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La inteligencia artificial ha dejado de ser una tendencia de futuro para convertirse en una herramienta con aplicaciones reales en el presente de las organizaciones. Bajo esta premisa, Lideria y Microsoft Surface celebraron en Espacio Neo el desayuno ejecutivo "IA y liderazgo: del concepto a la práctica", una jornada que reunió a directivos y responsables de diferentes compañías interesados en comprender cómo la IA puede generar un impacto tangible en su actividad diaria. CyberLideria MGZN asistió al encuentro como media partner, acompañando una sesión marcada por el aprendizaje, el intercambio de experiencias y la exploración de nuevas formas de trabajo impulsadas por la inteligencia artificial. La jornada contó con la participación de Amadeo Landero, Surface Master Trainer de Microsoft, quien ofreció una formación práctica centrada en las capacidades de Microsoft Copilot y en cómo esta tecnología puede ayudar a los profesionales a optimizar procesos, mejorar la productividad y dedicar más tiempo a tareas estratégicas. A lo largo de la sesión, los asistentes pudieron conocer diferentes casos de uso de Copilot aplicados al entorno empresarial, desde la gestión inteligente del correo electrónico hasta la creación de documentos, presentaciones, análisis de datos o preparación de reuniones. Todo ello integrado dentro de las herramientas que millones de profesionales utilizan cada día, como Word, Excel, PowerPoint, Outlook y Teams. Más allá de la tecnología, el encuentro puso el foco en el papel del liderazgo en un contexto de transformación acelerada. La inteligencia artificial plantea nuevas oportunidades para las organizaciones, pero también exige una visión clara sobre cómo incorporar estas herramientas de forma eficiente, responsable y alineada con los objetivos de negocio. Además de la formación, el desayuno sirvió como punto de encuentro para directivos de distintos sectores que pudieron compartir experiencias, retos y perspectivas sobre la adopción de la IA en sus organizaciones, generando un espacio de conversación enriquecedor sobre el futuro del trabajo y el liderazgo en la era digital. Con iniciativas como "IA y liderazgo: del concepto a la práctica", Lideria y Microsoft Surface continúan impulsando espacios de conocimiento donde la innovación se traduce en experiencias reales y aplicables para los líderes empresariales. Desde CyberLideria MGZN seguiremos apoyando este tipo de encuentros que contribuyen a acercar la tecnología a las personas y a fomentar un liderazgo preparado para afrontar los desafíos del futuro.
24 Junio 2026
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Las empresas españolas despliegan agentes de IA más rápido de lo que sus comités de seguridad pueden validarlos. La pregunta incómoda no es si las defensas están bien diseñadas, sino si alguien ha comprobado, de verdad, que funcionan. Las empresas españolas están desplegando agentes de IA a una velocidad que ningún comité de seguridad había visto antes. Asistentes que leen correos, agentes que consultan bases de datos, sistemas que encadenan herramientas y toman decisiones sin que un humano revise cada paso. La presión de negocio es real y no va a frenar. Pero hay una pregunta incómoda que casi ningún directivo se está haciendo: ¿alguien ha comprobado, de verdad, que las defensas que protegen a esos agentes funcionan? No me refiero a si están bien diseñadas. Diseñar el control correcto y demostrar que es eficaz son dos problemas distintos. El primero pertenece a la arquitectura; el segundo solo se resuelve intentando romper el control en condiciones reales. Y ahí está el punto: un control de seguridad no es un hecho. Es una hipótesis hasta que alguien intenta vulnerarlo, sin éxito, de forma repetida y reciente. Los agentes hacen esa distinción más urgente por dos motivos. El primero es que ellos mismos amplían la superficie de ataque: interpretan instrucciones, eligen herramientas y ejecutan operaciones de varios pasos. Una instrucción maliciosa escondida en una página web o en un correo —lo que llamamos inyección indirecta—puede ser leída por el agente como una orden legítima y propagarse a velocidad de máquina por toda la cadena. Los controles de acceso clásicos no lo impiden, porque el agente abusa de permisos que ya tiene concedidos. El segundo motivo es la velocidad del adversario. Los modelos de IA más avanzados están comprimiendo el tiempo entre que existe una vulnerabilidad y alguien la explota: de meses a horas, a un coste de unos pocos euros. En ese contexto, un pentest anual es una fotografía estática de un sistema en movimiento. El día que se firma el informe, el agente ya ha cambiado un prompt, ha sumado una herramienta o ha recompuesto una dependencia. La foto ya no se parece a la realidad. Hay una sola pregunta que ordena todo lo demás cuando se evalúa un control: ¿hace el ataque imposible, o solo tedioso? Muchas mitigaciones que tranquilizan en una diapositiva —un salto de red adicional, un límite de peticiones, un puerto no estándar— no detienen a un adversario que automatiza tareas repetitivas con paciencia ilimitada. Solo lo incomodan. La diferencia entre una barrera dura y un simple inconveniente no se ve en el diseño: se ve cuando alguien ataca. La pregunta no es «¿qué pasaría si me comprometieran?», sino qué pasa cuando ejecuto el compromiso contra mi propio entorno, antes de que lo haga un tercero. Por eso creo que esto ha dejado de ser una conversación puramente técnica. Es una decisión de dirección. Asumir la brecha está bien, pero es insuficiente; la pregunta operativa no es «¿qué pasaría si me comprometieran?», sino «¿qué pasa cuando ejecuto el compromiso contra mi propio entorno, antes de que lo haga un tercero?». Quien valida primero, manda. Quien espera al incidente, paga el reajuste de controles mucho más caro de lo que costaba probarlos. Y hay un incentivo que los responsables de seguridad ya conocen: el ENS, NIS2 y el EU AI Act se aproximan, y todos apuntan en la misma dirección. Demostrar empíricamente que un control funciona vale cada vez más que declararlo implantado en un documento. La evidencia de validación continua no solo reduce el riesgo; se está convirtiendo en parte de la conversación de cumplimiento. La buena noticia es que las organizaciones mejor posicionadas para esta etapa no serán las que tengan la IA más avanzada, sino las que traten cada control como una hipótesis falsable y la pongan a prueba de forma continua. Diseña para la brecha desde el primer día. Y valídala desde el segundo. Álvaro Morales MorenoCEO y cofundador de CISEC
22 Junio 2026
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La transformación digital ha revolucionado la forma de enseñar, aprender y gestionar los centros educativos. Sin embargo, esta evolución tecnológica también ha convertido a colegios, institutos y universidades en uno de los objetivos preferidos del cibercrimen. Según alertan los expertos de ESET, el sector educativo afronta una creciente presión por parte de grupos especializados en ransomware, robo de credenciales, fraudes digitales y espionaje de información sensible. La combinación de grandes volúmenes de datos, infraestructuras cada vez más complejas y recursos limitados en ciberseguridad está situando a estas instituciones en una posición especialmente vulnerable. Un objetivo cada vez más atractivo para los atacantes Los centros educativos almacenan información de enorme valor: datos personales de alumnos y familias, expedientes académicos, información financiera, investigaciones universitarias y propiedad intelectual. Todo ello representa un botín atractivo para los ciberdelincuentes. Las consecuencias de un ataque van mucho más allá de las pérdidas económicas. La interrupción de las clases, la paralización de servicios esenciales o la exposición de información confidencial pueden afectar directamente al desarrollo académico de miles de estudiantes. "Cuando una institución educativa sufre una brecha de seguridad, el impacto no solo se mide en costes o reputación, sino también en la capacidad de garantizar una educación estable y segura", señalan los expertos. El ransomware lidera las amenazas Entre los riesgos más preocupantes destaca el ransomware, una modalidad de ataque que secuestra sistemas y datos a cambio de un rescate económico. Este tipo de incidentes puede bloquear durante días o incluso semanas la actividad académica de una institución. A ello se suman otras amenazas en crecimiento: Campañas de phishing dirigidas a docentes y personal administrativo. Robo de credenciales para acceder a plataformas educativas. Fraudes mediante correo electrónico corporativo (BEC). Ataques orientados a sustraer investigaciones científicas y proyectos de innovación. Suplantaciones de identidad para obtener información confidencial. La situación se ha agravado por la profesionalización del ecosistema criminal. Hoy existen modelos de "ransomware como servicio", mercados clandestinos donde se venden credenciales robadas y herramientas automatizadas que permiten lanzar ataques sofisticados sin necesidad de grandes conocimientos técnicos. La inteligencia artificial también juega en el lado oscuro La irrupción de la inteligencia artificial está proporcionando nuevas capacidades a los ciberdelincuentes. Las herramientas basadas en IA permiten automatizar campañas de ingeniería social, generar correos fraudulentos más creíbles, identificar objetivos vulnerables e incluso acelerar la búsqueda de fallos de seguridad. Esto obliga a las organizaciones educativas a evolucionar sus mecanismos de defensa al mismo ritmo que evolucionan las amenazas. Vigilancia permanente frente a ataques permanentes Uno de los principales desafíos para escuelas y universidades es la dificultad de mantener una supervisión continua de sus sistemas. Muchos centros cuentan con equipos de TI reducidos que deben atender múltiples responsabilidades y no siempre disponen de cobertura fuera del horario lectivo o durante periodos vacacionales. Ante este escenario, cada vez más organizaciones están recurriendo a servicios de detección y respuesta gestionadas (MDR), una fórmula que permite contar con monitorización especializada las 24 horas del día, los siete días de la semana. Estos servicios combinan inteligencia de amenazas, análisis avanzado y equipos expertos capaces de identificar comportamientos sospechosos antes de que un incidente se convierta en una crisis de gran magnitud. La ciberseguridad, una asignatura estratégica La digitalización de la educación seguirá creciendo en los próximos años, impulsada por el uso de plataformas online, herramientas colaborativas, dispositivos conectados e inteligencia artificial aplicada al aprendizaje. En este contexto, la ciberseguridad ya no puede considerarse únicamente un aspecto técnico. Se ha convertido en un elemento estratégico para garantizar la continuidad educativa, proteger la privacidad de los estudiantes y preservar la confianza en las instituciones académicas. La pregunta ya no es si los centros educativos serán objetivo de los ciberdelincuentes, sino si están preparados para responder cuando llegue el próximo ataque.
19 Junio 2026
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La inteligencia artificial ha dejado de ser una herramienta experimental para convertirse en un nuevo copiloto digital del viajero. Así lo revela el informe “Contexto, incertidumbre e IA en el sector turístico”, elaborado por Ávoris Travel Insights junto a Andersen Consulting, que analiza cómo está evolucionando la relación entre tecnología y turismo en España. El estudio, realizado sobre una muestra representativa de 700 viajeros españoles, confirma que la IA ya forma parte del proceso de planificación de viajes para una parte relevante de la población. En concreto, el 32,7% de los encuestados asegura utilizar herramientas como ChatGPT o Gemini para organizar sus viajes o resolver dudas relacionadas con ellos. El viajero digital ya es mayoría La investigación muestra que el ecosistema turístico español vive una profunda madurez digital. Más de siete de cada diez viajeros utilizan de forma intensiva herramientas tecnológicas durante la planificación de sus vacaciones, desde comparadores y plataformas online hasta asistentes basados en inteligencia artificial. Las plataformas de reserva online siguen liderando el uso digital con un 68,1%, seguidas de los comparadores de precios y vuelos (53,7%). Sin embargo, las soluciones basadas en IA ya alcanzan al 24% de los viajeros digitales, consolidándose como una nueva capa de apoyo dentro del “journey” del usuario. ChatGPT y Gemini dominan la IA turística Los asistentes conversacionales son, con diferencia, las herramientas de IA más utilizadas en viajes. Más del 80% de quienes emplean IA para organizar desplazamientos recurren a modelos conversacionales como ChatGPT o Gemini. Su principal utilidad se concentra en la fase previa al viaje: búsqueda de información, diseño de itinerarios, recomendaciones y resolución de dudas. De hecho, el 83,4% de los usuarios asegura utilizar IA para informarse sobre destinos y planificar rutas o actividades. Además, cerca de la mitad reconoce que la IA influye directamente en sus decisiones de viaje. La tecnología no solo ayuda a decidir qué hacer o qué visitar, sino también cómo organizar la experiencia y dónde reservar. La IA influye más en el “cómo viajar” que en el destino Uno de los aspectos más interesantes del informe es que la IA está modificando principalmente la configuración del viaje más que la elección del destino. Las recomendaciones generadas por estas herramientas tienen un mayor impacto en la creación de itinerarios, selección de actividades, experiencias gastronómicas y organización del viaje. El 70,1% afirma que la IA influyó en lugares a visitar e itinerarios, mientras que el 51,6% reconoce influencia en actividades y experiencias. Sin embargo, el destino final sigue estando más ligado a factores emocionales, sociales o económicos que a una recomendación automatizada. Confianza sí, pero con supervisión humana Pese al avance de la inteligencia artificial, el estudio deja claro que el viajero todavía necesita validación humana. El 86% de quienes utilizan IA para viajes contrastan posteriormente la información en otras fuentes, especialmente en plataformas de reserva, comparadores y webs especializadas. Las principales preocupaciones siguen siendo la fiabilidad de la información, los posibles sesgos comerciales y la falta de actualización de los datos. De hecho, las agencias de viajes continúan siendo uno de los canales que generan mayor confianza entre los viajeros, muy por encima de la propia IA. La mayoría percibe estas herramientas como un complemento al asesoramiento humano, no como un sustituto. El futuro apunta a un modelo híbrido El informe concluye que el futuro del turismo pasa por un modelo híbrido donde convivan inteligencia artificial y asesoramiento experto. Más de la mitad de los viajeros cree que utilizará IA en sus viajes en el futuro, y un 53,1% considera que estas herramientas actuarán como complemento habitual de otras plataformas y servicios turísticos. Además, el usuario que ya utiliza IA presenta un perfil especialmente atractivo para el sector: más joven, más digital, con mayor predisposición al gasto y más abierto a destinos internacionales y experiencias culturales. Para las agencias, el reto ya no será competir contra la autonomía digital del viajero, sino integrarse en ella aportando valor diferencial, personalización y acompañamiento en un entorno donde la confianza seguirá siendo clave.
18 Junio 2026
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España se sitúa entre los 20 países mejor posicionados para el despliegue y adopción de tecnología eSIM, según un informe internacional que analiza el grado de preparación de 50 mercados para esta nueva generación de conectividad móvil. El estudio, denominado Global eSIM Index 2026, coloca a España en el puesto 17 del ranking mundial, en un contexto donde Estados Unidos, Estonia y Reino Unido lideran la clasificación gracias a un mayor desarrollo tecnológico y regulatorio. La eSIM —una tarjeta SIM digital integrada directamente en los dispositivos— permite activar líneas móviles sin necesidad de introducir una tarjeta física, facilitando la gestión remota de conexiones y acelerando el crecimiento de servicios vinculados al IoT, dispositivos conectados y viajes internacionales. La eSIM deja de ser una tecnología emergente El informe refleja que la eSIM ya ha dejado de considerarse una tecnología experimental y comienza a consolidarse como un estándar global en el sector de las telecomunicaciones. Según el análisis, las diferencias entre países ya no dependen tanto de la capacidad técnica, sino de factores como: la regulación, la disponibilidad de dispositivos compatibles, la facilidad de activación, y la experiencia de usuario ofrecida por las operadoras. En este escenario, España destaca por contar con un mercado móvil muy desarrollado y un alto nivel de penetración de servicios de telecomunicaciones. Un mercado avanzado, pero condicionado por la regulación Las principales operadoras españolas —Movistar, Vodafone, MasOrange y Digi— ya ofrecen servicios eSIM para smartphones, wearables y otros dispositivos conectados, aunque la implantación continúa avanzando de forma gradual. El informe señala que el mercado español presenta un importante potencial de crecimiento, especialmente impulsado por: el auge del Internet de las Cosas (IoT), la expansión de dispositivos conectados, y la creciente demanda de conectividad digital flexible. Sin embargo, también identifica barreras regulatorias que ralentizan una adopción más rápida frente a otros mercados europeos como Estonia, Finlandia, Alemania o Países Bajos. Uno de los principales condicionantes es la normativa española que obliga a verificar la identidad del titular durante la activación de una línea móvil, lo que ha llevado a los operadores a desarrollar sistemas de validación biométrica y procesos de verificación remota mediante videollamada. Más dispositivos compatibles y crecimiento del uso internacional Actualmente, alrededor del 45% de los smartphones activos en España ya son compatibles con tecnología eSIM, una cifra que continúa creciendo gracias a la incorporación de esta funcionalidad en la mayoría de terminales de gama alta y nuevos dispositivos comercializados por los operadores. El informe apunta además al fuerte crecimiento de las llamadas “travel eSIM”, utilizadas por viajeros para conectarse en el extranjero sin necesidad de cambiar de tarjeta física ni asumir costes elevados de roaming. La expansión de esta tecnología también está acelerando el desarrollo de nuevos modelos de conectividad más flexibles y completamente digitales. El reto: simplificar la experiencia de usuario Pese al avance tecnológico, el estudio advierte de que todavía existen obstáculos vinculados a la experiencia de usuario y ciertos hábitos de consumo. Entre ellos destacan: la percepción de la SIM física como un elemento más “visible” o tangible, algunos costes asociados a duplicados digitales, y la complejidad de ciertos procesos de activación. Los expertos consideran que la simplificación de estos procedimientos será clave para acelerar la adopción masiva de la eSIM en los próximos años. Con su entrada en el top 20 mundial, España consolida su posición dentro del proceso de transición hacia una conectividad móvil cada vez más digital, remota y orientada a dispositivos conectados.
17 Junio 2026
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El Mundial de 2026 no solo está marcando un antes y un después por su dimensión global o por el despliegue tecnológico de los estadios. También está cambiando la forma de arbitrar el fútbol. Por primera vez en una Copa del Mundo, varios árbitros están utilizando cámaras corporales integradas en su equipamiento para ofrecer una visión en primera persona del partido y alimentar nuevos sistemas de análisis apoyados en inteligencia artificial. La imagen del árbitro equipado con una pequeña cámara junto al sistema de comunicación ya se ha convertido en una de las grandes novedades tecnológicas del torneo. Mucho más que una retransmisión espectacular Aunque para el espectador la principal novedad es poder ver jugadas desde la perspectiva exacta del colegiado, detrás de esta tecnología hay un objetivo mucho más ambicioso. La FIFA, junto a distintos proveedores tecnológicos y operadores audiovisuales, está utilizando estas cámaras para recopilar datos que permitan mejorar: el análisis arbitral, la revisión VAR, la detección automática de acciones polémicas, y el entrenamiento de futuros sistemas basados en IA. La señal captada por las cámaras puede combinarse con algoritmos de visión artificial capaces de analizar posiciones, contactos, trayectorias o reacciones de jugadores en tiempo real. En otras palabras: el árbitro empieza a convertirse también en una fuente de datos. Cómo funcionan las cámaras arbitrales Los dispositivos utilizados son cámaras ultraligeras similares a las bodycams empleadas por fuerzas de seguridad o deportes extremos, adaptadas al entorno profesional del fútbol. Están integradas en: el auricular de comunicación, la parte lateral del rostro, o incluso en estructuras similares a gafas deportivas. Las imágenes se transmiten en tiempo real a los equipos técnicos y a las unidades de producción audiovisual, mientras algunos fragmentos seleccionados se utilizan también para emisiones televisivas y contenido digital inmersivo. El objetivo es ofrecer una experiencia más cercana para el espectador, pero también generar un nuevo nivel de precisión para el análisis arbitral. IA, visión artificial y decisiones en tiempo real La verdadera revolución no es la cámara, sino la inteligencia artificial que puede trabajar sobre esas imágenes. Los nuevos sistemas de análisis deportivo permiten: detectar contactos dentro del área, analizar líneas de visión del árbitro, identificar comportamientos violentos, medir tiempos de reacción, o reconstruir jugadas desde múltiples ángulos automáticamente. Algunos expertos consideran que este tipo de tecnología podría convertirse en el siguiente paso evolutivo del VAR, permitiendo contextualizar las decisiones arbitrales desde la posición exacta del colegiado. Además, estas herramientas también podrían utilizarse en formación y simulación avanzada para árbitros profesionales. La otra cara: privacidad y vigilancia Sin embargo, la llegada de cámaras corporales al terreno de juego también abre nuevos debates. Organizaciones vinculadas a privacidad digital y derechos tecnológicos ya advierten de los riesgos de convertir el deporte en un espacio de monitorización constante. El uso combinado de: cámaras, reconocimiento visual, análisis biométrico, y procesamiento automatizado de imágenes, plantea preguntas sobre: quién almacena esos datos, cuánto tiempo se conservan, y hasta dónde puede llegar la vigilancia tecnológica dentro del deporte profesional. El Mundial 2026 está funcionando así como un gran laboratorio global donde convergen fútbol, inteligencia artificial, retransmisión inmersiva y análisis de datos en tiempo real. El Mundial más tecnológico de la historia Más allá del arbitraje, este Mundial ya está siendo considerado el más tecnológico hasta la fecha. La competición está incorporando: sistemas avanzados de IA para análisis táctico, sensores en tiempo real, automatización de retransmisiones, reconocimiento visual, seguridad biométrica en estadios, y nuevas experiencias digitales para aficionados. El fútbol entra así en una nueva era donde la tecnología ya no solo ayuda a entender el juego: empieza también a formar parte de él.
16 Junio 2026
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La transformación digital ha cambiado la forma en la que trabajamos, nos comunicamos y gestionamos nuestras finanzas, pero también ha abierto la puerta a nuevas amenazas. En España, cerca de uno de cada dos ciudadanos asegura haber sido víctima de algún tipo de fraude digital, en un contexto marcado por el auge de la inteligencia artificial y el incremento de los ataques basados en manipulación tecnológica. Así lo refleja el último informe sobre bienestar digital impulsado por ING, que alerta además del crecimiento exponencial de los fraudes mediante deepfakes, una técnica que utiliza inteligencia artificial para generar imágenes, vídeos o voces falsas con apariencia real. Según los datos presentados por la entidad, este tipo de amenazas se ha disparado en los últimos años, mientras que la mayoría de los incidentes de ciberseguridad continúan teniendo un origen humano, ya sea por errores involuntarios o comportamientos de riesgo. La hiperconectividad también empieza a tener consecuencias más allá de la seguridad. El uso diario del teléfono móvil en España ya supera ampliamente las cuatro horas al día, un hábito que, según el estudio, está relacionado con mayores niveles de estrés, ansiedad y fatiga digital, especialmente entre los usuarios más jóvenes y activos en redes sociales. En este escenario, ING y la revista Ethic han celebrado el encuentro “Reconectad@s”, una jornada centrada en el impacto de la tecnología en la sociedad y en la necesidad de avanzar hacia un entorno digital más seguro y equilibrado. El evento contó con representantes institucionales, expertos y empresas tecnológicas para debatir sobre ciberseguridad, educación digital y uso responsable de la inteligencia artificial. Durante el encuentro, la secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, María González Veracruz, defendió la importancia de reforzar la formación y el pensamiento crítico como herramientas clave para afrontar los desafíos tecnológicos. En este sentido, recordó que España ha impulsado en los últimos años distintos programas de capacitación digital dirigidos a ciudadanos y profesionales para mejorar las competencias digitales de la población. Desde el sector privado, las entidades financieras continúan reforzando sus sistemas de protección mediante herramientas de detección avanzada, alertas inteligentes y nuevos mecanismos de verificación frente al fraude. Sin embargo, expertos del sector coinciden en que la ciberseguridad ya no depende únicamente de la tecnología, sino también de la concienciación de los usuarios y de la colaboración entre empresas, administraciones y ciudadanos. Otro de los aspectos que preocupa es el impacto de la inteligencia artificial en colectivos vulnerables, especialmente menores y adolescentes, que desarrollan gran parte de sus hábitos digitales en entornos cada vez más automatizados y difíciles de controlar. El debate sobre el bienestar digital empieza así a ganar peso en la agenda pública y empresarial. Más allá de la innovación, el gran reto pasa ahora por encontrar un equilibrio entre conectividad, seguridad y salud digital en una sociedad cada vez más dependiente de la tecnología.
15 Junio 2026
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El crecimiento imparable de la inteligencia artificial, los servicios cloud y los dispositivos conectados está transformando el mercado global de los centros de datos a una velocidad sin precedentes. Pero mientras la conversación suele centrarse en ciberseguridad y capacidad tecnológica, un nuevo informe de Axis Communications pone el foco en un desafío cada vez más estratégico: la seguridad física. Bajo el título “Repensar la seguridad física en la era de los centros de datos”, la compañía analiza cómo la expansión de infraestructuras hyperscale y entornos de coubicación está obligando al sector a replantear sus modelos de protección, resiliencia operativa y sostenibilidad. Según recoge el estudio, la demanda mundial de centros de datos podría triplicarse de aquí a 2030, impulsando enormes inversiones en infraestructuras críticas. En este contexto, Axis advierte de que muchos incidentes no se producen por fallos tecnológicos, sino por una falta de previsión en el diseño de la seguridad física. “La seguridad física ya no puede considerarse un sistema independiente o complementario. Debe diseñarse desde el inicio como parte esencial de la infraestructura”, señala el informe. Del perímetro al rack: una estrategia de protección en cinco capas Uno de los ejes principales del informe es el modelo de “defensa en profundidad” desarrollado por Axis para grandes centros de datos. La estrategia divide la protección en cinco capas: perímetro, instalaciones, edificios, salas de servidores y racks. El objetivo es crear arquitecturas de seguridad escalables, replicables y centralizadas capaces de operar de forma uniforme en múltiples instalaciones y regiones. El informe destaca tecnologías como cámaras térmicas, radar inteligente, analítica basada en IA, control biométrico de accesos, detección de drones y monitorización térmica en tiempo real para anticiparse a amenazas físicas y reducir tiempos de respuesta. Además de reforzar la seguridad, estas soluciones permiten optimizar operaciones, reducir falsas alarmas y minimizar la dependencia de vigilancia presencial continua. La convergencia entre seguridad, sostenibilidad y eficiencia El documento también aborda otro de los grandes desafíos del sector: el equilibrio entre crecimiento digital y sostenibilidad energética. Axis subraya que los centros de datos afrontan una presión creciente para reducir consumo energético y cumplir nuevas regulaciones de eficiencia, especialmente en Europa. En este escenario, tecnologías como la analítica en el dispositivo o la compresión inteligente de vídeo ayudan a disminuir almacenamiento, ancho de banda y consumo eléctrico. La compañía destaca además que la seguridad inteligente ya no solo protege infraestructuras, sino que también genera datos clave para mejorar la eficiencia operativa, supervisar ocupación de espacios, detectar anomalías térmicas o anticipar incidencias antes de que provoquen interrupciones del servicio. La ciberseguridad también empieza en el hardware Otro de los puntos relevantes del informe es el aumento de los ataques dirigidos a dispositivos IoT y cadenas de suministro tecnológicas. Axis insiste en la necesidad de garantizar que todos los dispositivos conectados a un centro de datos —incluyendo cámaras y sensores— cuenten con mecanismos avanzados de protección frente a vulnerabilidades, manipulación o accesos no autorizados. La compañía destaca medidas como arranque seguro, módulos TPM, sistemas operativos firmados y gestión transparente de vulnerabilidades como elementos esenciales dentro de una estrategia integral de seguridad. Un modelo preparado para el futuro El informe incluye también casos reales como la colaboración entre Axis y Moro Hub, uno de los mayores centros de datos sostenibles de Oriente Medio, donde la integración de videovigilancia inteligente, control de accesos y analítica avanzada permite combinar seguridad, sostenibilidad y eficiencia operativa. Para Axis, el futuro de los centros de datos pasa por infraestructuras capaces de integrar protección física, inteligencia operativa y sostenibilidad dentro de un mismo ecosistema tecnológico. En un momento en el que los datos se han convertido en uno de los activos más valiosos del planeta, el informe deja una idea clara: proteger un centro de datos ya no consiste únicamente en defender servidores, sino en garantizar la continuidad de todo el ecosistema digital que sostiene la economía global.
12 Junio 2026
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La Comunidad de Madrid ha recibido uno de los reconocimientos más destacados de Europa en materia de innovación tecnológica gracias a un proyecto centrado en mejorar la atención temprana de menores con dificultades de aprendizaje mediante el uso de robótica e Inteligencia Artificial. La iniciativa ha sido distinguida en los EDIH Community Awards, premios que valoran el impacto social y la capacidad transformadora de los Centros Europeos de Innovación Digital (EDIH) de todo el continente. El programa, desarrollado junto al EDIH de la República Checa, incorpora robots asistenciales basados en IA que apoyan tanto a profesores como a alumnos con necesidades educativas especiales. A través de dinámicas colaborativas y sesiones adaptadas, la tecnología contribuye a potenciar habilidades cognitivas, fomentar el trabajo en equipo y favorecer la inclusión educativa. La iniciativa ya se ha puesto en marcha en el colegio concertado Gaudem, en Madrid, y posteriormente ha sido implementada también en la República Checa, donde ha obtenido resultados positivos. El consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, Miguel López-Valverde, ha señalado que este reconocimiento pone de manifiesto el potencial de la tecnología para eliminar barreras y generar nuevas oportunidades en el ámbito educativo. Además, ha subrayado que el premio consolida a la región como uno de los referentes europeos en innovación aplicada a los servicios públicos, especialmente en educación e inclusión. Desde el Ejecutivo regional destacan también el valor de la colaboración internacional entre los hubs de innovación de Madrid y la República Checa, considerando este proyecto un ejemplo de cómo las soluciones tecnológicas pueden compartirse y adaptarse con éxito en diferentes países y contextos educativos.
11 Junio 2026
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La conversación sobre seguridad digital infantil suele centrarse en el tiempo frente a las pantallas o en el acceso a contenidos inapropiados. Sin embargo, existe un riesgo mucho menos visible y con consecuencias potencialmente mucho más duraderas: la exposición de la identidad digital de niños y adolescentes. Los expertos de ESET advierten de que los menores se están convirtiendo en un objetivo especialmente atractivo para los ciberdelincuentes debido al enorme valor que pueden tener sus datos personales a largo plazo. Información vinculada a cuentas escolares, videojuegos, aplicaciones móviles, historiales médicos o servicios en la nube puede permanecer expuesta durante años sin que nadie detecte un uso fraudulento. Según explica la compañía, el problema radica en que muchos menores todavía no tienen actividad financiera ni motivos para revisar si alguien está utilizando su identidad. Esto permite que determinados fraudes pasen desapercibidos hasta la edad adulta, cuando la víctima intenta abrir una cuenta bancaria, solicitar financiación o acceder a determinados servicios. Josep Albors, director de investigación y concienciación de ESET España, alerta de que la identidad digital infantil se ha convertido en un activo especialmente rentable para los delincuentes: “Muchos menores no descubren que sus datos han sido utilizados de forma fraudulenta hasta años después, lo que facilita que este tipo de delitos permanezcan ocultos durante mucho tiempo”. Una generación hiperconectada… y más expuesta Aunque niños y adolescentes suelen desenvolverse con naturalidad en entornos digitales, eso no significa necesariamente que estén preparados para identificar amenazas relacionadas con la privacidad o la ciberseguridad. Los especialistas señalan que los jóvenes pueden ser especialmente vulnerables a campañas de phishing disfrazadas de mensajes de plataformas conocidas, videojuegos populares o perfiles aparentemente fiables. También son más susceptibles a caer en sorteos falsos, enlaces maliciosos o dinámicas diseñadas para aprovechar el miedo a quedarse fuera de tendencias virales. A ello se suma la descarga accidental de software malicioso, el uso de contraseñas débiles o la costumbre de compartir credenciales e información privada con amigos y conocidos. Otro factor que incrementa la exposición es el llamado “sharenting”, una práctica cada vez más habitual en la que padres y familiares publican fotografías, información personal o detalles de la vida de sus hijos en redes sociales, aumentando la cantidad de datos accesibles públicamente. IA, videojuegos y plataformas educativas: nuevos focos de riesgo La creciente digitalización del entorno infantil también implica que plataformas educativas, redes sociales, videojuegos y aplicaciones conectadas gestionen enormes volúmenes de datos personales de menores. Las brechas de seguridad que afectan a este tipo de servicios pueden provocar filtraciones masivas de información sensible. Además, la expansión de herramientas basadas en inteligencia artificial añade nuevos desafíos, ya que muchos menores utilizan estas aplicaciones sin ser plenamente conscientes de la información que comparten. Las cuentas de videojuegos continúan siendo uno de los principales objetivos para los atacantes. Objetos virtuales, monedas digitales, métodos de pago asociados o listas de contactos pueden convertirse en una puerta de entrada para nuevas estafas o accesos no autorizados. Señales que pueden indicar un problema Los expertos recomiendan prestar atención a ciertos comportamientos o incidencias que podrían indicar un compromiso de cuentas o un posible robo de identidad: Contraseñas que dejan de funcionar sin motivo aparente. Compras no autorizadas o movimientos extraños. Desaparición de contenido o monedas virtuales en videojuegos. Notificaciones de accesos sospechosos. Mensajes enviados desde cuentas sin conocimiento del usuario. Problemas inesperados relacionados con documentación o servicios financieros. Educación digital y prevención, claves para reducir riesgos Desde ESET insisten en que proteger la identidad digital de los menores requiere una combinación de tecnología, supervisión y educación. Entre las recomendaciones principales destacan limitar la exposición innecesaria de información personal, revisar los permisos y configuraciones de privacidad de las aplicaciones, utilizar contraseñas robustas y activar sistemas de autenticación multifactor. También subrayan la importancia de hablar desde edades tempranas sobre privacidad, protección de datos y riesgos digitales, ayudando a que los menores comprendan el valor de su información personal y aprendan a desenvolverse con mayor seguridad en un entorno cada vez más conectado. “La clave no está en prohibir la tecnología, sino en enseñar a utilizarla de forma responsable y segura”, concluye Albors.
10 Junio 2026
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La Copa Mundial de Fútbol 2026 no solo será el evento deportivo más grande jamás organizado, sino también uno de los escenarios con mayor exposición digital vistos hasta la fecha. Así lo advierte Unit 42, la división de inteligencia de amenazas de Palo Alto Networks, que prevé un aumento significativo de ciberataques, fraudes online y campañas de desinformación aprovechando el impacto global del torneo. La competición se celebrará en 16 ciudades repartidas entre Estados Unidos, México y Canadá, contará con 104 partidos y movilizará a millones de aficionados en todo el mundo. Esta enorme dimensión internacional, unida a la compleja infraestructura tecnológica asociada al evento, amplía de forma considerable la superficie de ataque para actores maliciosos. Según los investigadores, el campeonato representa un objetivo especialmente atractivo tanto para grupos de ciberdelincuencia con motivaciones económicas como para hacktivistas y actores vinculados a estados, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas crecientes. Tres grandes amenazas para el Mundial 2026 El análisis de Unit 42 identifica tres grandes áreas de riesgo que podrían intensificarse durante el torneo. Ataques contra infraestructuras críticas Los expertos alertan sobre posibles operaciones disruptivas dirigidas contra servicios esenciales vinculados al evento y a las ciudades anfitrionas. Entre los escenarios contemplados figuran ataques DDoS, sabotajes digitales o campañas destructivas capaces de afectar sistemas de transporte, telecomunicaciones, suministro energético o servicios municipales. La investigación también advierte sobre el riesgo de ataques tipo “wiper”, diseñados para inutilizar infraestructuras tecnológicas completas y provocar interrupciones operativas. Fraudes masivos y cibercrimen La amenaza más probable y de mayor volumen será, previsiblemente, la ciberdelincuencia orientada al fraude económico. Unit 42 prevé un fuerte incremento de: páginas falsas de venta de entradas campañas de phishing relacionadas con sorteos y promociones aplicaciones móviles fraudulentas que imitan a las oficiales de la FIFA estafas vinculadas a alojamientos, transporte y códigos QR ataques de ransomware dirigidos a hoteles y operadores turísticos Los investigadores recuerdan que durante el Mundial de Qatar 2022 se detectaron más de 16.000 dominios fraudulentos relacionados con el torneo, una cifra que podría superarse ampliamente en esta edición debido al crecimiento de la actividad digital y el uso de inteligencia artificial por parte de los atacantes. Desinformación y manipulación digital El informe también pone el foco en el auge de campañas de influencia y manipulación narrativa durante grandes eventos internacionales. Los expertos prevén intentos de amplificar tensiones políticas y sociales mediante noticias falsas, propaganda digital y contenidos generados con inteligencia artificial, aprovechando la enorme atención mediática y el impacto emocional asociado al campeonato. Los Juegos Olímpicos de París 2024 ya evidenciaron esta tendencia, con más de 140 incidentes de ciberseguridad registrados durante la competición, incluidos ataques de ransomware e intentos de intrusión contra infraestructuras vinculadas al evento. Recomendaciones para empresas y aficionados Ante este escenario, Palo Alto Networks recomienda reforzar la coordinación entre organismos públicos y privados, aumentar la protección de infraestructuras críticas y desplegar capacidades avanzadas de monitorización y respuesta frente a amenazas. Para los aficionados, Unit 42 insiste en la importancia de extremar las precauciones digitales durante el torneo: comprar entradas únicamente a través de canales oficiales desconfiar de promociones y sorteos sospechosos verificar alojamientos y servicios de transporte evitar escanear códigos QR de origen desconocido mantener protegidos dispositivos y conexiones “El Mundial combina máxima visibilidad mediática, millones de usuarios conectados y una enorme dependencia tecnológica, creando una superficie de ataque sin precedentes”, concluyen los investigadores. Con la cuenta atrás para el torneo ya en marcha, expertos en ciberseguridad anticipan que el Mundial 2026 se convertirá en una de las mayores pruebas globales de resiliencia digital jamás afrontadas por la industria del entretenimiento y los grandes eventos internacionales.
9 Junio 2026
Actualidad
"Hace unos años, muchas personas de mi generación solo queríamos conseguir una oportunidad dentro del sector tecnológico. Queríamos entrar, aprender, demostrar que éramos capaces y construir una vida mejor gracias a una industria que parecía llena de posibilidades. Veníamos de un contexto donde trabajar en tecnología significaba progreso, estabilidad y, en muchos casos, una vía de movilidad social que otras profesiones ya no ofrecían. Durante mucho tiempo, el objetivo era simplemente llegar. Hoy, muchos de nosotros tenemos carreras internacionales, trabajamos en grandes compañías, gestionamos proyectos complejos, lideramos equipos y cobramos salarios que, estadísticamente, solo alcanza un pequeño porcentaje de la población en España. Hemos alcanzado muchas de las metas que antes parecían imposibles: estabilidad económica, reconocimiento profesional y acceso a oportunidades que hace una década ni imaginábamos. Sobre el papel, deberíamos sentir que “lo hemos conseguido”. Sin embargo, detrás de muchas de esas carreras también existe agotamiento, presión constante, ansiedad silenciosa y una sensación cada vez más común dentro de la industria: la dificultad de sostener el éxito de forma sana. Y creo que ahí está uno de los grandes retos actuales del sector tecnológico. Porque el problema ya no es únicamente atraer talento. El verdadero reto es saber retenerlo sin destruir emocionalmente a las personas por el camino. Con el tiempo, también he observado algo que me parece especialmente preocupante: muchas empresas siguen tratando temas que están completamente conectados como si fueran áreas separadas entre sí. Se habla de productividad por un lado, de liderazgo por otro, de salud mental aparte, de retención de talento en otra reunión distinta y de cultura organizativa como si fuese simplemente un valor añadido para la marca empleadora. Pero la realidad es que todo forma parte del mismo ecosistema. El modelo de liderazgo influye directamente en la salud mental de los equipos. La cultura interna impacta en la motivación y en la permanencia del talento. La presión constante afecta a la creatividad, a la colaboración y al rendimiento. Y cuando las personas dejan de sentirse seguras, escuchadas o valoradas, muchas veces terminan abandonando entornos donde, sobre el papel, “todo iba bien”. Personalmente, he visto a grandes profesionales agotarse emocionalmente mientras seguían cumpliendo objetivos y alcanzando resultados excelentes. Y creo que eso debería hacernos reflexionar como industria. Durante mucho tiempo se ha normalizado que trabajar en tecnología implique vivir en un estado constante de presión, disponibilidad y autoexigencia. Pero cada vez más personas empiezan a cuestionarse si crecer profesionalmente debería significar necesariamente sacrificar bienestar personal. Además, creo que también deberíamos empezar a cambiar la forma en la que entendemos las trayectorias profesionales dentro del sector tecnológico. Durante mucho tiempo se ha valorado casi exclusivamente la permanencia lineal en una misma empresa como sinónimo de estabilidad o compromiso. Sin embargo, compartir proyectos entre diferentes compañías, equipos y entornos también nos convierte en profesionales mucho más ricos en conocimiento, experiencia y adaptación. Trabajar en distintos ecosistemas tecnológicos permite aprender nuevas metodologías, comprender diferentes culturas organizativas, desarrollar mayor capacidad de adaptación y ampliar la visión sobre cómo se construyen realmente los equipos y las empresas. Y, aun así, en muchas ocasiones esto sigue siendo juzgado negativamente, especialmente en mercados donde todavía existe cierta visión tradicional sobre cómo debería construirse una carrera profesional. Quizás deberíamos empezar a entender que la evolución profesional no siempre es lineal. A veces, precisamente esa diversidad de experiencias es la que permite construir perfiles más humanos, más resilientes y también más preparados para liderar en entornos tecnológicos que cambian constantemente. Por eso creo que el futuro del sector tecnológico no dependerá únicamente de la innovación técnica, sino también de nuestra capacidad para construir modelos de liderazgo más humanos, sostenibles y conscientes” Esta reflexión forma parte de la columna “Perspectivas de Women4Cyber Spain”, un espacio dedicado a analizar los grandes desafíos humanos, tecnológicos y culturales que están marcando la evolución del sector. Elena Varo Cobos cuenta con una trayectoria consolidada en compañías tecnológicas internacionales como Microsoft, Red Hat, CyberArk y WSO2, donde fue reconocida como Top 5% global performer en 2025. Actualmente impulsa iniciativas en el ámbito de la tecnología y la cultura a través de su proyecto Elevatio Tech & Culture, participando activamente en el ecosistema tecnológico y de ciberseguridad y promoviendo la conversación sobre retención del talento, desarrollo profesional y entornos de trabajo más sostenibles
8 Junio 2026
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