ESG
Los pingüinos de la Antártida, considerados uno de los indicadores más fiables del impacto del cambio climático, están modificando su calendario natural: en los últimos años han comenzado su temporada de reproducción aproximadamente dos semanas antes de lo habitual. Este cambio se asocia, según los investigadores, con el calentamiento global. Además de ser una especie clave para el equilibrio del ecosistema antártico, los pingüinos desempeñan un papel esencial en la cadena alimentaria. Por eso, cualquier alteración en su comportamiento podría tener efectos en cascada: una reducción en su diversidad o en su éxito reproductivo aumenta el riesgo de inestabilidad ecológica en toda la región. El dato lo confirma un estudio dirigido por científicos de las universidades de Oxford y Oxford Brookes, que ha seguido durante diez años la evolución de varias colonias. La investigación, publicada en la revista Journal of Animal Ecology coincidiendo con el Día Internacional de Concienciación sobre los Pingüinos, se basa en el análisis de 37 colonias monitorizadas con 77 cámaras entre 2012 y 2022. Más presión por el alimento y especies “ganadoras” y “perdedoras” Los expertos advierten de que este adelanto puede alterar el acceso a la comida y aumentar la competencia entre especies. Según el investigador principal, Ignacio Juárez Martínez, el calentamiento podría generar un escenario con “ganadores” y “perdedores” entre las especies que conviven en la Península Antártica. Las condiciones cada vez más templadas podrían favorecer a especies más flexibles, como el pingüino papúa, mientras que especies más dependientes de condiciones polares —como el Adelia o el barbijo, muy ligado al kril— podrían quedar en desventaja. Los datos reflejan un cambio acelerado: el papúa adelantó su reproducción una media de 13 días por década, llegando incluso a 24 días en algunas colonias, lo que representa uno de los cambios estacionales más rápidos documentados en aves y posiblemente en otros vertebrados. Zonas que se calientan mucho más rápido que el resto del continente Las mediciones realizadas en las colonias muestran que estos hábitats se están calentando a un ritmo excepcional: 0,3 ºC por año, frente al promedio antártico estimado en 0,07 ºC anuales. Esto convierte a algunas zonas en una de las áreas donde el calentamiento está avanzando más deprisa en el planeta. Aunque la temperatura parece ser uno de los factores más determinantes, los investigadores subrayan que todavía se desconoce si este adelanto responde a una adaptación real o si podría provocar un desajuste con el entorno, por ejemplo con la disponibilidad de alimento en el momento clave. El estudio insiste en que estos cambios son una señal relevante para comprender cómo el clima está afectando a especies de todo el mundo y remarca la necesidad de seguir monitorizando si esta aceleración del calendario reproductivo impacta directamente en su supervivencia.
23 Enero 2026
ESG
Las green skills ya no son solo “habilidades sostenibles”: se están convirtiendo en la nueva ventaja competitiva del talento digital. En 2026, las empresas no buscan únicamente profesionales que entiendan la transición verde, sino perfiles capaces de medir, demostrar y proteger su impacto ambiental con datos reales. El motivo es claro: la sostenibilidad entra en su etapa más exigente. Ya no basta con prometer, ahora hay que verificar. Y aquí surge una tendencia potente: el auge de las Green Cyber Skills, una mezcla de sostenibilidad, tecnología y mentalidad de riesgo. Desde analítica de emisiones hasta trazabilidad en la cadena de suministro, pasando por automatización y cumplimiento ESG, el mercado está priorizando un perfil híbrido: el que convierte la sostenibilidad en algo auditable, fiable y resistente al greenwashing. Porque el nuevo ESG no premia lo que “parece sostenible”. Premia lo que se puede probar.
22 Enero 2026
ESG
La sostenibilidad ha pasado de ser un elemento reputacional a convertirse en una variable crítica de negocio. Ya no se limita al cumplimiento normativo o a acciones aisladas, sino que influye directamente en cómo las empresas diseñan su tecnología, gestionan sus recursos y planifican su crecimiento. En este contexto, Cisco sitúa 2026 como un punto de inflexión, donde convergen distintas fuerzas —energía, digitalización, circularidad, inteligencia artificial y preparación ante riesgos emergentes— que obligarán a las organizaciones a tomar decisiones más estratégicas y conectadas entre sí. 1) La sostenibilidad se integra en el núcleo de la empresa Cisco apunta que las compañías avanzan hacia un enfoque más transversal: eficiencia energética, resiliencia operativa, seguridad y circularidad dejan de gestionarse por separado y se tratan como piezas de un mismo sistema. El objetivo ya no es solo “ser sostenible”, sino reducir costes, asegurar la continuidad del negocio y mantener competitividad en un entorno cada vez más exigente. 2) Reportar no basta: el reto es convertir datos en decisiones La armonización de estándares de reporte está ganando tracción, especialmente con marcos internacionales como ISSB y las normas europeas ESRS, que buscan mejorar la comparabilidad entre empresas. Aunque la divulgación ESG crece, el desafío sigue siendo el mismo: transformar ese volumen de indicadores en prioridades operativas reales y decisiones accionables. 3) La circularidad evoluciona: del reciclaje al diseño del producto La circularidad deja de centrarse únicamente en reciclar y empieza a impactar desde el origen: diseñar productos más duraderos, reparables y reutilizables. Cisco sostiene que ha incorporado principios de diseño circular en sus nuevos productos y embalajes, reflejando una tendencia clara: el diseño se convierte en una palanca estratégica, aunque exige adaptar cadenas de suministro globales y complejas. 4) Modernización energética y eficiencia digital: menos vatios, más capacidad Otra tendencia clave es la actualización de los sistemas energéticos, impulsada por redes envejecidas, picos de demanda y mayor peso de renovables. Soluciones como microredes, edificios inteligentes y gestión energética avanzada ganan protagonismo. En paralelo, la eficiencia de las infraestructuras digitales (centros de datos, redes y cloud) se vuelve esencial: modernizar no significa necesariamente consumir más, sino optimizar mejor. 5) IA a gran escala: eficiencia… pero con presión energética La adopción masiva de inteligencia artificial introduce una tensión crítica: su potencial para optimizar procesos choca con su alto consumo energético, especialmente en centros de datos. Esto obliga a replantear arquitecturas, ubicaciones de carga y operaciones para que la IA sea viable sin disparar costes y emisiones. La sostenibilidad, aquí, depende menos del discurso y más de decisiones técnicas bien ejecutadas. Cisco también señala que la computación cuántica empieza a influir desde ya, sobre todo por su impacto futuro en la criptografía y la seguridad. Aunque su despliegue masivo aún no es inmediato, 2026 marca una etapa de preparación: evaluar riesgos y desarrollar sistemas más resistentes evita “rehacer” infraestructuras en ciclos cortos, con coste ambiental y financiero.
21 Enero 2026
ESG
La sostenibilidad ya no se mide en promesas. Se mide en decisiones, impacto y credibilidad. Y justo ahí entra en juego el ranking Merco ESG España 2025, que acaba de presentar su 15ª edición y pone nombre y apellidos a las compañías que mejor están integrando los criterios ESG:E de Environmental (medioambiente), S de Social (personas) y G de Governance (gobernanza y ética). Porque en 2025, una empresa no es “responsable” por tener un informe bonito: lo es por cómo opera, cómo trata a su gente y cómo rinde cuentas. Top 10 ESG España 2025: quién lidera la responsabilidad empresarial real Este año, el ranking global coloca en cabeza a organizaciones que están marcando tendencia en sostenibilidad aplicada: Grupo Social ONCE Inditex Mercadona Ikea Mapfre Caixabank Mutua Madrileña Iberdrola Mahou San Miguel Leroy Merlin La lectura es clara: la ESG ya no es un accesorio reputacional, es un factor que influye en confianza, inversión, talento, regulación… y supervivencia. Dos nombres clave: Mercadona y Mahou San Miguel consolidan su posición ESG Mercadona (3ª en el ranking global) Mercadona vuelve a situarse en la parte alta del ranking, demostrando que el impacto ESG también se construye desde sectores donde el margen es estrecho y la exposición pública es enorme: empleo, cadena de suministro, clientes y operación diaria. Mahou San Miguel (9ª en el ranking global) Mahou San Miguel entra en el Top 10 y refuerza un mensaje interesante: la sostenibilidad no es exclusiva del sector energético o financiero. También se lidera desde la industria, cuando hay inversión, estrategia y gobernanza que aguanta el escrutinio. El ranking por dentro: quién domina cada pilar ESG Aquí es donde el ranking se vuelve realmente potente, porque muestra algo crucial: no todas las empresas brillan por lo mismo. Medioambiente (E): cuando la sostenibilidad se mide en huella Las compañías que más destacan por su desempeño ambiental son: Iberdrola Ikea Ecoalf Grupo Social ONCE Inditex Acciona Mahou San Miguel Capsa – Central Lechera Asturiana Corporación Hijos de Rivera Mercadona Aquí el foco es claro: energía, eficiencia, circularidad y reducción real de impacto. Social (S): el ESG que más se nota… y más se exige En el bloque social, el ranking valora el músculo interno y la relación con clientes y entorno: Grupo Social ONCE Mercadona Inditex Caixabank Mutua Madrileña Mapfre Mahou San Miguel Ikea El Corte Inglés Leroy Merlin Este listado define lo que hoy es “marca empleadora” en serio: cultura, condiciones, inclusión y responsabilidad con personas. Ética y gobernanza (G): el pilar silencioso que sostiene todo lo demás Y en gobernanza —el bloque que separa la sostenibilidad real del greenwashing— destacan: Grupo Social ONCE Inditex Caixabank Mapfre Mutua Madrileña Mercadona Santander BBVA Repsol Leroy Merlin Porque sin gobernanza, la ESG no es estrategia: es marketing. Este ranking no va solo de posiciones. Va de una realidad empresarial cada vez más evidente: Las compañías no pueden permitirse dejar de ser responsables si quieren tener futuro. En el escenario actual —regulación, auditorías, presión social, inversores y consumidores hiperconscientes— la ESG ya no es una tendencia: es una forma de operar, de competir y de sostenerse.
20 Enero 2026
ESG
Estados Unidos está acelerando un cambio clave en sostenibilidad tecnológica: las baterías ya no se ven solo como un residuo, sino como un activo estratégico capaz de reducir impacto ambiental, mejorar la seguridad y reforzar la resiliencia energética. En los últimos años, el crecimiento de vehículos eléctricos, dispositivos conectados y almacenamiento doméstico ha disparado el volumen de baterías en circulación. Y con ello, también han aumentado los riesgos: baterías mal desechadas pueden provocar incendios en plantas de residuos y contenedores, además de generar pérdidas materiales y riesgos para trabajadores. Por eso, las agencias ambientales y varios estados están impulsando medidas para mejorar la recogida, el tratamiento y el reciclaje seguro. Del “tirar” al reaprovechar: así funciona la nueva economía circular de baterías La evolución más interesante no está solo en reciclar mejor, sino en reutilizar antes de reciclar. Cada vez más proyectos apuestan por dar una segunda vida a baterías que ya no sirven para un coche eléctrico, pero todavía conservan capacidad suficiente para un uso menos exigente: almacenamiento estacionario de energía. Esto significa que una batería “retirada” puede acabar trabajando en un entorno totalmente distinto, como apoyo a: instalaciones industriales, centros de datos, microredes, o sistemas solares con almacenamiento. El impacto es doble: se prolonga su vida útil y se reduce la necesidad de extraer nuevas materias primas. Más reciclaje, más eficiencia y menos dependencia de minerales críticos Paralelamente, EE. UU. está aumentando su capacidad industrial para recuperar materiales valiosos como litio, níquel o cobalto. Estos elementos son esenciales para fabricar nuevas baterías y su extracción tiene una huella ambiental considerable. La apuesta es clara: recuperar más y depender menos de recursos vírgenes, avanzando hacia una cadena de suministro más sostenible y estable. El objetivo: baterías más seguras, ciudades más limpias y energía más resiliente La combinación de recogida segura, reciclaje avanzado y reutilización energética marca una tendencia que va más allá del coche eléctrico. En el fondo, lo que está cambiando es el enfoque: el futuro de las baterías no termina cuando se agotan, empieza cuando se reintegran en el sistema. Para la sostenibilidad, esto es una buena noticia: menos residuos, más eficiencia y una transición tecnológica que empieza a cerrar el círculo.
19 Enero 2026
ESG
La temperatura media global en superficie durante 2025 se situó 1,44 ºC por encima de los niveles preindustriales (periodo 1850-1900), un valor que deja al planeta a las puertas del umbral de 1,5 ºC marcado como referencia internacional en el Acuerdo de París. Los datos recopilados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), basados en información aportada por ocho organismos meteorológicos y científicos, sitúan 2025 entre los tres años más cálidos registrados hasta la fecha. En las estimaciones revisadas, algunas instituciones lo consideran el segundo año más caluroso desde que existen registros modernos, mientras que otras lo ubican en tercera posición. Más allá del ranking, el dato clave es otro: los once últimos años siguen formando el bloque más cálido desde que hay estadísticas, reforzando la tendencia sostenida del calentamiento global. Ni siquiera La Niña logra frenar la tendencia Un aspecto especialmente relevante es que el fenómeno climático de La Niña, que normalmente se asocia a un descenso temporal de temperaturas, no está siendo capaz de compensar el calentamiento de fondo impulsado por factores estructurales. La OMM subraya que, pese a que el año comenzó y terminó bajo condiciones vinculadas a La Niña, las temperaturas globales se mantuvieron excepcionalmente altas. El factor de fondo: gases que retienen calor La explicación principal se centra en la acumulación de gases de efecto invernadero, que actúan como una “manta” térmica en la atmósfera. Esta retención de calor eleva la temperatura tanto en tierra como en el océano, un escenario que está estrechamente relacionado con el aumento de eventos meteorológicos extremos. Más calor, más impacto: olas de calor, lluvias intensas y ciclones Según el organismo, las temperaturas elevadas han contribuido a intensificar fenómenos como olas de calor, precipitaciones extremas y ciclones tropicales más potentes, lo que vuelve todavía más urgente el despliegue de sistemas de alerta temprana y medidas de adaptación, especialmente en regiones con alta exposición al riesgo. 2023-2025: el trienio roza el punto crítico La OMM también destaca que, tomando el promedio del periodo 2023-2025, la temperatura media global ha sido aproximadamente 1,48 ºC superior a la era preindustrial, y algunas mediciones incluso sitúan esa cifra por encima del 1,5 ºC, lo que incrementa la presión internacional para acelerar la reducción de emisiones y reforzar las políticas climáticas.
16 Enero 2026
ESG
La transición energética europea tiene un problema poco visible pero decisivo: la red eléctrica no avanza al mismo ritmo que las renovables. Para desbloquear este cuello de botella, la Comisión Europea ha decidido pisar el acelerador y dar luz verde a trámites ambientales más ágiles para construir las infraestructuras eléctricas y de almacenamiento que el nuevo modelo energético necesita con urgencia. Las nuevas orientaciones, publicadas en el Diario Oficial de la UE, desarrollan la Directiva de Energías Renovables revisada y ofrecen a los Estados miembros un marco común para simplificar permisos en zonas previamente designadas, siempre bajo una condición clave: no generar impactos ambientales significativos. El movimiento responde a una realidad preocupante. En algunos países europeos, obtener luz verde para una línea eléctrica o una instalación de almacenamiento puede tardar entre dos y hasta diecisiete años, un plazo incompatible con los objetivos climáticos. Bruselas recuerda que, para cumplir las metas de 2030 y avanzar hacia la neutralidad climática en 2050, Europa deberá incorporar unos 100 gigavatios de renovables cada año, algo imposible sin redes capaces de absorber y transportar esa energía. Zonas de tramitación rápida, pero con límites claros La Comisión propone que los Estados identifiquen corredores y áreas específicas donde reforzar o ampliar redes de transporte y distribución, así como desplegar baterías y otras soluciones de almacenamiento, con procedimientos administrativos más rápidos. En estos espacios, algunos proyectos podrían quedar exentos de evaluaciones ambientales complejas, siempre que se demuestre que los impactos pueden evitarse, reducirse o compensarse adecuadamente. Eso sí, Bruselas deja claro que no se trata de un “cheque en blanco”. Las exenciones deberán justificarse caso por caso, se mantendrán fuertes restricciones en zonas protegidas como Natura 2000, y se prestará especial atención a posibles efectos ambientales transfronterizos. Redes, renovables y planificación: todo conectado Uno de los mensajes centrales del documento es la necesidad de coordinarlo todo: la planificación de las redes eléctricas, los planes nacionales de energía y clima, las zonas de aceleración de renovables y la electrificación de sectores como la industria o el transporte. Sin esa visión conjunta, advierte la Comisión, el sistema seguirá acumulando retrasos. Además, Bruselas pone el foco en la cooperación entre países, especialmente en proyectos de interconexión eléctrica. Facilitar infraestructuras cerca de las fronteras, con normas armonizadas y procesos más previsibles, es clave para reforzar el mercado interior de la electricidad y la seguridad de suministro. Menos bloqueos y más diálogo social El documento también subraya la importancia de la participación pública temprana para reducir la oposición local y los conflictos que suelen retrasar estos proyectos. Países como Francia o Alemania ya han demostrado que integrar las infraestructuras energéticas en la planificación territorial y dialogar desde el inicio con la ciudadanía acelera los plazos y mejora la aceptación social. Con estas medidas, la Comisión Europea lanza un mensaje claro: sin una red eléctrica más robusta, flexible y moderna, la transición verde no llegará a tiempo. La ambición climática no depende solo de instalar más renovables, sino de garantizar que la energía limpia pueda circular sin quedar atrapada en los despachos.
15 Enero 2026
ESG
Canadá da un paso decisivo para ordenar y fortalecer su ecosistema de finanzas sostenibles. El Gobierno federal ha designado al Instituto Canadiense del Clima como entidad responsable de liderar el desarrollo de la Taxonomía Nacional de Finanzas Sostenibles, un marco voluntario, científico y alineado con los estándares internacionales. La iniciativa marca el paso de la planificación a la ejecución de una promesa clave del Ejecutivo canadiense: ofrecer al mercado una referencia clara sobre qué actividades pueden considerarse realmente verdes o de transición, en un contexto de creciente presión global por reducir emisiones y movilizar capital hacia modelos económicos bajos en carbono. El proyecto se desarrollará en colaboración con Business Future Pathways, una plataforma impulsada por inversores institucionales que reúne a entidades financieras y expertos técnicos. El objetivo es crear un sistema creíble que ayude a inversores, bancos y empresas a tomar decisiones alineadas con el objetivo de cero emisiones netas, evitando el greenwashing y mejorando la transparencia del mercado. Un marco “hecho en Canadá”, pero conectado al mundo La futura taxonomía canadiense se diseñará con una gobernanza independiente y una base científica sólida, garantizando su compatibilidad con los principales marcos globales de finanzas sostenibles. Esta alineación será clave para atraer capital internacional y facilitar que las instituciones financieras operen con criterios homogéneos en distintos mercados. Desde Ottawa subrayan que no se trata de una regulación obligatoria, sino de una herramienta de mercado pensada para generar confianza, reducir riesgos y ofrecer señales claras a los flujos de inversión. Un enfoque que sigue la tendencia internacional de estandarizar definiciones sin frenar la competitividad de sectores intensivos en emisiones que están en proceso de transformación. Gobernanza independiente y visión multisectorial El Instituto Canadiense del Clima impulsará la creación de un Consejo de Taxonomía independiente, encargado de revisar y validar las directrices finales. Este órgano contará con la participación de expertos del ámbito académico, financiero, científico, representantes de la sociedad civil y comunidades indígenas, garantizando una visión técnica, inclusiva y transparente. Además, se pondrán en marcha grupos de trabajo sectoriales que aportarán conocimiento específico sobre industrias clave para la reducción de emisiones y la transición energética, reforzando la credibilidad del marco desde una perspectiva práctica y económica. Calendario y sectores prioritarios Las primeras directrices, centradas en tres sectores estratégicos, estarán listas previsiblemente a finales de 2026. Otros tres sectores se incorporarán antes del otoño de 2027. La selección priorizará aquellas áreas con mayor potencial para reducir emisiones y, al mismo tiempo, reforzar la posición de Canadá en la economía global descarbonizada. La fortaleza del país en recursos naturales, capacidad industrial y tecnologías limpias jugará un papel clave en esta fase inicial, posicionando a Canadá como un actor relevante en la nueva arquitectura de las finanzas sostenibles. Qué deben tener en cuenta inversores y directivos Aunque de adopción voluntaria, la taxonomía apunta a convertirse en un referente estratégico para la asignación de capital, la evaluación de riesgos climáticos y la planificación de la transición empresarial. Su impacto podría extenderse rápidamente a políticas de crédito, mandatos de inversión y reporting ESG. En un escenario donde la demanda de productos y procesos bajos en carbono no deja de crecer, Canadá refuerza su apuesta por atraer capital privado y competir en un mercado global cada vez más exigente en términos de sostenibilidad, rigor y transparencia.
14 Enero 2026
ESG
El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha puesto en marcha el sello de Economía Social, un nuevo distintivo destinado a reconocer y visibilizar la labor de las empresas y entidades que operan bajo este modelo productivo. La iniciativa fue presentada por la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, como una herramienta clave para acercar la Economía Social al conjunto de la ciudadanía. El objetivo del sello es destacar el impacto social positivo de las actividades y proyectos desarrollados por este tipo de organizaciones, así como reforzar su papel como motor de transformación económica y social. Desde el Ministerio subrayan la necesidad de aumentar el conocimiento público sobre un modelo empresarial que contribuye de forma directa a mejorar la vida cotidiana y a construir un sistema económico más justo y sostenible. Un reconocimiento a un modelo que genera empleo y cohesión social La Economía Social representa en España un ecosistema empresarial que genera más de dos millones de empleos, directos e indirectos, y que agrupa a decenas de miles de organizaciones. Se trata de un modelo basado en principios como la redistribución equitativa de los beneficios, la reinversión social, la creación de empleo de calidad, la inclusión laboral, la igualdad de oportunidades y una gobernanza participativa. El nuevo distintivo permitirá identificar de manera clara a aquellas entidades cuya actividad contribuye al bienestar colectivo y al desarrollo económico con criterios sociales. Acceso al sello y entidades reconocidas En una primera fase, podrán optar al sello las empresas y organizaciones de la Economía Social inscritas en los registros estatales, como cooperativas, sociedades laborales, mutualidades de previsión social, sociedades agrarias de transformación, así como entidades singulares que cuentan con un reconocimiento específico dentro del sector, como la ONCE. La iniciativa se alinea con experiencias similares desarrolladas en otros países europeos como Dinamarca, Finlandia o Francia, donde este tipo de distintivos han servido para reforzar la visibilidad y el reconocimiento de la Economía Social entre consumidores, instituciones y empresas. Un paso más hacia un modelo económico más sostenible Con el lanzamiento de este sello, el Ministerio de Trabajo busca consolidar la Economía Social como una alternativa sólida dentro del tejido productivo español y fomentar un consumo más consciente y responsable. Actualmente, más de 40.000 empresas en España comparten los valores de este modelo, que combina actividad económica con compromiso social y participación democrática. La iniciativa refuerza así la apuesta del Gobierno por un modelo económico que prioriza a las personas, la cohesión social y el impacto positivo en el territorio, en línea con los objetivos de sostenibilidad y transformación social a largo plazo.
13 Enero 2026
ESG
La transición energética ya no se limita a las ciudades ni a las carreteras. También está llegando al corazón de la industria pesada. Iberdrola y Airbus han puesto en marcha uno de los mayores despliegues de infraestructura de recarga eléctrica en entornos industriales en España, con la instalación de cerca de 500 puntos de carga para vehículos eléctricos en las plantas de producción de la compañía aeronáutica. El proyecto sitúa la movilidad de empleados, visitantes y flotas corporativas como una pieza clave dentro de la estrategia de descarbonización del sector aeroespacial, tradicionalmente centrado en procesos de fabricación intensivos en energía y menos en la electrificación del transporte asociado a su actividad diaria. Electrificación industrial con gestión inteligente Los nuevos cargadores, instalados y operados por Iberdrola España, estarán totalmente integrados en las instalaciones de Airbus y gestionados mediante plataformas digitales inteligentes. Estos sistemas permiten monitorizar el consumo en tiempo real, optimizar la demanda energética y adaptar la recarga a las condiciones de la red y del propio centro productivo. Más allá de facilitar el acceso a la recarga, la iniciativa convierte la infraestructura eléctrica en una herramienta avanzada de gestión energética, alineada con los objetivos europeos de reducir emisiones sin tensionar los sistemas eléctricos. Para grandes consumidores de energía como Airbus, esta tecnología también actúa como un mecanismo de control del riesgo operativo y de estabilización de la demanda. Una alianza con visión a largo plazo Este despliegue refuerza una colaboración estratégica entre Iberdrola y Airbus iniciada en 2019, enfocada en la transformación sostenible de la movilidad en entornos industriales. No se trata de una simple actualización de infraestructuras, sino de un paso más en una hoja de ruta compartida para integrar energía renovable, electrificación y digitalización en un mismo modelo operativo. Desde Iberdrola subrayan que el acuerdo representa un nuevo avance en su compromiso con la movilidad eléctrica eficiente, inteligente y sostenible, especialmente en sectores donde la electrificación presenta mayores desafíos. Energía 100% renovable para la recarga Toda la infraestructura de recarga pública gestionada por Iberdrola se alimenta con electricidad 100 % renovable, respaldada por Garantías de Origen. De este modo, la electrificación del transporte se vincula directamente al uso de energía limpia, reforzando el impacto real de la iniciativa en la reducción de emisiones. El proyecto en Airbus se integra, además, en la estrategia nacional de Iberdrola España, que ya supera los 80.000 puntos de recarga instalados en todo el país, más de 10.000 de ellos de acceso público y con una capacidad potencial para dar servicio a cerca de un millón de vehículos eléctricos. Dentro de esta red destacan los cargadores de alta potencia y ultrarrápidos, impulsados en parte a través de alianzas estratégicas como Iberdrola | bp pulse. Movilidad, el nuevo frente de la descarbonización Para directivos e inversores, el acuerdo refleja una tendencia clara: la descarbonización industrial pasa cada vez más por la movilidad operativa. Electrificar los desplazamientos diarios y las flotas internas permite abordar emisiones indirectas que durante años han quedado fuera del foco principal de las estrategias climáticas. Al mismo tiempo, muestra cómo las compañías energéticas están ampliando su papel, ofreciendo soluciones integradas que combinan infraestructura, software y suministro de energía renovable. En un contexto de mayor presión regulatoria y exigencia en la transparencia de emisiones, este tipo de alianzas apunta a convertirse en un estándar dentro de la transición energética europea.
12 Enero 2026
ESG
La escasez de alimento durante la fase larvaria puede alterar de forma decisiva el desarrollo de las abejas. Una investigación reciente ha demostrado que, cuando las larvas no reciben suficiente comida, aceleran su metamorfosis y alcanzan el estado adulto antes de lo normal, aunque a costa de una peor condición física. El estudio, publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), analiza cómo la falta de nutrientes actúa como un detonante biológico que adelanta el inicio de la metamorfosis. Este proceso tiene consecuencias directas en el tamaño corporal de las abejas adultas, su capacidad de vuelo, su estado de salud y su potencial reproductivo. Durante años, la metamorfosis en insectos ha sido un campo clave de investigación para comprender la supervivencia de las especies. Sin embargo, identificar la señal fisiológica exacta que activa este cambio había resultado complejo. El nuevo trabajo apunta a un factor decisivo: alcanzar —o no— un umbral crítico de peso. Experimentos con abejas cortadoras de hojas Para llegar a estas conclusiones, investigadores de la Universidad Estatal de Washington realizaron pruebas en laboratorio con larvas de Megachile rotundata, una abeja cortadora de hojas originaria de Europa y ampliamente utilizada en la polinización de cultivos como la alfalfa. Parte de las larvas fue alimentada con normalidad, mientras que a otras se les retiró el suministro de comida. Los científicos analizaron el momento de inicio de la metamorfosis, los niveles de hormona juvenil y la activación de genes vinculados al desarrollo. Los resultados fueron claros: la falta de alimento redujo los niveles de hormona juvenil —clave para mantener el estado larvario— y activó antes los mecanismos genéticos que impulsan la transformación en pupa y, posteriormente, en abeja adulta. Una señal de alerta en la naturaleza En entornos naturales, esta respuesta tiene sentido desde el punto de vista evolutivo. Las larvas dependen por completo de la comida que les proporciona la madre y no pueden buscar alimento por sí mismas. Ante la escasez, acelerar el desarrollo puede ser una estrategia de supervivencia, aunque implique llegar a la edad adulta en peores condiciones. Los autores del estudio subrayan que estos hallazgos ayudan a comprender mejor cómo factores ambientales, como la disponibilidad de alimento, influyen en el ciclo vital de las abejas, un aspecto clave en un contexto de crisis de polinizadores y pérdida de biodiversidad.
9 Enero 2026
ESG
Francia ha decidido dar más margen a la industria antes de eliminar los vasos de plástico de un solo uso. La prohibición, que debía entrar en vigor a comienzos de 2026, se pospone finalmente hasta el 1 de enero de 2030, según recoge un decreto publicado por el Gobierno francés. El Ejecutivo justifica este aplazamiento en la necesidad de facilitar la adaptación del sector y en las conclusiones de un análisis técnico realizado a lo largo de 2025, que ha evaluado la viabilidad real de aplicar la medida en los plazos inicialmente previstos. Como resultado, se ha optado por ampliar cuatro años el calendario para la retirada definitiva de estos productos. El decreto establece además una nueva revisión en 2028, con el objetivo de evaluar los avances logrados y comprobar si el mercado dispone de alternativas suficientemente maduras. Una vez llegue la nueva fecha límite de 2030, se contemplará también un periodo transitorio para dar salida a las existencias de vasos fabricados o importados antes de la entrada en vigor de la prohibición. Un historial de restricciones al plástico El retraso contrasta con la trayectoria regulatoria de Francia en materia de plásticos desechables. Desde 2021, el país ya ha eliminado productos como pajitas, cubiertos y palitos de plástico de un solo uso. Un año después, amplió las restricciones a las bolsitas de té con envoltorio plástico y al embalaje plástico de prensa escrita, además de limitar los envases de frutas y verduras. Con esta decisión, Francia opta por un enfoque más gradual en uno de los capítulos pendientes de su agenda ambiental, en un contexto europeo marcado por la revisión —y en algunos casos la flexibilización— de las políticas verdes. El debate entre ambición climática y adaptación industrial vuelve así al centro de la escena.
8 Enero 2026
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