no sólo el hecho de tener debilidad y haber sido atacado, sino de cómo se gestiona luego la situación y cómo reacciona la empresa. Entonces, en este sentido, te quería preguntar, a lo largo de tu carrera profesional, entiendo que te has enfrentado a retos importantes de distintas índoles. ¿Recuerdas algún momento especialmente desafiante? Cuéntame lo que a ti te parezca, incluso qué aprendiste de esa situación o qué situación se dio que nos puedas contar que atravesaste en sentido positivo o negativo. A.L.: Bueno, yo creo que en realidad, la parte más desafiante que hemos tenido probablemente en nuestras carreras ha sido la pandemia. Yo, en mi caso, dirigía el área de transparencia y atención al ciudadano en la Comunidad Madrid y, por supuesto, fue un desafío como cualquier compañía o como parte del sector público del que tú formas parte. Fue un desafío, pero al mismo tiempo miro hacia atrás y lo veo con enorme gratitud de poder haber colaborado en una parte tan importante en nuestras vidas y haber tenido la oportunidad de colaborar de manera transversal, gracias al equipo que tenía, que trabajó sin descanso, pero también con las diferentes consejerías. Una vez más, para mí fue un tema muy importante la transversalidad y el trabajo en equipo, pero también, por supuesto, con la colaboración público-privada de un montón de empresas y personas anónimas ofreciéndose para colaborar, para traer respiradores, ofrecer donaciones de material sanitario... Para mí fue súper satisfactorio. Fue un momento de mi vida que durante una buenísima temporada dormía apenas cuatro horas, pero al mismo tiempo con esa gratitud de poder haber aportado un poquito de lo que yo podía hacer y tener ese equilibrio entre lo público y lo privado, dado que he estado en ambas posiciones y que, desde mi perspectiva, hay personas muy generosas, tanto lo privado como lo público, que cada vez que hay un problema pues arriman el hombro. Entonces yo creo que, como desafío, no creo que haya un momento en que todos hayamos trabajado más unidos. Y bueno, no sé si será tu caso, me imagino que ADIF también tendríais vuestros retos… E.M.: Nos están empezando a unir más cosas. Yo también he dormido muy pocas horas en esa época, por distintas circunstancias. Pues fíjate, de lo que cuentas, me quedo otra vez con otro detalle, que es la coordinación y la colaboración. No sólo la público-privada, que desde luego es esencial. Necesitamos partners y no contratistas, necesitamos colaborar entre todos, porque además en ciberseguridad no se compite. Pero quería hablarte de otro tema que has comentado, de esa coordinación. Yo creo que somos capaces de coordinarnos mejor y el COVID fue un ejemplo de lo no previsto que fuimos capaces de afrontar, sin duda alguna, con un coste alto en vida, irremediablemente en este caso. Sí me parece relevante, que cuanto más conciencia se tiene de los riesgos que hay, más fácil es que todos nos orquestemos de forma adecuada para poder colaborar. Creo que hay una muy buena lección del COVID, donde era algo que no estaba previsto y que fuimos capaces de afrontar, como lección aprendida, sacamos en claro que si vamos todos juntos es más sencillo, aunque el objetivo sea desconocido, porque lo fuimos descubriendo poco a poco. Ahora, a toro pasado, es fácil describir los pasos, pero había momentos de gran incertidumbre. Me viene muy bien ese comentario, porque, como sabes, en nuestro ámbito es muy importante la ciberresiliencia y que se tenga conciencia de los riesgos de la ciberseguridad a distintos niveles. No es habitual que personas como tú, en tu categoría y en tu sector, se presten a hablar de este tema, con lo cual ya sabemos lo valiente que eres, porque esto no es poco. A.L.: Dicen que la ignorancia es muy atrevida. E.M.: ¡No, no, no, claro que no! Entonces, lo que me gustaría que compartieras con todos nosotros, es qué significa para ti la ciberseguridad, un poco más allá de ser usuaria, ¿cómo lo ves? ¿Consideras que es uno de los riesgos relevantes que tiene la sociedad hoy en día? A.L.: Pues absolutamente, y muy ligado con lo anterior. Desde mi perspectiva, la ciberseguridad lo que te proporciona es la garantía para desempeñar cualquier posición. Si no tenemos cubierta esa ciberseguridad por parte de las compañías o por parte del sector público, no nos damos cuenta, pero no podemos operar en nuestros diferentes departamentos. También genera un espacio de confianza. Tienes la garantía de que esos datos que tú estás tratando, no salen del ámbito en el que tú te mueves. Y yo creo que la ciberseguridad lo que ha hecho también es entender que hay que romper un poco los hilos. Yo creo que cada vez en las compañías y en el sector público esto se entiende más. Probablemente la pandemia ha ayudado a entender departamentos tan importantes como el de ciberseguridad y todo lo relativo a IT. Creo que nos hemos dado cuenta, pues igual que los médicos, lo importante que son los departamentos de ciberseguridad, por toda la importancia que tienen para las compañías y para el sector público. Si bien se dice que los datos son el nuevo petróleo, tendremos que protegerlos y dotar a los departamentos de esa confianza y de esos recursos necesarios. Yo insisto, me parece un símil bastante parecido al tema de los médicos, que nos acordamos de ellos cuando estamos mal. Yo creo que la ciberseguridad es lo mismo. Creo que también, precisamente por la importancia que tiene, todos hemos entendido la importancia de prevenir y generar esa cultura corporativa, que yo a la verdad agradezco tanto en mi compañía como en posiciones anteriores. Y creo que es cada día más relevante, sin duda. E.M.: Pues fíjate, con este comentario que haces del símil, salvando las distancias con los médicos y con la medicina, en algunos casos denostada desgraciadamente la opinión que tienen algunos ciudadanos sobre los médicos, también pasa a veces en la ciberseguridad. ¿Cuál crees tú que son las cualidades más importantes que debe de tener alguien que lleva mucho tiempo trabajando? No hablo solamente del responsable, sino de su equipo, que de repente pasa a un primer plano porque empieza a ser más relevante. En tu opinión, ¿qué cualidades debe tener? A.L.: Por resumirlo muchísimo, pero yo creo que cada vez es más importante la capacidad de comunicación, tanto con los equipos, para hacer entender esa cultura corporativa que es tan relevante en ese ámbito, como con la alta dirección. También creo que es muy importante que estas personas del entorno de la ciberseguridad tengan una comunicación con otros grupos de interés, bien sea con sus empresas peers o con empresas del sector en general, porque creo que el hecho de compartir los mismos desafíos y los mismos retos hace poner en valor la importancia que tiene la ciberseguridad. E.M.: Estamos totalmente de acuerdo, además la comunicación es esencial, porque una de las cosas que nos dicen es que no nos sabemos explicar en muchas ocasiones y es fundamental. A.L.: Es muy técnico. E.M.: Hay que hacerlo más sencillo, hay veces que no hay que entrar tanto en el detalle, pero la comunicación está en todo, me parece fascinante la respuesta. Nos están escuchando muchos directivos, también muchas personas relacionadas con el mundo de la ciberseguridad y como sabes, estamos sometidos a estrés. Yo creo que ya no hay nadie que no esté sometido a estrés y ya vivimos casi en un bucle. ¿Qué consejo, según tu experiencia, puedes darle como directiva a la gestión del estrés que todos vivimos? A.L.: Yo creo que después de la pandemia hemos aprendido que la nueva normalidad es la crisis, entonces yo creo que todos hemos aprendido a gestionar el estrés de manera más eficiente. Bueno, yo creo que aquí esto es muy personal. Yo me considero una persona muy familiar y necesito a mis amigos cerca, así que para mí es el mecanismo que más necesito. Aquí se ha escrito muchísimo sobre los besos y los abrazos. Las personas que tenemos la suerte de que nos despidan en casa con besos, dicen que vamos a vivir más, y ojalá, toquemos madera. Y también se ha hablado mucho de dar abrazos, que libera oxitocina. Bueno, yo creo que desde luego desde el punto de vista químico a mí me funciona, así que bienvenidos los abrazos de los amigos y de la familia. Y por otro lado, si además lo acompañamos, de que yo que soy de Pamplona con buena comida, que en España tenemos la suerte de tener maravillosos supermercados, ya que yo trabajo en grupo IFA, pero también una excelente red de restaurantes. Todo lo que sea comer en casa o en restaurantes, creo que acompañados de buenos amigos y familia, no creo que haya nada mejor para combatir el estrés. Y luego, por otra parte, para mantener hábitos de vida saludable y contrarrestar esto, creo que es importante hacer deporte. En mi caso, me encanta salir en bici, entonces si puede ir por la naturaleza, me encanta, y en invierno en el esquí. O sea que esto para mí es la combinación perfecta. E.M.: Creo que también ayuda a gestionar un estrés asociado al hecho de que innegablemente vamos a seguir crisis tras crisis. O sea, no es nada que tengamos que acabar para entrar en una etapa dorada, sino que ya vamos a tener que gestionar este tipo de situaciones y mejorando la coordinación. En el tiempo de trabajo en el que no te pueden dar abrazos porque estaría mal visto, hasta que llegues a casa, hay que intentar llenarte de esa energía que da, que eso es otra oportunidad nueva para aprender y para probar. Porque antes has comentado una cosa que es muy muy importante. En todos los casos, en tu rol y desde luego en la parte de tecnología y ciberseguridad, siempre nos movemos en la terna de personas, procesos y tecnologías. Y no puedes mejorar una sin mejorar las otras dos. Y la parte de las personas es muy importante. Porque al final sufrimos ese estrés, como has contado antes, como pasó la pandemia y como pasa en cada crisis que tenemos. Con lo cual, los oyentes ya tienen una receta importante, los abrazos en casa. En el trabajo, por favor, abstengámonos de dar abrazos a gente que no conocemos, pero busquemos otras fórmulas de liberar ese estrés. Bueno, otra última pregunta, si me permites y no es mucho abuso, ¿cómo haces tú para recargar esas pilas? Porque el día es largo, el teléfono ahora mismo lo tenemos en silencio, pero el teléfono no para y nos hemos acostumbrado a estar constantemente conectados. Y nos da la sensación, incluso a veces, de que si no estamos conectados, a lo mejor perdemos el pulso de lo que esté pasando o no nos enteramos del minuto resultado. ¿Qué tienes tú de herramientas para recargar esas pilas? A.L.: Bueno, muy ligado a lo que hemos comentado anterior, a mí desde luego me llena de energía viajar. Pero viajar a cualquier lado, me da igual si es al pueblo de aquí al lado, que la Comunidad de Madrid tenemos pueblos maravillosos, pero por supuesto también Andalucía. Yo creo que viajar te hace abrir la mente, conocer personas nuevas, conocer su gastronomía, creo que a mí me llena de energía y te hace desconectar. En el momento que pongo el pie en otro sitio, mentalmente desconecto. No sé si te pasará a ti también, tú que eres de Andalucía y que seguro que tienes la suerte de ir por ahí. E.M.: Bueno, España es maravillosa, vayas donde vayas, la verdad que se disfruta muchísimo y como tú has dicho, comer bien ayuda a cargar también las pilas, a desconectar, porque además nosotros tenemos en España la sana costumbre de comer en grupo y eso ayuda a tener conversaciones. Creo que el diálogo también ayuda mucho, poder contar lo que nos pasa. Las mujeres en particular tenemos esa cualidad innata que creo que nos ayuda a liberar algún tipo de tensión, etcétera, etcétera. Bueno, querida Ana, muchísimas gracias. A.L.: Gracias a ti. E.M.: Ha sido un placer, lo dije al principio, pero ahora tengo que repetir que ha sido un honor tener la oportunidad de compartir opinión e inquietudes contigo. A.L.: Al revés, el honor ha sido mío.
2 Octubre 2024
Rincón del CISO
Sonia Pulgarín, Directora de CyberLideria MGZN, entrevista a Fernando Mairata, CEO de DLT Code y Presidente de PETEC. Sonia Pulgarín: Hola a todos, soy Sonia Pulgarín, Directora de CyberLideria MGZN, y hoy tengo el privilegio de entrevistar a Fernando Mairata, CEO de DLT Code y Presidente de PETEC. Bienvenido, Fernando. Fernando Mairata: Muchas gracias. S.P.: Gracias a ti por estar aquí con nosotros. Voy a empezar preguntándote si podrías compartir con nosotros tu trayectoria, ¿Cómo llegaste a la posición actual dentro de la empresa? F.M.: Yo empecé en este mundo de las tecnologías hace muchísimo tiempo ya. Soy informático de carrera, de cuando todavía existía solo una carrera de informática, o sea que ya te puedes imaginar el tiempo que hace. Luego la vida me ha llevado a trabajar en distintas empresas de informática. Trabajé en Canal Metro Madrid montando todo el sistema audiovisual de entretenimiento, tanto en las estaciones como dentro de los vagones. Después pasé a Telemadrid, donde he estado 19 años. Y finalmente, hace cuatro años, me llamaron de DLT Code y me hicieron una oferta irrechazable, que me dio la oportunidad de dar un cambio a la vida y de dedicarme a lo que me apasiona, que es el mundo de la ciberseguridad. S.P.: Fantástico. Menudo carrerón, qué barbaridad. Son muchos años ya. Eso está bien. Desde tu perspectiva, ¿cuál es el mayor reto que enfrentan los líderes hoy en día para garantizar la ciberresiliencia y la continuidad del negocio? ¿Puedes compartir algún ejemplo concreto de cómo tu organización ha superado algún desafío crítico? F.M.: Pues mira, yo creo que el desafío crítico que hemos superado, no solo del de DLT, sino del de la mayoría de las empresas españolas, ha sido enfrentarnos a una pandemia. El irnos todos a casa, el teletrabajar, el tener que llevar la empresa a seguir funcionando, a cuidar a nuestros clientes en remoto… Yo creo que eso ha sido un antes y un después. Y muchas empresas se han quedado por el camino. Entonces, yo creo que ese es el ejemplo más claro de resiliencia que tenemos ahora mismo. La mejor forma de afrontar las cosas es con un buen equipo. Nosotros decimos siempre, que cuando nos dan algún premio o algún reconocimiento, es de equipo. Para mí el que me den un premio significa que tengo tiempo para estar en eventos, gracias a que tengo un equipo detrás que es fantástico, a nivel profesional y a nivel personal. Hay que cuidar al equipo. Entonces, si cuidas a tu gente, si tienes un equipo fantástico en el que tienes confianza y en el que ellos confían en ti, el éxito está asegurado. Entonces, el pilar fundamental para que la empresa tenga continuidad y un futuro, y para que la empresa vaya como podemos decir que va la nuestra, que vamos fantástico, es gracias a esa gente que tenemos y a ese equipo humano que hace posible que podamos estar donde estamos. S.P.: Totalmente de acuerdo, la verdad. Y, ¿cómo ves el papel del talento humano en la innovación y en la construcción de una organización resiliente? F.M.: Es algo vital, ya que si tú tienes un equipo humano que está mentalizado, que está concienciado y que se involucra en el proyecto, ya lo tienes todo hecho. Luego pueden surgir problemas, pero cuando surgen problemas, si tienes un equipo que está unido, se va a poder salir de los problemas. Hay que invertir mucho en nuestro capital humano. Tenemos que estar muy contentos, porque en España tenemos muchísimo potencial con profesionales fantásticos en el mundo de la ciberseguridad y tenemos que cuidarlos más, porque en este mundo estamos acostumbrados a oír que hay falta de profesionales. Pues sí, faltan profesionales, pero también falta pagar lo que se merecen estos profesionales. Por eso tenemos la fuga que tenemos. Al final si tú a un profesional ya contratado con una experiencia fantástica y con contactos, si no le pagas bien se va a ir, porque al final no va a estar a gusto. Y sobre todo, ya no sólo es el tema económico, que es muy importante, es el tema personal, porque si no cuidamos a nuestra gente nada va bien. Hay que cuidar del primero al último, hay que cuidar a los directivos, porque son la cara visible de la empresa, pero también hay que cuidar a todos los que hay por debajo de los directivos, porque son los que realmente hacen que la empresa funcione. S.P.: Efectivamente, así es. Y, ¿qué obstáculos crees que enfrentan las empresas hoy en su camino hacia una verdadera era digital? F.M.: Yo creo que venimos arrastrando desde la pandemia el problema gordo, y es que no hubo una transformación digital. De un día para otro todas las empresas se fueron a “teletrabajar”. Lo pongo entre comillas porque lo que hicieron fue irse a trabajar en remoto. Eso significa que no había unos procesos definidos para esa transformación digital. S.P.: La mayor parte de las empresas no estaban preparadas. F.M.: No, no estaban preparadas. De hecho, la mayoría de las empresas preparaban un escritorio remoto para que tú desde tu casa te conectases al equipo del trabajo y trabajases como si estuvieses en tu silla de trabajo. No estábamos preparadas las empresas en España para el teletrabajo, porque el teletrabajo no es trabajar desde tu casa. El teletrabajo es que todos los procesos de la empresa estén preparados para que tú puedas trabajar estés donde estés. Entonces, sin esos procesos adecuados y sin esa filosofía, pues da igual que estés aquí o que estés en tu casa, porque no va a funcionar. Tienes que tener los procesos, los medios técnicos, los medios humanos y una filosofía. Vivimos en un mundo muy presencialista. Entonces, hay muchos jefes que no veían bien lo de que sus empleados estuviesen en casa, porque no les podían controlar. Al final nosotros en DLT Code tenemos más del 90% de empleados teletrabajando. A la oficina prácticamente solo vamos los directivos y sabemos perfectamente lo que hace la gente. El trabajo sale, hablas con la gente, tienes ese contacto y mientras el trabajo sale, pues se ve que la gente está haciendo su trabajo. Entonces, si tú puedes hacer tu trabajo en dos horas, ¿para qué te voy a obligar a que estés sentado en una silla delante de un ordenador ocho? Si al final te vas a aburrir. Prefiero que estés un día dos horas y que el día que necesite que estés diez, pues tú mismo seas el que digas: “tengo que estar más tiempo porque el trabajo tiene que salir”. S.P.: Claro, y tú mismo te organizas F.M.: Exacto, tú te organizas. Al final la conciliación familiar es mucho más sencilla y la gente está más contenta. Nuestros valores en DLT Code se basan en la familia, los estudios, y el trabajo, y lo llevamos a rajatabla, al final conseguimos que no haya rotación. S.P.: Perfecto. ¿Y cuáles son las oportunidades más prometedoras que visualizas tú para las organizaciones que adopten esta mentalidad digital? F.M.: Al final te abre unas puertas impresionantes, porque el ciberespacio te permite dar servicio a todos los países sin tener que desplazarte, con lo cual puedes ofrecer tus servicios mucho más allá de tu comunidad y mucho más allá de tu ayuntamiento. Teniendo tu sede en cualquier sitio del mundo, tú puedes trabajar para cualquier ciudad del mundo y para cualquier entidad del mundo. Eso abre unas capacidades y unas oportunidades impresionantes. Entonces ¿qué quiere decir esto? ¿Que no vamos a tener presencialismo? Sí, también lo tendremos. Al final tenemos que tener estos ratos en los que tenemos el contacto humano, que es necesario necesario, pero por ejemplo es muy útil para cuando haces auditoría de seguridad a una empresa, ya que no tienes que estar en la propia empresa, que lo puedas hacer en remoto. Vas a llegar a muchos más clientes y a mucho más potencial, pero desde tu casa o desde tu empresa. Con lo cual, esto del cibermundo nos abre unas capacidades impresionantes. S.P.: Sí, ayuda a optimizar tiempos, hay mucha eficacia, es una maravilla. Por último, te voy a hacer una pregunta ya muy importante. ¿Qué consejo le darías tú a los líderes emergentes que están entrando en roles de liderazgo en un mundo tan interconectado y dinámico como el actual? F.M.: Pues yo les aconsejaría que les den a sus empleados la importancia que se merecen. Los que estamos en la parte directiva somos la cara visible, pero hay que potenciar mucho a nuestros empleados, porque al final son el motor y son los que llevan la empresa a su buen funcionamiento. De esta manera podemos llegar a nuestros clientes y darles un buen servicio. Entonces hay que promover mucho a nuestros empleados, hay que ayudarles mucho con la formación. No pensemos que porque se formen se van a ir, porque no hay cosa peor a que se quede una persona solamente porque no está preparada. Hay que ayudarles a que estén actualizados, a que tengan sus inquietudes aseguradas y sobre todo mucho contacto humano, porque al final el contacto profesional sabemos que existe y que es necesario, pero si no contamos con la parte humana de la empresa, no vamos a conseguir nada. S.P.: De hecho, como comentabas antes el tema de la pandemia, estuvimos todos muy aislados, pasándolo fatal. A mÍ por suerte me sorprendió en Lanzarote, así que no me pilló tan mal. F.M.: Bueno, entonces te pilló bien. S.P.: Al principio me asusté mucho, tuve que pedir que me mandaran el equipo, pero se alargó cinco meses porque no podíamos volar y estuve teletrabajando allí en lugar de Madrid. Esos momentos de soledad, de gente que ha tenido que estar en unos pisos pequeños aquí en Madrid con los niños y todo, debieron ser unos momentos muy duros. Me acuerdo de las tremendas ganas que teníamos todos de volver a abrazarnos, a vernos, a socializar… El contacto humano es muy importante, estoy totalmente de acuerdo contigo en ese punto. F.M.: Aquello fue muy fuerte. Yo no me puedo quejar de mi piso, pero bueno, cuando empezó la pandemia, como mi mujer es médico de familia, el jueves anterior a encerrarnos a todos ya la mandaron con COVID a casa. La teníamos aislada, luego teletrabajo, telestudio, teletodo. Yo hacía mi vida en el salón de casa. Entonces, hay que saber adaptarse. S.P.: Hay que adaptarse, yo creo que sí, que esa es la clave, adaptarse a todo. Fernando, ha sido un auténtico placer tenerte aquí con nosotros, nos has aportado muchísimo conocimiento, mucha información y nos ha encantado conocerte un poquito más a ti como persona, que es lo que realmente nos gusta en CyberLideria MGZN. Muchísimas gracias y espero que volvamos a coincidir en otra ocasión. F.M.: Muchísimas gracias a vosotros.
30 Septiembre 2024
Sin categoría
Enrique Cervantes, CISO de Cesce, entrevista a Elena Richart, Fundadora de The Coach Plan. Enrique Cervantes: Soy Enrique Cervantes, CISO de Cesce, y hoy tengo el privilegio, y sobre todo el placer, de entrevistar a Elena Richart, la fundadora de The Coach Plan. Muchas gracias por estar aquí hoy para hablar sobre una cuestión tan relevante como es la ciberseguridad y la ciberresiliencia. Hoy también vamos a hablar un poquito de ese aspecto humano detrás de todo esto. ¿Qué tal Elena? Elena Richart: Así es, muchas gracias Enrique, muchas gracias por la invitación. La verdad es que vengo muy contenta y un poco con síndrome del impostor, porque yo siempre digo que tendría que estar entrevistándote yo a ti. Enhorabuena por tu nuevo cargo en Cesce, te deseo mucho éxito, porque realmente yo creo que han fichado a una persona con gran talento y con un gran bagaje humano, que eso es lo importante, y de eso vamos a hablar hoy aquí. E.C.: Muchas gracias, muchas gracias, pero hoy entrevisto yo, y además estoy muy contento de hacerlo porque tenemos muy buena relación previa, y la verdad que me hace especial ilusión. En primer lugar, ¿qué es The Coach Plan? ¿Cuál es tu rol como fundadora? Entiendo que el rol es fácil de explicar, pero cuéntanos un poquito más de The Coach Plan. E.R.: The Coach Plan es una empresa en la que nos dedicamos al desarrollo de soft skills para altos ejecutivos y uno de nuestros focos es el sector tecnológico. Nació con una misión muy importante, la de humanizar las organizaciones. Yo he estado mucho tiempo en ciberseguridad, más en la parte de vendor y de desarrollo de negocio. Una de las cosas de las que nos dimos cuenta es que había un gap muy grande de soft skills que había que cubrir, sobre todo viendo cómo está evolucionando el rol del CISO, pasando a ser un rol mucho más estratégico y ya no tan técnico como lo era antes. Entonces, con esa misión y esa visión, trabajamos un poco en ese desarrollo. Tenemos programas de liderazgo para gente de tecnología, tenemos programa de desarrollo de soft skills para gente de ventas y luego nos focalizamos en el colectivo de recursos humanos también, una parte que está cogiendo mucho peso y que tiene que adoptar un papel muy estratégico en las organizaciones. Como fundadora creé este proyecto, pero tengo una serie de colaboradoras como María del Mar, que la conoces perfectamente, y alguna otra colaboradora más, como psicólogas y demás. Básicamente lo que hago es ver dónde está la necesidad en el mercado para sacar los programas de desarrollo y todo lo que es la labor comercial a partir de ahí. Realmente como fundadora soy todo eso, soy CMO, Product Manager, CEO… Menos CISO, lo soy todo, porque al final te toca hacerlo todo. Esto es lo que tiene emprender, pero es un proyecto bonito y lo estamos disfrutando, la verdad. E.C.: Vives mucho el día a día de los CISOs, sobre todo en estos planes de coaching que haces con ellos. ¿Cuáles son las piezas que crees que necesita una figura como la de un CISO? Teniendo en cuenta esta evolución que está teniendo que nos comentas, con mucha más exposición de cara a comité, siendo roles que ya dejan de ser tan técnicos para empezar a necesitar pues esas capacidades de gestión. ¿Cuál es el set de piezas que crees que necesita este rol ahora y en el futuro? E.R.: Pues mira, una cosa que me ha dado a mí mucha visión es mi paso por Gartner. Cuando estuve en Gartner tuve acceso a muchísima información, vas viendo muchos informes y puedes ver dónde están los gaps. También por la experiencia que yo tengo y lo que he ido viviendo. A partir de ahí decidimos crear un programa intentando cubrir ese gap, viendo dónde estaban las necesidades. ¿Dónde las detectamos? Vimos mucho a la hora de componer las piezas del puzzle, porque al final el CISO suele venir de una parte muy técnica en el que todo lo que es la parte más emocional y más humana, la ha trabajado menos a lo largo de su carrera, tanto profesional como universitaria. Sois perfiles muy técnicos y cuando empezáis a coger un rol mucho más estratégico empezamos a ver que se podrían mejorar ciertas herramientas, como la comunicación. La comunicación es algo que cuesta mucho, no sale de manera natural. Tenéis que gestionar muchos conflictos, por eso trabajamos mucho con vosotros la gestión de conflictos porque en momentos de crisis, la comunicación y la gestión de conflictos es muy importante. Lideráis y gestionáis equipos muy grandes, y los equipos están formados por personas. O sea, somos personas trabajando con personas. Da igual el contexto y el entorno. A mí me sorprende mucho que dentro de las organizaciones, cuando empezamos a llegar a nivel directivo y perfiles como los vuestros, el tema de las emociones no se ha trabajado nunca. Entonces es cuando nos damos cuenta de que tenemos que llevar la inteligencia emocional a las organizaciones, porque realmente muchos estudios avalan que esa es la clave del éxito de un ejecutivo. Entonces trabajamos mucho el acto liderazgo. Es muy difícil liderar a otros si no nos lideramos a nosotros mismos. Ahí es cuando vamos componiendo las piezas y el programa, viendo dónde están las necesidades y dónde están los gaps, a partir de ahí es donde trabajamos. Un programa para perfiles de recursos humanos es distinto al programa que trabajamos con CISOs. Las piezas del puzzle se componen de manera distinta, porque un perfil de recursos humanos tiende a tener esa orientación a las personas más clara, pero en cambio les falta otro tipo de habilidades. Entonces, en función de eso vamos construyendo y vamos sacando programas al mercado. E.C.: Generalizando completamente, viendo el ecosistema de CISOs que conoces, ¿crees que estamos preparados o tenemos las habilidades suficientes para hacer una gestión de crisis efectiva? Hablando tanto de crisis a nivel de una de la compañía que reciba un ataque o tenga un incidente en el que tenga que actuar de manera rápida, como de crisis más a nivel personal, de gestión de estrés muy importante para poder actuar también de cara al exterior. ¿Cómo de preparados ves que estamos ahora mismo todos los CISOs que conoces? E.R.: Honestamente creo que hay mucho por hacer. Por lo que he podido ver desde fuera, estáis muy preparados para la gestión interna de una crisis a nivel de los mecanismos que tenéis que activar cuando hay un incidente. A nivel técnico sois muy buenos, pero creo que lo que más falta son las habilidades humanas, las soft skills. A mí me gusta llamarlo “power skills” porque me parece que realmente son la clave. Muchas veces falta comunicar bien las crisis, sobre todo a nivel interno. Hay mucha tendencia a buscar culpables y no ver el panorama de una manera completa y decir: “oye, vamos a entonar la parte de la culpa y vamos a ver cómo entre todos encontramos una solución”, que es lo que hablamos muchas veces de la gestión de conflictos en los talleres. Y luego creo que a nivel personal la gestión del estrés está siendo una piedrilla en el zapato. Creo que todos nos manifestáis a nivel privado los niveles de estrés que tenéis, y yo vengo del sector, así que sé que no solo lo tiene el CISO, sino que lo tienen también los equipos, y lo tienen los que trabajan en la cadena de valor. Lo tiene el integrador, lo tiene el vendor… Es así, es una realidad. Yo creo que es muy importante esa gestión a nivel personal para poder dar tu mejor versión, porque cuando tú no gestionas bien el estrés es muy difícil tomar buenas decisiones de manera rápida, porque hay partes del córtex prefrontal que quedan inhibidas y que no nos permiten gestionar bien emocionalmente ni tener buenas respuestas cognitivas. Esa parte es un gap que está ahí y que es fuerte. Nosotras hemos sacado un programa que se llama Stress PDM que es de Etrés, Prevención, Detección y Manejo del estrés para llevarlo a los entornos organizativos, porque está siendo un problema a nivel social también, no es solo a nivel CISO. También lo está siendo a nivel ejecutivo, creo que ahí hay algo importante y hay mucho margen de mejora. E.C.: Me interesa esto último que dices, ¿el estrés del CISO es diferente al estrés de otro ejecutivo? ¿Tiene características específicas? ¿O el estrés es estrés y hay que gestionarlo drásticamente y de la mejor manera independientemente de tu puesto? E.R.: Buena pregunta, el estrés es el estrés y hay que gestionarlo independientemente del puesto. Además el estrés es algo subjetivo, hay gente que lo maneja mejor aunque tenga mucha presión y hay gente que con menos presión sufre más estrés. Son diferencias individuales que hay que tener en cuenta, pero sí que es verdad que el rol del CISO en concreto, tiende a sufrir más estrés que otros roles en la organización, porque no solo tenéis el estrés propio de un ejecutivo que tiene que tomar decisiones que ya impactan dentro de la organización y que impactan en las personas, sino que además tenéis el hándicap de que tenéis que ser muy resilientes. Cuando hay un ataque, hay una brecha o pasa cualquier cosa y hay un incidente necesitáis mucha velocidad de respuesta y eso a un director de marketing no le pasa tan a menudo. Entonces sí que tenéis un punto añadido en el que esa parte la tenéis que gestionar muy bien, eso son habilidades muy humanas que no nos han enseñado educativamente. Yo siempre digo que yo necesité de un burnout para empezar a gestionar el estrés, siendo una persona que ya era coach en aquel momento, y siendo psicóloga de formación. Como decía mi psicóloga en aquel momento: “tienes todas las herramientas y estás cayendo en esto”. Fue lo que me hizo decir: “si yo teniendo todas las herramientas caigo aquí, imagínate la gente que no ha estudiado, que no ha visto y que no tiene las herramientas que yo tengo”. Por eso decidimos hacerlo, porque es un problema real. Hay datos de Gartner que dicen que el 50% de los CISOs acabarán dejando su trabajo de aquí al año que viene por el estrés que supone su rol y acabarán cambiando a puestos distintos, entonces a mí me parece algo muy relevante. E.C.: Son puestos muy distintos a los que se dedican a cuidar vacas en el prado, por ejemplo. ¿Nos puedes dar algún tip o algún consejo para empezar a gestionar el estrés? ¿Hay alguna regla de oro? Para aquellos que no han tenido la suerte de asistir al programa de The Coach Plan todavía. E.R.: Hay un montón de cosas que se pueden hacer para gestionar el estrés, lo primero que a mí me gusta hacer es ponerle número y volumen al estrés, para ver un poco qué es lo que nos está generando ese estrés y a qué aspectos de nuestra vida se debe. Una vez tengamos eso claro yo creo que es muy importante intentar sacar tiempo, sé que es muy difícil porque a veces la vida profesional nos arrolla y nos convertimos un poco en workaholics, en adictos a nuestro trabajo, sobre todo cuando nos gusta. Creo que es muy importante que saquéis tiempo para hacer cosas que realmente os ayudan a generar dopamina, oxitocina y todas esas cosas que ayudan a bajar un poco el nivel de cortisol. Estas son las cosas que nos gustan. Cuando te preguntan qué cosas harías tú que te apasionen y sin cobrar. Cuando me preguntaban eso yo decía que me encanta cantar, y me di cuenta que había dejado de cantar. Por esto dije: “pero si a mí lo que me desestresa es cantar de toda la vida”. Entonces volví a cantar, volví a empezar en un grupo y volví a cantar góspel. Una de las cosas que me estaba generando ese estrés es haber dejado cosas que realmente me gustaban. Por eso yo siempre les recomiendo tener en cuenta lo que os gusta. Si te gusta estar con caballo, si te gusta correr, si te gusta ir al gimnasio, si te gusta tocar la guitarra, lo que sea, eso es lo que tienes que hacer. Hay que dar tiempo a las actividades que os desestresen y que os hagan olvidaros un poco del trabajo, que os hagan estar en momento “mindfulness”, como digo yo, en presencia. Luego también es muy importante aprender a priorizar, muchas veces una de las cosas que nos genera mucho estrés es la priorización de distinguir lo que es importante, lo que es urgente, el no saber delegar… Entonces esas cosas las trabajamos mucho en los talleres de gestión de estrés, como la matriz de Eisenhower, porque ayuda mucho a priorizar y a decir: “oye me voy a preocupar de lo que me puedo ocupar y de lo que no, pues, ¿para qué me voy a estar preocupando?”. Estos son tips importantes para reducir el nivel de estrés. E.C.: ¿Algún libro que nos recomiendes? E.R.: Pues así de memoria no me sale ninguno, pero hay un montón que me gustan. En los cursos os hemos recomendado muchos, pero así de repente no me sale ninguno que sea concreto para la gestión del estrés. Hay uno que me gusta mucho de una psicóloga con la que yo colaboro, que además es la hermana de un CISO, que conocéis bien, Ana Asensio. Ana tiene dos libros, uno que es “Vidas en Positivo”, que está muy bien, y otro que se llama “Neurofelicidad”. Ahí habla mucho de la química del estrés y de qué cosas se pueden hacer en el día a día para ser más feliz, que al final es de lo que se trata. Ese sí que es un libro que yo recomiendo mucho. Yo siempre digo que a ver cuándo llevamos la neurofelicidad a las organizaciones, porque lo explica explica muy bien cómo funcionan los químicos del cerebro y cómo afectan a nuestras emociones, a nuestra conducta y qué pequeñas cosas podemos hacer. E.C.: Relacionado con el estrés, este balance de vida personal y vida profesional, ¿cómo es de importante para ti? ¿Cómo lo gestionas tú en tu día a día también en tu cargo de Cosplat? E.R.: Efectivamente ese balance es súper importante, yo de eso me di cuenta cuando perdí el balance y el control y viví lo que era la ansiedad, viví lo que era somatizar todo eso. Yo creo que es muy importante tener claro para qué haces las cosas, eso es lo que me ayudó a hacer cambios. Ahora tengo un proyecto en el que me presiono lo justo, cuando veo que me estoy presionando demasiado y que estoy perdiendo el foco de lo que es importante para mí, digo: “a ver Elena, ¿para qué hiciste esto? Tu querías humanizar las organizaciones, querías generar mayor bienestar. La primera que tiene que tener bienestar eres tú”. Entonces yo intento sacar mucho tiempo para hacer las cosas que me gustan, mucho tiempo para mí, para darme autocuidado. Yo me había olvidado de eso. También ayuda mucho tener las expectativas claras y las ambiciones no tan altas. Yo tengo tendencia a la prisa, a querer llegar alto rápido, porque siempre he estado ahí en empresas con mucha presión de objetivos, por eso intento recordarme cada día todo esto. Además, me viene muy bien el mindfulness, yo intento sacar 20 minutos al día en pequeñas píldoras para hacer mindfulness, me viene muy bien para calmar un poco la velocidad de mi mente. Esto es muy importante para mí porque encima yo tengo TDAH, mi cabeza va a 300 por hora, entonces tengo más tendencia a gestionar peor el estrés que otras personas. Todas esas cosas a mí me han venido muy bien. E.C.: Entrando ya más en la parte más personal, Elena, y dejando un poco la parte de resiliencia o no, ¿cómo te definirías a ti misma en tres palabras? E.R.: Yo creo que diría que soy una persona muy empática, muy cercana y muy inquieta, porque es verdad que estoy todo el día haciendo, creando e ideando cosas, soy un poco polvorilla. Pero aparte de todo esto, sobre todo soy empática y cercana, me gustan mucho las personas y yo creo que así es como me definiría la gente que ha trabajado conmigo, sinceramente. E.C.: Basándote en tu experiencia a la hora de relacionarte con nosotros, ¿tú crees que la empatía es una de estas power skills de las que carecemos algunos CISOs o algunos profesionales? E.R.: Yo creo que sí, os cuesta un poco más empatizar y conectar, pero porque no estáis tan orientados a lo humano. Lo bueno es que la empatía es algo que se entrena, como la comunicación y como otras muchas habilidades, porque realmente el ser humano es empático por naturaleza. Nosotros tenemos las neuronas espejo, que son las que nos ayudan a conectar con el otro, por tanto todos tenemos esa habilidad de ser empáticos, lo que pasa que hay que entrenarlo. E.C.: Claro, yo creo que también tiene que ver mucho con nuestro día a día y con el enfoque que damos los CISOs. Ese pasar de ser “los que decimos siempre que no”, a intentar ser “los que decimos como sí”. También hay que pasar de entender esa empatía más de negocio, entender que la ciberseguridad no es todo y que es algo que tenemos que trabajar en conjunto y en equipo. Esto es algo importante y algunas de las cosas que sacamos de las sesiones contigo. E.R.: Sí, de hecho yo es donde veo más el gap. Creo que la calidad humana que hay en el colectivo de los CISOs en España es brutal. Yo ya os conocía y sabía de la calidad humana que había, porque he trabajado muchísimo con vosotros durante años, pero mi socia María del Mar se quedó sorprendida de que hubiera gente tan fantástica, tan buena gente con gran corazón. Tenéis esa habilidad, y con los equipos vuestros lo sacáis muchísimo. La clave es empatizar con otros peers dentro de la organización para desarrollar esa visión estratégica y empezar a empatizar también con las necesidades de comité de dirección, del de marketing, del de negocio… ese tipo de cosas. Pero no cabe duda de que el potencial está ahí, las capacidades las tenéis ahí, simplemente hay que entrenarlas. Tú lo has dicho, hay que cambiar un poco el foco a como estaba pensado el rol hace unos años, solamente es un tema de reenfoque, no hay otra cosa. E.C.: Qué importante es el ecosistema y lo bien que nos llevamos todos los CISOs aquí en España. Yo también he estado más como CIO, CTO, en mi anterior etapa profesional y es algo que cuando lo hablas con otros perfiles y dicen: “este fin de semana voy a estar con 10 CISOs tomando algo”. Probablemente sean empresas en teoría rivales o a nivel de negocio que puedan tener cierta incompatibilidad en compartir cierto tipo de información. Eso en ciberseguridad no pasa, yo creo que es un es un valor importante que hemos conseguido. E.R.: Yo creo que ha habido organizaciones que han hecho una labor muy importante para que hagáis piña y networking dentro del ecosistema, como puede ser el ISMS Forum, o como puede ser CyberLideria. Creo que eso ha venido muy bien y realmente el entorno ciber es muy guay, porque esto no sucede solo los CISOs. Cuando tú te vas al mundo vendor, que también son parte del ecosistema, todo el mundo se conoce y todo el mundo se lleva bien, es increíble. A pesar de la competencia hay buen rollo, se genera ese ecosistema guay, a mí me gusta mucho la verdad. Yo creo que favorece mucho nuestro día a día y ese intercambio de información y esa comunicación fluida hace que podamos ser mejores en nuestro trabajo. E.C.: Muchísimas gracias Elena por este ratito y por todo lo que haces, por todos los CISOs. Muchas gracias, de verdad. E.R.: Nada, gracias a vosotros, un placer. Muchas gracias.
27 Septiembre 2024
Jarana
Esta aclamada obra del famoso autor y motivador Simon Sinek, "Los líderes comen al final", es un gran Gran Best Seller Mundial que nos enseña importantes lecciones acerca del liderazgo y la gestión de equipos. ¿Por qué tan pocas personas dicen "amo mi trabajo"? Imagina un mundo donde todas las personas se levantasen inspiradas y con ganas de ir a trabajar, se sintiesen valoradas durante el día y regresasen a sus hogares satisfechos. Simon Sinek lleva años recorriendo el mundo y observando que algunos equipos de trabajo podían confiar totalmente en sus compañeros, hasta arriesgar la vida, mientras que otros no importaba qué metodología se aplicara para incentivarlos, eran incapaces de evitar la fragmentación del equipo. La respuesta la encontró durante una conversación con un general que dijo que "Los oficiales comen al final". Sinek observó que quienes primero comen son los soldados y al final de la fila se pueden encontrar a los de mayor rango. Lo que resultaba simbólico en el restaurante era básico para la supervivencia en la batalla y en cualquier equipo. Este principio ha funcionado desde las más primigenias tribus humanas, no es una teoría de management, es biología y Sinek nos lo demuestra en este libro.
26 Septiembre 2024
Sin categoría
Sonia Pulgarín, Directora de CyberLideria MGZN, entrevista a Eduardo Sánchez Cristóbal, CISO de Atrys Health. Sonia Pulgarín: Eduardo, en medio de tus responsabilidades profesionales, ¿qué actividades o hobbies disfrutas para relajarte y desconectar? Eduardo Sánchez: Disfruto mucho con la montaña, me ayuda a relajarme y desconectar. El aire fresco y el entorno tranquilo me permiten recargar pilas. Como no, y el mar, soy del Norte y el Cantábrico siempre te refresca las ideas. S.P.: Si pudieras pasar una tarde con cualquier persona, ¿quién sería y por qué? E.S.: Sin duda, elegiría pasarla con mi mujer, ya que es la persona que más admiro. Su capacidad de ver lo positivo en cada situación y su manera de enfrentar los problemas son dignos de admiración. S.P.: ¡Qué maravilla! Y, ¿cuál ha sido la lección más valiosa que has aprendido en tu vida profesional que quisieras compartir con nosotros? E.S.: La lección más valiosa que he aprendido es la importancia de la humildad y el respeto. Tanto en el ámbito profesional como personal, es fundamental reconocer que siempre hay algo nuevo por aprender, y el respeto hacia los demás, tanto hacia amigos, compañeros o clientes. S.P.: ¿Cómo ves la ciberseguridad en la industria de salud? E.S.: Primero, por contextualizar, está habiendo varios detonantes tecnológicos en el sector salud como el Virtual care, los Wearables, los chatbots, el IoMT y la reciente IA, que están haciendo que el sector salud tenga una dependencia tecnología con el objetivo de mejorar los tratamientos de los pacientes. Y en ese sentido, la digitalización en la industria de la salud en términos de datos clínicos juega un papel fundamental en la asistencia a los pacientes ya que cualquier incidente de ciberseguridad puede interrumpir el tratamiento del mismo, teniendo como resultado consecuencias devastadoras. Además, la industria de la salud está llevando esa inercia, la HHS (Health Human Services), está potenciando el uso de los datos clínicos digitales bonificando a las compañías estadounidenses su uso, al mismo tiempo que se está exigiendo controles de seguridad para hacer de la interoperabilidad un mecanismo más seguro. S.P.: ¿Por qué crees que el sector salud está siendo un objetivo? E.S.: Es una industria crítica y estratégica, no solo por el valor de los datos clínicos que podrían ser utilizados con fines de inteligencia o contrainteligencia, sino por la tecnología médica y su propiedad intelectual que podrían tener objetivos de espionaje económico y sanitario – Sus altos costos en términos de desarrollo de dicha tecnología los convierten en un valor potencial para el beneficio de ciertos gobiernos y su seguridad nacional. S.P.: ¿Cuáles son los principales retos actuales que tenemos en ciberseguridad en cuanto al sector salud? E.S.: Hay unos cuantos, pero la IA, la Identidad y el SBOM son claramente algunos de los retos que tenemos en ciberseguridad. En cuanto a la IA, hay casos de uso muy potentes que vienen a mejorar y agilizar los procesos médicos, algunos como el análisis de imágenes médicas, diagnóstico y planificación de tratamientos, codificación clínica automatizada, descubrimiento en la literatura médica entre otros, y obviamente, este impacto positivo en la IA, tiene que ir acompañado por medidas de ciberseguridad ya que la gestión de grandes volúmenes de datos sensibles y la integración con otras conlleva riesgos considerables. Por otro lado, la identidad digital y todo lo que la rodea, se ha convertido en un aspecto esencial en ciberseguridad y la predicción en salud digital la convierte en un elemento crucial. Por último, el SBOM y la importancia de tener visibilidad todas las piezas que conforman un activo digital para poder proceder, por ejemplo, parchear una vulnerabilidad de una pieza que conforma el activo. S.P.: ¿Qué amenazas crees que están teniendo mayor impacto en la industria de la salud? E.S.: En realidad, el sector salud es muy sensible a los incidentes de ciberseguridad, y, principalmente, aquellos que tienen una relación directa con el tratamiento con el paciente. El más preocupante, quizás, es el Ransomware ya que es una de las amenazas más devastadoras en el sector salud, no solo porque está implicando fuga de datos, sino por las paradas operacionales dirigidas a hospitales, clínicas, laboratorios etc, que conllevan suspensión de tratamientos o monitorización de pacientes. Pero no solo eso, además, es una amenaza que se ha profesionalizado demasiado, volviéndose extremadamente eficaz, en parte, por la multitud de actores implicados orquestados para el éxito S.P.: ¿Y qué actores participan en la extorsión? E.S.: En el Big Game Hunting están actuando multitud de actores con diferentes roles, desde los Initial Acces Brokers que están especializados en obtener el acceso inicial, los Ransomware Afiliate que son los socios del esquema criminal, los Data Managers, que evalúan los datos robados e identifican la información sensible, el Ransomware Operator que básicamente es el cerebro de la operación, el Negociador con la víctima, el Chaser que se encarga del seguimiento del pago y el Accountant, el que lava el dinero y realiza los repartos. S.P.: Por último, si pudieras resumir en una frase la clave para construir organizaciones resilientes y preparadas para el futuro, ¿cuál sería? E.S.: Estrategia ‘Data Driven’: La privacidad y la seguridad de la información deben caminar juntos en todos los proyectos de la organización, en otras palabras, el qué ( qué está bajo regulación) y el cómo (cómo se protegen los datos) será crucial para ser competitivos en este mundo cada vez más digital. S.P.: Muchas gracias por compartir tus experiencias y conocimientos con nosotros Eduardo.
24 Septiembre 2024
Sin categoría
Samira Brigüech, Editora de CyberLideria MGZN y CEO y Fundadora de Samira&Sineb, entrevista a Arrate Oromí, Directora Gerente del Club Financiero Génova. Samira Brigüech: Tenemos mucha suerte de tenerte aquí, porque Arrate es una mujer tremendamente ocupada, ya que dirige uno de los clubes privados más importantes a nivel europeo. Nos gustaría saber cómo es tu día a día, Arrate. ¿Cómo es dirigir un club tan espectacular, un sitio donde pasan tantas cosas secretas? ¿Cómo es tu día a día? Arrate Oromí: No te puedo contar mi día a día, porque cada día es diferente. Como pasan tantas cosas, una cosa que tengo que remarcar es que con los 650 socios que tengo, tengo 650 jefes. Os podéis imaginar, cuando empieza el día tengo 650 directrices de lo que tengo que hacer. Además, una cosa muy importante es hacer que los socios se sientan como en casa. Entonces, respecto a mi día a día, es un poco como cuando me levanto en mi casa, pongo en marcha mi casa, pongo en marcha a mis hijas y el resto ya es empezar a que la gente se reúna, que la gente disfrute de su segunda casa. Ese es mi día a día. S.B.: Y asegurarte de que la gente haga negocios interesantes. A.O.: Ese es el objetivo fundamental, ¿no? Conseguir que al final la gente se reúna. Fíjate, en la propia fundación del club fue importante tener en cuenta el sitio donde estaba situado, ¿no? Porque yo creo que tiene una energía propia que genera ese bienestar, propicia la sensación de encontrarte entre amigos y es fenomenal para cerrar negocios impresionantes. Cuando las cosas no son difíciles y se hacen fáciles, es cuando resultan mejor. Entonces, efectivamente, uno de los fundamentos del club es generar negocio, que además está presente en los estatutos del club. Es que a mí el término de “networking” no me convence, como bien comentaba nuestro fallecido socio Lamela: “¿por qué utilizamos anglicismos teniendo un vocabulario tan rico?”. Lo que se genera en este club es el negocio, el tú a tú, el cara a cara. Ese es el objetivo fundamental. S.B.: Yo recuerdo que el club, hace muchos años, cuando llegaste tú, era un club donde había muchas grandes empresas. Es cierto que había gente muy senior, y yo recuerdo que las pymes, que somos el 98% del tejido empresarial español, no estaba representado. Tú llegaste y le diste la vuelta a la tortilla. Eso fue un desafío para ti, ¿no? A.O.: Pues sí, porque pasamos de ser una tortilla francesa a una tortilla de patata, donde se mezclan muchos más elementos, condimentos, etcétera. Y a mí me gustaría mencionar a Juan Pablo Lázaro, uno de los mejores empresarios que tiene este país. Cuando empezó como presidente del Club Financiero Génova, además de las muchas otras cosas que tiene, me llamó y me dijo: “Arrate, te vienes conmigo al club”. Esto me lo dijo en uno de mis peores momentos, pero él no lo sabía, y yo esto se lo agradeceré toda mi vida. Efectivamente, yo no sabía realmente lo que era. Cuando llegué me encontré que teníamos un club de hombres, un club masculino muy senior y muy, no atascado, sino acomodado, donde no entraban nuevos ingredientes a esa tortilla. Entonces, gracias a Juan Pablo Lázaro y a toda esa junta directiva que me dio su apoyo, fuimos introduciendo esos elementos más novedosos. El primer elemento que cambió la historia fue que yo era la primera mujer, desde hace 12 años, en un puesto directivo allí. A partir de ahí, con esa sal y pimienta, podemos decir, que todo fue cambiando. Eso dio lugar a que el foro que había dentro fuese cambiando también. Dio pie a que entrasen nuevas generaciones, no estamos hablando de generaciones recién licenciadas, sino de un perfil de entre 40-60, 50-70, que aportaran esas pymes, y además, no solo pymes, sino también empresas de diferentes sectores. El Club Financiero Génova se ve primordialmente como un club financiero, hay abogados y bancos, pero también están presentes todos los sectores, tenemos cosméticos, frutería, productos cárnicos, petróleo… S.B.: Sí, También están presentes los sectores de vehículos, de transportes.. A.O.: Exactamente, todo tipo de sectores. Entonces empezamos a diversificar, y al final, nuestros socios acaban siendo efectivamente esas pymes, donde el mismo dueño es el que está en el club y es el que cierra ese negocio. En las multinacionales a veces eso se dispersa y no es lo mismo. En el caso de las pymes, el socio que tenemos es el que lleva esa propia pyme. S.B.: Está el primero totalmente. A.O.: Está el primero y el último, y es el que efectivamente se mete de lleno, porque quiere generar impacto y quiere conocer al resto de socios. S.B.: Ahora mismo en el mercado se dice que el Club Financiero es uno de los lugares top, tanto para ir a comer y a disfrutar de un cóctel, como para cerrar negocios importantes. ¿Por qué dirías que está en ese momento álgido? ¿Es por esa macroinversión que habéis hecho en esa renovación espectacular del club? ¿Hay un cambio de estrategia? Cuéntanos por qué está tan de moda ahora mismo el club. A.O.: Pues yo creo que es el resultado de un proceso. La entrada de Juan Pablo Lázaro como presidente en el Club Financiero Génova y mi entrada como directora gerente, empezó un proceso de cambio. Primero teníamos que cambiar el continente y luego el contenido. Pero es más difícil cambiar el contenido. Abrir esa mentalidad, pero no abrirla para todo el mundo, sino solo para aquellos que quieran estar. Una vez hecho ese proceso de cambio, siguió como presidente Arturo de las Heras, que es el presidente actual, que seguía pensando en eso mismo, en que el club se convirtiese en un punto clave, conseguir que todo lo que pase en Madrid pase en el club. Se siguió ese proceso y entonces llegó el COVID, algo que fue malo para todo el mundo. En ese momento nuestra Junta pensó: “vamos a hacer algo importante”. Teníamos ya el núcleo duro, que son los socios, los que nosotros queríamos tener. Solamente nos faltaba ese lavado del continente, esa renovación. Varios miembros de la Junta Directiva pensaron en dejar que un operador llevase lo que es el tema de restauración, porque al final el club tiene otro tipo de cosas, sus relaciones, sus actividades, y la restauración al final no es nuestro punto fuerte. Lo que pasó fue que no salieron muchas propuestas, porque al estar en esa planta 14, en el centro de Madrid, con esas vistas, todo el mundo quería ser partícipe. Y se votó en Asamblea y se eligió a los mejores. Tenemos que dar las gracias desde aquí a esa Junta Directiva que tuvo las agallas de presentar ante toda la Asamblea de Socios el propósito de cambio y también tenemos que agradecer a la Familia La Ancha y Azotea Grupo, que se han unido para llevar a cabo este proyecto. Ahora somos tres, el Club Financiero, Familia La Ancha y Azotea Grupo. Con esto lo tenemos todo asegurado. Ellos hicieron esa inversión en el club. También tenemos que agradecer a Alejandra Pombo por la decoración, ya que fue muy importante el que estuviesen pensando que “el club” tenía que seguir manteniéndose “el club”. Yo creo que, Samira, ahí está el éxito. “El club” sigue siendo “el club” para sus socios. Sigue teniendo esa esencia que cuando entras te hace decir: “Aquí se cuece algo, aquí está pasando algo, aquí quiero estar, aquí voy a conocer a esa persona importante para mi vida laboral”. ¿Qué tuvimos que hacer? Pues fue toda una aventura. Una aventura que, gracias a Dios, ha acabado estupendamente. Porque efectivamente ahora, aunque suene un poco vanidoso, todo el mundo quiere estar en el Club Financiero Génova. S.B.: No es vanidoso, es la realidad. Este es vuestro éxito, estáis viviendo un momento dulce y hay que decirlo alto y claro. Eso es para disfrutarlo, efectivamente. Bueno, yo me alegro mucho de esta faceta tuya de directiva. Estás en un momento también dulce, en un proyecto de éxito brutal. Todo el mundo quiere estar ahí, todo el mundo quiere estar contigo, quieren estar con los socios y quieren hacer negocios en el Club Financiero Génova. Pero tú también tienes una vida muy intensa. Tú formas parte de un proyecto de la Fundación Adelias, en el que eres patrona, donde luchamos contra la pobreza y tratamos de disminuir la brecha digital. Hemos donado ya más de 4.000 equipos y hemos digitalizado 40 colegios de la Comunidad de Madrid. Eso se llama tener una vida con propósito. ¿Cómo te remueve eso por dentro, sabiendo que formas parte activa de algo tan grande? A.O.: Yo creo que es lo más grande. Yo creo que están mis hijas y luego la Fundación. Con eso te lo digo todo. Siempre te lo he dicho, yo te admiro muchísimo como mujer, como madre y como amiga, pero sobre todo te admiro en la faceta empresarial. Entonces, al haberte conocido y al ver cómo tú ayudas, ¿cómo no voy a ayudar yo? Siempre te digo lo mismo, yo ayudo con lo que sea. Me parece una fundación en la que hacemos todo aquello que se necesita en el momento, por ejemplo, porque fuiste tú quien en ese momento del COVID, supo que lo que realmente se necesitaba era ese tema digital. No hacía falta ni tanta comida, ni otro tipo de recursos, sino que se necesitaba ese material digital, y ahí nos fuimos a hacerlo. Además de, por supuesto, las comidas que damos en Nador, lo que tenemos ahí. Pero para mí eso es de las cosas que más agradecida estoy. Y que cuando puedo aportar, aunque sea un poquito, aunque sea un granito de arena, me siento súper feliz. De hecho, puedo decir, y estoy orgullosísima, que mis hijas están metidas también en este tema, mañana, tarde y noche, y que incluso mi hija, con nueve años, se fue contigo a ayudar a la Fundación a Nador. Para mí es muy bonito y muy enriquecedor. Y a veces es un poco egoísta, porque ya no lo hago por ti, por la Fundación, por esa gente que ayudamos, sino por mí. Porque me da una sensación brutal esa ayuda que podemos hacer. S.B.: Sí, es como una sensación de bienestar. Y además yo te lo agradezco y aprovecho esa iniciativa muy sinceramente, porque siempre que te pregunto sí puedes liderar esto o aquello, tu respuesta es ¡vamos a ello! A.O.: ¡Vámonos que nos vamos! S.B.: ¡Exacto, vámonos que nos vamos! Y también una cosa muy importante. Yo no sé si puedes compartir con nosotros algún secretito, aparte de lo que hemos estado hablando del club, pero mucha gente dice que ahí se deben de cocer negocios muy gordos. Ahí deben de pasar cosas muy interesantes. ¿Cómo protegéis la información? ¿Cómo protegéis, si es que es necesario, esas conversaciones y ese secretismo? Porque sabemos que vienen y van autoridades de primer nivel de todo el mundo, ¿no? No hace falta dar nombres, porque sé que también os gusta ser muy discretos con eso. Pero, ¿nos puedes contar algunos secretillos, algunas cositas, así un poquito como de jarana, para nuestros lectores? A.O.: Hombre, pues fíjate que yo siempre digo algo que es importantísimo, y es que la Constitución Española se fraguó dentro del club. Hubo muchas reuniones. Estamos hablando de la Constitución Española, que es lo más importante que tenemos los españoles. Se reunían en el club. Yo no puedo contarlo porque no estaba, pero sí hay documentación acerca de ello. Esto era muy bueno y sigue siendo muy bueno porque efectivamente vienen muchas autoridades y siendo de diferentes ideologías, se unen todos y se respetan todos, porque hay educación. Entonces, gente que piensa de manera diferente se sienta alrededor de una mesa a tomar decisiones importantes y las toman juntos. Eso es muy, muy, muy importante. En la Constitución Española había gente de diferentes pensamientos, y ahí estaban todos juntos. Todo el mundo es bienvenido al club. Todos, yo lo digo, es un club apolítico, acultural y laico, es decir, al final con educación siempre se llega al entendimiento. Tenemos un personal muy discreto, al que agradezco también desde aquí, que ni ve ni escucha. A la hora de la verdad, un servicio es muy importante, pero no solo por lo que escuches, sino por lo que no tienes que escuchar, por ser consciente de cuando no tienes que entrar y cuando sí tienes que entrar. Yo siempre digo que cuando algo resulta bien, sobre todo los españoles, nos sentamos alrededor de una mesa. A las horas de las comidas, solo para socios, hay muchas mesas y alrededor de esas mesas se generan muchos negocios. Se ven muchos choques de manos, ocurren infinitas veces y eso es muy bonito. Eso significa que algo se está llevando a cabo. Acerca de personas, te puedo decir que cuando vino Hillary Clinton a Madrid, el único sitio donde estuvo fue en el Club Financiero Génova. Esto lo digo porque salió en los medios, porque efectivamente tú, como socia del club ya sabes que jamás se puede decir quien está y quién no está. Que Hillary Clinton elija al Club para sus únicas horas que pasó en Madrid, dice muchísimo. También tenemos a personajes, no solo del mundo de la política, sino también personajes como directores de cine o actores. Por eso muchas veces no queremos pensar que el Club Financiero Génova eso solo es un club de finanzas y de abogados. Tenemos una anécdota que también podemos contar, que era que cuando no podían entrar las mujeres, la reina Sofía no pudo entrar y se tuvo que quedar en un salón para una visita oficial, eso lo puedo contar porque se ha contado muchas veces. Son detalles de los que te enteras sobre todo cuando hablas con el personal del club que lleva esos 52 años dentro y metido, y que han visto tantas cosas pasar. Yo ya ni leo los periódicos ni veo las noticias. Yo lo que hago es sentarme en las mesas de los socios, porque además sabes que me gusta saludarlos y que me cuenten. S.B.: ¿Te enteras en primicia de todo? ¿No hace falta que leas los periódicos? A.O.: Escucho la verdad y veo las necesidades. Muchas veces pensamos que esos grandes empresarios, como puedes ser tú, se lanzan sin ningún tipo de vergüenza y no es así. Al buen empresario le da apuro el hecho de presentarse y decir: “oye, mira, necesito hablar contigo”. Esa es una de las funciones que a mí me gusta hacer en el club, ¿no? Porque nos parecen gente muy potente, pero a la hora de la verdad, en el tú a tú, les da como reparo al verse en el club. El hecho de sentarlos con un café ayuda mucho. Fíjate que con el tema que hablábamos antes del tema digital, yo hago mucho hincapié en la importancia de volver al cara a cara, a las reuniones en persona. Parece una tontería, pero no es lo mismo sentarte en un sofá relajadamente para hablar y para cerrar efectivamente el negocio de tu vida, que estar delante de un ordenador, una pantalla fría. No te dan la tarjeta de presentación, que es tan relevante muchas veces. Ha vuelto la importancia de este tipo de reuniones presenciales. S.B.: He visto que ha vuelto, sí. Ha vuelto. A.O.: Ha vuelto. Y ha vuelto con mucha fuerza. Además yo, cuando venís al club, siempre pregunto: “¿habéis traído tarjetas?”. Porque luego puedes apuntar. Esto es algo que también puedes hacer en tu móvil, pero no es lo mismo. Seguimos teniendo bolis del Club Financiero Génova, porque a la gente le gusta apuntar. S.B.: Qué maravilla, es curioso que viendo cómo ahora con los QRs, te puedes pasar la información instantáneamente, yo he visto en los últimos meses a personas que me preguntaban si tenía tarjeta. Me sorprendió porque hace años que no me preguntan eso, y ha vuelto con una fuerza impresionante la importancia de la tarjeta de visita, es algo que me parece estupendo. Te quería preguntar, ¿tú cómo ves el club dentro de diez años? Ahora con el tema de esta transformación digital tan brutal que hay con la IA, ¿ves el club en su propia esencia, o ves el club transformándose más tecnológicamente? ¿Cómo lo ves? A.O.: Yo creo que si el club sufriera la transformación tecnológica que hay actualmente en el resto del mundo, dejaría de ser un club. De hecho, hay otros clubes que son estupendos y fantásticos para otras necesidades, que son más tecnológicos. Pero volvemos a lo mismo, esa tecnología existe, pero el poder encontrarte con esa persona que tú quieres, en un entorno distendido, no lo hace la tecnología. Muchas veces cuando la gente está en el club reunido, los teléfonos se dejan fuera, pero no porque nosotros obliguemos a que se dejen fuera, sino porque hoy en día, la tecnología tiene sus desventajas. En cuanto a los QR que estabas comentando, hay asiáticos que cuando tú le sacas un QR con una tarjeta o con un móvil, te miran fatal, porque trasladas mucha información. En el club tenemos algo muy potente, que son las actividades, aquellas actividades que los socios quieren para enriquecerse a nivel empresarial y a nivel social. Hemos creado un foro de seguridad y defensa. S.B.: Qué interesante A.O.: Dentro del propio club financiero, somos los primeros, precisamente por esa seguridad, que estamos hablando de seguridad a todos los niveles. La gente está muy interesada y muy preocupada por todo el tema digital, ya que no sabemos hasta dónde vamos a llegar. Yo creo que uno de los puntos importantes del club es esa no digitalización. Vamos a volver a hacer la revista en papel, porque la gente nos lo pide. A pesar de que las cosas estén disponibles en formato digital, no es lo mismo, no tiene esa esencia. S.B.: Es volver a lo auténtico, si te das cuenta. A.O.: Efectivamente, y no es que sea un público mayor, porque ya te digo, nuestra media de edad se encuentra entre los 40 y 60 años. Estamos hablando de un público, que no es joven, pero tampoco es mayor. Entonces volvemos a eso, tendemos a eso. S.B.: También porque estamos muy muy muy cansados de las pantallas. A.O.: Y de los inconvenientes que eso lleva. S.B.: Y de todo lo que eso genera. ¡Yo me apunto! Por favor, cuando puedas, yo quiero estar en ese foro, aportar y aprender, escuchar, si se me permite, prometo no llevar grabadora, ni nada de CyberLideria MGZN, jajaja. Me están diciendo desde control que se nos está acabando el tiempo, maldita sea. Pero bueno, antes de que terminemos, Arrate, me gustaría que me contaras un poquito acerca de ti. ¿Cómo ves el futuro? ¿Cómo ves a tus hijas? ¿Cómo ves nuestro mundo? Porque al final la inteligencia artificial está haciendo estragos, ¿no? Para bien y para mal, porque tiene su lado oscuro y su lado luminoso. Pero danos una imagen para cerrar de cómo te ves tú, cómo ves a tu familia. A.O.: Pues mira, Samira, tú sabes que yo soy siempre positiva, ¿no? Sonriendo siempre. Yo quiero ver a mi familia tal y como he vivido yo, tal y como estoy yo en este momento. Rodeada de seres queridos, rodeada de mis amigos, con un trabajo estupendo y adaptándose a la situación. Pero sobre todo, quiero que estéis todos felices, porque mi familia sois todos: mis amigos, mi gente, por supuesto, mis hijas, que sonrían. Las veo en un futuro siempre sonriendo. S.B.: ¡Qué maravilla! Pues con esa sonrisa, con esa alegría de vivir, con esa actitud constructiva, terminamos esta entrevista. Muchas gracias, Arrate, por compartir toda tu sabiduría con nosotros. A.O.: Gracias a vosotros.
24 Septiembre 2024
Rincón del CISO
Rocío López, CIO de ING España y Portugal, entrevista a Miguel Ángel Leal, CTO de LaLiga. Rocío López: Sabemos que ser CTO es una tarea demandante. ¿Qué actividades te gusta hacer en tu tiempo libre para relajarte y desconectar del trabajo? Miguel Angel Leal: Me gusta mucho quedar con familia y amigos y disfrutar de una buena conversación si es posible tomando un vino. También soy un gran aficionado a la restauración, especialmente, la comida japonesa. A nivel deportivo me encanta jugar al pádel. Y la lectura, siempre ha de estar ahí. Es la mejor compañía en los momentos de tranquilidad y soledad. Como ves, son aficiones muy normales. Pero lo que proporciona la felicidad, son esas pequeñas cosas… R.L.: ¿Podrías compartir con nosotros cómo LaLiga está integrando los criterios ESG en su estrategia empresarial y qué iniciativas destacadas estáis llevando a cabo para promover la sostenibilidad ambiental, la responsabilidad social y una gobernanza ética dentro de la organización y entre sus clubes miembros? M.A.L.: El plan estratégico de sostenibilidad de LALIGA, se cimienta sobre cuatro pilares de aplicación que dan respuesta a cómo se gestionan los aspectos más materiales de LALIGA en cada una de las tres dimensiones de la SOSTENIBILIDAD: La dimensión del Buen Gobierno La dimensión Social (Capital humano + Capital social) La dimensión Medioambiental. LALIGA tiene como principal fin en su plan de SOSTENIBILIDAD, dotar de capacidades y recursos a los clubes para que la competición se convierta en un referente mundial, y los clubes crezcan al amparo de un plan de crecimiento económico-financiero ordenado, robusto, ético y responsable en materia de derechos humanos y medioambientales. En el caso de los clubes hemos realizado de forma progresiva desde los últimos 6 años, un plan de CULTURIZACION donde de forma ordenada hemos proporcionando los siguientes recursos: Manual de cómo se debe de elaborar un informe de sostenibilidad, junto con el Consejo General de Economistas de España. Guía de clubes sostenibles con un test de autodiagnóstico que permite identificar el grado de cumplimiento de cada club en materia de sostenibilidad, e identificando los riesgos y oportunidades de su actividad. Manual medioambiental, junto con una calculadora de huella de carbono. Se lanzó un primer curso integral de SOSTENIBILIDAD con la división formativa de LALIGA Business School para todos los clubes. Continuamos dentro del Plan Impulso de LALIGA orientando de forma particular a cada club con un programa Mentoring en sostenibilidad. El pasado ejercicio, acordamos con el Consejo General de Economistas de España crear una marca de reconocimiento para aquellos clubes que publicasen informes de sostenibilidad de forma voluntaria, al no tener los parámetros patrimoniales, en el presente ejercicio 2025, vamos a desarrollar un programa de adaptación a la nueva directiva europea en materia de sostenibilidad (CSRD). R.L.: ¿Qué papel juega la inteligencia artificial en la estrategia tecnológica de LALIGA? M.A.L.: La inteligencia artificial lleva años siendo una pieza clave en la estrategia tecnológica de LALIGA. A modo de ejemplo, la estamos utilizando para: Luchar contra la piratería, automatizando la detección de URLS desde las que se emite contenido ilegal y usando visión computacional para poder agilizar la generación de denuncias y retirada del contenido Prevenir el fraude de las apuestas deportivas Programar los partidos en cada una de las jornadas, buscando maximizar las audiencias Calcular la probabilidad de gol en menos de 4 segundos desde que se produce una oportunidad en el terreno de juego, para incorporarla en la repetición de la jugada y generar engagement con los fans Con la llegada de la IA generativa hemos incorporado Copilot y desarrollado nuestra propia instancia privada de ChatGPT, buscando la mejorar de productividad de los empleados. En definitiva, ponemos la inteligencia artificial al servicio de los objetivos de negocio de la organización y de la mejora de la productividad. R.L.: ¿Cómo se puede equilibrar el uso de IA con la necesidad de mantener la confianza y la privacidad de los clientes? M.A.L.: En nuestro caso existen iniciativas que hemos tenido que abandonar en su implantación, como consecuencia de ese necesario equilibrio. Ejemplo de ello es el uso de biometría facial como sistema de acceso a los estadios, o la clonación de voz para poder personalizar las entrevistas flash a pie de campo de los jugadores en el idioma de los broadcasters que nos compran el contenido. Es un equilibrio complicado, no sólo en nuestra industria sino a nivel global. Existe el riesgo de que Europa pierda aún mayor competitividad frente a Estados Unidos y China en este ejercicio de equilibrio y regulación. Por eso es tan importante que existan iniciativas globales que también equilibren los criterios y límites a nivel mundial. R.L.: ¿Podrías contarnos un poco acerca de qué estrategias y tecnologías se están implementando para proteger los datos de los clientes y la infraestructura de la empresa? M.A.L.: Por supuesto, es imprescindible adaptarse permanentemente al entorno cibernético cambiante y a las nuevas amenazas cibernéticas que no paran de surgir, y es precisamente por este motivo que LALIGA cuenta desde hace años con un equipo dedicado de forma exclusiva a la ciberseguridad liderado por el responsable de seguridad de la información. Sin ir más lejos, la disrupción de la Inteligencia Artificial está facilitando a los ciberdelincuentes la adopción de mejores formas de llevar a cabo sus ataques, pero también es una gran oportunidad que tenemos las organizaciones para protegernos de forma más eficiente y eficaz, dado que nos ayuda no solo a prevenir la materialización de ciber-incidentes de seguridad, sino también a detectarlos y responder más rápidamente, minimizando el impacto negativo de éstos. R.L.: ¿Cuál es el papel de la innovación tecnológica en la mejora de la resiliencia de la organización? M.A.L.: Evidentemente, en un mundo cada vez más digitalizado, la innovación tecnológica contribuye significativamente a una mayor resiliencia de las organizaciones. En este sentido, la adopción generalizada que se está produciendo en los últimos años de una innovación como ha sido la computación en la nube ha dotado de más flexibilidad y escalabilidad a las organizaciones, permitiéndoles ajustar rápidamente los recursos disponibles a la demanda y necesidades cambiantes. Asimismo, la nube facilita la implantación de soluciones de recuperación ante desastres, los cuales son indispensables para la continuidad de negocio, ya que aumentan las garantías de que los datos y aplicaciones críticas puedan recuperarse rápidamente en caso de una interrupción. R.L.: ¿Qué valores personales crees que han influido más en tu carrera profesional? Y, ¿cómo se reflejan estos valores en tu gestión diaria como CTO de LaLiga y anteriormente CEO de LaLiga Tech? M.A.L.: Los valores que más me han influido siempre han sido el respeto, la humildad y el esfuerzo. En mi gestión diaria intento llevarlos a la práctica creando en mis equipos el ambiente de trabajo que les permita sentirse escuchados y respetados, intentado hacerles mejores profesionales. La escucha activa, el expresar siempre tu opinión el último si eres el de mayor jerarquía en una reunión o el saber hacer las preguntas correctas para que tu equipo sea capaz de construir la solución a cualquier problema, deben de ser la base para liderar desde el ejemplo. R.L.: ¿Cómo manejas el equilibrio entre tu vida personal y tus responsabilidades profesionales? M.A.L.: Este punto es muy importante, porque vida sólo hay una. Intento en cada momento poner toda mi concentración en lo que hago. Si es trabajo, pues a por ello, pero si estás en un momento del ámbito personal, disfrútalo sin que un problema del trabajo te limite en ese momento. La realidad es que ser Directivo y tener mucho tiempo libre es muy poco viable. Por ello, busca ese tiempo de “calidad”, que te permita disfrutar y, sobre todo, “dar” a quienes te quieren, en esos momentos que compartes con ellos. R.L.: ¿Qué consejo le darías a las personas jóvenes que aspiran a roles de liderazgo en el sector tecnológico? M.A.L.: Les daría muchos, pero intento enunciar los que, a mi juicio, más me han servido a mí. El primero es que cuiden de sus valores y que sean buenas personas. El buen líder lo es siempre desde el ejemplo. El segundo es que se formen continuamente, algo imprescindible para continuar creciendo. Y el tercero y último es que cuiden su vida personal. Ningún éxito ni dinero da la felicidad si ésta no es compartida con personas que te quieren y a las que cuidas.
18 Septiembre 2024
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