El pasado fin de semana, millones de usuarios estadounidenses de TikTok vivieron momentos de incertidumbre al recibir un mensaje que anunciaba que la popular red social ya no estaría disponible en el país. La aplicación dejó de funcionar el sábado 18 de enero de 2025, poco antes de la entrada en vigor de una ley que prohibía su operación, en medio de un intenso debate sobre la seguridad nacional y las tensiones entre Washington y Pekín. Sin embargo, tan solo un día después, la situación dio un giro inesperado: el presidente electo, Donald Trump, anunció que emitiría una orden ejecutiva para posponer 90 días la aplicación de la normativa, lo que permitió que TikTok volviera a estar operativa para sus 170 millones de usuarios en Estados Unidos.
El contexto: la ley que puso a TikTok en jaque
La crisis comenzó en abril de 2024, cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó una legislación que obligaba a ByteDance, la empresa matriz china de TikTok, a vender sus operaciones en el país o enfrentarse a su cierre. La medida fue impulsada bajo el argumento de que el gobierno chino podría acceder a los datos personales de los usuarios estadounidenses, lo que representaba un riesgo para la seguridad nacional.
La ley otorgaba un plazo de nueve meses para que ByteDance se desvinculara completamente de TikTok en Estados Unidos. Sin embargo, al no cumplir con este requisito, la normativa entró en vigor el domingo 19 de enero de 2025, lo que obligó a las empresas tecnológicas estadounidenses a cortar relaciones con TikTok. Apple y Google eliminaron la aplicación de sus tiendas digitales, mientras que proveedores de servicios en la nube como Amazon Web Services y Oracle dejaron de alojar los datos de la plataforma. Además, se establecieron severas sanciones para las compañías que continuaran colaborando con TikTok, con multas de hasta 5.000 dólares por usuario, lo que podría traducirse en miles de millones de dólares en penalizaciones.
El impacto del cierre temporal
La medida tuvo un impacto inmediato: los usuarios de TikTok en Estados Unidos comenzaron a recibir mensajes en sus dispositivos que decían: «Se ha promulgado una ley que prohíbe TikTok en Estados Unidos. Desafortunadamente, eso significa que no puedes usar TikTok por ahora». La aplicación también desapareció de las tiendas de aplicaciones, dejando a millones de creadores de contenido y empresas que dependen de la plataforma en un limbo digital.
Además de TikTok, la prohibición afectó a CapCut, una popular aplicación de edición de videos propiedad de ByteDance, utilizada por creadores para producir contenido en la red social. Este cierre temporal marcó un precedente histórico, siendo la primera vez que Estados Unidos prohibía el uso de una red social a nivel nacional.
Trump interviene y cambia el panorama
En un giro inesperado, el presidente electo Donald Trump anunció el domingo 19 de enero que emitiría una orden ejecutiva para aplazar la aplicación de la ley durante 90 días. Aunque su mandato comenzaría oficialmente al día siguiente, Trump utilizó su red social Truth Social para instar a las compañías tecnológicas a no bloquear TikTok y garantizar su funcionamiento mientras se buscaba una solución negociada.
«Le pido a las compañías que no dejen que esto (TikTok) deje de funcionar. Voy a emitir una orden ejecutiva para extender el período de tiempo antes de que la ley entre en vigor, para que podamos alcanzar un acuerdo que proteja nuestra seguridad nacional», escribió Trump.
La noticia generó una respuesta inmediata: TikTok volvió a estar disponible en los dispositivos de muchos usuarios apenas unas horas después del anuncio de Trump, aunque no todos los servicios relacionados con la plataforma se han restablecido por completo. La propia aplicación emitió un comunicado a sus usuarios, señalando: «Tenemos la suerte de que el presidente Trump ha indicado que trabajará con nosotros en una solución para restablecer TikTok. Estén atentos».
¿Qué sigue para TikTok?
Con la orden ejecutiva en marcha, TikTok tiene 90 días para negociar una solución que satisfaga las demandas de seguridad nacional del gobierno estadounidense. Trump incluso sugirió que Estados Unidos podría adquirir una participación del 50% en TikTok como parte de una empresa conjunta, una idea que podría facilitar el acuerdo con ByteDance. Este enfoque recuerda a los intentos de 2020, cuando Trump propuso que empresas estadounidenses, como Oracle o Microsoft, compraran TikTok para mantenerla operativa en el país.
A pesar de la prórroga, el futuro de TikTok en Estados Unidos sigue siendo incierto. La red social enfrenta una fuerte presión para garantizar que los datos de los usuarios estadounidenses no puedan ser utilizados por el gobierno chino, mientras que ByteDance busca mantener el control sobre su exitosa plataforma global.
Una disputa tecnológica y geopolítica
El caso de TikTok es un claro ejemplo de cómo la tecnología se ha convertido en un campo de batalla en las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China. Para Washington, la prohibición de TikTok se enmarca en un esfuerzo más amplio por reducir la influencia tecnológica de Pekín en Occidente, mientras que para ByteDance, la plataforma representa un símbolo de innovación y éxito en el mercado global.
Por ahora, TikTok sigue funcionando en Estados Unidos, pero el reloj avanza hacia una nueva fecha límite. La próxima etapa de esta historia dependerá de las negociaciones entre ByteDance, el gobierno de Trump, y las compañías tecnológicas estadounidenses, que deberán encontrar un equilibrio entre la seguridad nacional y el acceso a una de las redes sociales más populares del mundo.
Rincón del CISO
28 Julio 2026
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