ESG

California marca el camino: más de 4.000 empresas deberán reportar riesgos climáticos y emisiones

ESG

California ha publicado una lista de más de 4.000 empresas que deberán comenzar a reportar sus emisiones de gases de efecto invernadero y los riesgos financieros relacionados con el cambio climático, siguiendo las nuevas leyes estatales. La medida, impulsada por la Junta de Recursos del Aire de California (CARB), posiciona al estado como referente nacional en transparencia climática, incluso ante la falta de regulación federal definitiva. La lista incluye 4.160 compañías, la mayoría integrantes del S&P 500, y más del 60% tienen sede fuera de California. Esto significa que las normas afectarán a empresas con operaciones nacionales e internacionales que generen ingresos significativos en el estado. Las nuevas leyes, SB 253 y SB 261, establecen obligaciones de divulgación sin precedentes en EE. UU.: SB 253: Para empresas con ingresos anuales superiores a 1.000 millones de dólares que operen en California. Requiere reportar emisiones directas (Scope 1 y 2) desde 2026, y emisiones indirectas de la cadena de valor (Scope 3) desde 2027, incluyendo viajes de negocios, transporte de empleados, compras, residuos y consumo de agua. SB 261: Para empresas con más de 500 millones de dólares en ingresos. Obliga a reportar riesgos financieros relacionados con el clima y las estrategias para mitigarlos, con los primeros informes programados para el 1 de enero de 2026. CARB destaca que la lista es preliminar y se basa en datos de marzo de 2022; algunas compañías podrían quedar fuera o entrar después. También existen exenciones limitadas, como para subsidiarias cubiertas por informes de la empresa matriz. La implementación comenzará en 2026 para Scope 1 y 2, mientras que Scope 3 entrará en 2027. La medida refuerza la gobernanza y la gestión de riesgos de las compañías, alineándose con estándares internacionales como el TCFD, y obliga a mejorar la transparencia de las cadenas de suministro. En un momento en que la SEC estadounidense ha retrasado sus reglas de divulgación climática, California se convierte en un estándar de facto, dado que pocas empresas pueden ignorar la economía número cinco del mundo. Para los directivos y equipos financieros, la prioridad será integrar los riesgos climáticos en la planificación estratégica, reforzar la recopilación de datos y fortalecer la relación con proveedores. En definitiva, aunque preliminar, la lista de California indica una tendencia clara: la divulgación de emisiones y riesgos climáticos dejará de ser voluntaria, consolidando al estado como eje de la regulación climática en EE. UU.

2 Octubre 2025

La sostenibilidad corporativa bajo presión: PwC revela cómo los reportes ESG se convierten en estrategia empresarial

ESG

Un nuevo estudio global de PwC confirma que 2025 marca un punto de inflexión en la forma en que las compañías reportan su impacto ambiental, social y de gobernanza (ESG). La encuesta muestra que, aunque las regulaciones se retrasan y se ajustan, la presión de inversores, clientes y autoridades mantiene viva la urgencia de transparencia. Regulación incierta, presión creciente Pese a los retrasos de la Unión Europea en la Directiva de Reporte de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) y a la falta de avances en EE.UU. con las normas climáticas de la SEC, el 40% de las compañías planea seguir informando según el calendario original. Otras están recurriendo a los estándares del International Sustainability Standards Board (ISSB) o a la Global Reporting Initiative (GRI) para cumplir con las expectativas del mercado. Más que cumplimiento: estrategia empresarial El 70% de los inversores exige que la sostenibilidad se integre en la estrategia corporativa y más de dos tercios de las empresas que ya reportan bajo CSRD o ISSB afirman haber obtenido beneficios tangibles más allá del cumplimiento normativo. Los datos derivados de estos informes están redefiniendo cadenas de suministro, gestión de riesgos, planificación de talento e incluso acciones de marketing. El papel del liderazgo y la colaboración interna La encuesta subraya que los informes ESG han pasado a ser prioridad de los equipos directivos. Más del 60% de las compañías aumentaron en 2025 la inversión de recursos y el tiempo de sus líderes en este proceso. La colaboración transversal —desde recursos humanos hasta auditores externos— se ha vuelto clave para garantizar rigor y credibilidad. La irrupción de la inteligencia artificial El uso de IA en los reportes de sostenibilidad casi se ha triplicado en 2025. El 28% de las empresas ya prueba herramientas de validación de datos, redacción de informes y detección de riesgos. PwC anticipa que los modelos basados en agentes y plataformas centralizadas de datos podrían reemplazar sistemas heredados, acelerando la transformación del reporting. Hacia un estándar global Las multinacionales afrontan el desafío de cumplir marcos normativos distintos en Europa, América y Asia, lo que refuerza la necesidad de datos interoperables. PwC advierte que el valor real no está en el simple cumplimiento, sino en integrar la sostenibilidad en la toma de decisiones estratégicas. El informe concluye que los reportes ESG están dejando de ser un ejercicio de compliance para convertirse en una herramienta de negocio imprescindible. Igual que sucedió con la información financiera, la sostenibilidad camina hacia ser parte estructural de la gobernanza corporativa. La gran pregunta para los directivos ya no es si reportar, sino cómo convertir esos datos en decisiones que generen impacto y resiliencia a largo plazo.

1 Octubre 2025

Entrevista a Ángel Luis Quesada: «Emprender es luchar y sufrir cada día, pero llegar contento a la oficina»

ESG

Javier Espejo, Responsable de ciberseguridad en Bullsec Cibersecurity, entrevista a Ángel Luis Quesada, CEO de ONYZE Javier Espejo: A medida que aumentan las noticias sobre fraudes en el mundo de las criptomonedas, ¿crees que las personas siguen demasiado confiadas o es que la tecnología no es lo suficientemente segura aún? Ángel Luis Quesada: ¡Al revés! Justo estamos hablando de una de las tecnologías más seguras actualmente, por ejemplo la blockchain de Bitcoin lleva desde octubre del 2008, funcionando 24/7, con actualizaciones cada poco tiempo y, durante estos 17 años no ha tenido ninguna vulnerabilidad sobre la red. Es cierto que si encontramos problemas de seguridad en wallets, y en plataformas intermedias o gestoras, y es ahí donde se debe poner el foco, en los famosos VASP que somos las entidades que gestionamos activos en nombre de terceros, es ahí donde existe el riesgo. J.E.: Cuándo te ves con tu grupo de amigos más cercano, ¿Cuáles son vuestros temas de conversación más recurrentes? A.L.Q.: Pues normalmente no es ni fútbol, ni política, por ejemplo cuando hablo contigo solemos hablar de frikadas, hacks, nuevas vulnerabilidades... Pero sobre todo de cómo nos va la vida. También es cierto que son pocos con los que hablo de cripto, pero cuando puedo, hablamos mucho de eso y de las novedades del exterior. J.E.: Pasaste de estudiante a CEO, y en el camino tuviste que aprender a gestionar tanto tu tiempo como tus expectativas. ¿Hubo algún momento en el que te sorprendiera la diferencia entre lo que esperabas de ser emprendedor y la realidad? A.L.Q.: Siempre digo lo mismo, empecé a programar con 12 años, y a emprender con 17; mientras estaba en el instituto importaba productos de China o EEUU, digamos que es el área más natural para mi. Es cierto que estuve trabajando en varias empresas antes de montar la mía, principalmente porque no veía que se quisieran hacer las cosas bien, solo importaban los resultados, así que cuando me di cuenta ya estaba emprendiendo. Siempre he pensado que emprender es luchar y sufrir cada día, pero igualmente llegar contento a la oficina y no hacerlo por obligación. Lo que me suena más raro y más irreal es cuando veo emprendedores que de la noche a la mañana gestionan grandes empresas o grandes patrimonios. J.E.: Como líder en el sector de la tecnología blockchain, ¿Qué crees que es lo más importante para que las empresas logren integrar con éxito las criptomonedas en sus modelos de negocio tradicionales? A.L.Q.: Entender los riesgos de esta tecnología y apostar, en conjunto, por ella.  Estos activos tienen muchas cosas que, en el mundo financiero tradicional son lógicas de gestionar, pero no aquí. Por ejemplo las claves privadas o de acceso, que no haya rollback de operaciones, el cómo se gestionan los fondos, etc.Se deben entender todos los riesgos que esto supone, para hacer una estructura sólida y segura de base. Aquí una pérdida o un hack en el sistema supone la pérdida irremediable de fondos, pero también la visibilidad pública de lo mismo, es decir, desde el minuto cero la gente sabrá que has perdido los fondos. J.E.: Estudiaste Matemáticas en la Universidad Complutense, pero luego te metiste en el mundo de los negocios y la tecnología. Muchos dirían que esas áreas no tienen mucho en común, ¿Cómo lograste juntar esos mundos tan distintos y qué habilidades de tu formación universitaria crees que te han servido más en tu día a día? A.LQ.: Realmente quería hacer informática, entré en matemáticas por no perder un año, pero me apasionó la carrera y nunca quise cambiarlo. La carrera te da una capacidad analítica enorme, no solo veo todo en números, sino en patrones, algoritmos, estructuras, y cómo se puede replicar, automatizar o reducir. No es que esté todos los días sacando los libros de matemática analítica para usarlos, lógicamente, pero sí que me han ayudado y me ayuda a esa capacidad de resolución de problemas. J.E.: Como alguien que ha sido parte de un sector tan disruptivo, ¿Crees que las universidades están preparando adecuadamente a los estudiantes para los cambios rápidos que estamos viviendo en la tecnología y los negocios? A.L.Q.: Las universidades creo que están relegando estos cambios a formación postgrado, másters, cursos o talleres, pero no dentro de la propia carrera. Es muy difícil cambiar la mentalidad o los programas formativos, y pensar cambiarlos todos los años porque hay novedades técnicas es más difícil todavía. Además hay que partir de la premisa que las universidades están, sobre todo, para darte las herramientas para seguir aprendiendo, no tanto para formarte con las últimas novedades, para eso deberían estar los grados . J.E.: A menudo se habla de la importancia de seguir tus pasiones, pero ¿Cómo decides en qué comprometerte, especialmente cuando las oportunidades son tan variadas y el tiempo es limitado? A.L.Q.: Es una muy buena pregunta, he llegado a tener tres proyectos en paralelo, así que no sé si soy yo el más indicado para contestarla. Pero creo que lo más importante es que te apasione tanto algo que vivas, comas, duermas y hasta sueñes con ello, que sea una obsesión sana para ti, pero también que veas claro, y siendo objetivo, el futuro o la necesidad de esa oportunidad, porque podemos estar obsesionados con el juego de la rana por ejemplo, pero no creo que esa pasión pueda tener un mercado o futuro claro. J.E.: Si pudieras cenar con cualquier persona, viva o muerta, ¿Quién sería y qué conversación te gustaría tener con ella? A.L.Q.: No soy de alabar a muchas personas, pero si me gusta escuchar y comprender cómo razonan mentes mucho más brillantes que yo. Me hubiera encantado escuchar a gente como Federico García Lorca, por esa capacidad de transmitir que tenía, y como no, grandes cabezas como Euclides, Arquímedes, Leibniz o como no, ¡a Turin!

30 Septiembre 2025

Entrevista a Mayte Valverde: “Liderar no es un título, es abrir camino y generar huellas”

ESG

Sonia Pulgarín, Directora de CyberLideria MGZN entrevista a Mayte Valverde, presidenta de Women in Banking y directora académica del programa HR Business & Tech en The Valley.   Este dialogo marca el lanzamiento de un nuevo proyecto en CyberLideria MGZN, en el que a partir de octubre Mayte Valverde entrevistará a profesionales que están redefiniendo el futuro del trabajo. Sonia Pulgarín: A lo largo de tu trayectoria profesional en el sector bancario, has impulsado diferentes iniciativas y formas de trabajar. ¿Qué hitos destacarías como más relevantes en tu carrera hasta hoy?  Mayte Valverde: Si pienso en hitos, más allá de cargos o proyectos concretos, lo que realmente me hace sentir orgullosa es haber apostado siempre por un liderazgo más humano, incluso cuando no estaba de “moda” hablar de ello. Para mí ha sido muy importante crear espacios inclusivos donde las personas pudieran ofrecer lo mejor de sí mismas, tanto dentro de los equipos de trabajo como en las comunidades que nacen de manera más informal, donde las personas encuentran confianza, inspiración y apoyo para crecer. Esa convicción me llevó tanto a transformar dinámicas dentro del banco como a impulsar redes como Santander Women Network y Women in Banking, que se han convertido en motores increíbles para acelerar la diversidad en un sector tradicional. Diría que mi mayor logro ha sido demostrar que cuando damos protagonismo a las personas, el impacto es real y, sobre todo, sostenible en el tiempo. S.P.: ¿Cómo nació la idea de crear el proyecto “El futuro del trabajo” y qué te inspiró a impulsarlo? M.V.: Como todos los proyectos, esta idea nace de conversaciones con personas curiosas que están viviendo este momento como una auténtica revolución, no solo tecnológica sino humana.  Me inspiró la idea de dar voz a quienes ya están construyendo ese futuro desde distintos ámbitos: la educación, la tecnología, la salud, las finanzas, el arte… personas que nos inspiran a pensar distinto. Será un espacio para compartir esas visiones, y ayudar a otras personas a anticipar lo que viene, no desde el miedo o el rechazo, sino desde la inspiración y las ganas de formar parte del cambio. Ojalá que cada entrevista sea una chispa que nos anime a cuestionarnos. S.P.: En pocas palabras, ¿qué supone realmente “El futuro del trabajo” para las empresas y para los profesionales? M.V.: Supone un cambio de mirada, radical. Para las empresas, significa pasar de controlar a confiar, de estructuras rígidas a ecosistemas flexibles con modelos de liderazgo híbridos donde los equipos serán mixtos (colaboradores agentes de IA y reales). Para las personas, significa aprender a liderarse a sí mismas y a trabajar por proyectos, ser curiosas, reinventarse continuamente y encontrar propósito en lo que hacen. Y, sobre todo, significa estar siempre atentos a las tendencias con una flexibilidad que no habíamos conocido antes. S.P.: Desde tu experiencia, ¿cuáles son las principales ventajas y los desafíos de trabajar por proyectos?  M.V.: Estás aprendiendo continuamente nuevas formas de hacer las cosas y a una velocidad increíble, y, con equipos diversos y multidisciplinares. Y algo muy importante, fortalece las relaciones, el sentido de comunidad y la confianza entre profesionales que no siempre se conocen de antes. El gran desafío es la incertidumbre porque no siempre sabes cómo acabará el camino ni con qué recursos contarás. Pero esa misma incertidumbre es la que abre espacio a la innovación, a la creatividad colectiva y a desarrollar resiliencia. En el futuro del trabajo la adaptabilidad continua formará parte de nuestro día a día como forma de superar esa imprevisibilidad. S.P.: Al trabajar por proyectos te cruzas con personas inspiradoras… y con otras que intentan sacar partido. La pregunta es: ¿cómo respondemos ante quienes se han aprovechado de nosotras?  M.V.: El otro día leía una entrevista del cantante Alejandro Sanz que decía: “Se les deja ir. La vida se encarga. Que hagan sus juicios, que ganen si quieren… pero lejos de mí”. Pues eso, no perder nuestra vida en rencores. S.P.: ¿Cómo imaginas que evolucionará el mercado laboral en los próximos 10 años, especialmente en sectores tradicionales como la banca? M.V.: Creo que la banca, como todos los sectores, se transformará en un espacio más híbrido entre lo humano y lo digital. El gran valor estará en la creatividad, la empatía y la capacidad de conectar con las personas. En 10 años veremos menos jerarquías, equipos líquidos, más redes colaborativas y una banca que será más cercana, más transparente y orientada al impacto social. S.P.: Más allá de la vida profesional, ¿qué hobbies o actividades te apasionan y te ayudan a equilibrar tu día a día?   M.V.: Me encanta la lectura, siempre tengo varios libros empezados en diferentes lugares de mi casa, una novela siempre y luego otros de inspiración o de aprendizaje. Me gusta ir a las actividades del ayuntamiento en el pueblo donde vivo. Este año repito yogilates y danza fit. No solo te mueves, sino que lo haces con otras personas y siempre acabamos riéndonos o compartiendo. Me apasiona el baile y es lo que de verdad me da energía y me ayuda a afrontar lo que a veces no va bien en mi vida. S.P.: ¿Qué consejo darías a las nuevas generaciones de mujeres que aspiran a liderar en sectores altamente competitivos? M.V.: Les diría que confíen en su propia voz y no intenten encajar en moldes que no les pertenecen. Que el liderazgo no va de imitar, sino de atreverse a mostrar lo que cada una aporta diferencial. También que piensen en qué inspiran ellas a los demás y no dejen nunca de hacerlo, porque ahí está su verdadera fuerza. Liderar no es un título ni un cargo, es tener la valentía de abrir camino y generar huellas que animen a otras personas a avanzar.

30 Septiembre 2025

Entrevista a Aurora Lopes: “Los algoritmos no pueden decidir quién merece ser tratado con equidad”

ESG

CyberLideria MGZN entrevista a Aurora Lopes, Asesora Legal de Protección de Datos en Bosch Car Multimedia Portugal. CyberLideria MGZN: Queremos conocer tu trayectoria: ¿Qué te atrajo del cruce entre derecho, tecnología y automoción? ¿Cómo fue tu evolución profesional? Aurora Lopes: La pasión por la innovación tecnológica surge después de la licenciatura, en un momento inicialmente conectado con el derecho administrativo, a través de la premisa “Smart cities, smart countries and Smart EU”, que buscaba trazar y trabajar en diversos aspectos de la vida en sociedad y del “contrato social” entre ciudadano y estado que pueden ser digitalizados. El sector automovilístico, especialmente el área de la conducción autónoma, está íntimamente interconectado con el concepto de ciudades inteligentes que evolucionan basándose en tecnologías digitales, conectividad e interoperabilidad y, claro, sostenibilidad. Mi experiencia militar pasada también contribuyó al despertar de este interés tecnológico, especialmente a través de las tecnologías desarrolladas por la DARPA. Actualmente, en Bosch tengo la oportunidad de trabajar con equipos multidisciplinares donde el derecho se pone a prueba diariamente y donde el diálogo con otras áreas como la ingeniería, la gestión industrial e incluso la administración de personal sigue alimentando este entusiasmo, contribuyendo a soluciones que cumplan la ley y que, al mismo tiempo, permitan una evolución responsable, sostenible, creíble, fiable y, no menos importante, una evolución ética y orientada al futuro. C.MGZN.: Trabajas en un entorno donde la conectividad del vehículo, los datos de usuario y la innovación tecnológica van de la mano. ¿Cómo describirías tu día a día como Data Protection Legal Advisor en Bosch? A.L.: El papel del jurista cuando trabaja en el área de governance y compliance en áreas específicas y en constante mutación es siempre dinámico y transversal, siendo que creer que existen días iguales o que en una próxima vez y en un próximo proyecto estaremos más preparados y sabremos más es una falacia.El trabajo normalmente se realiza en estrecha colaboración con equipos de ingeniería, sean ellos del ámbito del desarrollo de nuevos productos que afectan al vehículo en sí, o, por otro lado, equipos de ingeniería que trabajan en el área de innovación industrial también relacionada con la producción e industria automovilística. Por lo tanto, la cobertura legal es bastante amplia, va desde la aplicación del RGPD y demás legislaciones involucradas en proyectos de conectividad del vehículo con el entorno, en el desarrollo de su tecnología desde el punto de vista tanto de ocupantes como de usuarios y conductores, e incluye también el área de seguridad, buscando la disminución de accidentes de tráfico. Otro aspecto importante es, por ejemplo, aquel relacionado con nuevos procesos productivos que tienen una estrecha conexión con otros paradigmas legales, como, por ejemplo, la responsabilidad del productor. Ambos escenarios exigen que las normas de protección de datos sean (“privacy by design and by default”) respetadas desde el inicio, y que, sobre todo, uno de los derechos fundamentales consagrados a todos los seres humanos —el derecho a la privacidad— sea respetado y garantizado. En la mayoría de los escenarios, el desafío es encontrar, en diálogos muchas veces hechos en el mismo idioma pero con un lenguaje diferente y distinto, soluciones creativas que permitan siempre innovar de forma responsable, abierta, transparente, anticipando riesgos y promoviendo la confianza de los usuarios, sean estos clientes, consumidores finales o empleados de la familia Bosch. C.MGZN.: En este contexto de movilidad inteligente y servicios digitales en el coche, ¿qué riesgos legales o éticos consideras más relevantes hoy en materia de protección de datos? A.L.: Creo que en el contexto de los servicios digitales y de la movilidad inteligente, los riesgos legales, en las más diversas áreas dentro de las cuales se incluye también el RGPD, son urgentes y relevantes no solo desde el punto de vista de la conformidad, sino también de la promoción de valores humanos como la diversidad, la equidad y la inclusión. Debemos, por lo tanto, estar atentos y evitar la recogida masiva de datos personales que, además de ser contrarios a lo legalmente establecido, frecuentemente son tratados de forma automatizada y acaban conduciendo en muchos escenarios a la creación de perfiles o a la toma de decisiones individualizadas. La responsabilidad en esta situación se vuelve extremadamente difícil por tratarse de cadenas de valor altamente fragmentadas (fabricantes del vehículo o de sus componentes, proveedores de software, operadores de red, prestadores de servicios cloud, múltiple integración de distintos servicios, etc.), especialmente cuando hablamos de corresponsabilidad, subcontratación o transferencias entre diversos actores que ocurren simultáneamente en los más diversos casos. De manera general, cuando hablamos de desafíos éticos, es importante hablar sobre la importancia de que los algoritmos utilizados en vehículos conectados no reproduzcan sesgos (los llamados bias) que puedan discriminar determinados grupos en función del género, origen étnico o racial, o incluso condiciones socioeconómicas.De manera particular, creo que será importante garantizar que estos sesgos tampoco se reproduzcan en el ámbito de la accesibilidad, vector en el cual la movilidad inteligente podría desempeñar un papel destacado y de cambio de paradigma. Por lo tanto, estos desafíos llevan a otro “combate” diario, que consiste en hacer frente a la ausencia de diversidad en los datos de entrenamiento frente a la necesidad de recoger solo los datos indispensables para la finalidad necesaria, que muchas veces se limita al objetivo comercial.Todos estos desafíos acaban siendo mitigados por el objetivo común de los equipos con los que trabajo diariamente: construir una movilidad centrada en las personas, inclusiva, justa y socialmente sostenible. C.MGZN.: Desde tu perspectiva, ¿qué peso tiene hoy la anticipación frente a la reacción en la gestión de riesgos digitales? A.L.: La realidad actual en la gestión de riesgos digitales se basa cada vez más en una lógica clara de prevención y anticipación. Ya sea a través de la mencionada privacy by design, como también mediante las aproximaciones basadas en riesgo establecidas en el nuevo Reglamento de Inteligencia Artificial. Esta aproximación obliga a las organizaciones a identificar, evaluar y mitigar riesgos de manera autónoma y proactiva (aunque siguiendo determinadas directrices y guidelines), incluso en la fase de concepción de sus productos corpóreos o no corpóreos. Esta anticipación mitiga lo que pueden ser daños efectivos para las personas, pero también debe ser valorada por el tejido empresarial como un aliado en la protección de su reputación, credibilidad y posición en el mercado. Un enfoque proactivo implica no solo la realización de evaluaciones de impacto (por ejemplo, las AIPD), como un verdadero análisis y clasificación de riesgo, sino también la ejecución de pruebas de resiliencia e intrusión, la implementación de sistemas de gobernanza de datos que van más allá de los datos personales y abarcan otra información de negocio, y, por supuesto, la formación continua de los equipos más diversos dentro de una organización. Especialmente si hablamos de una organización macro y de escala global, la formación continua de todos sus miembros es esencial para alcanzar los objetivos. Pensar que dentro de una organización existe un único equipo responsable de la gestión y anticipación de riesgos en entornos digitales y regulatorios es un error. La verdadera anticipación, mitigación y gestión de riesgos es algo que solo en conjunto se vuelve efectivamente viable. No obstante, considero como contrapeso (y quizá por mi carrera anterior) que la capacidad de reacción en escenarios de crisis y ruptura es esencial. Tener planes coherentes de respuesta a incidentes y formas de comunicación estratégicas y transparentes con los afectados y con las autoridades de control es esencial para mantener un entorno digital creíble y seguro. Aunque esta reacción debe verse como segunda línea de defensa, dejando la primera a la prevención, creo que probar constantemente a los equipos en escenarios simulados y controlados es una ventaja competitiva y, de cierto modo, un imperativo tácito de conformidad cuando hablamos de un tejido empresarial de escala global. Esta es una práctica común en Bosch, que prueba regularmente no solo sus sistemas y productos en entornos digitales, sino también sus activos más valiosos: sus empleados. C.MGZN.: Bosch es un referente industrial global. ¿Cómo influye esa escala en tu trabajo como asesora legal en protección de datos? A.L.: Trabajar en una empresa con la dimensión y posicionamiento de Bosch significa, como era de esperar, responsabilidad, pero también es un desafío y un enorme honor. Su presencia global obliga siempre a una actuación estratégica y a una visión holística capaz de operar en múltiples jurisdicciones, siempre articulando los requisitos nacionales con los estándares internacionales, que se imponen en una empresa de escala global. No obstante, el hecho de que Bosch rija su día a día por principios y valores centrados en las personas, orientados al futuro, que promueven apertura y confianza de forma responsable y sostenible, que respetan la individualidad de cada uno, la inclusión y equidad, así como la libertad de actuación e iniciativa propia, sin olvidar la responsabilidad social que se cree presente diariamente, contribuye a que el trabajo desarrollado ocurra de manera orgánica, ya que se realiza con base en estos valores que comparto con la empresa. C.MGZN.: ¿A quién destacarías como líder inspirador? A.L.: Michelle Obama, por las causas que eligió defender y porque, sobre todo, demostró que para liderar e inspirar no es necesario ocupar una posición cuyo título sea de líder. Aunque también podría destacar varios líderes de Bosch e incluso su propio fundador. C.MGZN.: Por último, Aurora, ¿cómo desconectas de todo lo digital? ¿Qué te recarga fuera del ámbito profesional? A.L.: Diría que a través de la práctica de ejercicio físico, en sus más variadas formas, y aunque parezca un cliché, por la industria en la que estoy inserta, también es una verdad para mí que la forma en que más me desconecto de todo es conduciendo. ¡A la antigua usanza, se podría decir… pero conduciendo!

30 Septiembre 2025

Entrevista a Paloma Grau: “Trabajar por mejorar el planeta nos convierte en personas más libres y felices”

ESG

Beatriz Lara Bartolomé, Presidenta de Chapter Zero Spain entrevista Paloma Grau Gumbau, Vicerrectora de Investigación y Sostenibilidad de la Universidad de Navarra Beatriz Lara: ¿Recuerdas el momento en el que decidiste dedicarte a la ingeniería y a la investigación ambiental? Paloma Grau: Sí, lo recuerdo muy bien. La verdad es que lo tuve bastante claro desde mi etapa universitaria. En esos años se empezaba a tomar conciencia del impacto medioambiental de nuestra forma de vida y la importancia de la preservación del planeta. Yo ya había optado por la ingeniería porque me gustaban las ciencias y las matemáticas y decidí orientar mi carrera profesional y seguir estudiando en ingeniería ambiental. Aplicar las matemáticas al cuidado y preservación de algo tan vital como el agua me pareció tremendamente interesante. Más adelante, durante mi tesis doctoral, descubrí mi verdadera vocación investigadora y docente. Fue una etapa muy formativa pero también muy exigente. A pesar del esfuerzo, aprendí y experimenté cómo se puede disfrutar estudiando y trabajando cuando de verdad te llena lo que haces. La enorme realización personal que produce cada avance en la investigación, la discusión y reflexión con colegas, o la relación con alumnos, compensa con creces el esfuerzo y las horas de dedicación. Esa experiencia marcó la forma de entender mi día a día en la universidad como algo más que un simple trabajo. Podríamos decir que mi profesión se integró de manera orgánica en mi propósito de vida y desde entonces, tengo que reconocer que me siento muy afortunada por tener un trabajo que de verdad me llena en una institución que, por definición, está constituida para servir a la sociedad. B.L.: En tu trayectoria, ¿hubo algún obstáculo que te hizo replantearte las cosas? P.G.: Seguro que lo habrá habido, pero si te soy sincera, no lo recuerdo. La vida académica nunca tiene un día igual y puede llegar a ser algo un poquito estresante. Mantener un buen nivel de investigación, la docencia de estudiantes distintos cada año, el gobierno de la investigación de la universidad en esta última etapa de mi vida, requiere de gran esfuerzo intelectual, flexibilidad y sobre todo optimismo y humildad para entender que nunca todo saldrá perfecto. Es muy habitual caer en el desánimo porque la investigación tiene sus tiempos, los estudiantes tienen sus días buenos y malos, el gobierno de una institución como la universidad requiere de mucha escucha, empatía y búsqueda de consenso. Aún así, creo que nunca me he replanteado en serio dedicarme a otra profesión. En momentos complicados intento salir de la ofuscación del momento y pensar en mi trayectoria profesional de manera más amplia y con perspectiva. Pensar en esos estudiantes a los que he podido ayudar y contribuir en su formación, en lo conseguido en investigación junto con mis colegas y en las personas que durante estos años me han hecho crecer no sólo como profesional si no como persona. Esa visión panorámica me ayuda a seguir con energías renovadas, quizás replanteándome algunas cuestiones del día a día pero, como decía antes, no se me ocurre una dedicación mejor.     B.L.: ¿Cómo has conseguido equilibrar la exigencia académica y la vida personal, sin perder la pasión por lo que haces? P.G.: Es buenísima pregunta y la verdad, no sé si he llegado a alcanzar ese equilibrio, aunque lo intento continuamente. Supongo que como todas las madres y padres que intentamos compaginar nuestra vida familiar y personal con la profesional. Como madre de tres hijas, tengo que reconocer que ha habido y seguro que seguirá habiendo momentos en los que esta conciliación es complejísima. Por muy bien que te organices, velar por la familia, por la educación de tus hijos y bienestar personal, requiere de tiempo, de cabeza y de mucha creatividad. Yo creo que en mi caso la clave ha estado, en primer lugar, en una visión compartida entre mi marido y yo, adaptando nuestras circunstancias profesionales de cada momento a nuestra realidad familiar… vamos, trabajo en equipo. En segundo lugar, como dices en tu pregunta, también ha sido clave la pasión por mi trabajo. El avance de la ciencia y la investigación, los retos en la formación de estudiantes y las nuevas iniciativas en la universidad no entienden de conciliación, y en mi caso, tienden a acompañarme durante gran parte del día. Aunque con el tiempo he aprendido, y debo seguir haciéndolo, a encajar el trabajo con la disponibilidad de tiempo para familia, amigos y hobbies, me he sorprendido infinidad de veces pensando en resultados o nuevas ideas alrededor de la docencia o investigación, mientras realizo tareas de lo más cotidianas, en casa o por la calle. Pero no me molesta, la verdad. B.L.: Más allá de lo institucional, ¿cómo vives la sostenibilidad en tu día a día personal? P.G.: El concepto de sostenibilidad es enormemente amplio, complejo y profundísimo. Cómo satisfacer las necesidades del presente sin comprometer a las generaciones futuras en un mundo con recursos limitados. Cuando te adentras en él, necesariamente te replanteas nuestro modo de vida hoy y la manera en la que estamos abordando este concepto. Creo que la reflexión sobre ello me ha hecho ser más consciente de que mi contribución desde la investigación en ingeniería es sólo una pequeña pieza de un enorme puzle que debe construirse con la aportación de muchos. He aprendido a escuchar y a dialogar con personas de diferentes áreas de conocimiento, edades o profesiones, muchas veces con perspectivas distintas. Por ejemplo, con mis estudiantes siempre se generan debates interesantes entorno a la sostenibilidad donde, además de contrarrestar visiones polarizadas aportando ciencia e información contrastada, intento animarles a ser parte activa del cambio que nos toca afrontar. En mi día a día, he aprendido a cuidar y valorar más las cosas materiales. Me he dado cuenta de que no nos hace falta tanto y que se vive muy bien sin tantas necesidades. Por supuesto soy mucho más consciente de cómo me desplazo de un sitio a otro, aunque aquí tengo que reconocer que tengo margen de mejora. Trabajar por mejorar el plantea, además de constituir una cuestión de responsabilidad para con nuestros hijos, creo que también nos convierte en personas más libres y felices. B.L.: ¿Cuál es el viaje de tus sueños? P.G.: Hay muchísimos lugares que me encantaría conocer, pero si tengo que elegir uno, me quedo con África. Por cuestiones profesionales, he estado en diferentes países de este continente y además de espectacular por su riqueza natural, me he encontrado con una sociedad joven, optimista poco materialista y con visión trascedente de la vida. Me encantaría poder estar allí con más tiempo, sin las urgencias propias de un viaje de trabajo y acompañada de mi familia, para poder conocer mejor su realidad y cultura. Creo que sería toda una experiencia poder aprender de su manera de vivir, trabajar y abordar los retos. Por supuesto, contribuir en lo que pudiera aportar aunque consciente de que recibiría mucho más de lo que pudiera aportar. En definitiva, conocer y entender mejor una parte del mundo con muchísimo futuro por construir y que va a tener un papel cada vez más importante en las próximas décadas. B.L.: ¿Qué impacto humano te gustaría dejar en tus alumnos y en tu equipo? P.G.: Cuando estoy con mis estudiantes, o con las personas que trabajan conmigo, intento transmitirles la ilusión por su trabajo, siempre con optimismo, buen humor y magnanimidad. Con mis estudiantes, el estudio y la adquisición de conocimiento, con las personas de mi equipo, su actividad profesional. Pienso que cuando un trabajo se realiza con motivación, éste, además de convertirnos en mejores profesionales, nos mejora como personas y nos permite adquirir muchos hábitos y competencias que a la larga nos hacen más felices. Como el título de un libro que leí hace tiempo esto requiere de cabeza, corazón y manos, pero me encantaría ayudar a que estudiantes y colegas pudieran realizarse en ese propósito profesional y vital. Que dejen una buena huella allá donde estén. B.L.: ¿Qué lecciones de resiliencia y aprendizaje consideras esenciales para los jóvenes que comienzan su formación en la universidad? P.G.: La etapa universitaria es apasionante, pero también supone un salto importante respecto a lo que han vivido hasta entonces. Creo que hay tres actitudes que marcan la diferencia y que conviene cultivar desde el principio: ganas de aprender, de superarse ante las dificultades y de abrirse a los demás. En primer lugar, la apertura al aprendizaje y a la sorpresa, porque la universidad no es sólo un lugar donde se adquieren conocimientos técnicos, sino un espacio donde uno se descubre a sí mismo. Mantener la curiosidad viva, escuchar con humildad a quienes piensan distinto y dejarse interpelar por las grandes preguntas amplía horizontes y prepara mejor para un mundo en constante cambio. La segunda es la perseverancia, pero con perspectiva. Los logros importantes requieren tiempo, esfuerzo y aceptar que no todo saldrá perfecto a la primera. Habrá exámenes difíciles, o momentos de desánimo en los que será clave levantar la mirada y recordar por qué están aquí. Esa visión panorámica es la que permite superar los baches y seguir creciendo. Y por último el compromiso con los demás. La universidad no es sólo una etapa individual, sino una oportunidad para aprender a trabajar en equipo, a escuchar y a colaborar con personas diferentes. Vivimos en un mundo complejo, que necesita mentes bien formadas pero también corazones generosos y manos dispuestas a servir. En definitiva, diría que la resiliencia universitaria nace de una combinación de apertura, perseverancia y compromiso. Estas tres actitudes no sólo ayudan a superar los retos académicos, sino que preparan para una vida profesional y personal más plena y con sentido. B.L.: ¿Qué papel crees que debe jugar la universidad en el contexto actual, donde la incertidumbre, las crisis sociales y climáticas y la polarización parecen haber ocupado nuestro día a día? P.G.: Efectivamente, estamos en un momento de gran convulsión donde el gran avance científico y tecnológico parece que no es capaz de resolver los problemas a los que nos enfrentamos cada día. Además, la institución universitaria también está siendo amenazada en algunos lugares del mundo. La universidad está llamada a contribuir al bien social desde la investigación, la ciencia y el conocimiento. Nuestra investigación y capacidad docente debe estar atenta a las necesidades de nuestro entorno y a partir de ahí debemos dialogar con éste aportando información contrastada y veraz, llamar al diálogo sereno y construir un futuro de manera compartida.  En ese marco, la universidad como institución tiene un papel capital porque aporta, desde el rigor de la ciencia, soluciones a los grandes retos de nuestro tiempo. Como ejemplo, resaltaría la iniciativa Chapter Zero Spain, Bea, que tú presides. Esta iniciativa, de la que la Universidad de Navarra es sede anfitriona y que tiene como objetivo la concienciación y formación de consejos de administración en la gobernanza climática, está siendo un reflejo de ese diálogo necesario. En mi opinión, los encuentros e iniciativas que hemos organizado son ejemplos de cómo construir valor entre el mundo de la academia, empresa e instituciones públicas. Analizar el problema desde distintas perspectivas que se enriquecen con opiniones diferentes, creo que puede constituir una contribución importante en la búsqueda de soluciones alrededor de la transición climática. En definitiva, concibo la universidad como un espacio en el que la ciencia y la investigación avanzan gracias al trabajo conjunto de profesores y estudiantes, como un lugar donde conviven todas las áreas de conocimiento y donde, siempre atenta a las necesidades sociales y empresariales, contribuye al bien común y a la búsqueda de la verdad. B.L.: ¿Tienes algún proyecto o idea que te gustaría desarrollar en los próximos años? P.G.: Sí por supuesto. Mi proyecto como vicerrectora de investigación y sostenibilidad es desplegar, desde el ámbito de la investigación, la nueva estrategia de mi universidad para los próximos cinco años, que hemos denominado “Una universidad para todos: talento, ciencia y compromiso”. Mi prioridad es crear nuevas oportunidades de colaboración, alianzas y financiación que nos permitan crecer en investigación en nuestras áreas prioritarias, que son tres:  salud y cuidado; futuro, desarrollo y compromiso; y el trabajo, como fuerza transformadora de la sociedad. Me encantaría que el impulso de estas líneas conllevara una mejor colaboración entre el personal investigador, una mayor aproximación entre profesores, profesoras y estudiantes, y sobre todo una verdadera colaboración abierta a otras universidades, empresas e instituciones. El futuro lo construimos entre todos, con todos, para todos y empieza hoy.

30 Septiembre 2025

La UE aplaza un año la entrada en vigor de la normativa sobre deforestación en la cadena de suministro

ESG

Jessika Roswall, comisaria de Medio Ambiente La Comisión Europea ha decidido retrasar un año más la aplicación del Reglamento sobre Deforestación de la UE (EUDR), previsto originalmente para diciembre de 2025, citando problemas en la capacidad de su sistema informático para gestionar el volumen de datos que exige la ley. La normativa busca garantizar que los productos comercializados en la UE, como aceite de palma, carne de res, madera, soja, cacao, café y caucho, provengan de cadenas de suministro libres de deforestación después de 2020. Limitaciones técnicas Jessika Roswall, comisaria de Medio Ambiente, explicó en una carta a los legisladores que la infraestructura digital necesaria para rastrear y verificar las transacciones entre operadores europeos y de terceros países aún no está completamente preparada. Según Roswall, existe riesgo de que el sistema se ralentice o sufra interrupciones, lo que podría afectar los flujos comerciales. La comisaria recalcó que el aplazamiento responde a cuestiones prácticas y no a presiones de socios comerciales como Estados Unidos o Brasil. Presiones políticas y comerciales El EUDR ha generado debates dentro y fuera de Europa. Países como Brasil, Indonesia y Estados Unidos han señalado que el cumplimiento de la normativa incrementará costes y podría limitar exportaciones. Dentro de la UE, Estados miembros como Polonia y Austria han advertido sobre las dificultades para cumplir con los estándares de trazabilidad, mientras que ciertos sectores estadounidenses han solicitado exenciones. El retraso actual se suma a un aplazamiento previo y coincide con la revisión de elementos del reglamento, como la clasificación de países según riesgo de deforestación, que algunos legisladores buscaron flexibilizar. Reacciones de la sociedad civil Organizaciones ambientales han criticado el aplazamiento, señalando que cada año adicional supone un retraso en la protección de los bosques y en los esfuerzos por reducir impactos climáticos. Según Nicole Polsterer, activista del grupo Fern, “cada día que se retrasa esta ley equivale a más bosques afectados y fenómenos meteorológicos extremos”. Implicaciones para empresas y políticas Para las compañías con cadenas de suministro en regiones de alto riesgo, el retraso ofrece tiempo adicional para preparar sistemas de geolocalización, actualizar contratos y garantizar la trazabilidad requerida. Sin embargo, la incertidumbre persiste hasta que la normativa entre en vigor, y la atención de inversores y responsables políticos seguirá puesta en la capacidad de la Comisión para implementar un sistema operativo dentro del nuevo plazo. El aplazamiento refuerza la necesidad de un equilibrio entre ambición ambiental y preparación técnica, mientras Europa sigue trabajando para consolidar su papel como referente en comercio sostenible y protección de los bosques globales.

30 Septiembre 2025

EE. UU. recorta 13.000 millones en ayudas a energías limpias y abre un debate global sobre liderazgo climático

ESG

El Departamento de Energía de Estados Unidos anunció la cancelación de más de 13.000 millones de dólares en fondos federales que habían sido destinados a impulsar proyectos de energía solar, eólica, baterías y vehículos eléctricos durante la administración Biden. La decisión, presentada por el Gobierno de Donald Trump como una “devolución de recursos al contribuyente”, supone un giro de gran calado en la política energética del país. Impacto político y económico El anuncio ha generado una fuerte reacción entre autoridades estatales y líderes del sector. Gavin Newsom, gobernador de California, advirtió que la medida podría hacer que Estados Unidos pierda terreno frente a China en la carrera tecnológica de las energías renovables. Desde la industria, varias asociaciones alertan de que la retirada de subsidios amenaza miles de empleos en un sector que ha crecido a un ritmo tres veces mayor que la media del mercado laboral en los últimos años. Un cambio de rumbo en la estrategia climática El recorte se enmarca en la estrategia de la administración Trump, centrada en reforzar la producción de petróleo y gas y en tomar distancia de los compromisos internacionales sobre el clima. En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, el presidente calificó el cambio climático como “la mayor estafa”, mientras que el secretario de Energía, Chris Wright, cuestionó la eficacia de los programas internacionales y confirmó que no participará en la próxima cumbre climática de Brasil. Riesgos para la transición energética Para expertos e inversores, la eliminación de estos incentivos añade incertidumbre a un mercado que depende de la estabilidad regulatoria para atraer capital privado. La falta de apoyo federal podría ralentizar la transición hacia una economía baja en carbono, aumentar la dependencia de los combustibles fósiles y debilitar la posición de EE. UU. en las negociaciones internacionales frente a potencias como China y la Unión Europea, que continúan ampliando sus políticas de subsidios verdes. Consecuencias a largo plazo Si bien la administración defiende la medida como un ejercicio de responsabilidad fiscal, los analistas advierten de efectos duraderos: desde frenos en la modernización de la red eléctrica hasta obstáculos en la fabricación de vehículos eléctricos. El giro también pone de relieve la brecha entre los ambiciosos objetivos climáticos de algunos estados y corporaciones, y la estrategia federal de priorizar la seguridad energética basada en combustibles tradicionales.

29 Septiembre 2025

China fija su primer objetivo absoluto de reducción de emisiones para 2035, pero se queda corto frente al Acuerdo de París

ESG

China ha anunciado por primera vez un compromiso de reducción absoluta de emisiones de gases de efecto invernadero para 2035. El presidente Xi Jinping, en un discurso virtual durante una cumbre climática en Nueva York organizada por la ONU, confirmó que el país reducirá entre un 7 % y un 10 % sus emisiones netas respecto al nivel máximo aún no especificado. Aunque se trata de un cambio relevante respecto a objetivos anteriores, centrados en la intensidad de carbono y el pico antes de 2030, los expertos consideran que el nivel de ambición no es suficiente para cumplir con la meta global de 1,5 °C. Metas anunciadas Además del recorte de emisiones, Xi adelantó otras medidas: Multiplicar por seis la capacidad instalada de energía solar y eólica respecto a 2020, alcanzando unos 3.600 GW. Superar el 30 % de participación de fuentes no fósiles en el consumo energético nacional. Elevar las reservas forestales a más de 24.000 millones de m³. Convertir los vehículos eléctricos en el estándar de las ventas de automóviles nuevos. Ampliar el mercado de emisiones para abarcar a los principales sectores contaminantes. Críticas a la falta de ambición Organizaciones como Greenpeace y el Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA) valoraron el cambio estructural, pero advirtieron que el recorte propuesto se queda muy por debajo del 30 % necesario para alinearse con la trayectoria de 1,5 °C. Para algunos analistas, este anuncio debe interpretarse como un umbral mínimo, con potencial de superar esas reducciones si se mantienen las tendencias actuales de despliegue de energías limpias. El reto del carbón y el auge renovable China ya cumplió en 2024 sus metas de capacidad renovable previstas para 2030, y en 2025 se proyecta una reducción de las emisiones respecto al año anterior. No obstante, la dependencia del carbón continúa siendo el mayor desafío. La rapidez con la que se logre disminuir su uso determinará si el crecimiento renovable se traduce en reducciones sostenidas y en el cumplimiento del objetivo de neutralidad de carbono para 2060. Implicaciones internacionales El anuncio se produce en un contexto de posturas divergentes: la Unión Europea promete planes más ambiciosos, mientras que Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, se ha alejado de la diplomacia climática. En la ONU, líderes como António Guterres y Lula da Silva advirtieron sobre la urgencia de compromisos alineados con el 1,5 °C, recordando que el cambio climático no respeta fronteras. Señales para inversores y empresas Para el sector empresarial y financiero, el mensaje es dual: la meta oficial puede ser conservadora, pero la transformación en marcha en la economía china —desde energías renovables hasta vehículos eléctricos y redes inteligentes— sigue reconfigurando cadenas de suministro y mercados globales. El detalle de las políticas del próximo Plan Quinquenal y las medidas sobre el carbón serán claves para determinar la credibilidad del camino hacia 2060 y la capacidad del mundo para mantener el límite de 1,5 °C.

26 Septiembre 2025

McDonald’s invierte 200 millones de dólares para impulsar la ganadería regenerativa en EE. UU.

ESG

McDonald’s USA ha anunciado su programa más ambicioso de agricultura regenerativa hasta la fecha, destinando más de 200 millones de dólares durante los próximos siete años para restaurar pastizales, conservar el agua y fomentar la biodiversidad en hasta 4 millones de acres de ranchos ganaderos en 38 estados. La iniciativa, llamada Iniciativa de Resiliencia y Conservación de Pastizales, se desarrolla en colaboración con la Fundación Nacional de Pesca y Vida Silvestre (NFWF), el Servicio de Conservación de Recursos Naturales (NRCS) del USDA y principales proveedores de carne de res. El programa busca fortalecer la sostenibilidad de la cadena de suministro de McDonald’s, garantizando al mismo tiempo que la producción de carne sea rentable y ecológicamente responsable. Apoyo a ganaderos y comunidades rurales Los rancheros participantes recibirán asistencia técnica, herramientas de conservación e incentivos económicos para adoptar prácticas de pastoreo regenerativo, proteger los sistemas hídricos y restaurar pastizales nativos. El objetivo es combinar productividad, sostenibilidad y resiliencia, ofreciendo un modelo que genere beneficios ambientales y económicos. César Piña, vicepresidente sénior y director de la cadena de suministro de McDonald’s Norteamérica, señaló: “Alimentar a millones de personas y cuidar los recursos naturales son objetivos compatibles. Como empresa con presencia en casi todos los hogares estadounidenses, tenemos la responsabilidad de garantizar la vitalidad de nuestros sistemas alimentarios a largo plazo”. Colaboraciones estratégicas Entre los aliados del proyecto figuran Cargill, Golden State Foods, Lopez Foods, OSI y The Coca-Cola Company, quienes apoyarán la financiación de NFWF para subvencionar a organizaciones locales que implementen prácticas regenerativas. Junto a NRCS, se promoverán mejoras de infraestructura como cercas, sistemas de pastoreo y acceso al agua, esenciales para la gestión sostenible de los ranchos. Jeff Trandahl, director ejecutivo de NFWF, destaca que “la gestión coordinada del ganado no solo mejora la rentabilidad de los ranchos, sino que también favorece la biodiversidad, la retención de agua y la productividad de los pastizales, beneficiando a las comunidades rurales de todo Estados Unidos”. Seguimiento y medición de impacto El programa incluirá monitoreo independiente a cargo de Kateri y Carbon Yield para evaluar la salud del suelo y los beneficios ecológicos. Se espera que las primeras subvenciones se otorguen en enero de 2026, con resultados medibles tanto para la biodiversidad como para la productividad de la ganadería estadounidense. Relevancia para ESG y sostenibilidad corporativa Para inversores y líderes de la cadena de suministro, la iniciativa refleja cómo las grandes compañías de alimentos están integrando prácticas regenerativas como parte esencial de la infraestructura. Además, evidencia que la colaboración entre múltiples actores sigue siendo clave para reducir riesgos y maximizar impactos sostenibles. Con esta inversión, McDonald’s busca demostrar que la conservación a gran escala puede generar beneficios financieros y ecológicos medibles, estableciendo un referente para la industria alimentaria frente a los desafíos del cambio climático y la demanda global de carne.

25 Septiembre 2025

IKEA US transforma residuos alimentarios en energía limpia junto a Vanguard Renewables

ESG

IKEA US ha puesto en marcha un programa piloto para dar un nuevo destino a los restos de comida generados en sus tiendas. En colaboración con Vanguard Renewables, la compañía busca convertir residuos orgánicos en gas natural renovable y fertilizantes de bajo impacto ambiental, reforzando así su estrategia de economía circular. Un piloto con visión de futuro Durante seis meses, cinco establecimientos de IKEA en Estados Unidos –ubicados en Connecticut, Massachusetts, Illinois y Wisconsin– pondrán a prueba este modelo de gestión de residuos. Se calcula que cada semana desviarán alrededor de 113 kilos de desperdicios alimentarios, lo que supondrá más de 14.900 kilos al final del proyecto. Los materiales recogidos incluirán restos de cocina, comida sobrante y alimentos caducados procedentes de los restaurantes de las tiendas. Vanguard Renewables se encargará de trasladarlos a sus plantas de digestión anaeróbica, donde se transformarán en energía renovable y fertilizantes para granjas locales. Circularidad como estrategia Este programa se enmarca en el compromiso global de IKEA de eliminar por completo el desperdicio de alimentos orgánicos para 2030. La iniciativa también refleja la apuesta del Grupo Ingka –a través de Ingka Investments– por impulsar soluciones sostenibles que integren tanto la inversión como la operación diaria del negocio. “En IKEA, entendemos el desperdicio de alimentos como una oportunidad. Al transformarlo en energía y nutrientes, reducimos nuestra huella ambiental y generamos valor añadido”, explicó Javier Quiñones, CEO y Director de Sostenibilidad de IKEA US. Más allá de los vertederos En Estados Unidos, la materia orgánica es una de las principales fuentes de emisiones de metano en los vertederos, un gas con un impacto climático mucho mayor que el dióxido de carbono. Redirigir estos residuos a procesos de digestión anaeróbica contribuye no solo a mitigar emisiones, sino también a generar recursos para la agricultura. Paul Flite, gerente de Alimentos de IKEA US, subrayó que esta acción es solo el inicio: “Este proyecto piloto marca un paso importante para reducir el desperdicio en nuestras operaciones y, al mismo tiempo, apoyar a los agricultores locales”. Circularidad en acción El piloto se suma a otras iniciativas que IKEA ha desplegado en Estados Unidos, como el programa de recompra de muebles, la ampliación de puntos de carga para vehículos eléctricos o el incremento de entregas con cero emisiones, que ya superan el 90% respecto a 2023. Todas estas acciones forman parte de la estrategia global “Haz algo, cambia todo”, que conecta la logística y la gestión minorista con los objetivos climáticos de la compañía. Relevancia para líderes e inversores El proyecto ofrece un ejemplo práctico de cómo los grandes minoristas integran la sostenibilidad en su operativa diaria, más allá de los compromisos en papel. También ilustra el potencial de las alianzas estratégicas para generar impacto real en la transición energética y en la gestión responsable de los residuos. Si se demuestra eficaz, el programa podría ampliarse a más tiendas, situando a IKEA como referente en la reducción de desperdicios a gran escala en el mercado estadounidense. Un desafío global La ONU estima que un tercio de los alimentos producidos en el mundo se desperdicia cada año. Por ello, iniciativas como la de IKEA no solo transforman el sector retail, sino que ofrecen modelos replicables para empresas, municipios y legisladores que buscan soluciones sostenibles y escalables. Con este piloto, IKEA US no solo mide la eficiencia de sus operaciones y la acogida de los clientes, sino que también establece un precedente: los residuos pueden convertirse en un recurso estratégico dentro de la transición hacia un modelo económico circular y bajo en carbono.

24 Septiembre 2025

Australia eleva la apuesta climática: recorte del 70% en emisiones para 2035 y 7.000 millones para energía limpia

ESG

Australia ha dado un giro histórico en su estrategia climática al comprometerse a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero entre un 62% y un 70% para 2035, tomando como referencia los niveles de 2005. La nueva meta supera ampliamente el objetivo anterior del 43% fijado para 2030 y se enmarca dentro de los compromisos del Acuerdo de París. El anuncio, realizado por el primer ministro Anthony Albanese junto a su equipo de gobierno y la Autoridad de Cambio Climático, será presentado formalmente en la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Albanese subrayó que se trata de un objetivo “responsable, basado en la ciencia y con un plan viable para alcanzarlo”. 7.000 millones para acelerar la transición El compromiso no llega solo: el gobierno ha anunciado 7.000 millones de dólares en nueva financiación climática. Entre las medidas destacan un Fondo Net Zero de 5.000 millones destinado a apoyar la descarbonización industrial, y 2.000 millones adicionales para la Corporación Financiera de Energía Limpia (CEFC) con el fin de impulsar proyectos de energías renovables y reducir los costes energéticos. El ministro de Cambio Climático, Chris Bowen, defendió la decisión como una oportunidad histórica: “La transición hacia la energía limpia será la mayor transformación económica desde la Revolución Industrial. Si invertimos ahora, crearemos empleo y fortaleceremos nuestra economía”. Riesgos, retos y contradicciones El nuevo objetivo llega tras la primera evaluación nacional de riesgos climáticos, que advierte de graves impactos si no se toman medidas: más muertes por olas de calor, subida del nivel del mar que afectaría a 1,5 millones de personas y posibles pérdidas materiales de más de 400.000 millones de dólares. Sin embargo, las contradicciones del plan también son evidentes. Aunque el gobierno refuerza sus compromisos climáticos, sigue aprobando proyectos de combustibles fósiles, como el reciente permiso al proyecto de gas de Woodside hasta 2070. Esto ha provocado críticas de los Verdes y de activistas que lo consideran incompatible con la meta de cero emisiones netas. Una señal al mundo y a los mercados La medida sitúa a Australia como un actor clave en la carrera global hacia la descarbonización. Para los mercados y líderes ESG, el mensaje es claro: la transición energética ya no es solo una obligación ambiental, sino una estrategia económica. La credibilidad, sin embargo, dependerá de la coherencia del gobierno a la hora de combinar la ambición climática con sus políticas energéticas. Como advirtió Bowen: “Esta es la mayor oportunidad económica de nuestra historia, si sabemos aprovecharla”.

23 Septiembre 2025

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscríbete GRATIS y disfruta de contenido ilimitado sobre ciberseguridad y personas

Suscribirme Ya soy suscriptor
CyberLideria MGZN
Política de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Mas informacion sobre la política de privacidad