Compartir

10 Junio 2026
La huella digital de los menores, un objetivo cada vez más valioso para el cibercrimen

La conversación sobre seguridad digital infantil suele centrarse en el tiempo frente a las pantallas o en el acceso a contenidos inapropiados. Sin embargo, existe un riesgo mucho menos visible y con consecuencias potencialmente mucho más duraderas: la exposición de la identidad digital de niños y adolescentes.

Los expertos de ESET advierten de que los menores se están convirtiendo en un objetivo especialmente atractivo para los ciberdelincuentes debido al enorme valor que pueden tener sus datos personales a largo plazo. Información vinculada a cuentas escolares, videojuegos, aplicaciones móviles, historiales médicos o servicios en la nube puede permanecer expuesta durante años sin que nadie detecte un uso fraudulento.

Según explica la compañía, el problema radica en que muchos menores todavía no tienen actividad financiera ni motivos para revisar si alguien está utilizando su identidad. Esto permite que determinados fraudes pasen desapercibidos hasta la edad adulta, cuando la víctima intenta abrir una cuenta bancaria, solicitar financiación o acceder a determinados servicios.

Josep Albors, director de investigación y concienciación de ESET España, alerta de que la identidad digital infantil se ha convertido en un activo especialmente rentable para los delincuentes: “Muchos menores no descubren que sus datos han sido utilizados de forma fraudulenta hasta años después, lo que facilita que este tipo de delitos permanezcan ocultos durante mucho tiempo”.

Una generación hiperconectada… y más expuesta

Aunque niños y adolescentes suelen desenvolverse con naturalidad en entornos digitales, eso no significa necesariamente que estén preparados para identificar amenazas relacionadas con la privacidad o la ciberseguridad.

Los especialistas señalan que los jóvenes pueden ser especialmente vulnerables a campañas de phishing disfrazadas de mensajes de plataformas conocidas, videojuegos populares o perfiles aparentemente fiables. También son más susceptibles a caer en sorteos falsos, enlaces maliciosos o dinámicas diseñadas para aprovechar el miedo a quedarse fuera de tendencias virales.

A ello se suma la descarga accidental de software malicioso, el uso de contraseñas débiles o la costumbre de compartir credenciales e información privada con amigos y conocidos.

Otro factor que incrementa la exposición es el llamado “sharenting”, una práctica cada vez más habitual en la que padres y familiares publican fotografías, información personal o detalles de la vida de sus hijos en redes sociales, aumentando la cantidad de datos accesibles públicamente.

IA, videojuegos y plataformas educativas: nuevos focos de riesgo

La creciente digitalización del entorno infantil también implica que plataformas educativas, redes sociales, videojuegos y aplicaciones conectadas gestionen enormes volúmenes de datos personales de menores.

Las brechas de seguridad que afectan a este tipo de servicios pueden provocar filtraciones masivas de información sensible. Además, la expansión de herramientas basadas en inteligencia artificial añade nuevos desafíos, ya que muchos menores utilizan estas aplicaciones sin ser plenamente conscientes de la información que comparten.

Las cuentas de videojuegos continúan siendo uno de los principales objetivos para los atacantes. Objetos virtuales, monedas digitales, métodos de pago asociados o listas de contactos pueden convertirse en una puerta de entrada para nuevas estafas o accesos no autorizados.

Señales que pueden indicar un problema

Los expertos recomiendan prestar atención a ciertos comportamientos o incidencias que podrían indicar un compromiso de cuentas o un posible robo de identidad:

  • Contraseñas que dejan de funcionar sin motivo aparente.
  • Compras no autorizadas o movimientos extraños.
  • Desaparición de contenido o monedas virtuales en videojuegos.
  • Notificaciones de accesos sospechosos.
  • Mensajes enviados desde cuentas sin conocimiento del usuario.
  • Problemas inesperados relacionados con documentación o servicios financieros.

Educación digital y prevención, claves para reducir riesgos

Desde ESET insisten en que proteger la identidad digital de los menores requiere una combinación de tecnología, supervisión y educación.

Entre las recomendaciones principales destacan limitar la exposición innecesaria de información personal, revisar los permisos y configuraciones de privacidad de las aplicaciones, utilizar contraseñas robustas y activar sistemas de autenticación multifactor.

También subrayan la importancia de hablar desde edades tempranas sobre privacidad, protección de datos y riesgos digitales, ayudando a que los menores comprendan el valor de su información personal y aprendan a desenvolverse con mayor seguridad en un entorno cada vez más conectado.

“La clave no está en prohibir la tecnología, sino en enseñar a utilizarla de forma responsable y segura”, concluye Albors.

Podcast

Podcast de Cyberlideria MGZN.

Todos los jueves, a partir de las 22:00, estará disponible en CyberLideria MGZN una nueva entrevista, donde un prestigioso CISO colaborador charlará con una personalidad inspiradora, importante, y líder empresarial, tanto del ámbito privado como público.

Podcast

Newsletter

Manténgase informado sobre la ciberseguridad, tecnología, las tendencias y las noticias que afectan a los líderes de TI.

Suscribirme

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscríbete GRATIS y disfruta de contenido ilimitado sobre ciberseguridad y personas

Suscribirme Ya soy suscriptor
CyberLideria MGZN
Política de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Mas informacion sobre la política de privacidad