Rincón del CISO
Laura Tordera, Global Head of Innovation en Ferrovial (TBC) entrevista a Elena Pérez, Surface GTM Lead Spain en Microsoft Laura Tordera: Estudiaste Marketing & Business Management en la Universidad CEU San Pablo. ¿Cómo influyó esta formación en tu camino profesional y qué te llevó a especializarte en el sector tecnológico? Elena Pérez: Definitivamente mi carrera fue la plataforma idónea para darme cuenta que quería contribuir de alguna manera a tener un impacto en alguna de las grandes empresas que conforman el gramaje empresarial que conocemos hoy en día, pero sin duda fue mi familia la que me impulsó a especializarme en el mundo tecnológico. Mi padre siempre fue mi referente a seguir, gran líder que sembró ejemplo de la profesional en la que me quería convertir y siempre me impulsó a superarme a mi misma en casa paso que iba dando. L.T.: Trabajas con equipos globales. ¿Cuál ha sido el aprendizaje más grande al colaborar con diversas culturas y disciplinas? E.P.: Aprender a evitar tener un sesgo inconsciente ha sido clave a la hora de relacionarme con personas de diferentes culturas. La gran fortuna que he tenido a raíz de trabajar con personas con diferentes bagajes, experiencias y culturas es aprender a relativizar y aceptar modelos de conducta y de relaciones con las que no me identifico sin tomármelo como un ataque personal y entender que es parte de la cultura de la persona que tienes en frente. L.T.: Tu trabajo parece el puesto soñado para muchos. ¿Cómo es realmente el día a día de la directora de hardware para empresas en España en Microsoft? E.P.: En verdad vivo cada día agradecida con las personas que me han dado la oportunidad de llevar este puesto con la mas grande de las ilusiones el cual me permite conocer a muchas personas, trabajar con un equipo maravilloso y comprometido con el propósito de Surface y trabajar con un producto que ayuda a cambiar vidas y mejores experiencias que las personas no creían posibles. El día a día es una constante locura, pero trabajo con el mejor equipo de personas posible y eso es la real diferencia que me saca una sonrisa todos los días. L.T.: Detrás de esa líder sobresaliente, ¿quién eres? ¿Qué hobbies o actividades te apasionan? Y si tuvieras que describirte en tres palabras, ¿cuáles serían? E.P.: Soy una persona muy leal y fiel a la gente que me rodea. Mi pasatiempo favorito es pasar tiempo con familia y amigos, ver crecer a mis sobrinas y disfrutar de comidas eternas los fines de semana. Esto nutre mi alma. Además, lo que me ayuda a seguir cuerda es hacer ejercicio y valoro mucho pasar tiempo sola y darme largas caminatas. Últimamente también disfruto mucho cocinar y los partidos de pádel los domingos. Si tuviera que definirme en tres llanas palabras, seria leal, apasionada y comprometida. L.T.: En una industria que cambia constantemente, ¿cómo te mantienes actualizada y qué estrategias sigues para seguir creciendo profesionalmente? E.P.: Ese es mi gran talón de Aquiles ya que en este momento de constante cambio en el que vivimos, mantenerse al día es muchas veces una gran carrera de velocidad. Aún así, meterme a diario en plataformas como LinkedIn me ayuda a estar al día de lo que esta pasando y, lo que mas me importa, saber cuál es la opinión de los gurús tecnológicos, partners tecnológicos y gente entendida del sector sobre las ultimas novedades. L.T.: A lo largo de tu trayectoria, ¿cuál ha sido el mayor desafío que has enfrentado en el entorno laboral y cómo lo manejaste? E.P: Posiblemente la pandemia del coronavirus y la alta demanda de PCs en aquel entonces fue un momento que nos puso contra las cuerdas ya que nunca habíamos experimentado una transformación radical de puesto de trabajo casi presencial a uno completamente en remoto. Adecuar los modelos de trabajo de las empresas a un entorno que nunca antes habían vivido fue un total desafío y compaginar eso con todos los desafíos que como sociedad estábamos viviendo, nos llevó a descubrir nuevas maneras de dirigirnos a los clientes y de capacitar a los partner como nunca lo habíamos hecho. L.T.: En un mundo cada vez más hiperconectado, la seguridad digital es fundamental. ¿Cómo apoyas a los partners de Microsoft para fortalecer su ciberresiliencia y proteger su identidad digital en un ecosistema tan dinámico? E.P.: Afortunadamente trabajo para una empresa cuyo máximo principio es la seguridad de principio a fin y esa es una de las cosas que mas orgullosa me tiene. El poder garantizar al cliente que con la tecnología de los dispositivos Surface siempre va a estar a salvo de cualquier ataque a nivel de firmware es algo que nos orgullece y nos hace ser los mejores aliados en los complejos escenarios que se manejan hoy en día. L.P.: ¿Qué consejo te hubiese gustado escuchar cuando empezaste tu carrera? ¿Y qué consejo le darías hoy a alguien que quiere seguir un camino similar al tuyo? E.P.: A esa niña de dieciocho años con ganas de comerse el mundo le hubiera dicho que tuviera más paciencia, que la vida siempre tiene una manera de irnos poniendo en el camino lo que en cada momento necesitamos y todo son aprendizajes. A todos aquellos que recién se incorporan al mundo laboral les diría que sean tenaces y apasionados con su puesto de trabajo, que sean siempre bondadoso con el compañero y se rodeen siempre de gente que admiren para que puedan absorber como una esponja.
2 Marzo 2025
Opinión
Nuestra identidad ya no se limita al mundo físico. Cada interacción digital, desde un comentario en redes hasta una transacción bancaria, construye nuestra huella en Internet. Durante años, la ciberseguridad se ha visto como un tema de empresas y gobiernos. Se habla de ataques a bancos, filtraciones de datos y amenazas a la seguridad nacional. Pero esa percepción debe cambiar. Hoy, los ataques no van solo contra grandes organizaciones, sino contra personas como tú y yo. Nuestra identidad digital es un objetivo valioso, y suplantarla puede tener consecuencias graves en nuestras finanzas, reputación y vida personal. La ciber-resiliencia personal es la mejor respuesta ante esta realidad. No podemos depender solo de empresas o leyes para protegernos. En algún momento, alguien intentará engañarnos, robar nuestras credenciales o suplantarnos. La pregunta no es si ocurrirá, sino cuándo y cómo reaccionaremos. Nuestra capacidad de resistir, responder y recuperarnos marcará la diferencia entre un simple susto y una crisis mayor. El robo de identidad ha evolucionado. Antes, los delincuentes usaban documentos falsificados o llamadas telefónicas básicas. Ahora, la inteligencia artificial (IA) ha hecho estos fraudes más sofisticados. Con deepfake, es posible clonar voces y generar videos hiperrealistas de personas diciendo cosas que nunca dijeron. Se han registrado casos donde los delincuentes han imitado la voz de ejecutivos para autorizar transferencias millonarias. Pero no solo afecta a empresas: han aparecido llamadas falsas de familiares pidiendo ayuda, mensajes de supuestos amigos solicitando dinero o correos perfectamente redactados por IA haciéndose pasar por nuestro banco. No se trata solo de perder dinero. Un ataque puede hacernos perder el acceso a nuestro correo, redes sociales y otras cuentas esenciales. Nuestra vida digital está interconectada. Si un atacante toma el control de una cuenta, en minutos puede acceder a muchas más. Con solo entrar en un correo personal, puede restablecer contraseñas, leer comunicaciones privadas o incluso extorsionarnos. Por eso, es tan importante que cada persona refuerce su ciber-resiliencia. Proteger nuestra identidad digital ya no es solo una cuestión técnica de expertos en seguridad, es una necesidad cotidiana, como cerrar la puerta con llave al salir de casa. Pequeños cambios en nuestros hábitos pueden marcar la diferencia. Usar contraseñas únicas y robustas, activar la autenticación en dos pasos y ser escépticos ante mensajes sospechosos son medidas simples pero efectivas. Antes de hacer clic en un enlace dudoso, pensemos: "¿Es legítimo?". La información que compartimos en línea también juega un papel clave. Todo lo que publicamos en redes sociales puede ser usado en nuestra contra. Si mostramos nuestras rutinas, ubicaciones o datos personales, facilitamos a los atacantes la información que necesitan para engañarnos de manera convincente. Antes de publicar detalles sobre nuestra vida, preguntemos: "¿Es necesario compartir esto?". Afortunadamente, la misma tecnología que facilita los ataques también puede ayudarnos a defendernos. La inteligencia artificial se usa para detectar patrones sospechosos y bloquear fraudes antes de que ocurran. Sin embargo, estas herramientas solo son efectivas si los usuarios también colaboramos en nuestra protección. El problema no es solo la existencia de ataques, sino nuestra falta de reacción rápida. Si detectamos actividad sospechosa en nuestras cuentas, debemos actuar de inmediato. Cambiar contraseñas, alertar a las entidades afectadas y revisar accesos recientes puede evitar daños mayores. También es importante denunciar los incidentes, no solo para resolver el problema personal, sino para ayudar a prevenir que otros sean víctimas del mismo engaño. La ciber-resiliencia es un desafío personal que debemos asumir. Cada uno de nosotros debe tomar las riendas de su protección digital, desarrollar hábitos seguros y prepararse para responder ante incidentes. En este mundo digital, nuestra identidad es uno de nuestros bienes más valiosos, y nadie la defenderá mejor que nosotros mismos. Toni García, Líder de CyberLideria Cataluña.
2 Marzo 2025
ESG
Mercedes Wullich, PRV Top 100 Mujeres Líderes en España entrevista a Laura Gonzalvo Bas, directora de Comunicación y ESG de Securitas Direct para Iberia, Italia y Latam. Mercedes Wullich: A lo largo de tu trayectoria en multinacionales desde un área tan sensible como la comunicación, ¿cuál ha sido tu mayor desafío y cómo lo has superado? Laura Gonzalvo: En mis últimos quince años, uno de mis principales logros ha sido alinear la comunicación en torno a los valores y a la estrategia de las marcas, impulsando proyectos de posicionamiento y reputación corporativa a nivel internacional para varias regiones. Siempre he creído que el mayor desafío desde la función de comunicación era asegurar la contribución al negocio. Entender el negocio, sus prioridades y sus necesidades, me ha permitido definir y desarrollar planes y estrategias de comunicación enfocadas al crecimiento de la compañía desde distintas perspectivas. Para ello, hay que estar cerca del negocio, y, cada vez más, ser capaces de traccionar desde nuestra función prioridades estratégicas para las compañías, promoviendo intereses que van más allá del ámbito de la comunicación. Creo que uno de los aspectos diferenciales es que he conseguido entender la reputación de las compañías desde un punto de vista holístico, apalancada en la capacidad de influencia de las marcas. Y haber sido capaz de combinar ciencia y arte, desarrollando sofisticados sistemas de medición y análisis, que nos permitieron, a mis equipos y a mí, valorar el rendimiento y la efectividad de nuestros esfuerzos e identificar oportunidades para seguir elevando la función, a la vez que evolucionamos nuestra creatividad para plasmarla en nuevos canales, lenguajes y formatos. M.W.: Como Directora de Comunicación, ¿cómo aplicas la inteligencia artificial y cómo la adaptas a las nuevas tendencias digitales? L.G.: La inteligencia artificial lleva mucho tiempo. Los algoritmos de machine learning y otras técnicas se aplican desde hace años, pero para su uso, tenías que ser experto en la materia y un buen analista de datos. Lo que ha revolucionado el uso de la IA es que ahora podemos preguntar en un lenguaje natural sin saber matemática, sin saber programar y eso pone la IA al alcance de todos nosotros y, por supuesto, de comunicación. Ahora mismo, nos encontramos en un proceso de operativización de la IA, integrándola en nuestras tareas del día. Creemos firmemente que la IA, en su combinación con otras tecnologías, nos permite ser más eficientes, más ágiles e, incluso, tomar mejores decisiones en base al análisis del impacto y a datos. Y esto es una extensión más de nuestra forma de trabajar. Es fundamental medir el impacto de lo que hacemos, pero también mantener una constante escucha activa que nos permita entender qué está pasando en un mundo que además se mueve cada vez más rápido. Para poder conectar con el público hay que conocer a ese público y dirigirnos a las personas, entendiendo sus preocupaciones y necesidades. La comunicación tiene, por lo tanto, mucho de ciencia -metodología, investigación, análisis e inteligencia de datos, medición...-, pero también hay una parte de olfato, de creatividad, de arte... de la que no se puede prescindir y es precisamente la combinación de "ciencia con mucho arte" la que nos permite desarrollar una contribución clave para el negocio. M.W.: Como líder reconocida y con un rol exigente en varias regiones, ¿cómo gestionas personalmente el burnout digital y logras desconectar en un entorno laboral tan conectado? L.G.: Creo que es fundamental estar y sentirse equilibrada, trabajando de forma constante las prioridades, aquello en lo que realmente aportas valor. Diría que la fórmula, no mágica desde luego, pero que funciona, es identificar dónde hay que poner el foco, elegir las batallas relevantes y rodearte del mejor equipo. La gran diferencia entre gestionar un equipo y liderarlo, es entender qué puedes y debes de delegar y dar la autonomía, las herramientas y la responsabilidad para que las personas den lo mejor de ellas mismas, trabajando sobre sus fortalezas. Cuando te apasiona tu trabajo, es muy difícil separar el ámbito profesional y personal, pero hay que poner límites para poder seguir disfrutando de ambos mundos que, al final, es de lo que se trata. M.W.: Eres una de Las Top 100 Mujeres Líderes y reconocida en la lista Forbes, ¿qué consejos darías a las mujeres que aspiran a ocupar posiciones de liderazgo en sectores tan competitivos? L.G.: Llevo muchos años mentorizando y siendo mentorizada y ya he aprendido que lo mejor es no dar consejos. Lo único que puedo compartir es mi experiencia personal que no es otra que tratar de buscar mi propio estilo de liderazgo. Una forma de ser y hacer que sea propia y genuina, que se alimente de las experiencias de otros, pero que no esté condicionada por las mismas. Buscar la coherencia, la conexión con los valores y la autenticidad en todo lo que haces, asumiendo que no hay decisión equivocada. Es imposible tener control sobre todo lo que ocurre y, en muchas ocasiones, es la vida la que te va llevando a determinados lugares, pero creo que siempre hay que buscar esa capacidad de elección y, sobre todo, de exprimir al máximo cada posibilidad que se presenta o que persigues. M.W.: En tu experiencia liderando equipos y gestionando la comunicación de grandes marcas, ¿cómo fomentas la resiliencia -en ti y en tu equipo- frente a los desafíos y cambios constantes del entorno digital y empresarial? L.G.: La resiliencia, palabra femenina, por cierto, es tan natural como la vida misma. Es nuestra capacidad de adaptación que entrenamos desde que somos bebés. La resiliencia se fomenta con sentido común, desgranando los problemas y afrontándolos para buscar soluciones alcanzables, aprendiendo cada día en la búsqueda de la mejora continua, rodeándote de buena gente con la que creas comunidad, generando confianza para el error y el éxito al mismo tiempo. M.W.: ¿Nos compartes un proyecto reciente en ESG o reputación corporativa que hayas liderado y del que te sientas especialmente orgullosa? L.G.: Destacaría uno en el ámbito social, que es la constitución de Fundación Verisure, la fundación corporativa de Securitas Direct. Este proyecto surgió para dar respuesta a la necesidad, como compañía, de crear un vehículo con la suficiente potencia para desarrollar la acción social que deseamos. Esta necesidad está muy relacionada con nuestro propósito como compañía y con la sensibilidad social de nuestros colaboradores que exigen, de manera positiva, que hagamos cada vez más por la sociedad. La idea de la Fundación comenzó a gestarse durante la pandemia ya que entendíamos que, en esos momentos, era más importante que nunca nuestra función de protección. Empezó a surgir lo que denominamos internamente como la “Marea Roja”. De ahí, nació un programa de voluntariado que nos hizo ver que podíamos continuar y ampliar ese esfuerzo. Y así nació el sueño de crear nuestra propia fundación. Gracias al trabajo conjunto de muchas personas, hoy ese sueño se ha cumplido. M.W.: ¿Cómo atraes y desarrollas el talento necesario para liderar proyectos de comunicación en un entorno tan cambiante? L.G.: No es tarea fácil, pero, como decía antes, creo firmemente en dar responsabilidad y autonomía a las personas para que puedan desarrollar su mejor versión. Me gusta pensar que les doy la red de apoyo necesaria para crecer, pero con la libertad de construir su propio camino. Y, a partir de ahí, fomentar la capacidad del pensamiento crítico, del desarrollo de estrategias, de ver siempre más allá y fijarse más en la parte invisible del iceberg. M.W.: Sabemos que el liderazgo y la comunicación requieren de mucha energía. ¿Qué hobbies o actividades personales te ayudan a desconectar y mantener el equilibrio? L.G.: Entrenar el cuerpo y la mente: correr, meditar, leer, buscar estímulos culturales a través del arte, la música y los viajes, pero, sobre todo, divertirme con todo lo que hago, estando en familia, con amigos y con mis colegas de profesión. Es mi receta ¡y funciona!
2 Marzo 2025
Rincón del CISO
Este mes, en CyberLideria MGZN analizamos en un extenso reportaje el novedoso y a veces enigmático concepto de ‘identidad digital’. De la mano de personas expertas desde diferentes perspectivas, desentrañamos cómo la creamos, qué factores son determinantes —muchos de ellos no evidentes—, y cómo podemos defenderla. José Fernando Gómez Arbaizar, Founder & CISO de Ironchip En relación al concepto de ‘identidad digital’, sin duda nada fácil de definir, el fundador y CISO de Ironchip explica que “se puede comenzar diciendo que la identidad como tal es tan antigua como lo es el ser humano, y es todo lo que nos hace únicos, el conjunto de características y maneras de actuar que nos permiten diferenciar a una persona de otra. La identidad digital es exactamente lo mismo, todo lo que nos hace únicos en el mundo digital. Su origen es, por tanto, tan antiguo como el mundo digital, sin identidad digital no habría mundo digital, y sin mundo digital no existiría la identidad digital”. Al buscar un origen, añade, este podría encontrarse “en el siglo XX, con las primeras computadoras y, en concreto, la máquina Enigma, utilizada en la Segunda Guerra Mundial por los nazis. De hecho, suplantar la identidad digital de las personas que utilizaban esta máquina, fue lo que inclinó la guerra al bando de los aliados. En su opinión, “nuestra identidad está formada por diversos factores, como nuestra cara, nuestro color de ojos, nuestras huellas dactilares… pero también nuestra voz, como hablamos e incluso cómo nos movemos. Y en el mundo digital, esto no cambia. Hasta hace pocos años, la identidad digital era una combinación de tres factores: algo que tienes (un móvil, un ordenador, un dispositivo usb), algo que eres (huella dactilar, iris, reconocimiento facial…) y algo que sabes (contraseña, código…). Sin embargo, esto se está ampliando, añadiendo factores de comportamiento (cómo escribes o cómo mueves el ratón) o incluso, en empresas revolucionarias como Ironchip, factores de ubicación (detección de viajes imposibles, operaciones permitidas en lugares habituales…), reforzando la identidad digital y haciendo con cada factor extra de ella algo mucho más propio y difícil de suplantar”. En su opinión, “la identidad digital bien entendida no es solo una herramienta para controlar accesos, como una contraseña, sino que también es un reflejo de la privacidad. Con cada iteración que hacemos con internet, estamos desarrollando nuestra identidad digital: no se trata solo de demostrar quienes somos, sino de proteger la esencia de quienes somos en un mundo en el que los datos son poder y vulnerabilidad al mismo tiempo. Desde la perspectiva de un proyecto, usar la identidad digital éticamente significa priorizar la transparencia, el consentimiento y la seguridad, sin sacrificar la experiencia de usuario. Por desgracia, la mayoría de métodos de identidad actuales no cumplen esta premisa. Normalmente, solemos acceder a los servicios con contraseñas. Y sabemos, por estadísticas de múltiples informes anuales de ciberseguridad, que aproximadamente el 60% de ataques y robos de identidad tienen como origen un robo de contraseña. Memorizar no es precisamente la mayor cualidad del hombre, haciendo que la gente utilice la misma contraseña en todos sus servicios. Estas contraseñas se guardan en los servidores de estas aplicaciones haciendo que, si estás registrado en cien aplicaciones con la misma contraseña, con que roben tu contraseña de una de ellas, ya han comprometido toda tu seguridad”. Podemos concluir entonces, según explica este CISO, que “la resiliencia digital, desde la perspectiva de un usuario, significa construir un sistema que pueda resistir amenazas como brechas de datos, robos de identidad y manipulación. Desafortunadamente, los métodos biométricos actuales, como la huella dactilar o el reconocimiento facial almacenados en servidores, representan el mayor riesgo y debilitan la resiliencia. Si un cibercriminal roba tu huella dactilar o datos faciales, no puedes cambiarlos, comprometiendo tu identidad digital para toda tu vida. Con las caras expuestas por todo internet y la tecnología de deepfake volviéndose más accesible que nunca, nuestros datos biométricos están más expuestos de lo que podríamos imaginar. Un ejemplo concreto de Panamá ilustra esta tensión. Un banco importante allí intentó obligar a todos sus clientes a usar el reconocimiento facial, argumentando que mejoraría la seguridad y agilizaría el acceso. Aunque la intención era mejorar la eficiencia, muchos usuarios se opusieron, citando preocupaciones sobre la privacidad y el riesgo de que sus datos biométricos fueran mal utilizados o robados, haciendo, incluso, que perdieran clientes. Este caso pone de manifiesto el delicado equilibrio entre la innovación y la confianza del usuario en los sistemas de identidad digital”. Entonces, ¿qué nos queda? El experto habla de enfoques innovadores “como las pruebas de conocimiento cero (zero-knowledge proof o ZKP) ofrecen un camino prometedor. La ZKP es un método criptográfico en el que una parte puede demostrar a otra que conoce un valor sin revelar dicho valor. Es decir, que pueden demostrar tu identidad sin guardar tu contraseña o tu cara en sus servidores. En Ironchip, hemos aprovechado la ZKP combinando “algo que tienes” (como un dispositivo seguro), verificación biométrica local (sin almacenarla en servidores) y “dónde estás” (datos de geolocalización) para eliminar por completo la necesidad de contraseñas. Esto crea una experiencia de usuario fluida, segura y privada que asegura que tu identidad digital sea exclusivamente tuya”. En paralelo, “creo que la IAG está destinada a revolucionar cómo interactuamos con la identidad digital, especialmente al mejorar procesos como el “conozca a su cliente” (KYC son sus siglas en inglés). Al analizar la huella digital completa de una persona (actividad en redes sociales, historial de transacciones, comportamiento en línea…), la IA puede validar identidades con mayor precisión y eficiencia. Esto podría agilizar la incorporación de clientes para bancos, gobiernos y empresas, reduciendo el fraude mientras se mejora la experiencia del usuario. Sin embargo, también plantea preguntas éticas sobre la vigilancia y el consentimiento, requiriendo una implementación cuidadosa para proteger la privacidad. En Ironchip hemos adoptado un enfoque basado en IA, con el que actualmente protegemos las identidades de los clientes de seis de los diez bancos más importantes de España de manera totalmente transparente. Nuestra tecnología bloquea la usurpación de cuentas y detecta esquemas de fraude sofisticados. Por ejemplo, descubrimos una red mafiosa en Benín que intentaba desviar fondos de cuentas bancarias españolas explotando identidades digitales robadas: usando nuestros sistemas avanzados de análisis y prueba de conocimiento cero, identificamos patrones inusuales, congelamos las cuentas y evitamos pérdidas millonarias, todo mientras garantizamos la privacidad de sus usuarios”. En conclusión, menciona cómo “la identidad digital es tanto una herramienta poderosa como una gran responsabilidad. Al superar métodos obsoletos como las contraseñas, abrazar tecnologías centradas en la privacidad como la prueba de conocimiento cero y aprovechar la IA de manera responsable, podemos construir un futuro en el que la resiliencia digital nos proteja en un mundo cada vez más conectado. El desafío radica en equilibrar la innovación con la confianza, asegurando que nuestros yo digitales permanezcan seguros, privados y verdaderamente nuestros”. Rafael Ortega, COO y experto en Ciberseguridad de Factum “Por no ponernos demasiado académicos y tirando de ironía”, comienza esta entrevista el director de desarrollo de negocio, consultoría y cloud en ciberseguridad de Factum, “yo diría que la identidad digital, es aquella que resuelve este inconveniente, que retrata una viñeta ya clásica donde las haya [enseña una ilustración en la que dos perros están delante de un ordenador y uno le dice al otro ‘en Internet, nadie sabe que eres un perro’]. Añade cómo “un gran informe, el documento del World Economic Forum, titulado específicamente ‘A Blueprint for Digital Identity’ define la identidad como “una colección de atributos individuales que describe una entidad y determina las transacciones en las que la entidad puede participar”. Dicho de otra manera, si no existen atributos (datos) que definan tu identidad no podrás transaccionar, lo que marca ya una clara diferenciación, no hay que confundir la identidad digital, con la autenticación. Así, podemos considerar dos ámbitos de la identidad digital, uno, el usado para transaccionar y otro, en el uso de la tecnología en el ámbito empresarial, para el acceso y uso de las aplicaciones e infraestructura tecnológica. Esto es lo que se denomina Identity & Access Management. Por tanto, desde un punto de vista amplio, la identidad digital existe desde que se puso una barrera para acceder a los sistemas de información”. Ahora, inmersos en esta asombrosa carrera por la innovación el experto explica que “surge otra cuestión y muy importante ¿qué hacemos con las “cosas”? También tienen identidad digital. Y surgen otras preguntas difíciles de contestar. Si recordamos lo que dice sobre los tres tipos de autenticación el NIST (algo que sabes, algo que tienes y algo que eres), si te roban algo que sabes, lo cambias; si te roban algo que tienes, lo sustituyes; pero ¿y si te roban algo que eres?... Es el peligro de la biometría, que de hecho ya ha sucedido. Desde el entorno empresarial, en estos momentos, la situación es compleja ya que el robo de credenciales y la ‘misconfiguration’ de los elementos que participan en estos procesos hacen que la delincuencia se salte incluso los dobles factores, siendo uno de los principales vectores de ataque”. En este sentido, “se está intentando compensar o reforzar y asegurar estos procesos con otra variable más, tomado el NIST se podría definir como algo que haces, es decir, basado en tu comportamiento (behavior). En el mundo empresarial nos comportamos homogéneamente, por tanto, la detección de anomalías es clave para evitar incidentes de seguridad. En el ámbito transaccional, la Identidad Soberana (Self-Sovereign Identity, SSI) se vuelve entonces un concepto clave. El reglamento eIDAs 2.0 de la UE es el “brazo de hierro” regulatorio: el SSI propone que los individuos tengan control total sobre su identidad digital, sin necesidad de terceros centralizados como gobiernos o grandes corporaciones, pudiendo almacenar y gestionar sus atributos personales”. Por ello, “la introducción de la Cartera de Identidad Digital Europea (European Digital Identity Wallet) en el presente Reglamento, asegura esa Identidad Soberana, cuya herramienta que permitirá a los ciudadanos almacenar y compartir credenciales electrónicas de manera segura y sin depender de intermediarios privados. Pero no olvidemos que uno de los axiomas de la ciberseguridad es el que se postula que no existen sistemas seguros, sino que no se conocen tipos de ataques que puedan vulnerarlos. Por último, lógicamente, el uso de componentes como la cartera digital, apoyará a uno de los mayores vectores de ataque que en estos momentos es usado por los delincuentes, que es la suplantación de identidad, aumentado el componente de protección de la resiliencia digital”. Para el COO, “la llegada de la IA no creo que afectará, la verdad es que no tengo una razón determinada para esta afirmación, eso sí, por desgracia, aumentarán los ataques, ya que la IAG, hace que se “popularize” y “simplifique” el cómo buscar y ejecutar ataques. En mi opinión, más bien la duda sería, ¿cuántas personas se quedarán “desconectadas” de esta soberanía digital? ¿Y como evitamos esa desconexión?”, concluye. Ana Morales Caselles, Directora de RRHH de Johnson & Johnson Para la directora de Recursos Humanos de Johnson & Johnson, “la identidad digital te define personal y profesionalmente, en todo el entorno digital. Es toda la información que hay de ti en redes. Y eso es mucho… porque a diferencia de la identidad real, el entorno digital tiene memoria. Cada interacción, cada publicación, todo, define tu identidad y no se pierde con el tiempo. Toda esa información va forjando tu reputación y tu imagen. De manera práctica, podemos hablar que la identidad se ha ido forjando desde el año 2000 y posiblemente en los últimos quince años, cuando hemos empezado a ser activos en redes”. Comenta que “es importante saber que tenemos identidad digital desde el momento que interactuamos en redes. Queramos o no. Por eso para mí, lo primero es entender y ser conscientes de la no existencia de barreras entre lo personal y lo profesional. Una vez que somos conscientes, está en nuestra mano desarrollar nuestra identidad digital de una forma planificada y hacerlo paso a paso, sabiendo que es una carrera de largo plazo y prácticamente irreversible. Entiendo que el mayor riesgo, una vez superado que nosotros mismos podemos ser nuestro propio riesgo de reputación, seguramente sea una posible suplantación de identidad o lo que terceros publiquen sobre nosotros”. Por otro lado, señala que “existen muchísimas oportunidades. Más allá de la democratización de la información, hoy tenemos acceso a personas que no conoceríamos de otra manera porque tenemos intereses comunes o participamos de las mismas comunidades digitales, por ejemplo. También nuestro impacto se puede multiplicar de forma muy significativa que, de otra manera, sería imposible conseguir”. “Creo que la resiliencia digital se refiere a la capacidad que tenemos de adaptarnos a los cambios y a las dificultades”, explica la directiva. “En el caso digital, juega un papel fundamental tener conocimiento sobre los riesgos que existen en este entorno y estar preparados para afrontarlos. Saber cómo proteger nuestras cuentas, como minimizar el riesgo de filtración de nuestros datos, etc. Trabajar en un entorno digital nos facilita muchas cosas pero a la vez es un entorno muy exigente, si lo quieres gestionar bien”. En su opinión, “algunos controles para proteger nuestra identidad son tan sencillos como usar contraseñas fuertes. Parece algo sencillo, pero hay veces que no las utilizamos ni en accesos que sabemos que deben estar muy protegidos. A partir de ahí, depende de qué hablemos. Sin duda deberíamos leer todos los avisos de control de privacidad que habitualmente aceptamos sin mirar. Y si hablamos de envío de información, deberíamos asegurar un envío cifrado. Los avances siempre se pueden utilizar para hacer el bien o el mal. El mal uso de la Inteligencia Artificial puede llevar a facilitar, a ciberdelincuentes, el acceso a información de terceros o incluso a suplantar identidades. Si la utilizamos para protegernos, nos puede ayudar por un lado a aprender y a mantenernos al día y por otro nos puede ayudar a detectar amenazas. Como siempre que hablamos de tecnología, se trata de mantener un equilibrio entre maximizar las facilidades que nos proporciona y aprender qué nuevos desafíos nos presentan los avances”, concluye, destacando ese aspecto positivo. Cristina Xifra Estrany, Information Security & Cybersecurity Risk Manager de Puig. En palabras de la experta directiva de Puig, una identidad digital “se va configurando con los diferentes tipos de información que subimos a las redes. Así pues, a la hora de desarrollar dicha identidad es importante que se piense bien qué queremos mostrar y cómo queremos hacerlo antes de plasmarlo en los perfiles tanto profesionales como personales. No hay que olvidarse de las redes sociales y de las opiniones, valoraciones o likes publicados durante el tiempo libre. Hoy en día puede ser tan importante el currículum que hayamos subido a LinkedIn, por poner un ejemplo, como las interacciones no profesionales que hayamos esparcido por el mundo virtual. A estas últimas se les suele dar menos importancia, pero me atrevería a decir que son incluso más importantes que las primeras a la hora de crear (o recrear, si alguien quiere hacerse una idea otra persona), y sobre todo mantener, una identidad digital. Las opiniones personales suelen dar mucha información sobre nosotros mismos. Cuando estamos más relajados, solemos ser más sinceros y las empresas lo saben. Por este motivo, cada vez es más frecuente realizar escaneos completos a la hora de valorar candidatos”. Una buena práctica para mantener una identidad digital sana sería “dedicarle tiempo. Un tiempo que se deberá invertir en analizar qué imagen se quiere dar y, por tanto, qué se puede mostrar y qué debemos dejar para el ámbito offline. Aparte del peligro de la ‘mala imagen’ que acabamos de comentar, uno de los mayores riesgos a los que nos vemos expuestos, si no se hace una buena gestión, es el fraude. Ya de por sí es algo con lo que se lidia a diario, pero con el crecimiento exponencial de las IA y la gran exposición de datos e información personales, cada vez resulta más fácil crear perfiles falsos que pueden suplantar a una persona con mucha convicción. Tampoco hay que olvidar el ciberacoso o el grooming que pueden ser especialmente problemáticos en personas jóvenes”. Pero no todo es negativo, en absoluto. “La identidad digital también nos ha facilitado la vida a la hora de realizar trámites, así como establecer relaciones, tanto personales como profesionales, que no habrían sido posibles de otra manera. Una identidad digital cuidada, estudiada y bien orientada, gracias a la exposición y, por tanto, a la gran cantidad de personas a que puede llegar, puede abrir muchas puertas. La resiliencia digital es la capacidad de las personas para adaptarse y responder a las amenazas y desafíos en el entorno digital. Para ello es necesario desarrollar habilidades digitales. Con habilidades digitales me refiero no solo a habilidades técnicas que permitan relacionarse con el mundo virtual de forma segura sino también de habilidades como la autoeficacia para que una persona sea capaz de tener el control sobre los eventos digitales que puedan afectar a su vida. Si se quiere potenciar pues dicha resiliencia es indispensable invertir en formación de los usuarios, en especial de los más jóvenes”. Para ella, “la IAG nos va a facilitar la vida en muchos aspectos descargándonos de tareas rutinarias y sin valor. Pero de la misma manera que se le pueden dar buenos usos, también se le pueden dar malos. Ya estamos viendo con qué facilidad permiten generar noticias o imágenes falsas. Creo que lo siguiente que vamos a vivir, de hecho, ya se está dando, van a ser IAG haciéndose pasar por personas. En llamadas telefónicas ya es muy difícil diferenciarlas de personas reales y la suplantación por imagen está muy avanzada. Como siempre, estas habilidades se pueden usar de muchas maneras y tendremos que estar preparados para todas ellas”. Sol Aguirre, coach, escritora y ponente, fundadora de @lasclavesdesol Alguien con miles de seguidores en sus redes nos explica su visión de este mismo tema pero con una nueva perspectiva, la de una mujer que, después de dos décadas dedicada al marketing, decidió crear su propia comunidad de personas interesadas en temas relacionados con el autoconocimiento y el desarrollo personal. “Soy ante todo una perseguidora incansable de herramientas que me ayuden a que me pase lo que quiero que me pase”. Para Sol Aguirre, coach, escritora y ponente, elegida una de las mujeres Forbes 50 over 50, y una de Las Top100 de Magas de El Español, fundadora de @lasclavesdesol en Instagram y otros canales, en palabras para Cyberlideria Mgzn “definir una identidad digital implica, en mi opinión y experiencia, basarse en la autenticidad, la coherencia y el compromiso con tus valores y con tu público”. En su opinión la clave está en es esa consistencia lógica en los mensajes, que a menudo tiene más que ver con ‘lo que no’ que con ‘lo que sí’. “Con tal de tener el control de mi identidad digital, de que refleje lo que realmente persigo, tener claras cuáles son mis líneas rojas”, explica ella misma. Esto implicaría, más allá de conocer las posibilidades de las redes y su impacto, “no dejarme llevar por tendencias pasajeras, por lo que dicen que el algoritmo favorece, sino mantenerme fiel a lo que yo creo que mis seguidoras están buscando en mi cuenta y a cuál es mi estilo de comunicación. Copiar o intentar meterte en moldes que otros inventan, a largo plazo, es perjudicial para tu marca”, añade. Creadora de una ‘membresía’ de gran éxito, en relación a sus contenidos y desde el punto de vista de creación de los mismos, aclara que la clave no está en la frecuencia, ni en las puras características generales de los mensajes, lo cual desacreditaría el poder principal de la IA, si cada línea o imagen compartida debe aportar de forma especialmente humana y significativa al sentido de la actividad. “No se trata solamente de compartir contenido, sino de aportar valor, de construir una comunidad basada en la confianza. Mi relación con mis seguidoras es lo que da sentido a mi trabajo y lo que me permite elegir proyectos alineados con lo que realmente me importa. Es un reto constante, pero también una oportunidad increíble de impacto”, concluye. Rubén Fernández-Costa O’DoghertyPeriodista, Asesor y Miembro del Comité Editorial de CyberLideria MGZN
2 Marzo 2025
Rincón del CISO
Carmen Reina, Co-Founder y CEO de DataQuantum entrevista a Milagros Méndez Montoya, Global Director de Air Liquide Carmen Reina: ¿Cómo gestionas tu identidad digital y qué estrategias recomendarías para mantener la resiliencia tanto en el ámbito profesional como personal? Milagros Méndez: Mi identidad digital ha evolucionado con el tiempo, adaptándome a los cambios del entorno digital y a mis propios cambios. Tras un período de menor actividad en redes sociales, he retomado mi presencia en línea con una visión renovada. En la era de la IA, la identidad digital se ha convertido en un activo fundamental. Es el espacio donde construimos nuestra marca personal, donde damos testimonio de nuestra trayectoria y proyectos, y donde nos conectamos con otros profesionales. Hay que ser conscientes en la gestión de la identidad digital. Busco que el contenido que comparto y las conversaciones en las que participo, reflejen mis valores y aporten valor a mi campo, conocimientos, perspectivas y experiencias relevantes que mi entorno ha generado. Además, reconozco el poder del networking en el mundo digital. Una identidad digital sólida facilita la creación de conexiones profesionales significativas de las que se puede aprender constantemente. En cuanto a la resiliencia, hay una frase que me mantiene en pie en los momentos difíciles y es saber que “Todo pasa, para bien o para mal, siempre pasa”. Pero cuando la tormenta ha pasado, lo más importante es aprender y crecer a partir de las experiencias. Es fundamental cultivar una mentalidad de crecimiento, buscar mentores que nos guíen en momentos difíciles y no castigarse por los errores, porque esas son las oportunidades más importantes para aprender y mejorar. En lo personal, ser muy agradecidos. Te mueve a valorar y a enfocarte en lo positivo que te ofrecen los demás, sin medir de qué tamaño es el esfuerzo que hayan hecho para ti.C.R.: Tu carrera abarca más de dos décadas en roles de alto impacto dentro del sector energético. ¿Cuál dirías que ha sido el mayor desafío que enfrentaste y qué aprendiste de él? M.M.: Mi trayectoria profesional en el sector energético me ha presentado numerosos desafíos, pero uno de los más significativos fue mi experiencia en el desierto. A 300 km de la ciudad más cercana, en un campamento donde yo era la única mujer entre 300 hombres, enfrenté una prueba de resiliencia y adaptación que marcó mi vida y mi carrera. Como única mujer en el equipo de dirección de un proyecto de gas, en un entorno culturalmente diverso y en un momento de tensión con el cliente y los vendedores, tuve que demostrar mi capacidad para liderar en circunstancias extremas. Negociar y "calmar las aguas" en un territorio ajeno y tenso, con la carga emocional que implicaba mi situación, me llevó al límite de mi resistencia y me obligó a sacar lo mejor de mí misma. Aprendí a convertir mi diferencia en una fortaleza, a mantenerme fiel a mis valores y a no tratar de encajar en un molde preestablecido. Aprendí la importancia de tener "buenos cimientos". Aunque en la superficie no había nada, debajo estaba uno de los suelos con las mayores riquezas naturales del mundo. De la misma manera, yo estaba allí despojada de todo, pero mi corazón estaba lleno de amor por mis hijos y del deseo de volver pronto con ellos. C.R.: Has liderado equipos en contextos culturales y geográficos muy diversos, incluso en situaciones de alta presión. ¿Cuál es tu enfoque para fomentar un liderazgo efectivo en entornos tan variados? M.M.: Mi enfoque de liderazgo ha evolucionado a lo largo de los años, adaptándome a los desafíos y oportunidades que me han presentado los diversos contextos culturales y geográficos en los que he trabajado. En los últimos años, con Air Liquide, he profundizado en el liderazgo colaborativo, un modelo que considero especialmente efectivo en entornos complejos y cambiantes. Este enfoque se centra en la creación de un espacio donde todos los miembros del equipo se sienten valorados, escuchados y empoderados para contribuir con sus ideas y perspectivas. Se valora la participación y el consenso. El "problema" o el desafío se sitúa en el centro, y todos los miembros del equipo, desde diferentes ángulos y experiencias, aportan sus conocimientos para encontrar la mejor solución. Hay que construir un entorno de networking y relaciones de confianza. Sin embargo, el liderazgo colaborativo no está exento de desafíos. Existe el riesgo de perderse en discusiones interminables, de que la colaboración se desequilibre hacia un lado, aislando perspectivas valiosas o de carecer de una línea clara que es característica del liderazgo jerárquico. Y es ahí donde el papel del líder en este modelo es fundamental. El líder debe mantener una visión global, asegurando que todos los que se ven afectados por el problema tengan la oportunidad de expresarse y de ser escuchados. Al mismo tiempo, el líder debe ser capaz de tomar decisiones difíciles cuando sea necesario y de evitar que el proceso de colaboración se convierta en una espiral infinita. C.R.: Siendo madre de dos hijos y con una carrera internacional tan demandante, ¿cómo lograste compaginarlo con la familia? M.M.: Los niños siempre estuvieron conmigo en mis expatriaciones, en Barcelona, en Amberes y ahora aquí en Frankfurt. El período más complejo fue el de arabia porque allí yo vivía en un campamento no en la ciudad, así que no podían estar allí. Por mis raíces latinas soy sumamente cariñosa, me gusta que se sientan queridos y que son mi prioridad. Y eso contribuye a tener armonía familiar entre dos adolescentes y una madre viviendo expatriados en Frankfurt, que podría llegar a ser combinación bastante compleja. Entonces, me aseguro que tengan un buen comienzo del día, con desayuno y abrazos incluidos. Luego ya cada uno a sus responsabilidades, no importa cuantas horas haya que trabajar, las bases ya están hechas.También procuro que tengamos actividades deportivas en común y las practiquemos juntos, así en nuestro tiempo libre tenemos algunos intereses comunes. Cuando estamos en casa me gusta que compartamos espacios, ellos estudian y yo trabajo pero todos en la misma mesa compartida como un “coworking familiar”. Cuando mis hijos tienen sus semanas de vacaciones escolares y van a visitar a la familia, entonces me dedico a los viajes de trabajo, me vuelco en el contacto con los equipos fuera de Alemania. Porque el equilibrio entre el trabajo y la vida personal no es un destino, sino un viaje constante. Hay momentos en que el trabajo exige más tiempo y energía, y hay momentos en que la familia necesita más atención. Lo importante es ser consciente de ello y actuar en consecuencia. En la foto Carmen Reina Co-Founder y CEO de DataQuantum C.R.: En esta Sociedad donde la IA ha llegado con mucha fuerza, ¿cómo ves tú el futuro de las empresas con su incorporación en los procesos? M.M.: Me encanta la IA. Creo que va a impulsar a las próximas generaciones hacia una evolución masiva de "polímatas", esas personas con conocimientos profundos en diversas áreas. Históricamente, esta capacidad de dominar múltiples disciplinas y realizar contribuciones significativas ha estado reservada a individuos excepcionales como Newton, Galileo o Marie Curie. Sin embargo, la IA nos brinda la oportunidad de democratizar este acceso al conocimiento y a la especialización. Se ha estimado que para alcanzar un nivel de expertise que permita realizar aportes novedosos en un campo determinado, se requieren alrededor de 10.000 horas de práctica. Esto significa que si dedicamos 3 horas diarias al estudio de un tema, tardaríamos 10 años en convertirnos en expertos. ¡Necesitaríamos varias vidas para dominar múltiples áreas! La IA puede suplir esta limitación al permitirnos acceder y procesar información de manera mucho más rápida y eficiente. Creo que veremos un desarrollo increíble de conceptos que aún no somos capaces de imaginar, gracias a la capacidad de la IA para conectar conocimientos de diferentes disciplinas y generar nuevas ideas. En Air Liquide, ya estamos utilizando la IA para simplificar tareas cotidianas, estoy muy orgullosa de que seamos unos “early adopters” manteniendo la estrategia y la ética en sus procesos de implementación. La IA no solo promoverá la eficiencia y la productividad, sino que también abrirá nuevas oportunidades para la innovación y la creación de valor.C.R.: Con tu experiencia y visión estratégica, ¿cómo crees que evolucionará el entorno laboral en los próximos 5 a 10 años? ¿Qué habilidades consideras imprescindibles para mantenerse relevante en un entorno digital? M.M.: El avance tecnológico seguirá transformando el entorno laboral en los próximos 5 a 10 años, con un enfoque creciente en el consumo energético. Las consultas en plataformas de IA requieren entre 10 y 100 veces más energía que una búsqueda en Google, y cuando la IA pase de los early adopters a los early majority, la demanda energética será una preocupación global. Es crucial desarrollar alternativas energéticas más eficientes, sostenibles y ágiles. Para adaptarse a estos cambios, se necesitarán habilidades clave: una mentalidad de crecimiento para aprender continuamente e integrar la tecnología en la vida cotidiana; habilidades digitales, fundamentales en un mundo donde la modernización tecnológica es indispensable (como demuestra el retraso en Alemania con el fax); y pensamiento crítico y resolución de problemas, esenciales para enfrentar la complejidad y detectar errores o “alucinaciones” de la IA. C.R.: Para aquellos que comienzan su carrera o aspiran a roles de liderazgo, ¿qué consejo les darías para destacar en un mundo laboral tan competitivo y en constante cambio? M.M.: Que el mundo laboral va más allá de relaciones de trabajo, esto va de las personas, de lo que no se ve de ellas pero que se sientan en la mesa a dialogar y a expresar sus ideas contigo. Que mientras más rápido se adapten a cambiar constantemente, mayor será su evolución. Que las personas hacen cosas y tú decides cómo te afectan, ese es tu gran poder. Y, sobre todo, que han de seguir sus pasiones y trabajar en algo que les guste. La pasión es el motor que nos impulsa a superar los desafíos y alcanzar nuestras metas. En la foto Milagros Méndez Montoya, Global Director de Air Liquide C.R.: A lo largo de tu trayectoria, los valores como la disciplina, el trabajo en equipo y la gratitud han sido pilares fundamentales. ¿Cómo te gustaría que estos valores definieran tu legado, tanto personal como profesional? M.M.: ¡Qué buena pregunta!… pocas veces te invitan a reflexionar sobre tu legado… En lo profesional me gustaría que mi legado fuera el de una mujer que inspiró a otros a no tener miedo a cerrar brechas, a alcanzar su máximo potencial y que dejó un impacto positivo en sus compañeros, clientes y en el planeta. En el ámbito personal, me gustaría ser recordada como una mujer y madre amorosa y dedicada. Una persona que siempre estuvo ahí para su familia y amigos, que les enseñó la importancia de la gratitud, humildad, prudencia y fortaleza. Pero sobre todo, que los hizo muy felices.
2 Marzo 2025
Rincón del CISO
Yolanda Román, Directora General de Asuntos Públicos de Atrevia entrevista a Flavio Carvalho, CISO Iberia at Crédit Agricole Personal Finance and Mobility Yolanda Román: Flavio, ¿qué te llevó a elegir una carrera en ciberseguridad y cómo has evolucionado hasta tu rol actual como CISO en Crédit Agricole? Flavio Carvalho: Soy Ingeniero de formación y comencé mi carrera en redes e infraestructura antes de transitar hacia el ámbito de la seguridad hace aproximadamente 13 años, convencido de que esta disciplina sería cada vez más crucial en el futuro. En ese momento, nos encontrábamos en plena era de virtualización y me atraían especialmente los retos técnicos que implicaba la seguridad. Aunque ya tenía una posición como manager, decidí dar un giro a mi carrera y enfocarme en seguridad. Mi trayectoria comenzó como SOC Manager en un MSSP (Proveedor de Servicios de Seguridad Gestionados), donde me sumergí en el aprendizaje constante. En mi primer año en esta nueva posición, obtuve varias certificaciones, incluida el CISSP. A lo largo de los años, tuve la oportunidad de trabajar en Brasil, México, Colombia y Estados Unidos, lo que me permitió acumular una valiosa experiencia internacional. En 2019, decidí mudarme a Portugal con mi familia y, poco después, recibí una propuesta del Grupo Crédit Agricole para asumir el cargo de CISO de su operación en Portugal. En 2021, asumí también la responsabilidad de la operación española (Sofinco España), lo que me llevó a ocupar el rol de CISO Iberia dentro del Grupo Crédit Agricole, consolidando mi experiencia en el área de la ciberseguridad y la gestión a nivel regional. Y.R.: Como CISO, gestionas información crítica constantemente. ¿Cómo lidias con la sobrecarga digital y qué consejos tienes para prevenir el burnout digital en equipos de ciberseguridad? F.C.: Es una excelente pregunta. He sido testigo de casos de compañeros que han experimentado burnout, y es algo que me preocupa profundamente, ya que es un tema muy serio. Mi trabajo implica reuniones en portugués, español, inglés y francés, lo que conlleva cambios constantes de contexto: de país, de situación, de idioma, entre otros. Para manejar todo esto, trato de mantener una rutina constante de ejercicio físico y estoy muy atento a las señales de estrés que pueda experimentar. Me apasiona lo que hago y realmente disfruto de mi trabajo, pero siempre pongo por delante mi salud y mi familia. Por eso, intento relativizar las situaciones difíciles y buscar un equilibrio que me permita preservar mi bienestar. Creo que la experiencia juega un papel clave en esto. Si tuviera 10 años menos, probablemente me costaría más encontrar ese balance. Y.R.: Desde tu perspectiva, ¿qué estrategias deben adoptar las organizaciones para ser resilientes frente a ciberataques y amenazas constantes? F.C.: Creo firmemente que el presupuesto de seguridad debe estar adecuadamente alineado con el nivel de riesgo que enfrenta el negocio, y debe ser considerado como un porcentaje del presupuesto general de TI. Esto es esencial para asegurar que haya condiciones adecuadas que permitan implementar una estrategia de ciberseguridad efectiva, que, por cierto, no se puede lograr en un solo año ni con soluciones rápidas. Soy un firme defensor de evitar acumular una gran cantidad de tecnologías que terminamos subutilizando. Prefiero trabajar con menos proveedores, pero que cada uno ofrezca más servicios, permitiéndonos explorar más a fondo cada tecnología y construir un conocimiento sólido en el equipo. Con esta estrategia, creo que podremos ser más resilientes y estar mejor preparados para enfrentar cualquier desafío. Además, considero que es crucial realizar ejercicios de “cyber crisis” de forma regular. Simular escenarios de crisis nos permite tener al equipo más preparado y calmado para cuando nos enfrentemos a una situación real. Y.R.: En un entorno donde las amenazas evolucionan tan rápidamente, ¿cómo se innova en la gestión de riesgos para mantener una estrategia efectiva? F.C.: Otra excelente pregunta. A lo largo de mi carrera, siempre he buscado aplicar metodologías de análisis de riesgos cuantitativas. Sin embargo, la realidad es que las empresas, en su mayoría, recurren a enfoques cualitativos. En un entorno donde las amenazas evolucionan tan rápidamente, nos encontramos ante un desafío: para adaptar una metodología cuantitativa de análisis de riesgos sería necesario invertir un esfuerzo y tiempo considerables, o bien, aceptar que con una metodología cualitativa el margen de error será mayor. En mi caso, procuro establecer ciertas "líneas rojas" cuantitativas que no deben cruzarse, y trabajo dentro de esos límites en mi estrategia de seguridad. En ocasiones, esto implica ajustar proyectos previos para reducir los riesgos asociados, o incluso lanzar nuevos proyectos diseñados específicamente para reducir o transferir el riesgo residual que ya existía. Como ocurre en muchos aspectos, mucho se puede aprender de los esfuerzos de otros colegas, de otras empresas con distintos grados de madurez, y sobre todo, a través de la colaboración. Y.R.: ¿Qué te gusta hacer fuera del trabajo? ¿Hay algo que te ayude a desconectar del mundo digital? F.C.: Amo viajar y no hace falta que sean ciudades bellas o destinos de naturaleza, realmente amo viajar a cualquier parte, salir de la rutina, conocer otros países y otras culturas. Siempre busco incluir algún destino nuevo en mis viajes de trabajo o de vacaciones. Para mí, son momentos perfectos para desconectar del mundo digital y disfrutar. Además, busco mantener una rutina de ejercicios físicos que son importantes para combatir el “stress” y además me ayuda a tener mejores condiciones de salud. Y.R.: ¿Cómo imaginas que cambiará el papel del CISO en los próximos 5-10 años? F.C.: En este contexto, veo que legislaciones importantes como DORA (Digital Operational Resilience Act) refuerzan el papel del CISO, permitiendo que realmente se convierta en un miembro ejecutivo con mayor relevancia en las decisiones clave de la empresa. Por otro lado, siempre he considerado que el CISO debe ser un facilitador del negocio, no un obstáculo. La seguridad debe ser propositiva, debe abrir puertas y permitir más oportunidades de negocio, no ser algo que limite o impida el acceso a servicios. La idea es que la seguridad sea una aliada que apoye el crecimiento y la expansión, sin restringir la innovación o la operativa. Y.R.: ¿Hay alguna figura o experiencia que haya marcado tu manera de liderar en el ámbito de la ciberseguridad? F.C.: Siempre recuerdo a un CEO que tuve en Estados Unidos, quien me decía que, independientemente de lo que quisiera hacer, mi función era encontrar maneras seguras para que lo hiciera. Esta perspectiva cambió significativamente mi visión de la ciberseguridad, y creo que para mejor. En lugar de ver la seguridad como un obstáculo, empecé a verla como una herramienta habilitadora que puede permitir que el negocio crezca de forma segura y eficiente. Y.R.: Para finalizar, ¿Qué consejo darías a las nuevas generaciones que están comenzando su carrera en un entorno cada vez más digitalizado? F.C.: Creo que hay dos vectores igualmente importantes en mi enfoque: primero, el estudio constante y profundo, buscando entender cómo funcionan las tecnologías más allá de los detalles menores, ya que cada vez más contaremos con el apoyo de la IA para esos aspectos. Y, por otro lado, estar siempre alineado con el negocio: cómo podemos ayudar a que el negocio crezca y mejore sus resultados de manera segura, sin que la seguridad sea vista como una barrera, sino como un habilitador que impulse el éxito y la innovación.
2 Marzo 2025
Personaje del mes
Samira Brigüech: Creciste en una familia de joyeros. ¿Recuerdas el primer momento en el que sentiste que querías formar parte del negocio familiar? Rosa Tous: El negocio familiar ha sido parte de mi vida desde niña. Primero, porque veía a mis padres trabajar de lunes a sábado, cuando el negocio era sólo una tienda en Manresa. Ya más mayor, cuando mis hermanas y yo terminábamos las clases, teníamos que ir a la tienda, y los veranos los pasábamos allí haciendo lo que nos pidieran: barrer la entrada, limpiar la plata… Ahí aprendí la importancia del esfuerzo y la dedicación, y también a amar las gemas, así que, que cuando tuve que enfocar mi carrera, decidí estudiar gemología en Los Ángeles, en el Gemological Institute of America. S.B.: Además de tu papel en TOUS y ANDEMA, ¿cómo te describirías en pocas palabras fuera del mundo corporativo? R.T.: Sobre todo, como una persona curiosa: no me canso de aprender. Por supuesto de mi sector, que, pese a ser milenario, sigue innovando año tras año, pero también de otros ámbitos de la cultura y la creatividad. Mi trabajo me ha permitido conocer a gente extraordinaria en distintos sectores, que son fuente de inspiración. S.B.: Sabemos que el liderazgo puede ser exigente. ¿Cuáles son tus pasatiempos o rituales para desconectar y recargar energía? R.T.: Me gusta pasar tiempo con los míos y tomarme momentos para desconectar. Además, hace poco he descubierto la meditación y me ayuda mucho a parar y coger energía. S.B.: En un mundo hiperconectado, ¿cómo proteges tu identidad digital y qué consejos darías a quienes buscan fortalecer su ciber-resiliencia? R.T.: En mi caso, gestionando mi presencia digital con criterios profesionales, como los que aplicamos también a la marca, encontrando el equilibrio entre aprovechar todas las ventajas que nos da este mundo hiperconectado y la protección necesaria, especialmente en una marca con nuestro alcance. S.B.: En una época donde lo personal y lo profesional se entrelazan en redes sociales, ¿cómo gestionas tu presencia online sin perder autenticidad? R.T.: Con sentido común y un buen equipo. Como vicepresidenta de TOUS y Reach & Relevance Officer, soy portavoz de la marca en multitud de foros y, aunque mis redes las enfoco desde un ámbito más personal, soy consciente desde siempre, que estoy representando a una compañía centenaria que emplea a más de 4.000 personas en todo el mundo, y eso es una gran responsabilidad. Samira Brigüech, Editora CyberLideria MGZN entrevista a Rosa Tous Oriol, Vicepresidenta Corporativa de TOUS y Presidenta de ANDEMA S.B.: Como líder en una empresa global, ¿cuál crees que es el mayor reto en términos de seguridad digital en el sector del lujo? R.T.: La ciberseguridad es clave para nosotros, y afrontarla empieza por un trabajo interno, con nuestros equipos, de formación constante. Pero hay otro riesgo vinculado al ámbito digital que me toca muy cerca como presidenta de ANDEMA, la Asociación para la Defensa de la Marca, y son las falsificaciones. La digitalización ha traído muchas oportunidades positivas, pero también ha facilitado la proliferación de productos que vulneran la propiedad industrial e intelectual. Es un aspecto que creo que merece poner en el debate público y sobre el que, además de regular, hay que hacer mucha pedagogía. S.B.: ¿Has tenido alguna experiencia personal en la que la seguridad digital se haya puesto a prueba? ¿Qué aprendiste de ello? R.T.: El equipo de ciberseguridad de TOUS hace cada mes simulacros de phishing, y ¡son muy efectivos! Nos han enseñado a estar siempre alerta y ser muy precavidos con todo lo que tenga que ver con nuestra información personal en la red. Preguntas y respuestas cortas: S.B.: Tu película favorita R.T.: Si tengo que quedarme con una es nuestro documental, Oso, que lanzamos con motivo de nuestro centenario y que puede verse en YouTube. S.B.: Una cualidad indispensable en un buen líder R.T.: Ser capaz de mirar a lo lejos e inspirar a sus equipos para llegar allí. S.B.: La virtud que más valoras en las personas es… R.T.: La lealtad.
2 Marzo 2025
Rincón del CISO
Alberto López, Global CISO y CIO en Solaria, Energía y Medio Ambiente entrevista a David Redoli, Director de Relaciones Institucionales en Solaria. Alberto López: Soy Alberto López, Global CISO y CIO en Solaria, Energía y Medio Ambiente. Solaria es una empresa del IBER-75 dedicada a la generación de energías renovables, principalmente a través de plantas fotovoltaicas. También trabajamos en hibridación con aerogeneradores en ubicaciones ya existentes. Recientemente anunciamos que proporcionaremos energía renovable a centros de datos y contamos con nuestra propia infraestructura de transporte. Además, desempeñaremos un papel clave en el desarrollo de data centers industriales y en el almacenamiento de energía mediante baterías, todo ello dentro de un proceso de crecimiento orgánico. Hoy tengo el privilegio de entrevistar a David Redoli, Director de Relaciones Institucionales en Solaria. Su trayectoria profesional es impresionante y muy destacada. Para comenzar, David, ¿podrías contarnos tu recorrido profesional y cómo llegaste a tu posición actual en Solaria? David Redoli: Mi trayectoria es similar a la de muchos profesionales actuales. Soy licenciado en Sociología por la Universidad de Salamanca, con un máster en Ciencia Política por la Universidad de Georgetown y otro en Comunicación de las Organizaciones por la Universidad Complutense. Además, realicé un postgrado en Ciencia Política en Harvard. Tras mi regreso a España, tuve la oportunidad de entrar en el Consejo de la Juventud de España, donde me vinculé estrechamente con la política. Posteriormente, pasé un breve periodo en la universidad como profesor antes de ser llamado a formar parte del gabinete de la vicepresidenta primera del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. Allí tuve la responsabilidad de elaborar discursos para el presidente del gobierno y la vicepresidenta, una experiencia que me permitió desarrollar muchas de las habilidades necesarias para mi actual puesto en relaciones institucionales. Más tarde, me incorporé al Consejo de Seguridad Nuclear, donde trabajé durante 14 años como asesor y director de gabinete de presidencia. Desde allí, di el salto a Solaria. Mi trayectoria ha estado siempre muy vinculada a la ciencia política y la sociología, tanto en el ámbito académico como en el profesional. A.L.: En el contexto de la transformación digital y la resiliencia, ¿crees que ha cambiado nuestra visión sobre la innovación tecnológica en relación con el liderazgo empresarial? D.R.: Es importante distinguir dos aspectos. El liderazgo, en esencia, sigue siendo el mismo. Existen diferentes tipos: carismático, autoritario, persuasivo. Si revisamos textos de la Grecia y la Roma clásicas, ya se hablaba de liderazgo. Un ejemplo recurrente son los escritos de Quinto Tulio Cicerón a su hermano Marco, hace más de 2.000 años, donde describe cualidades del liderazgo que siguen siendo vigentes. Lo que ha cambiado son las herramientas tecnológicas que los líderes deben utilizar. En este sentido, el salto ha sido enorme. Actualmente, la tecnología digital es fundamental para cualquier persona que aspire a liderar eficazmente en cualquier ámbito. Los tres grandes sectores de la economía —privado, público y tercer sector— requieren habilidades digitales para ejercer un liderazgo efectivo. No se puede liderar sin competencias en este ámbito. A.L.: Totalmente de acuerdo. La transformación digital y la resiliencia son esenciales en el ecosistema global actual. En este contexto de cambio constante, ¿qué habilidades o cualidades consideras fundamentales en un líder para guiar a su organización? D.R.: Yo destacaría una por encima de todas, que es la ejemplaridad. Es decir, si quieres demostrar liderazgo, tienes que ser capaz de hacer aquellas cosas que le exiges a tu gente que haga. Eso no quiere decir que lo sustituyas, o sea, que seas tú el que esté haciendo lo que los demás tendrían que hacer. Pero ejemplaridad a la hora de demostrar que si les exiges una serie de capacidades o de esfuerzos, seas tú el primero que adquiere esas capacidades y que realiza esos esfuerzos. Por lo tanto, yo creo que cuando hablamos del mundo digital, si lo que quieres es ejercer el liderazgo, tienes que conocer las herramientas, las más avanzadas, las más modernas. Luego hablaremos de inteligencia artificial, por ejemplo, que están ya a disposición del gran público. A.L.: Estoy de acuerdo. La versatilidad, la empatía, la capacidad de coordinación e integración son fundamentales, porque, al final, todo gira en torno a las personas. Aunque hablemos de digitalización, transformación digital o inteligencia artificial, el factor humano sigue siendo insustituible. A lo largo de tu trayectoria, ¿qué experiencias profesionales han influido en tu percepción sobre la gestión de crisis digitales o tecnológicas? D.R.Una de las experiencias más relevantes que viví en el ámbito tecnológico fue en el Consejo de Seguridad Nuclear durante el accidente de Fukushima el 11 de marzo de 2011, tras un terremoto y un tsunami. A pesar de los altos estándares de seguridad, la pérdida del sistema de refrigeración provocó el sobrecalentamiento de los reactores y la emisión de partículas radiactivas, marcando un punto de inflexión para los organismos de seguridad nuclear a nivel mundial. Este suceso generó un cambio cultural profundo, llevando a realizar pruebas de resistencia en todas las centrales nucleares y reforzar las normativas de seguridad. Algo similar ocurre en el ámbito digital: la transformación tecnológica trae grandes beneficios, pero también riesgos que no pueden subestimarse. Aquí es donde la ciberseguridad adquiere una relevancia crítica, ya que no solo protege datos, sino también infraestructuras y sistemas de toma de decisiones estratégicas. Esta crisis me enseñó la importancia de adaptarse con rapidez para fortalecer la seguridad y eficiencia tecnológica. En ciberseguridad, la agilidad es clave. Desde mi formación en el ámbito industrial, valoro el ciclo PDCA de mejora continua, esencial en cualquier organización. La resiliencia debe ser un pilar fundamental y la ciberseguridad debe integrarse en todos los niveles de gestión. Por último, más allá de la tecnología, el factor humano es determinante. La especialización y capacitación continua son imprescindibles para anticiparse a riesgos y mejorar estrategias. Aunque los simulacros son útiles, sólo en situaciones críticas se ponen realmente a prueba nuestras decisiones y prioridades. A.L.: En el ámbito de la innovación tecnológica, ¿qué papel juegan tecnologías como la inteligencia artificial en la estrategia de transformación digital en sectores como la energía solar y el medio ambiente? D.R.: La inteligencia artificial está adquiriendo un papel central en todos los sectores. Sin embargo, más allá de su impacto, lo esencial sigue siendo el factor humano. La inteligencia artificial es un capital tecnológico que complementa otros recursos como el financiero o el económico, pero el verdadero valor reside en las personas. En Solaria, tenemos claro que la tecnología debe estar al servicio de la mejora de la empresa y de sus empleados. No solo buscamos optimizar la productividad, sino también garantizar el uso eficiente de los recursos y mejorar la competitividad en el sector de las energías renovables. A.L.: Totalmente de acuerdo. La inteligencia artificial debe ser una herramienta que facilite y agilice la toma de decisiones. Como mencionaste, el factor humano seguirá siendo el núcleo de cualquier organización, a pesar de los debates sobre la automatización y la reducción de empleo en ciertos sectores. La clave está en la adaptación, la mejora de competencias y la certificación de habilidades para enfrentar los desafíos del futuro. Solaria se ha consolidado como una referencia en el sector y su crecimiento es resultado del esfuerzo y la visión estratégica. Desde esta perspectiva, ¿cómo valoras el papel del talento humano en la innovación y en la construcción de una organización resiliente? D.R.: El talento es clave. Me gusta definirlo como la capacidad de resolver problemas y aportar creatividad. La evolución, al final, es creatividad: es descubrir nuevas soluciones, como quien encuentra una planta que alivia un dolor. Esa creatividad es la esencia del talento que impulsa la innovación. Hoy, con un poco de formación y entrenamiento, cualquier persona puede desarrollar su potencial creativo. La clave está en ubicar a cada individuo en el área donde mejor pueda desplegar sus habilidades. Cada persona tiene fortalezas en distintos ámbitos. Por ejemplo, nunca destaqué en el deporte, por lo que no rendiría bien en ese campo, pero en otras áreas sí puedo aportar soluciones innovadoras. En este sentido, el talento es el pilar de la innovación, el progreso y, aplicado a la empresa, de la rentabilidad y el crecimiento. Curiosamente, aunque yo nunca fui bueno en el fútbol, mi hijo mayor es un excelente portero. Son esas cosas curiosas de la vida. A.L.: Estamos en un entorno con desafíos constantes en seguridad y privacidad. ¿Cuáles consideras las principales amenazas y cómo deben afrontarse? D.R.: La ciberseguridad es fundamental. Debemos comprender que las herramientas digitales pueden utilizarse tanto para el bien como para el mal. Un ejemplo sencillo es un cuchillo: fue diseñado para facilitar la alimentación, pero también puede convertirse en un arma letal. Lo mismo ocurre con la inteligencia artificial y otras tecnologías. Bien empleadas, generan progreso y bienestar; mal utilizadas, pueden tener efectos devastadores. El verdadero peligro no está en la herramienta en sí, sino en quién y cómo la usa. Se dice desde hace años que cuando un servicio es gratuito, el producto eres tú. Y es una realidad. Grandes empresas recopilan, correlacionan y utilizan enormes volúmenes de datos, en muchos casos sin que los usuarios sean conscientes de la magnitud de esta práctica. A veces, las personas comparten información en plataformas sin medir las consecuencias, y esos datos pueden ser utilizados de diversas maneras, tanto positivas como negativas. Más allá del uso de herramientas de ciberseguridad, inteligencia artificial o cualquier otra tecnología, la clave está en la concienciación y en entender quién está detrás de cada desarrollo. Un caso claro es lo que ocurrió con Twitter tras la compra de Elon Musk y su transformación en X. La plataforma seguía siendo la misma en términos tecnológicos, pero su funcionamiento cambió radicalmente debido a un nuevo enfoque en la gestión de algoritmos y contenido. Este cambio tuvo repercusiones significativas, incluyendo su impacto en procesos electorales, como ocurrió en Estados Unidos con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Es un ejemplo evidente de cómo la misma tecnología puede ser utilizada de manera completamente distinta según la visión de quienes la administran. El control sobre las ponderaciones, algoritmos y flujos de información tiene un impacto enorme en la percepción pública y la toma de decisiones. A.L.: Existen muchos retos y oportunidades en la transformación digital. ¿Qué obstáculos crees que enfrentan las empresas hoy en día en su camino hacia una verdadera era digital? D.R.: Las principales barreras que enfrentan las empresas en su transformación digital son, en gran medida, resistencias culturales. Un ejemplo claro se encuentra en el ámbito de las energías renovables. Aunque su impacto positivo es innegable—reducen el costo de la electricidad, son limpias y contribuyen a la lucha contra el cambio climático—siguen enfrentando oposición en determinados sectores. Son fuentes de energía soberanas que no dependen de combustibles extranjeros, pero requieren espacio y una ubicación física, lo que genera ciertas reticencias. A pesar de que sus beneficios son ampliamente reconocidos, existen colectivos que rechazan su implementación. En muchos casos, este rechazo se debe a cuestiones culturales o ideológicas que dificultan la aceptación del progreso. No obstante, cuando se dialoga y se ofrece información adecuada, es posible superar estas barreras. Lo mismo ocurre en el mundo digital. La resistencia al cambio no siempre responde a razones técnicas, sino a bloqueos culturales y rigideces mentales que impiden ver las ventajas de la transformación. A lo largo de la historia, el progreso ha generado oposición por parte de los grupos que ya están establecidos y que perciben el cambio como una amenaza a su status quo. Siempre habrá quienes se opongan a los avances tecnológicos, independientemente de su naturaleza. En cualquier ámbito, existen intereses contrapuestos y debates sobre el rumbo que deben tomar las innovaciones. A lo largo de los años, he observado cómo ciertas resistencias se hacen notar de manera intensa, pero forman parte del proceso de cambio. Sin embargo, estas reticencias también representan una oportunidad. Nos desafían a mejorar, a generar conciencia y a comunicar mejor los beneficios del cambio. No es una tarea exclusiva de las empresas, sino de múltiples entidades que deben trabajar en conjunto para fomentar una adopción más rápida y eficaz de la innovación. En este contexto, el factor humano es clave. La transformación digital, al igual que cualquier otro avance, debe centrarse en las personas, ya que su objetivo final es mejorar la vida de quienes forman parte de la sociedad. La responsabilidad social es un pilar fundamental, y es esencial que las empresas contribuyan activamente a un desarrollo sostenible. A.L.: ¿Qué papel jugarán las personas y el liderazgo en el éxito de las empresas en este futuro global digital? D.R.: Será determinante. La historia reciente muestra cómo un cambio de liderazgo puede modificar por completo el rumbo de una organización o de una nación. Estados Unidos, por ejemplo, ha experimentado cambios significativos con la llegada de nuevos líderes. La Unión Europea también ha tomado direcciones distintas en función de sus liderazgos. El líder es quien marca el rumbo, tanto en el ámbito político como empresarial. Su visión y capacidad de gestión definirán el éxito de las organizaciones en este entorno digital globalizado. A.L.: ¿Qué consejos darías a los líderes emergentes que están asumiendo roles de liderazgo en un mundo tan interconectado? D.R.: Empatía y resiliencia. A.L.: Totalmente. Para cerrar esta gran entrevista, me gustaría que resumieras en una frase la clave para construir organizaciones resilientes y preparadas para el futuro, como lo haces en Solaria. ¿Cuál sería esa frase? D.R.: Voy a citar a quien considero un gran economista español y, además, un buen amigo, José Moisés Martín Carretero, que en uno de sus últimos libros concluye con esta reflexión: "En realidad, nadie sabe cuál será el futuro. Pretender adivinarlo es un ejercicio vacío. Lo que sí podemos hacer es construirlo, y eso exige tomar decisiones hoy." El reto está en actuar desde el presente para construir un futuro mejor para todos.
2 Marzo 2025
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Sonia Pulgarín, Directora de CyberLideria MGZN, entrevista a Jorge Luengo, Ingeniero, Ilusionista, Conferenciante y Presentador Sonia Pulgarin: Eres ingeniero, ilusionista, conferenciante y presentador. ¿Cómo se cruzaron la magia y la ciencia en tu vida y cómo ha evolucionado tu trayectoria hasta hoy? Jorge Luengo: Desde pequeño, la magia y la ciencia han estado presentes en mi vida. Cuando tenía cuatro años, me fascinaba la magia. Mi padre, aunque médico, era mago aficionado y me enseñó lo que sabía, los libros que tenía. Además, mi primo mayor, quien también compartía su pasión, me transmitió todo lo que él podía. Esos fueron los primeros gérmenes que despertaron mi fascinación por la magia y la ilusión, una curiosidad por saber más. Creo que la ciencia es intrínseca a la magia. Todos los grandes magos y científicos de la historia, como Leonardo dan Vinci, George Washington y Edison, tenían algo en común: un deseo de saber, entender y mejorar continuamente. La magia es el arte de hacer posible lo que parece imposible. Esa curiosidad, en algunos casos, deriva en ciencia, en otros, en magia, o incluso, como en mi caso, en ambos campos. Además, considero que mi formación académica en ingeniería ha sido fundamental para plantear problemas y soluciones. Estudiar ingeniería, especialmente informática, te enseña a abordar los problemas de manera estructurada. Aunque lo que se aprende en la universidad puede volverse obsoleto, lo realmente valioso es la mentalidad que desarrollas: cómo enfrentarte a los problemas y resolverlos paso a paso hasta encontrar la solución. S.P.: La magia y la tecnología tienen algo en común: ambas desafían nuestra percepción de la realidad. ¿Cómo usas la tecnología para sorprender en tus espectáculos y conferencias? J.L.: Yo creo que la magia y la tecnología tienen mucho en común. La mayoría de las tecnologías están orientadas a las personas y deben estar pensadas para ayudar. En general, están diseñadas para ganar tiempo. Un robot de cocina, un asistente personal virtual, están hechos para ganar tiempo en la agenda. Todo, y sobre todo, para que al final disfrutemos más de la vida y de las oportunidades que nos brinda a nuestro alrededor. La magia es lo mismo. Es aprovechar, es disfrutar, es sacar lo mejor de uno mismo para conseguir que se te quede esa cara de "vuelvo a ser niño". Por otro lado, la tecnología es una herramienta más para sorprender, para conectar, para hacer cosas increíbles. Esto lo tengo desde espectáculos y conferencias, cuando trabajo con multitud de empresas en el mundo, donde escribo un correo electrónico y pasa algo gracias a ese correo electrónico, o la gente llama por teléfono y ocurre algo. Todo lo que podamos interactuar con el público y hacer que pasen cosas imposibles, usando esa tecnología, yo creo que es el secreto. Y no hay que ocultarlo, todo lo contrario, hay que mostrar que la tecnología está para ayudar. Hay que aprovecharla, y pronto vendrá la mayor revolución que jamás se ha enfrentado la humanidad, que es la IA, y hay que aprovecharla sí o sí. S.P.: En un mundo hiperconectado, proteger nuestra identidad digital es clave. ¿Cómo podemos ser más resilientes ante los riesgos cibernéticos y qué consejos darías para proteger nuestros datos? J.L.: A día de hoy, considero que la ciberresiliencia es más importante que nunca. Cada vez más, los ciberdelincuentes ya no necesitan venir a por un barco, pero siguen pensando que hay un tesoro escondido dentro. Hay dos cosas que se pueden hacer al respecto. La primera es buscar un lugar donde haya barcos con mucho más oro que el nuestro, un tesoro mucho más interesante para que el pirata no se enfoque en nuestro barco, sino en el de al lado. Para mí, esa es la clave: no se trata de ser el más rápido ni el que va más avanzado, sino de no quedar atrás. Es como en una carrera, donde ir en el pelotón ya suele ser suficiente. Si puedes estar en la cabeza, mejor, pero lo importante es no estar al final. El depredador ataca al que va en la cola. Lo que tenemos que hacer es protegernos frente a los riesgos, asumiendo que debemos estudiar, aprender, observar y seguir a los que más saben. Si utilizamos un enlace, debemos cerrarlo; si tenemos una cuenta de correo, debemos cambiar la contraseña, ya que probablemente esa página haya estado expuesta en algún momento. La famosa cadena de suministro también es un factor importante. Hay que asumir que la superficie de ataque está en constante aumento, y que los malos pueden entrar por más sitios. Por eso, lo ideal es ponérselo un poco más difícil. No digo que sea necesario hacerlo imposible, ni volverse paranoicos, pero sí es fundamental entender que no podemos ser el último del pelotón. S.P.: Has participado en numerosos eventos relacionados con la tecnología y la innovación. ¿Podrías contarnos alguna vivencia curiosa o inesperada que hayas vivido en uno de ellos? J.L.: Son muchos los eventos en los que tengo el privilegio de asistir. La gente me dice: “Jorge, te conozco porque sales en El Hormiguero”. Otros me conocen porque me han visto en otro programa, y hay quienes me dicen que me han visto en muchos eventos de empresas. Y sí, asisto a más de 300 eventos al año, ya sea como maestro de ceremonias, conferenciante o hablando sobre ciberseguridad. En todos ellos, la tecnología y la innovación están siempre presentes. Las mejores experiencias ocurren cuando tengo que crear nuevas ilusiones, inspiradas por los clientes y las ideas de grandes profesionales. Un ejemplo es cuando hago ilusiones con la tecnología, como hackear un teléfono con la cara, lo que sorprende al público, especialmente a los CEOs. Es increíble cuando logras que alguien diga: “¡No puede ser!” y se sienta como un niño, creyendo en lo imposible. S.P.: Has tenido la oportunidad de actuar para personalidades como la Familia Real Española, Cristiano Ronaldo, Alejandro Sanz, Rafa Nadal o Carlos Baute. ¿Hay alguna anécdota especial que recuerdes de estas experiencias? J.L.: He tenido la suerte de poder mostrar mi trabajo ante personalidades como las que mencionas. La verdad es que son personas que, en mi opinión, ganan en cercanía. Muchos de ellos, como “¡qué tío más majo!” o “¡qué persona más maravillosa!” y luego te acercas a esta chica o a esta persona, o a esta celebridad, y dices: “Es que es mucho mejor de lo que me esperaba.” Hay miles de anécdotas que podría contar, pero si tuviera que destacar una, me quedaría con Marc Márquez. Me pareció un genio, tanto en los circuitos y tanto como persona, me parece brillante. Nos conocimos en una gala y me dijo: “Jorge, eso de que duermas, no sé si creerlo, ¿podrías dormirme?” Y de repente me encuentro durmiendo a Marc Márquez en medio de un cóctel con miles de personas alrededor. Y yo, sin saberlo, había alguien grabando con un teléfono, y cuando llegué a mi casa, resultó que el video ya era viral. Ya han pasado muchos años y lo recuerdo con mucho cariño porque hay anécdotas que te cambian la vida sin darte cuenta. Cuando me tocó hacer la presentación de Cristiano hace 15 años, tuve la suerte de hacer un número de magia con él, que le dejó con la boca abierta. Y en todos los telediarios de todos los planetas lo vieron. Son tantas las anécdotas que, la verdad, no podría quedarme con una sola. S.P.: Cuando no estás sobre un escenario o dando conferencias, ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre? ¿Tienes alguna afición que te ayude a desconectar? J.L.: Cuento con la suerte de vivir de mi afición. Me encanta crear nuevas ilusiones de magia. Gané el premio mundial de magia en Pekín y eso, la verdad, me cambió mucho la vida. Me apasiona subirme a un escenario y hacer que la gente disfrute con mi trabajo. Pero si hablo de fuera de esto, a mí me encanta leer, soy un gran lector. Intento leer al menos un libro por semana. También me gustan mucho los juegos de mesa. De hecho, he diseñado unos cuantos porque siempre me ha encantado el ponerme alrededor de una mesa con un grupo de amigos o familia y compartir momentos maravillosos. A día de hoy, además, por el altavoz que tengo en cada medio en el que salgo, y por esta afición, he podido crear varios juegos que han salido al mercado y que se han convertido en un top ventas, cada uno de ellos, como el Happy Halloween. El último que sacamos se llama “camino” y cada uno de ellos consigue que la gente vuelva a sentarse a esa mesa y, por un momento, diga: "Jo, ¡cómo mola esto!” La tecnología está a nuestro servicio y nosotros NO estamos al servicio de la tecnología. S.P.: La inteligencia artificial y la realidad aumentada están transformando muchos sectores. ¿Cómo imaginas el futuro del ilusionismo con el avance de estas tecnologías? J.L.: Pienso que hay tecnologías que van a revolucionar el mercado y, para mí, la realidad aumentada es una de ellas. Creo que la inteligencia artificial es otra liga; es una revolución completamente diferente a cualquier otra que hayamos visto antes. Cuanto más se estudia, más se sabe y más se entiende que cuando alguien dice “soy experto en IA”, mi opinión es que hay que tener cuidado, porque avanza a una velocidad tan rápida en tan poco tiempo. Nosotros tenemos una mente tan lineal; venimos de un cazador que tiraba una flecha a una presa y seguía su trayectoria, lanzaba la flecha. Venimos de una manera más secuencial, pero ahora esto es mucho más complejo, con más posibilidades, infinitas. Creo que lo que vemos hoy y dentro de cinco años no tendrá nada que ver. Y dentro de diez, todo avanzará mucho más rápido de lo que jamás nadie podría imaginar. ¿La clave? Estar en la ola, conocer, entender, aprender y seguir estando presentes para no quedarnos atrás y que la ola nos pase por encima y digamos: “toca bajarte”.
2 Marzo 2025
ESG
El caso de ACME inc. Desde Sailpoint tenemos la convicción de que la identidad debe ser un elemento fundamental en cualquier estrategia de ciberseguridad. Para ilústralo hablaremos de ACME Inc., una historia, que podría ser la realidad de muchas compañías y que muestra la importancia crítica del gobierno de la identidad ante los enormes desafíos que se presentan en la era digital. ACME Inc., es una empresa del sector asegurador en rápido crecimiento, se encontraba en una encrucijada. Su transición a la nube, el uso de nuevas aplicaciones para el desarrollo de su negocio, soluciones de RPA y asistentes de IA, habían impulsado la productividad, pero también habían creado una pesadilla en la gestión de identidades. El problema Proliferación de Identidades: Empleados, colaboradores, máquinas, aplicaciones... cada uno con su propia identidad y acceso. La falta de visibilidad sobre quién tenía acceso a qué era alarmante. Cuentas huérfanas: Cuando los empleados dejaban la empresa, sus cuentas a menudo permanecían activas, convirtiéndose en potenciales puntos de entrada para atacantes. Acceso excesivo: Muchos empleados con una larga trayectoria en la compañía, cambiaban de funciones e iban acumulando más privilegios de los necesarios, lo que aumentaba el riesgo de filtraciones de datos. Cumplimiento normativo: La empresa luchaba por cumplir con regulaciones de privacidad de datos, ciberseguridad y resiliencia operativa (DORA, NIS2, etc.). El incidente de seguridad Un día, un ex empleado con una cuenta aún activa accedió a información confidencial de la empresa y la hizo pública. La brecha de seguridad no solo resultó en pérdidas financieras (tuvieron que hacer frente a una sanción por no haber tomado las medidas adecuadas), sino también en daños a la reputación de ACME Inc. La solución Después del incidente, la empresa tomo medidas para mejorar su estrategia alrededor de la gestión de identidades. Implementaron una solución integral que les permitió: Centralizar la gestión de identidades: Obtuvieron una visión completa de todas las identidades (Empleados, Colaboradores, Máquinas, etc.) y sus accesos. Automatizar el ciclo de vida de las identidades: Implementaron procesos para aprovisionar y desaprovisionar accesos de manera automática, identificando y desactivando cuentas huérfanas y garantizando que los empleados solo tuvieran el acceso necesario (política de mínimo privilegio). Implementar control de acceso basado en roles: Asignaron roles y permisos basados en las responsabilidades de cada empleado, limitando el acceso a información sensible y simplificando la administración de permisos. Mejorar el cumplimiento normativo: Generaron informes de auditoría y realizaron un seguimiento de los cambios de acceso para garantizar el cumplimiento de las regulaciones. Realizaron campañas de certificación periódicas para revisar los accesos. Integración con el ecosistema de seguridad: Integraron su solución de gobierno de la identidad con otros elementos de su arquitectura de seguridad para detectar y responder de forma holística a cualquier amenaza. Los resultados Gracias a su enfoque renovado en el gobierno de la identidad, ACME Inc. pudo: Reducir el riesgo de brechas de seguridad: Al tener un mayor control sobre quién tiene acceso a qué, la empresa disminuyó significativamente su vulnerabilidad a ciberataques. Mejorar la eficiencia operativa: La automatización de procesos y la gestión centralizada de identidades liberaron recursos de TI y agilizaron las operaciones. Fortalecer el cumplimiento normativo: La empresa ahora cumple con las diferentes regulaciones que afectan a su sector, evitando sanciones y protegiendo la información de la compañia. Lecciones aprendidas Este ejemplo nos muestra como en un entorno donde los datos son cada vez un activo más crítico y las amenazas son constantes, las empresas deben tomar medidas y adoptar un enfoque integral para gestionar las identidades, garantizando la seguridad, el cumplimiento y la eficiencia. Enterprise Account Executive en Sailpoint
2 Marzo 2025
ESG
En los últimos años, algunas crisis globales como el COVID-19 y la DANA han sido abordadas mediante sistemas de alerta progresivos, permitiendo respuestas estructuradas y una mejor gestión de recursos. No obstante, en el ámbito de la ciberseguridad, muchas organizaciones aún adoptan un enfoque binario, en el que solo existen dos estados: normalidad o crisis total. Si este enfoque ha demostrado ser exitoso en otros ámbitos, ¿por qué no aplicarlo también a la protección digital? Es bajo esta premisa que surge el Alert Readiness Framework (ARF), un modelo diseñado para trasladar esta estrategia al mundo cibernético, permitiendo respuestas más dinámicas y eficientes ante las amenazas. ¿Qué es el ARF y por qué es clave? El Alert Readiness Framework (ARF) es un marco de ciberseguridad desarrollado por Devoteam Cyber Trust que introduce un sistema de niveles de alerta, similar al utilizado en contextos militares. Este enfoque permite a las organizaciones implementar controles de seguridad adaptables y conscientes del contexto, así como planes de respuesta basados en niveles de amenaza en tiempo real. Inspirado en sistemas como el DEFCON militar, el ARF permite ajustar la respuesta según la gravedad de la amenaza, asegurando que procesos, tecnología y personas estén preparados para actuar eficazmente. El Rol Crucial del Liderazgo en el ARF Para que el ARF (Marco de Respuesta a Incidentes) sea efectivo, no solo se necesita tecnología avanzada, sino también un fuerte respaldo del liderazgo. Sin el apoyo de la alta dirección, la ciberseguridad pierde autoridad, prioridad, recursos y visibilidad. La falta de liderazgo comprometido pone en riesgo cualquier estrategia de seguridad, enfrentando múltiples desafíos tales como: Falta de Cumplimiento: Las políticas de seguridad no se pueden implementar de manera efectiva sin el apoyo de la dirección. Escasez de Recursos: Sin inversiones adecuadas, los planes de seguridad se ven limitados y no alcanzan su máximo potencial. Baja Visibilidad: Si la alta dirección no respalda los esfuerzos de seguridad, su impacto será reducido y su efectividad, comprometida. Integrar la ciberseguridad dentro de la estrategia empresarial no solo protege a la organización, sino que asegura su continuidad operativa y mantiene su competitividad en el mercado. Las 4 Fases Clave del ARF El ARF se implementa en cuatro fases clave: Integración de Información – Recopilar y analizar datos internos y externos para evaluar riesgos y amenazas. Evaluación de Riesgos y Niveles de Alerta – Clasificar los riesgos según su impacto y probabilidad, estableciendo niveles de alerta escalonados. Planificación y Respuesta – Definir acciones claras para cada nivel de alerta, asignar roles específicos y establecer procesos de comunicación eficaces. Mantenimiento y Evolución – Actualizar regularmente el ARF para garantizar su adaptación a nuevas amenazas y a los cambios dentro de la organización. ¿Cómo Establecer los Niveles de Alerta en un Sistema de Ciberseguridad? Un sistema de alertas claramente definido es clave para gestionar y comunicar los riesgos de manera efectiva. Generalmente, se emplea un esquema de cinco niveles, que van desde un riesgo muy bajo (sin amenaza conocida) hasta uno muy alto (riesgo crítico con impacto severo). Dependiendo del nivel de alerta, las respuestas pueden incluir: Vigilancia activa en niveles bajos, para monitorizar posibles amenazas sin necesidad de intervención inmediata. Restricción de accesos y refuerzo de controles en niveles intermedios, para mitigar riesgos inminentes. Activación de planes de respuesta y notificación a autoridades en niveles críticos, cuando la amenaza se vuelve inminente y requiere acciones urgentes. Para diseñar una escala efectiva, se deben tener en cuenta varios factores: Granularidad: Que refleje con precisión el nivel de riesgo sin ser demasiado compleja. Impacto y probabilidad: Cada nivel debe indicar claramente el daño potencial. Acciones específicas: Qué medidas se deben tomar en cada nivel. Como en el DEFCON militar, un sistema de alerta bien definido proporciona claridad y rapidez en la toma de decisiones. Conclusión: No Podemos Esperar al Desastre En un mundo donde las amenazas evolucionan constantemente, esperar a que ocurra un ciberataque para reaccionar no es una opción. El Alert Readiness Framework permite anticiparse, responder eficazmente y convertir la ciberseguridad en una ventaja estratégica. No se trata de si ocurrirá un incidente, sino de cuán preparados estaremos cuando suceda. Javier Cutillas, Cybersecurity Presales Manager | Devoteam Cybertrust
2 Marzo 2025
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Silvia Leal, Experta en Tendencias de Futuro & Inteligencia Artificial, Asesora en OCDE & UE, Keynote Speaker y Top 100 Mujeres y Mildred Laya Azuaje, Field Marketing Executive Programs Director EMEA South at Salesforce, Top 100 Mujeres Líderes España 2023 y Top 75 Latinas Forbes 2024 tienen una brillante conversación. Silvia Leal: Me gustaría empezar a hablar de los mayores desafíos en comunicación dentro de grandes empresas tecnológicas. Hoy en día, tienen que ver con la enorme cantidad de posibilidades que la tecnología, especialmente la inteligencia artificial, pone sobre la mesa. Las opciones son tantas que el gran reto se centra en saber cuál es el mejor camino a seguir. ¿Qué opinas tú Mildred? Mildred Laya: Totalmente de acuerdo. Las grandes empresas tecnológicas no solo impulsan la innovación, sino que también marcan la pauta como early adopters y como proveedoras clave de transformación. En términos de comunicación, el mayor desafío es construir y mantener la confianza. Además, es fundamental tener una visión de futuro clara y ser capaces de compartir las mejores prácticas y las referencias sólidas para que los demás también puedan seguir ese camino. S.L.: Precisamente, la inteligencia artificial está teniendo un impacto tremendo en este ámbito. Está revolucionando la manera en que nos acercamos a la comunicación y las relaciones públicas, brindando herramientas y capacidades que mejoran tanto la eficiencia como la efectividad de nuestras estrategias. Lo más interesante es que, debido a la flexibilidad que ofrece, cada empresa puede elegir su propio camino y, a través de ello, mantenerse competitiva. M.L.: Es cierto, la AI es una herramienta increíblemente poderosa y versátil. Sin embargo, el reto para los profesionales de la comunicación será cómo aplicar estas nuevas herramientas para aumentar la productividad y la eficacia. Además, es esencial poder dedicar tiempo a desarrollar la creatividad en los contenidos, formatos y canales. Y, como siempre, el seguimiento y medición serán clave: medir, medir y medir el impacto será lo que nos permita seguir innovando y mejorando. S.L.: En el mundo actual, la protección de nuestra identidad digital se ha vuelto una cuestión fundamental, especialmente cuando hablamos de mantener el equilibrio entre la vida personal y profesional y este es otro tema que me gustaría conversar. Aunque no es fácil, ambos aspectos están profundamente interrelacionados. Una gestión adecuada de nuestra presencia digital puede ser la clave para separar de forma saludable el trabajo de lo personal. Esto no es algo sencillo, pero debemos tomar conciencia de la importancia de gestionar estos límites lo antes posible, con inteligencia y prudencia. M.L.: Sí, y es que la transformación digital y la convergencia que estamos viviendo nos ha llevado a una vida híbrida difícil de evitar, y eso complica aún más mantener ese equilibrio. Por eso, es crucial combinar los dos mundos con sentido común y conciencia, comprender los límites que deben existir y educarnos, así como educar a otros sobre sus consecuencias. Es un proceso que debemos hacer todos juntos para que funcione. S.L.: Claro, con respecto a eso que dijiste que es un proceso que debemos hacer todos juntos para funciona, me recuerda a cómo estamos viendo el liderazgo femenino en sectores tecnológicos, donde, aunque aún son pocas las mujeres en roles de liderazgo, algo está cambiando. Dicen que estamos viviendo una revolución silenciosa, aunque el 22% de los roles de liderazgo en tecnología siguen siendo ocupados por mujeres. Personalmente, después de tantos años de trayectoria, tengo mis dudas sobre si realmente estamos haciendo el cambio que necesitamos, pero lo que sí espero es que todos entendamos que depende de cada uno de nosotros marcar un antes y un después. M.L.: Coincido completamente contigo, Silvia, al 100%. Pero también tengo confianza en que las comunidades que se han formado a nivel mundial para apoyar este cambio seguirán creciendo y fortaleciendo. Estas comunidades están centradas en mentoring, empleabilidad, y el combate al edadismo, y lo mejor de todo, están siendo inclusivas con todos los géneros. Algunas de estas comunidades, como Women in Tech, Women 4 Cyber, y Women in Machine Learning and Data Science, están demostrando un impacto real y continuo, y eso me da esperanza. S.L.: Y esto se conecta con otro tema muy importante: la gestión de crisis en comunicación y la resiliencia de los equipos. La manera en que enfrentemos las crisis será cada vez más fácil, gracias a la inteligencia artificial, que está transformando este ámbito. Las herramientas digitales están comenzando a jugar un rol fundamental en cómo manejamos situaciones complejas, y quienes no cuenten con estas herramientas van a tener problemas. M.L: Totalmente, la gestión de crisis depende mucho del estilo de liderazgo de cada empresa o institución. Es desde la cúpula directiva donde se generan las pautas para abordar las crisis y establecer valores que prioricen el bienestar del equipo. Y cuando se seleccionan los equipos adecuados, con capacidades, méritos y creatividad, se crea un ambiente que facilita la colaboración y resiliencia, permitiendo que la organización salga más fuerte ante cualquier desafío. S.L.: Mildred, cada vez veo más claro que el liderazgo del futuro se basará en predicar con el ejemplo. No es algo nuevo, pero sí una tendencia que se refuerza. Y, por supuesto, la tecnología jugará un papel clave para mejorar la eficacia de las conexiones. Pero fíjate, no creo que vayamos hacia un mundo más digital, sino a uno más humano gracias a la tecnología. M.L.: ¡Totalmente! Y añadiría que el liderazgo también necesita combinar todas las inteligencias: ser eficaces en resultados, pero también referentes en valores, en salud física, mental y emocional. Y, sobre todo, tener una mente abierta y valiente ante la innovación y los cambios. S.L.: Hablando de cambios, ahora que mis hijos ya son adolescentes, tengo más tiempo para mis hobbies. Estoy redescubriendo aficiones que me encantan, disfruto más la vida social, el cine, los podcasts… Y la lectura, claro. La ciencia ficción me chifla. M.L.: ¡Eso suena genial! En mi caso, la música es mi gran pasión. Hice un curso de DJ, me encanta cantar y quiero retomar el cello. También estoy en un club de lectura y otro de cine. Además, el Pilates, viajar, el arte, perderme por Madrid… Y mis perros, ¡otra de mis pasiones! Ah, y mi programa en Capital Radio, Cruzando Puentes, con Eduvigis Ortiz. Un sueño hecho realidad. Ya ves, soy un animal social. S.L.: Mildred, hace nada estuvimos con Mercedes Wullich en sus premios… Qué mujer tan inspiradora. Me ha ayudado muchísimo en mi camino profesional. Pero no ha sido la única. Eva Levy, por ejemplo, también ha sido un referente para mí. Y, por cierto, tú lo sabes bien, pero siempre te he considerado una mujer inspiradora… Así que dime, ¿quién ha sido tu mayor inspiración? M.L.: Coincido contigo en todo. ¡Y qué ilusión recordar nuestro primer café hace más de 10 años! Te escribí por LinkedIn porque ya te seguía y admiraba. Hasta hoy. Para mí, eres un ejemplo de crecimiento continuo y una consejera generosa, en tecnología y en la vida. También me han inspirado muchas profesoras y amigas: Emiliana Vegas, Carmen Balbás, Eva Ivars, Julia López, Gloria Lorenzo, Margarita de Cos… Y muchas más. Mi tributo para todas ellas. S.L.: Y si hablamos de futuro… Yo lo tengo claro: siempre hacia adelante. Cuando las cosas sean fáciles, hay que coger carrerilla. Cuando sean difíciles, toca aguantar el tirón. Pero siempre con una sonrisa. Es gratis y lo cambia todo. M.L.: Me encanta. Yo añadiría formación, curiosidad y experiencias positivas. Y algo clave: rodearse bien. “Dime con quién andas y te diré quién eres”, y en este mundo digital e híbrido, elegir bien a quién seguimos y quién nos sigue es más importante que nunca. Tenemos que convivir con la inteligencia artificial y con la natural… Esa es la belleza del ser humano del futuro. Reportaje fotográfico realizado en el Hotel InterContinental de Madrid | InterContinental® Madrid Hotel de lujo - Hotel Intercontinental Madrid
2 Marzo 2025
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