Ofertas de Empleo
La Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA) ha abierto un proceso de selección para incorporar un ICT & Security Coordinator, un perfil estratégico que se integrará en la Unidad de Servicios de Apoyo Corporativo (Corporate Support Services Unit) de la agencia, con sede en Atenas (Grecia). La persona seleccionada asumirá un papel clave en la coordinación de las áreas de tecnologías de la información, seguridad física y gestión de instalaciones, actuando además como adjunto al responsable de Seguridad de ENISA. Entre sus funciones estará la supervisión de proyectos de TIC y seguridad, la coordinación de equipos multidisciplinares, la gestión presupuestaria y contractual, así como la relación con autoridades nacionales, organismos europeos y otros socios estratégicos en materia de seguridad. El puesto también contempla responsabilidades relacionadas con la protección del personal, la gestión de acreditaciones de seguridad, la elaboración de informes para la dirección y el impulso de políticas internas de ciberseguridad, continuidad de negocio y protección de datos. Asimismo, la agencia busca un perfil capaz de promover la mejora continua de los procesos y reforzar la cultura de seguridad entre los usuarios. Para optar a la vacante será necesario acreditar una amplia experiencia profesional en coordinación de servicios TIC, seguridad o gestión de instalaciones, además de conocimientos en gestión de servicios, continuidad de negocio, políticas europeas de seguridad y dirección de proyectos. Se valorarán certificaciones profesionales como ITIL 4, CISSP, CompTIA Security+, ServiceNow Certified System Administrator o Facility Management Professional (FMP), junto con un excelente dominio del inglés. El contrato será de agente temporal (AST4) con una duración inicial de cuatro años, renovable, e incluirá un período de prueba de nueve meses. La convocatoria permanecerá abierta hasta el 3 de agosto de 2026, mientras que la lista de reserva tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2029
2 Julio 2026
Rincón del CISO
La normalización del intercambio de imágenes y vídeos íntimos a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería está incrementando la exposición de los usuarios a riesgos como la sextorsión, el chantaje y la difusión de contenido sin consentimiento. Así lo refleja un estudio elaborado por ESET España en colaboración con la comunidad gaming OWN, basado en una encuesta realizada a más de 300 usuarios. Los resultados muestran que el 87% de los participantes considera que compartir contenido íntimo se ha convertido en una práctica habitual en plataformas digitales. Además, el 78% cree que las redes sociales favorecen la sobreexposición personal, un contexto que, según los expertos, facilita la aparición de nuevos riesgos relacionados con la privacidad. Uno de los datos más llamativos del informe es que uno de cada cuatro encuestados reconoce haberse sentido presionado en alguna ocasión para enviar contenido íntimo, mientras que el 35% asegura haber recibido mensajes de carácter manipulador, sospechoso o directamente relacionados con intentos de chantaje. Asimismo, el 43% afirma conocer a alguien que ha sufrido sextorsión, amenazas o la difusión de imágenes privadas sin autorización. La vergüenza sigue siendo un obstáculo para denunciar Aunque la mayoría de los participantes afirma que acudiría a alguien en caso de ser víctima de sextorsión, el estudio revela que todavía persisten importantes barreras para pedir ayuda. El 87% asegura que compartiría la situación con otra persona, pero únicamente el 44% lo haría de forma inmediata. En cambio, un 13% intentaría resolver el problema por su cuenta o no lo comunicaría a nadie. El desconocimiento también continúa siendo un factor preocupante. Según la encuesta, casi dos de cada tres usuarios no tienen claro cómo actuar ante un caso de sextorsión, mientras que un 17% reconoce directamente que no sabría qué hacer. Entre las principales razones que dificultan solicitar ayuda destacan la vergüenza (84%), el miedo (67%) y el temor a que la situación llegue a conocimiento del entorno familiar (58%). A ello se suman el miedo al juicio social, el sentimiento de culpa y la falta de información sobre los pasos que deben seguirse. Los deepfakes aumentan la preocupación La irrupción de la inteligencia artificial ha incorporado un nuevo elemento de riesgo: la creación de imágenes o vídeos íntimos falsos mediante tecnologías de deepfake. El informe revela que el 40% de los encuestados se muestra muy preocupado por la posibilidad de que sus fotografías puedan utilizarse para generar este tipo de contenido sin su consentimiento. Si se incluyen quienes manifiestan una preocupación moderada, el porcentaje asciende hasta el 75%. Este escenario cobra especial relevancia en un momento en el que las imágenes y datos personales publicados en Internet pueden reutilizarse, manipularse o combinarse con herramientas de IA para crear contenidos falsificados con fines fraudulentos o de extorsión. Recomendaciones para reducir el riesgo Ante este panorama, ESET recuerda la importancia de adoptar medidas preventivas para proteger la privacidad digital. Entre sus principales recomendaciones destacan evitar compartir contenido íntimo bajo cualquier tipo de presión, revisar la configuración de privacidad de las redes sociales, desconfiar de mensajes manipuladores o sospechosos y no ceder nunca ante un intento de chantaje. La compañía también aconseja conservar todas las pruebas en caso de extorsión, bloquear y denunciar a los responsables tanto en la plataforma como ante las autoridades competentes, reforzar la seguridad de las cuentas mediante contraseñas robustas y verificación en dos pasos, y fomentar que las víctimas pidan ayuda sin miedo a ser juzgadas. Con esta iniciativa, ESET y OWN buscan reforzar la concienciación sobre los riesgos asociados al intercambio de contenido íntimo en Internet y promover una cultura digital más segura, especialmente entre los usuarios más jóvenes y las comunidades altamente conectadas.
2 Julio 2026
Jarana
Enrique Cortés ha sido nombrado presidente de Kyndryl España, iniciando una nueva etapa al frente de la compañía tecnológica especializada en servicios de infraestructura y modernización de sistemas críticos. Desde esta posición, liderará la estrategia de crecimiento de Kyndryl en el mercado español, con el objetivo de reforzar su papel como socio tecnológico de referencia para las organizaciones en sus procesos de transformación digital. Cortés afronta el cargo tras una amplia trayectoria profesional en el sector tecnológico y toma el relevo con el compromiso de continuar impulsando la evolución de la compañía, apoyándose en el talento de sus profesionales y en una estrategia centrada en el cliente. El nuevo presidente ha agradecido la confianza depositada por la dirección de Kyndryl y ha destacado la oportunidad que representa esta nueva responsabilidad para seguir fortaleciendo la posición de la compañía en España y generar un impacto positivo en la industria tecnológica.
2 Julio 2026
Ofertas de Empleo
📍 Ubicación: Atenas, Grecia🏢 Organización: ENISA – Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad📄 Contrato: Agente Temporal (AST4)⏳ Duración: 4 años (renovable)📅 Fecha límite de solicitud: 30 de julio de 2026 (23:59, hora de Grecia) Únete a ENISA La Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA) busca incorporar un/a HR Coordinator para formar parte de su unidad de Corporate Support Services en Atenas. Si tienes experiencia en Recursos Humanos, planificación de plantilla, coordinación de proyectos y análisis de datos, y quieres desarrollar tu carrera en una institución europea con impacto internacional, esta puede ser tu próxima oportunidad. ¿Qué harás? Como HR Coordinator serás una pieza clave en la gestión y desarrollo del capital humano de ENISA. Entre tus principales responsabilidades estarán: Gestión de Recursos Humanos Coordinar las operaciones diarias de RR. HH. Gestionar procesos de incorporación y salida de empleados. Apoyar procesos de selección y desarrollo del talento. Resolver consultas relacionadas con políticas de RR. HH. Elaborar informes y documentación. Planificación de plantilla Coordinar los procesos anuales de planificación de recursos humanos. Colaborar con los equipos de RR. HH., Finanzas y dirección. Elaborar informes basados en datos para apoyar la toma de decisiones. Analizar indicadores y encuestas internas. Impulsar iniciativas de formación y desarrollo. Gestión presupuestaria Coordinar presupuestos y contratos del área. Supervisar proveedores y servicios externos. Garantizar el cumplimiento de la normativa financiera y de contratación. Favorecer la colaboración entre equipos. Relación con stakeholders Actuar como punto de contacto en materia de planificación de recursos. Colaborar con interlocutores internos y externos. Representar a la unidad en reuniones cuando sea necesario. Mejora continua Garantizar el cumplimiento de las políticas internas y de protección de datos. Elaborar procedimientos e informes. Identificar oportunidades de mejora de procesos. Participar en iniciativas de transformación del área de RR. HH. Perfil que buscamos Buscan profesionales con experiencia en: Recursos Humanos y Desarrollo Organizativo. Workforce Planning. HR Analytics y reporting. Coordinación de equipos y proyectos. Gestión de datos y elaboración de informes. Microsoft Office, especialmente Excel. Power BI u otras herramientas de visualización de datos. Será muy valorada la capacidad para: Analizar información compleja. Gestionar múltiples prioridades. Trabajar con información confidencial. Comunicarse de forma clara y efectiva. Colaborar con equipos multidisciplinares. Requisitos Los candidatos deberán cumplir, entre otros, los siguientes requisitos: Nacionalidad de un Estado miembro de la Unión Europea. Estudios de educación superior junto con un mínimo de 9 años de experiencia profesional relevante, o educación secundaria con 12 años de experiencia profesional. Dominio de un idioma oficial de la UE (nivel C1) y conocimiento de un segundo idioma oficial (mínimo B2). Excelente nivel de inglés (mínimo C1). ¿Qué ofrece ENISA? Contrato inicial de 4 años, renovable. Incorporación a una de las principales agencias europeas especializadas en ciberseguridad. Entorno internacional y multicultural. Participación en proyectos estratégicos para la Unión Europea. Desarrollo profesional continuo. Condiciones laborales y paquete retributivo propios de las instituciones europeas. Cómo presentar la candidatura Las solicitudes deben enviarse exclusivamente a través del sistema de selección online de ENISA. 📅 Fecha límite: 30 de julio de 2026 (23:59, hora de Grecia).
1 Julio 2026
Jarana
En Del inocente al sabio, Jesús García propone un recorrido de crecimiento personal inspirado en los arquetipos de Carl Jung. A través de siete etapas de aprendizaje, el autor guía al lector en un proceso de autoconocimiento destinado a comprender mejor sus emociones, superar bloqueos internos y desarrollar una mayor madurez personal. La obra combina fundamentos psicológicos con herramientas prácticas para afrontar los desafíos cotidianos. El libro profundiza en aspectos como la inteligencia emocional, la gestión de las crisis personales y la construcción de una identidad más sólida y consciente. García sostiene que la autosuperación no consiste en convertirse en alguien diferente, sino en descubrir y desarrollar el potencial que ya existe en cada persona. Para ello, propone ejercicios y reflexiones que ayudan a transformar las dificultades en oportunidades de aprendizaje. Más allá de una obra de desarrollo personal, Del inocente al sabio es una invitación a comprender el propio proceso de evolución humana. Su enfoque psicológico y práctico lo convierte en una lectura especialmente valiosa para profesionales, líderes y cualquier persona interesada en fortalecer su capacidad de adaptación, crecimiento y bienestar. Autor: Jesús García
1 Julio 2026
Jarana
Iberdrola ha reforzado su estructura financiera con el nombramiento de David Mesonero como adjunto al director financiero del grupo, José Sainz de Armada. Hasta ahora, Mesonero ocupaba el cargo de director global de Desarrollo Corporativo de la compañía. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por ICADE y MBA por IESE, Mesonero ha desarrollado una destacada trayectoria en el ámbito de las finanzas corporativas, la estrategia empresarial y las operaciones internacionales. Además, ha ejercido como profesor de finanzas en el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). Durante su etapa en Iberdrola ha liderado algunas de las operaciones más relevantes de la energética, entre ellas la venta de activos en México, la adquisición de Electricity North West (ENW) en Reino Unido y diversos acuerdos estratégicos con Masdar. En los dos últimos años ha participado en transacciones que han generado recursos por cerca de 20.000 millones de euros para la compañía. Con este ascenso, Iberdrola reconoce la contribución de uno de sus principales ejecutivos en materia de desarrollo corporativo y refuerza su área financiera en un momento clave para la ejecución de su estrategia internacional y su crecimiento en redes eléctricas y energías renovables.
1 Julio 2026
Rincón del CISO
Pablo García, Project Manager de FORÉTICA, entrevista a Paloma Cabral, directora de Impacto Corporativo de McDonald’s Pablo García: Has pasado por agencias internacionales, industria farmacéutica y grandes compañías. Mirando atrás, ¿qué hilo conductor encuentras hoy en toda tu trayectoria profesional? Paloma Cabral: Mirando atrás, creo que el hilo conductor ha sido siempre el mismo: entender el contexto, conectar con las personas y convertir esa lectura en decisiones que generan impacto real. He trabajado en sectores muy distintos, pero todos con un elemento común: la necesidad de construir confianza. Ya fuera en comunicación, en entornos regulados como el farmacéutico o en grandes compañías, siempre he estado en el punto donde se encuentran el negocio, la sociedad y la reputación. Eso es lo que hoy define también mi rol: ayudar a la compañía a crecer de manera sostenible, anticipando riesgos, conectando con los stakeholders adecuados y traduciendo todo eso en decisiones estratégicas. P.G.: Tu rol como directora de Impacto Corporativo va mucho más allá de la comunicación. ¿Qué significa realmente generar impacto dentro de una compañía del tamaño de McDonald’s? P.C.: Generar impacto en una compañía como McDonald’s significa entender que cada decisión tiene un efecto multiplicador. Estamos presentes en miles de comunidades y trabajamos con un sistema enorme de franquiciados, proveedores y empleados. Por eso, impacto no es un área: es una forma de gestionar el negocio. Significa integrar lo ambiental, lo social y lo económico en la estrategia —no como un ejercicio de reporting, sino como una palanca de crecimiento y resiliencia. En la práctica, implica trabajar de forma muy transversal: desde cómo abastecemos nuestros productos, hasta cómo desarrollamos talento, o cómo contribuimos a las comunidades en las que operamos. Y, sobre todo, implica algo clave: pasar de la intención a la ejecución. Porque hoy los stakeholders no solo esperan compromisos, esperan resultados medibles y coherentes. P.G.: Has hablado en varias ocasiones de la influencia que tuvieron las mujeres de tu entorno, especialmente tu madre. ¿Cómo ha marcado eso tu forma de liderar y relacionarte con los equipos? P.C.: Ha sido absolutamente determinante. Crecí viendo una forma de liderazgo muy basada en la responsabilidad, el esfuerzo y, sobre todo, el cuidado de las personas. Eso ha configurado mi estilo: un liderazgo exigente, pero muy cercano. Creo profundamente en que los resultados sostenibles solo se consiguen cuando las personas se sienten parte de algo más grande. Intento liderar desde la coherencia y la escucha. Para mí, liderar no es tener todas las respuestas, sino generar el entorno donde las mejores soluciones aparecen. P.G.: Participas como mentora en iniciativas para impulsar el emprendimiento femenino. ¿Qué consejo le darías a una mujer que está empezando su camino profesional? P.C.: Le diría tres cosas. La primera: que no espere a sentirse 100% preparada. La carrera profesional no va de certezas, va de dar pasos. La segunda: que construya red. Ningún proyecto relevante se hace en solitario. Y la tercera, quizá la más importante: que tenga ambición. A veces las mujeres nos auto-limitamos más de lo que lo hace el entorno. Mi experiencia es que cuando combinas ambición con preparación y autenticidad, el impacto llega. P.G.: La resiliencia suele sonar muy bien sobre el papel, pero vivirla es otra cosa. ¿Ha habido algún momento especialmente difícil, personal o profesional, que cambiara tu forma de afrontar los retos? P.C.: Sí, y creo que todos los que estamos en posiciones de responsabilidad hemos vivido momentos de alta complejidad, donde no hay respuestas fáciles. En esos momentos aprendes algo importante: que el liderazgo no se mide cuando todo va bien, sino cuando hay incertidumbre. Lo que me cambió fue entender que no se trata de tener control absoluto, sino de mantener claridad de rumbo, tomar decisiones con la información disponible y cuidar al equipo. Hoy afronto los retos con más serenidad y con una idea muy clara: en entornos complejos, avanzar ya es una forma de éxito. P.G.: De pequeña querías ser azafata para viajar por el mundo. ¿Sigue siendo el viaje una parte importante de quién eres hoy? P.C.: Sí, pero ha evolucionado. Sigo teniendo esa curiosidad por entender otros contextos, otras formas de hacer las cosas. Hoy viajo menos por kilómetros y más por exposición a diversidad: equipos, culturas, visiones. Y eso es muy valioso en una compañía global como McDonald’s, donde entender diferentes realidades es clave para tomar mejores decisiones. P.G.: Fuera del trabajo y de la agenda corporativa, ¿qué cosas ayudan a Paloma Cabral a desconectar y mantener el equilibrio? P.C.: Para mí el equilibrio tiene mucho que ver con lo sencillo: tiempo con mi familia, conversaciones sin agenda, momentos de silencio. También intento mantener espacios donde no hay urgencia ni decisiones, porque eso te permite volver con más perspectiva. Creo que, en roles como el mío, desconectar no es un lujo, es una responsabilidad. P.G.: Y mirando al futuro, ¿qué legado te gustaría dejar como líder, como persona y como agente de cambio? P.C.: Me gustaría dejar tres cosas. Primero, haber contribuido a demostrar que el impacto y el negocio no solo son compatibles, sino que se potencian. Que generar valor para la sociedad es también generar valor para la compañía a largo plazo. Segundo, haber construido equipos mejores: más preparados, más diversos y más conectados con el propósito. Y tercero, algo más personal: haber liderado de una manera que inspire confianza. Porque al final, más allá de los resultados, eso es lo que permanece.
30 Junio 2026
Rincón del CISO
Samira Brigüech, editora de CyberLideria MGZN, entrevista a José María Álvarez-Pallete, Expresidente ejecutivo de Telefónica S.A, sobre su nueva etapa profesional, el impacto de la inteligencia artificial, el futuro de Europa, el liderazgo y el emprendimiento. Samira Brigüech: ¿Qué estás haciendo ahora con tu vida? José María Álvarez-Pallete: Estoy en una nueva fase. Tras casi 40 años de trabajo intenso, ahora gestiono mejor mi tiempo. Echo de menos mi vida anterior, pero disfruto esta etapa más consciente y menos improvisada. S.B.: ¿Estás trabajando o colaborando en algún proyecto? J.M.A.P.: Hago tres cosas. Primero, poner en orden mis asuntos personales tras tantos años de actividad. Segundo, participo en consejos asesores donde intento aportar. Y tercero, dedico mucho tiempo a la universidad y la investigación: he retomado el doctorado y leo mucho desde el punto de vista académico. También doy conferencias y hago actividades personales que tenía pendientes, como el Camino de Santiago. S.B.: ¿Cómo estás viviendo esta nueva etapa? J.M.A.P.: Para mí era importante ordenar mentalmente esta tercera fase. La primera es ser buen hijo y estudiante; la segunda, ser buen ciudadano, profesional y padre; y la tercera, la jubilación o el retiro activo. Quiero disfrutarla igual que las anteriores. S.B.: Vivimos una revolución tecnológica. ¿Somos conscientes de lo que viene? J.M.A.P.: No del todo. Percibimos que llega algo transformador, especialmente con los agentes de inteligencia artificial, pero no comprendemos la magnitud. La historia muestra momentos de acumulación tecnológica que desbordan el contrato social. Lo que ocurre ahora es exponencial: se prevé que en siete años la IA tenga un impacto 70 veces mayor que los primeros 70 años de la Revolución Industrial. Pensamos linealmente, pero esto es exponencial. S.B.: La población parece dividida entre ilusión y preocupación. ¿Qué está pasando? J.M.A.P.: Hay una sensación general de vértigo. El contrato social posterior a la Segunda Guerra Mundial está siendo desbordado. Instituciones como la ONU, la OMC o el FMI están cuestionadas. El orden mundial anterior está en duda y, sumado al impacto tecnológico, genera inestabilidad. Faltan referencias y puntos de apoyo. Por eso creo que este es el momento de las ciencias sociales: filosofía, sociología, derecho, economía y antropología. No se trata de decidir si pasará, sino de decidir cómo queremos que pase. Los jóvenes perciben falta de respuestas, salidas laborales menos claras y mecanismos de redistribución debilitados. Todo indica que el contrato social necesita ser replanteado. S.B.: ¿Cómo ves la situación de Europa frente a Estados Unidos y China? J.M.A.P.: Europa sigue siendo el mayor mercado del mundo en PIB per cápita y tiene un modelo social y cultural de referencia. Pero ha perdido el tren de la innovación en los últimos 25 o 30 años. Reguló para un mundo que ya no existía y no comprendió la web 2. Sin embargo, la web 3, la convergencia de redes avanzadas, computación, descentralización y agentes de IA, es una nueva oportunidad. Los modelos actuales serán cuestionados. Europa tiene talento académico, ecosistemas emergentes y capacidades en computación cuántica, algoritmos y redes. No podemos quedarnos en la nostalgia; debemos aprovechar esta nueva fase. S.B.: ¿Qué podría hacer Europa para volver a ser competitiva? J.M.A.P.: Lo primero es definir un nuevo contrato social. Europa no solo regula: exporta valores. Hay que decidir qué sociedad queremos dentro de 15 o 20 años con la IA agéntica desplegada. Creo que el dato individual es un derecho inalienable que hoy está siendo expropiado sin contrapartida. Viene tecnología que permitirá a los ciudadanos recuperar el control sobre sus datos. También debemos abordar la sostenibilidad. Mucha tecnología actual no lo es en consumo de energía, agua o red. Europa puede liderar este nuevo marco de innovación y valores. S.B.: Representa una etapa apasionante para Europa. J.M.A.P.: Para el mundo entero. Y gran parte del debate se dará en el ámbito académico, donde quiero dedicar mucho tiempo para reinvertir lo aprendido. S.B.: Hablemos de liderazgo. En tu etapa en Telefónica, ¿cómo era liderar una compañía observada por millones? J.M.A.P.: Telefónica tiene una cultura muy fuerte que te atrapa. Me sentía bien allí. Su historia, su gente y su vocación de servicio te hacen sentir útil y parte de algo mayor. Fui el primer presidente elegido desde dentro, tras 17 años en la compañía, lo que da tranquilidad: conoces la casa, el equipo y los procesos. El liderazgo es más compartido. Aunque la decisión final sea tuya, estás muy arropado. Eso sí, sientes el peso de la responsabilidad. S.B.: ¿Te has sentido solo al tomar decisiones clave? J.M.A.P.: Sí, hay momentos de soledad, pero estás rodeado de gente muy buena. Aun así, algunas decisiones son binarias y recaen en ti. S.B.: ¿Qué legado te gustaría dejar? J.M.A.P.: Algo sencillo: que fui una buena persona e hice bien mi trabajo. Que intenté honrar la confianza y la historia de la compañía. Mi padre siempre decía que lo importante es mirar atrás y ver una línea recta: haber sido fiel a tus principios. Eso me ha guiado siempre. S.B.: Has estado rodeado de personas muy especiales. ¿Con quién te tomarías un café, vivo o muerto? J.M.A.P.: Me gusta mucho la historia. Me interesa Juan de Austria. También admiro a los padres de la Unión Europea, Adenauer y Schuman. Y siento fascinación por Adolfo Suárez; me gustaría conversar con él. S.B.: En un momento en el que la inteligencia artificial está avanzando a pasos agigantados, incluso permitiendo recrear figuras históricas y simular conversaciones con ellas, ¿cómo ves este fenómeno? J.M.A.P.: Sí, pero hay cosas que no se pueden digitalizar: la empatía, la pasión y la improvisación humana. La IA puede aproximarse, pero no sustituir eso. S.B.: ¿Qué consejo darías a los jóvenes que quieren emprender? J.M.A.P.: Que lo hagan. Yo mismo estoy lanzando mi startup tecnológica. Tras años hablando de emprendimiento, ahora lo vivo en primera persona y fuera de Telefónica hace frío. Pero las oportunidades para reinventar procesos e industrias son enormes. Las reglas del juego no están escritas. Los ganadores de la web 2 no serán necesariamente los de la web 3. Es un mundo con desafíos, pero lleno de oportunidades. Si yo puedo emprender con 62 años, para un joven es mucho más accesible. S.B.: Eso vale para jóvenes y para mayores. J.M.A.P.: Exacto. Si yo he podido aprender a programar con 61 años, cualquiera puede.
30 Junio 2026
Rincón del CISO
David Henche, responsable de Comunicación y ESG de Ayvens, conversac con Jorge Motino y Jaime de la Hoz, Project Managers de Forética. Jorge Motino: David, la movilidad sostenible está transformando industrias enteras a una velocidad enorme. ¿Cómo se lidera el cambio en un entorno donde todo evoluciona tan rápido? David Henche: Liderar el cambio en un entorno tan dinámico implica, ante todo, tener una visión clara del futuro de la movilidad y la capacidad de anticiparse a las necesidades de clientes y sociedad. En Ayvens entendemos que la velocidad no es solo tecnológica, sino también regulatoria, social y económica, por lo que el liderazgo pasa por integrar todas estas dimensiones en la toma de decisiones. Para nosotros, hay tres palancas clave. La primera es la capacidad de adaptación, combinando escala global con agilidad local para responder a contextos muy distintos. La segunda es la colaboración, trabajando de la mano con clientes, fabricantes, partners e instituciones, como es el caso de Forética, para acelerar la transición hacia modelos más sostenibles. Y la tercera, fundamental, es poner la sostenibilidad en el centro, no como un elemento accesorio, sino como eje estratégico del negocio, que no consista únicamente en “hacer bien las cosas” sino en ganar en eficiencia, en productividad y operatividad. La transición no la está liderando el vehículo, sino que la está liderando su uso. El renting, la gestión de flotas y los modelos de suscripción frente a la propiedad son los verdaderos aceleradores del cambio. Porque permiten algo clave: eliminar riesgos (económicos, tecnológicos, operativos…) y reducir incertidumbre. Y hacen que la innovación sea accesible, escalable y real. Hoy electrificar una flota no es solo cambiar vehículos. Es gestionar costes, infraestructuras, datos, hábitos, etc. y acompañar y asesorar a empresas, clientes y conductores en ese proceso de transformación con nuestro expertise de más de 40 años. En Ayvens estamos convencidos de que la movilidad del futuro será más eléctrica, más “inteligente” y más orientada al uso, y nuestro papel es facilitar esa transición de forma accesible y eficiente. Jaime de la Hoz: Muchas veces hablamos de movilidad sostenible desde la tecnología, pero menos desde las personas. ¿Qué papel juega el cambio cultural en toda esta transformación? David Henche: El cambio cultural es seguramente el mayor reto. Y también la mayor oportunidad. La tecnología ya existe y avanza rápidamente. El cambio depende de las personas: de cómo lo entienden y de si deciden usarlo. Por eso, en Ayvens no solo ofrecemos soluciones. También acompañamos a nuestros clientes en el proceso de cambio. Esto significa ayudar, explicar, asesorar y generar confianza. Cambiar de paradigma no es fácil. Pasar de tener coche (propiedad) a usarlo como servicio (renting), o del motor de combustión al eléctrico, implica cambiar hábitos. También hay otros cambios menos visibles, por ejemplo, aceptar piezas remanufacturadas, que alargan la vida del coche sin perder calidad ni seguridad. Dentro de la empresa pasa lo mismo. Necesitamos equipos abiertos al cambio, que quieran innovar y que estén comprometidos con la sostenibilidad. Y hacia fuera, hay que explicar bien el mensaje: la movilidad sostenible no es una obligación, pero ha de ser una opción rentable y eficiente para que sea adoptada por las empresas. En resumen: La tecnología es importante, pero el éxito depende de las personas, de la eficiencia… y de que el modelo sea rentable, aplicando siempre el sentido común. David Henche: Desde Forética habláis son muchas las compañías que quieren transformarse. ¿Cuál dirías que es el principal bloqueo que sigue frenando el cambio real en las empresas? Jaime de la Hoz: Es lógico que las empresas quieran transformarse. No solo desde un punto de vista moral o ético, que es más subjetivo y depende de cada uno, sino porque es económicamente rentable. Existe evidencia de sobra que demuestra que la sostenibilidad es rentable desde hace décadas: por mejoras de eficiencia, por autosuficiencia energética y de acceso a materiales críticos, por la seguridad que se transmite a potenciales inversores… En fin, podría seguir así todo el día, pero creo que entiendes mi mensaje. Quizás el mayor bloqueo no sea exclusivamente dentro de la empresa, sino sobre la percepción en general. Sí es cierto que, con mayor frecuencia, la sociedad está cada vez más concienciada sobre estos temas, sobre todo los más jóvenes. A pesar de ello, sigue habiendo cierta resistencia o percepciones que no son del todo correctas. Te pongo un ejemplo, que además hemos comentado tú y yo en numerosas ocasiones: un producto por ser refabricado o remanufacturado no quiere decir que sea de peor calidad, sino que en algunos casos es incluso de mayor calidad que uno nuevo. Sin embargo, esa "etiqueta" puede generar rechazo o desconfianza por parte del consumidor. En este sentido, es crucial que sigamos divulgando y desmitificando estos "hechos" para que el consumidor pueda tomar una decisión basada en información transparente y completa. Dicho esto, antes de convencer a los consumidores, debemos compartir este mensaje y cultura internamente, y una vez creamos en esto, estaremos preparados para compartirlo con el mundo. Jorge Motino: En procesos de cambio tan ambiciosos siempre hay incertidumbre y resistencia. ¿Ha habido algún momento especialmente difícil que pusiera a prueba tu resiliencia profesional? David Henche: Pues afortunadamente no ha habido uno sino muchos. Nos pagan para resolver problemas, para innovar, para hacer que las cosas cambien a mejor y eso siempre está en contacto con el conflicto, con la incertidumbre, con lo desconocido. Si las circunstancias ponen a prueba tu resiliencia profesional es que estás en el sitio correcto en el momento adecuado. No es nada malo, no es un drama, es el escenario perfecto para poner en práctica tu conocimiento, tus ganas de trabajar y de hacer que las cosas cambien. Jaime de la Hoz: En un entorno tan exigente y cambiante, ¿qué haces para desconectar de verdad y volver a conectar contigo mismo fuera del trabajo? David Henche: Hay muchas cosas que me gustan, pero hay 3 cosas que me apasionan. Lo primero, sin duda, mis perras, tengo dos labradoras y lo que más me gusta en este mundo es pasear con ellas por el campo. Cocinar, me encanta andar metido entre fogones. Me gusta comer y me gusta preparar lo que como y, aún más, hacerlo para familia y amigos y, por lo que dicen, creo que no se me da mal del todo. Y el golf, me encanta jugar, sobre todo hacerlo con mis amigos, pero con desconocidos es siempre una buena oportunidad para conocer gente y eso es un plus. Me encanta estar en el campo es siempre un reto y es siempre divertido. David Henche: Después de todos estos años de transformación profesional, ¿qué crees que has aprendido sobre ti mismo que antes no veías? Jorge Motino: A ser paciente, sobre todo. Creo que siempre he querido las cosas de manera inmediata. De hecho, en otros puestos de trabajo muy diferentes al actual he trabajado mucho la inmediatez y la improvisación. Pero con la sostenibilidad hay que ser paciente, hay que planificar bien las cosas y comunicarlas en base a un previo trabajo técnico. La recopilación de información lleva su tiempo y, lograr entender conceptos de aquí y allá, más todavía. Es importante dedicarle tiempo a saber plasmar esas ideas en un informe o en una diapositiva para poder transmitir el mensaje con solidez y avanzar hacia el vínculo entre sostenibilidad y desarrollo empresarial. Jorge Motino: ¿Hay alguna conversación, experiencia o incluso fracaso que haya cambiado profundamente tu forma de entender el propósito y el impacto personal? David Henche: La verdad es que creo poco en hitos traumáticos y más en una evolución basada en la experiencia, en cómo en las cosas que te van ocurriendo, algunas buenas y otras no tan buenas y tanto en el plano personal como en el plano profesional. Y sí, es cierto que hay algunos detalles que en algunos momentos aceleran ese proceso, pero pueden ser cosas sencillas, ver gente esforzándose sin un beneficio a corto plazo, conocer a gente que es muy profesional incluso en circunstancias complicadas, trabajar con líderes que se echan el equipo a la espalda cuando las cosas no van viento en popa.En resumen, a mí me mueve mucho más la inspiración que la catarsis. Jaime de la Hoz: ¿Qué es lo que más te ayuda a mantener los pies en la tierra? David Henche: Pues ocuparme de las cosas que quiero y que me importan, de mi gente, de mis perras. Lo que me mantiene centrado es esa pequeña felicidad vivir a diario, en ese sentido soy una persona creo que pragmática y sencilla no necesito grandes motivaciones, creo en lo bueno que nos rodea lo suficiente como para mantenerte consciente y operativo.
30 Junio 2026
ESG
Beatriz Aylagas, Responsable de RSC y Sostenibilidad de Ecoembes, conversa con Jorge Motino, Project Manager de Forética. Jorge Motino: En sostenibilidad muchas veces los resultados tardan años en llegar. ¿Cómo se mantiene la motivación cuando el impacto no siempre es inmediato? Beatriz Aylagas: Pues diría que con grandes dosis de sentido del propósito. Resulta importante tener claro el para qué, el sentido de lo que haces y la hoja de ruta. Las grandes transformaciones, como es la transformación verde o sostenible no se pueden realizar en 2 trimestres, siendo realistas. Lo que sí apuntaría es a la importancia de jugar a dos velocidades en la agenda de la sostenibilidad corporativa: corto y medio-largo plazo. Con objetivos y avances incrementales. Considero que es saludable para las compañías y también para las personas que trabajamos en esta dimensión. Beatriz Aylagas: Desde fuera puede parecer un sector muy técnico, pero detrás hay mucha presión emocional. ¿Cómo gestionas personalmente el desgaste que generan algunos retos ambientales y sociales? Jorge Motino: Realmente no lo identifico como un desgaste. Yo estudié Ciencias Ambientales, es decir, siempre me interesó la pata ambiental de la sostenibilidad. Entonces, cuando haces algo que te gusta siempre intentas pensar en la mejor manera de ejecutarlo. Sin duda hay ocasiones en las que las dificultades aparecen, pero siempre es un gran reto lidiar con ellas y un importantísimo aprendizaje poder resolverlas para crecer en lo personal y en lo profesional. Jorge Motino: ¿Ha habido algún momento especialmente complejo en tu carrera que pusiera a prueba tu resiliencia o te obligara a reinventarte? Beatriz Aylagas: El momento más retador ha sido cuando la ESG se ha puesto en el centro de la agenda de las empresas. Pasamos de nadar a contracorriente, principalmente, a tener la corriente a nuestro favor. Esto a supuesto un cambio cualitativo, a mejor, por supuesto, pero también diría complejo y desafiante. Beatriz Aylagas: En un contexto donde todo avanza tan rápido, ¿crees que las empresas están aprendiendo realmente a escuchar más a las personas? Jorge Motino: Creo que sí por su propio interés. Cuando escuchas a tus trabajadores o a tus clientes, realmente te están dando pistas de qué es lo que demandan. En la práctica, si existe consenso entre lo que demandan y lo que se les puede ofrecer, el éxito del negocio está asegurado. Pero sin duda escuchan a las entidades de referencia en sostenibilidad, que arrojan luz sobre la vinculación entre competitividad y sostenibilidad empresarial, guiando un crecimiento sostenido. Jorge Motino: A lo largo de tu trayectoria, ¿qué conversación o experiencia te ha hecho cambiar más tu forma de entender la sostenibilidad? Beatriz Aylagas: Me resulta imposible quedarme solo con una. Te tenido la inmensa suerte de tener a personas muy valiosas y talentosas en mi camino, algunas con un perfil más de negocio, de foco en el business case, otras con un perfil más relacional, de desarrollo de alianzas, ecosistema, otros más técnicos… Recuerdo con especial cariño y orgullo cuando desde la organización de la que formaba parte trajimos al Word Business Council for Sustainable Development, gracias a la cual acercamos al contexto español las tendencias, los marcos de referencia y los proyectos pioneros de ESG a nuestras empresas, ayudándolas a entender y a abrazar la sostenibilidad. Y también el momento presente que estoy viviendo en Ecoembes, está siendo apasionante, en un equipo excepcional y con una red de compañeros de otras direcciones y aliados grande y llena de compromiso, talento y sobre todo, ganas de hacer grandes cosas. Beatriz Aylagas: ¿Qué es lo que más te sorprende todavía cuando conoces nuevas iniciativas o proyectos ligados al impacto social y ambiental? Jorge Motino: El empuje que ejercen las empresas a favor de la sostenibilidad. En la carrera aprendes mucho de ecología, biología, microbiología, etc. Pero igual de importante que esa parte técnica es comprender cómo funciona la sostenibilidad empresarial. Porque vivimos en un mundo en el que las empresas son el motor del desarrollo y es muy importante que jueguen a favor de la ética y quieran poder avanzar respetando el medioambiente y a la sociedad. Jorge Motino: Si alguien que te conoce solo profesionalmente tuviera que descubrir una faceta muy personal tuya, ¿cuál crees que le sorprendería más? Beatriz Aylagas: Creo que soy una persona básicamente normal. Quizá destacaría que soy positiva y social por naturaleza, curiosa, viajera, abierta... Poco más que añadir. Mo tengo aficiones sofisticadas ni talentos ocultos, más bien disfrutona de lo cotidiano. Beatriz Aylagas: ¿Hay alguna experiencia personal, viaje o aprendizaje que haya cambiado profundamente tu forma de entender el impacto y el propósito? Jorge Motino: La verdad es que siempre tuve el propósito, realmente no ha habido nunca un detonante que cambiase mi forma de pensar. Desde niño veraneo en una pequeña aldea en la profundidad de Cantabria y allí siempre me enseñaron a ver la magnitud de la naturaleza, su valor y cómo el ser humano forma parte de ella. Y esta es la clave: el ser humano forma parte de la naturaleza, no la tiene a su disposición. Es entonces cuando se desarrollan actividades humanas respetuosas y tuve la suerte de verlo desde pequeño.
30 Junio 2026
Opinión
Han pasado ya dos meses desde el movimiento sistémico que, para la ciberseguridad, ha supuesto el anuncio de Anthropic Mythos. Recientemente tuve la oportunidad de participar en el foro anual de ciberseguridad del World Economic Forum, donde se abordaron algunas de las cuestiones más estratégicas de nuestro tiempo: el impacto de la inteligencia artificial y la creciente influencia de la geopolítica. A raíz de esas conversaciones, he vuelto mentalmente a dos libros que leí el verano pasado y que recomendaría a cualquiera con interés por comprender, con algo más de profundidad, el trasfondo de la actualidad: La guerra de los chips, de Chris Miller, y La hora de los depredadores, de Giuliano da Empoli. Desde perspectivas muy distintas, ambos ayudan a entender las lógicas de poder que explican buena parte de lo que hoy está ocurriendo en el mundo. Sin desvelar en exceso el contenido de estas dos obras —y sin restarles, en absoluto, interés para su lectura—, ambas convergen en una idea de fondo: el poder sistémico que hoy ejercen las grandes compañías tecnológicas sobre el orden global y viceversa. Un poder que se ha intensificado todavía más con la irrupción de la que probablemente sea la innovación más transformadora de lo que llevamos de siglo XXI: la entrada de la inteligencia artificial en casi todos los ámbitos de nuestra vida. Desde la responsabilidad de la ciberseguridad, esta realidad genera una inquietud legítima y, al mismo tiempo, exige un análisis desapasionado. Sin minusvalorar el riesgo, cuesta pensar que sea casual que la noticia sobre el potencial impacto de Anthropic Mythos y del proyecto Glasswing haya irrumpido precisamente después de meses de tensión entre la compañía y el Gobierno de Estados Unidos, en un momento en el que, además, la empresa aspira a reforzar su posición de mercado de cara a una futura salida a bolsa. También resulta evidente que el mercado ha interpretado este anuncio como una nueva oportunidad de posicionamiento estratégico y de expansión comercial. En este terreno, tecnología, influencia y narrativa rara vez avanzan por separado. Quienes trabajamos en ciberseguridad sabemos bien que las cifras con las que convivimos no dejan de crecer: más ciberataques, más incidentes, más escaneos del perímetro, más vulnerabilidades. Pero, además, en los últimos meses esa presión se ha vuelto por momentos asfixiante. ¿Cuánto de esta aceleración puede atribuirse realmente a la inteligencia artificial? No es posible determinarlo con precisión. Sin embargo, sí existen señales reveladoras. En los programas de bug bounty, por ejemplo, los hackers éticos están identificando vulnerabilidades críticas y sofisticadas con una rapidez inédita, y algunos reconocen abiertamente que ya se apoyan en herramientas de IA para hacerlo. ¿Qué inteligencia artificial utilizan? En realidad, cualquiera que les permita ganar eficiencia. No hace falta esperar a Mythos para comprobar que la IA ya está elevando tanto las capacidades ofensivas como las defensivas. Y conviene no olvidar una idea esencial: estamos viendo todavía versiones incipientes de estas tecnologías; no van a dejar de mejorar. Llegados a este punto, la pregunta relevante es qué hacer. En ciberseguridad, la efectividad importa más que la retórica, por lo que la respuesta pasa por concentrarse en medidas con impacto real sobre la defensa. Eso significa reforzar la higiene de TI, robustecer la gestión de vulnerabilidades con una priorización y remediación mucho más eficaz, elevar la madurez de las operaciones del SOC, revisar con seriedad los planes de continuidad, intensificar las capacidades de seguridad ofensiva y, sobre todo, acelerar la incorporación de inteligencia artificial a las operaciones defensivas. Pretender responder manualmente a la escala y velocidad del problema ya no parece una opción realista. Estamos plenamente inmersos en una partida en la que geopolítica y tecnología se entrelazan de forma cada vez más difícil de separar, y todo indica que esto no ha hecho más que empezar. Con el tiempo, es probable que Mythos sea recordado como un nuevo punto de inflexión para la ciberseguridad, del mismo modo que lo fueron WannaCry, la pandemia o el ataque a Colonial Pipeline. Nos dirigimos hacia un entorno en el que la intensidad y la peligrosidad de las amenazas superarán ampliamente las referencias actuales. Del mismo modo ¿acabará la inteligencia artificial empujándonos hacia un mundo con software y hardware más seguros, operaciones más autónomas y un mercado de ciberseguridad menos tensionado? Es posible. Pero la respuesta dependerá de factores políticos, económicos y tecnológicos que hoy, en buena medida, escapan al control de todos. Javier García Quintela CISO de Repsol
30 Junio 2026
Rincón del CISO
CyberLideria MGZN entrevista a Mar Capeáns, Doctora en Física de partículas e investigadora en el CERN. CyberLideria MGZN: ¿Qué fue lo que te atrapó de la física hasta el punto de querer construir tu carrera alrededor de ella? Mar Capeáns: Descubrir que la física no consiste en memorizar respuestas, fórmulas, teoremas, sino en aprender a formular buenas preguntas y encontrar la mejor manera de responderlas. A veces sola, pero la mayoría de las veces, colaborando con otros. En mi campo de trabajo, física de partículas, la relación entre descubrimientos y avances tecnológicos es muy estrecha. Y eso me sigue pareciendo fascinante. C.MGZN.: Trabajar cada día intentando entender cómo funciona el universo debe cambiar mucho la manera de mirar la realidad. ¿Cómo te ha cambiado a ti personalmente la ciencia? M.C.: Vivimos en una época en la que parece que debemos tener una opinión inmediata, sobre todo, pero la investigación te enseña precisamente lo contrario: a escuchar, a observar y a aceptar que a veces la respuesta correcta es "todavía no lo sabemos". Eso me ha hecho más paciente y también más optimista. Porque cuando uno ve todo lo que la humanidad ha conseguido comprender, resulta difícil no creer en nuestra capacidad para seguir avanzando. C.MGZN.: Has coordinado equipos internacionales, tecnologías imposibles y proyectos gigantescos. ¿Qué has descubierto sobre las personas cuando trabajas bajo tanta presión y con tanto talento junto? M.C.: Que la generosidad intelectual es tan importante como la inteligencia. He conocido científicos extraordinarios, pero las personas que más me han impresionado son aquellas capaces de compartir conocimiento, celebrar los éxitos colectivos, y conectar ideas que a primera vista parecían no tener relación. C.MGZN.: Hay quienes imaginan el CERN como algo casi de ciencia ficción. ¿Cuál es la escena más surrealista o inesperada que has vivido allí y que casi nadie imaginaría? M.C.: Uno de los momentos más extraordinarios que recuerdo es cuando me conecté por primera vez la World Wide Web en el CERN. Otro aspecto sorprendente es la forma de colaborar. Hay momentos en los que estás en una sala donde se hablan varios idiomas distintos, con expertos de disciplinas completamente diferentes intentando resolver un mismo problema. Y funciona. C. MGZN.: En entornos científicos tan exigentes, ¿hubo algún momento que pusiera realmente a prueba tu resiliencia y te obligara a reinventarte? M.C.: Más que un momento concreto, diría que ha sido una sucesión de etapas. Pasar de investigadora a líder de equipos, y después a responsabilidades estratégicas, implicó aprender habilidades completamente distintas. He aprendido que reinventarse no significa dejar atrás lo que eres, sino ampliar aquello que puedes llegar a ser. C.MGZN.: Muchas veces se habla de ciencia desde un lugar muy técnico. ¿Qué te gustaría que la sociedad entendiera sobre el lado humano que existe detrás de grandes investigaciones como las del CERN? M.C.: La ciencia no es una actividad aislada de la sociedad. Cuando investigamos cuestiones fundamentales sobre el universo, también desarrollamos tecnologías, herramientas y conocimiento que terminan encontrando aplicaciones con impacto real en la sociedad. En el CERN hay ejemplos muy conocidos, como la World Wide Web, pero también avances en computación, detectores, superconductividad o tecnologías médicas. Una carrera científica puede tomar muchos caminos: desde la investigación más fundamental hasta el desarrollo tecnológico o la búsqueda de aplicaciones que mejoren la vida de las personas. La ciencia combina la curiosidad por entender el mundo con la capacidad de transformar ese conocimiento en beneficio para la sociedad. C.MGZN.: Si pudieras sentarte hoy a cenar con la Mar que empezaba en el CERN hace 30 años, ¿qué crees que más le sorprendería de la mujer en la que te has convertido? M.C.: Creo que le sorprendería descubrir que he acabado dedicando tanto tiempo a las personas y a la organización como a la propia física, y que he disfrutado tanto con los cambios. Cuando llegué al CERN imaginaba una carrera centrada en detectores, experimentos y resultados científicos. Nunca habría pensado que acabaría encontrando el mismo interés en construir equipos, gestionar infraestructuras complejas o ayudar a crear las condiciones para que otros puedan hacer ciencia. C.MGZN.: Y para terminar: si tuvieras que explicarle a una niña de diez años por qué merece la pena seguir intentando entender el universo, ¿qué le dirías? M.C.: Le diría que la curiosidad es una de las fuerzas más poderosas que existen. Cada gran descubrimiento empezó porque alguien se atrevió a preguntar "¿y si...?". No importa si quieres ser científica, artista o ingeniera. Lo importante es no perder la capacidad de asombro. C.MGZN.: Hace días has participado en la jornada “Women Lead – Shaking science” organizada por ASEDECIA. ¿Qué te motivó a participar y qué mensajes les darías a las mujeres que comienzan ahora la carrera en ciencia? M.C.: Participé porque necesitamos visibilizar trayectorias diversas y mostrar que existen muchas maneras de desarrollar una carrera científica y de ejercer el liderazgo. A las mujeres que comienzan les diría que no intenten encajar en un molde que otros han diseñado para ellas. La ciencia necesita talento, pero también necesita perspectivas diferentes, experiencias distintas y formas diversas de liderar. No hay una única manera de ser científica, ni una única manera de ser líder. Lo importante es confiar en tu talento, prepararse bien, y mantener la curiosidad suficiente para aceptar nuevos retos cuando aparecen.
30 Junio 2026
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