Javier García Quintela, CISO de Repsol, entrevista a Dra. Rafaela Santos, presidente del Instituto Español de Resiliencia
Javier García: Has dedicado tu vida profesional a comprender y acompañar el sufrimiento humano, desde la psiquiatría hasta la resiliencia. Si miras atrás, ¿hubo algún momento vital que marcó tu decisión de centrarte en la psiquiatría y en cómo las personas se reconstruyen?
Dra. Rafaela Santos: Desde que era pequeña soñaba con ser médico para curar las heridas. Pronto me di cuenta de que las heridas que no sangran duelen más y son más difíciles de sanar. Por eso decidí ser psiquiatra. Siempre he querido aliviar el sufrimiento a través de dar una buena ayuda profesional, en mi especialidad se trata de llevar algo de luz donde hay oscuridad.
La palabra psiquiatra significa, -psique (mente) y -tría (orden). Se trata de poner orden en la mente para reconstruir lo que se ha roto, acompañar no sólo como un profesional de la salud mental sino de forma cercana para aliviar el dolor y sembrar la confianza que generalmente ha perdido quien está sufriendo. Mi trabajo es ofrecerles un espacio seguro para empezar de nuevo. No se trata sólo de aliviar el dolor emocional sino de acompañar en la búsqueda de sentido. Y en esa reconstrucción silenciosa, yo encuentro mi propio camino, mi propósito vital.

J.G.: Fundaste el Instituto Español de Resiliencia cuando aún no era un concepto popular en España. ¿Qué te impulsó a apostar por ello y qué resistencias tuviste que superar, dentro y fuera del ámbito médico?
R.S.: Fundar el Instituto Español de Resiliencia fue una apuesta audaz. En un entorno médico que no contemplaba la prevención en salud mental, nos propusimos combatir el estrés emocional antes de que este derivara en enfermedades. Con base científica en la neuroplasticidad, inspirada hace más de un siglo por nuestro Premio Nobel, Ramón y Cajal, hemos demostrado que la resiliencia no es sólo una capacidad, sino una transformación cerebral que fortalece la respuesta ante las situaciones adversas. Sabemos que en la base de casi todas las enfermedades orgánicas está el estrés emocional y es preferible prevenirlo que tener que lidiar con sus consecuencias. Hoy, el desarrollo de la resiliencia se considera el mejor escudo para la salud mental.
Aunque el término “resiliencia” inicialmente no convencía, se adoptó por su neutralidad y su origen en la ingeniería: la capacidad de un material para absorber impactos sin romperse. Hoy se sabe que las personas resilientes tienen mayor equilibrio emocional frente a las situaciones de estrés, regulan sus emociones y soportan mejor la presión, por lo que se sienten más capaces de afrontar retos. Es aprender a afrontar la adversidad, superarla y salir fortalecido. Resistir… y crecer.
J.S.: ¿Qué aporta la Resiliencia a la sociedad actual?
R.S.: En una sociedad saturada por la tecnología, la infoxicación y la soledad emocional, la resiliencia se convierte en un salvavidas. La ansiedad afecta a todos. Nuestras consultas están saturadas de jóvenes y niños que ya no soportan la presión mientras sus padres corren en una frenética carrera para mantener sus trabajos a salvo.
La resiliencia es mucho más que resistir. No se trata solo de aguantar, sino de transformarse en una persona más fuerte interiormente, con más capacidad de recuperación y propósito. Es una adaptación positiva a los problemas y dificultades de la vida.
La ciencia lo respalda: desarrollar resiliencia no solo ayuda a enfrentar mejor las dificultades, sino que también mejora la salud mental, el bienestar emocional y, en última instancia, nuestra calidad de vida y felicidad. La resiliencia no elimina las dificultades, pero transforma nuestra forma de enfrentarlas.
El ser humano tiene la capacidad extraordinaria de autodiseñarse y convertirse lo que se propone ser. Para visibilizar esta capacidad, el IER ha respondido otorgando el #PremioResiliencia y ahora ponemos en marcha el programa, Champions Lead, que fomenta el liderazgo resiliente y demuestra que con entrenamiento el liderazgo se puede construir y la resiliencia hace que personas comunes logren destinos extraordinarios. La resiliencia como virtud del liderazgo los proyecta hacia el futuro, porque no quita las dificultades, pero redefine cómo las enfrentamos.

J.G.: En un mundo donde se habla mucho de productividad, tú has puesto el foco en la salud mental como base del desarrollo humano. ¿Cómo ha evolucionado tu forma de acompañar a personas y equipos a lo largo de los años?
R.S.: En los comienzos del año 2.000 comenzamos a observar que muchas personas tienen una predisposición natural para sobreponerse a traumas. A partir de ahí, el enfoque cambió: no solo atender al que cae, sino potenciar al que se levanta. Así, la resiliencia fue integrándose en el mundo corporativo, educativo y deportivo. Hoy es una herramienta transversal para el desarrollo humano.
J.G.: Has trabajado con fuerzas de seguridad, sanitarios, docentes, empresas… ¿Qué aprendizajes personales te ha dejado estar tan cerca de quienes viven al límite del estrés y del dolor psicológico?
R.S.: Siempre aprendo de mis pacientes y más cuando tengo delante personas que han superado acontecimientos muy difíciles y miran de frente al dolor emocional. Estar cerca de las fuerzas de seguridad, sanitarios, docentes y profesionales que lidian con el sufrimiento humano ha sido una lección constante. Ver a pacientes superar lo imposible inspira: “si esta persona puede… yo también puedo”.
La creación de la Sociedad Española de Especialistas en Estrés Postraumático permitió aprender directamente de quienes viven el estrés extremo, especialmente gracias al compromiso de los cuerpos de seguridad, que generosamente compartieron su experiencia y nos ayudaron a formar a sanitarios en esta especialidad que hoy están en puestos claves, haciendo frente con gran capacidad a los acontecimientos recientes que nos golpean
J.G.: Como docente en múltiples instituciones, ¿qué es lo primero que intentas transmitir a quienes se inician en el abordaje del trauma o la gestión emocional?
R.S.: En primer lugar, conocimientos científicos, pero nunca desencarnados, sino que sea ciencia con humanidad. El abordaje del trauma comienza con ciencia, pero se sostiene con empatía. El trauma es una respuesta emocional a un acontecimiento extremadamente perturbador o estresante (violencia, abuso, desastres, accidentes, con pérdidas significativas…) y, cuando se sufre, no todas las personas responden de la misma manera. Podemos tener respuestas que generan ansiedad, depresión, disociación, pensamientos recurrentes a modo de flashbacks, pesadillas o terrores nocturnos, etc. Incluso sentimientos de pérdida de la realidad o sentido de la vida.
Superarlo no implica olvidar, sino transformar el dolor en crecimiento. Y esa transformación empieza en la cercanía: el vínculo humano es a menudo la mejor medicina.
J.G.: En un tiempo marcado por la incertidumbre y la sobreexposición digital, ¿cuáles crees que son hoy los principales factores de riesgo para la salud mental de los jóvenes?
R.S.: El mundo digital es apasionante y ofrece oportunidades increíbles, pero también plantea desafíos importantes para la salud mental de los más jóvenes.
La hiperconexión provoca aislamiento, ansiedad y comparaciones constantes que socavan la autoestima. Las redes, con su escaparate idealizado, disparan el síndrome FOMO (Fear of Missing Out), el miedo a perderse algo interesante e incrementa la necesidad de estar conectados, se altera el sueño, el rendimiento y la estabilidad emocional. También está el riesgo de exposición a agresiones virtuales que daña profundamente. La clave está en construir entornos de apoyo, fomentar hábitos saludables y reforzar la resiliencia como un escudo preventivo.
J.G.: Cerramos con unas preguntas más personales ¿Qué te sostiene en los días difíciles, cuando la resiliencia parece más un reto que una certeza?
R.S.: Mi familia y mis amigos son la base… pero mis pacientes también me ayudan mucho a crecer. Aprendo de ellos cuando los veo fuertes en las dificultades porque pienso, si esta persona puede… “Tú también puedes” (es el título que he puesto a uno de nuestros libros digitales). También me ayuda a salir de “mi yo sufriente” y relativizarlo para que pierda intensidad, el encontrarme frente a un paciente que realmente pelea como un campeón alguna situación difícil o sencillamente tener que sobreponerme para aliviar al que no puede con su carga. Y a veces reírme un poco “del drama” pensando que nada es eterno, ni siquiera los problemas. Lo que hoy me hace sufrir mañana ya ha pasado. O al menos duele menos.

J.G.: ¿Hay algún recuerdo de infancia o juventud te haya ayudado a entender la vida como la entiendes ahora?
R.S.: Cuando estaba iniciando la carrera de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid, tuve la oportunidad de asistir a mi primer congreso universitario UNIV79 en Roma, y paseando por sus calles empedradas encontré, esculpido en piedra, una frase que me golpeó y quedó grabada a fuego en mi mente para siempre: “nihil difficile volenti”, que significa, nada es difícil para el que quiere. Aún, después de casi 50 años, guardo la fotografía. Pienso que me marcó y entendí que si hay voluntad no hay obstáculos insuperables. Sin proponérmelo, se convirtió en el lema de mi vida profesional y quizás esté en la base de todo lo que he trabajado después en el desarrollo de la resiliencia.
J.G.: ¿Qué te gustaría que la gente recordara de ti, más allá de tu trabajo o tus logros profesionales?
R.S.: Mi vida personal está muy ligada a mi profesión. Ser psiquiatra es el mejor trabajo que he podido tener y mi mayor satisfacción. Aunque parezca difícil de entender, ya que nuestra vida discurre siempre entre problemas y a veces al límite, yo he sido siempre muy feliz, y lo soy, aportando lo que puedo cuando la gente lo necesita. Me gusta conectar con las personas y quizás el sufrimiento es el momento donde esta conexión es más intensa y queda para siempre. Por eso creo que tengo tantos y tan buenos amigos. Ese es mi mayor tesoro y sinceramente, nunca pienso en que me recuerden sino en disfrutar de su compañía cada vez que puedo.
Actualidad
16 Septiembre 2026
Jarana
16 Septiembre 2026
Podcast de Cyberlideria MGZN.
Todos los jueves, a partir de las 22:00, estará disponible en CyberLideria MGZN una nueva entrevista, donde un prestigioso CISO colaborador charlará con una personalidad inspiradora, importante, y líder empresarial, tanto del ámbito privado como público.
Manténgase informado sobre la ciberseguridad, tecnología, las tendencias y las noticias que afectan a los líderes de TI.
Suscríbete GRATIS y disfruta de contenido ilimitado sobre ciberseguridad y personas